La IA y la estrategia de poder detrás…

Secreto a voces

Por Rafael Alfaro Izarraraz

La tecnología, el para qué y el cómo se utiliza, depende del productor o tiene el control de su manejo. El fuego, por ejemplo, algunos expertos en inteligencia artificial lo comparan, en cuanto a su relevancia, con la inteligencia artificial (IA). No es válida. El fuego, su descubrimiento y manejo, ocurrió en una época en donde las divisiones de clase al interior de la sociedad eran prácticamente inexistentes. Se protegía del frío, animales feroces, mejorar la preparación de los alimentos, ampliar los tiempos de actividad al iluminar en la oscuridad, facilitar la convivencia social, el intercambio de saberes y el disfrute del tiempo una vez lograda la creación de un sobreproducto. No es lo mismo, la IA, su uso más importante desde el punto de vista ético y moral, es contra la vida por la ultraderecha en el mundo actual.

La narrativa de la guerra no dice que la IA ha cambiado las guerras sino los drones. Lo cual es parcialmente cierto. Cuando se lanzó la bomba en Hiroshima y Nagasaki, en 1945, infelizmente las personas fallecidas fueron de aproximadamente 214 mil personas, un infinito todavía impacto en generaciones de japoneses y la humillación de haber sido hasta el momento el único país que ha vivido la trágica experiencia de la energía nuclear. El uso de la Inteligencia Artificial en las guerras tiene una historia reciente, de apenas unos cuantos años. Fue utilizada de manera formal en el secuestro de maduro y la muerte de 30 guardias cubanos. En la guerra emprendida por occidente contra Rusia a través de Ucrania y en la sostenida por Estados Unidos e Israel en contra de Irán. La IA ha cambiado el desarrollo de las guerras que ahora va integrada a los drones. Pero eso es sólo la punta del hilo.

Técnicamente, la IA ha logrado que los drones integren un necrodispositivo inteligente que al ser lanzado contra un objetivo, antes de llegar, recupera información del entorno con el fin de lograr eficiencia en el ataque. El 3 de enero de 2020, un ataque con drones terminó con la vida de Qasem Soleimani, quien era integrante de la actual Guardia Revolucionaria Iraní y fue durante un tiempo el encargado de coordinar acciones con aliados en Siria, Líbano e Irak. Fue un asesinato que forma parte de las estrategias de descabezamiento de líderes opositores en el mundo que lleva a cabo el gobierno estadounidense de Donal Trump e Israel. Soleimani fue un hombre muy querido en la región y de manera particular en mundo árabe, era conocido como el “Che Guevara” del medio oriente. Fu elevado a mártir por el gobierno iraní y ese hecho dio muestras del verdadero sentido de la tecnología.

Uno de los componentes de la IA es el asesinar enemigos de EU como ocurrió con el Ayatola Jomeini. El 28 y 29 de diciembre un enjambre de drones voló en dirección del lugar en donde se encontraba el presidente ruso Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, en su residencia oficial de Valdai. Durante el trayecto, justo antes de impactar en su objetivo más preciso, que era el lugar en donde se encontraba el presidente ruso, la inteligencia artificial de que están dotados los drones, recabó información precisa del ambiente natural y geológico con el fin de incrementar la efectividad del ataque. Esa información fue procesada por los dispositivos de Inteligencia Artificial integrada al dron lanzado contra Putin. Fallaron y desactivado el dispositivo de IA se descubre que fue producido en EU. Ya lo hemos comentado en este mismo espacio. Generales del ejército ruso presentaron las pruebas al gobierno de Trump quien descalificó la información.

Desde el momento en que en el siglo XX la producción industrial fue enviada hacia Asia por la élite occidental, EU creyó mantener la hegemonía mundial mediante la producción de tecnología sustentada en el Silicon Valley vinculado al ejército estadounidense y el complejo militar tecnológico estadounidense. De tal manera que el complejo militar se transformó con el paso del tiempo en un complejo militar, industrial-tecnológico, digital y de la Inteligencia Artificial. No debemos olvidar que, entre la élite estadounidense, Dwight Eisenhower, expresó hace tiempo, que el gobierno, específicamente el presidente en turno en la Casa Blanca, su política, se encuentra dominada por el complejo militar. Ahora no es solo militar sino digital y de la IA. La transformación de EU desde la década de los años setenta implicó con el tiempo un cambio en las élites locales cuyo poder e importancia se inclinó hacia aquellos que ahora controlan la IA. De tal manera que, lo que podría deducirse, es que quien domina la política de EU son los grupos que producen la tecnología digital y la IA asociados al complejo militar y tecnológico estadounidense.

Se debe entender que quienes han controlado la economía digital en los años en que la industria perdió el lugar relevante que tuvo en el pasado, las élites digitales y de la IA se ha posicionado políticamente. A esto debemos agregar que la última fase global del capitalismo fue la financiarización del mundo y la conversión de la economía y del capitalismo occidental de sólido en líquido como diría el sociólogo de origen polaco Zygmunt Bauman. Pero lo líquido debe entenderse como dinero circulante en el mundo pasó de los fondos de los trabajadores del mundo a los monstruosos fondos de inversión como Black Rock, JP Morgan, entre otros, que destruyeron el capitalismo productivo-industrial que Trump quiere reconstruir. Esos fondos son los que adquieren las acciones de compañías como Amazon, Meta, Apple así como empresas como SpaceX de Elon Musk de la IA o de Palantir en donde tiene inversiones la CIA y que dominan los satélites mediante los cuales “observan” el mundo y los objetivos de la guerra.

Ahora bien, quienes se posicionaron como jugadores de carne y hueso en la era de la globalización financierista son los herederos de la cultura de la usura, de aquellos que fueron expulsados del templo por Jesús y uno de los personajes principales del Mercader de Venecia, pero en la versión sionista. Son proclives a la guerra debido a creencias mesiánicas, pero también y esto es lo más importante, éstos, los varones del dinero y de la guerra, están perdiendo la hegemonía militar con Irán y Rusia. Occidente ha dejado de estar inspirado en creencias atractivas para el mundo, ahora lo único que promueven son las guerras como ocurre en Asia Occidental y en las fronteras entre Rusia y Ucrania y ahora en Latinoamérica y el Caribe. En cuanto al comercio, la idea de industrializar China les resultó que el tiro les salió por la “culata”. Como controlan el aparato militar tecnológico de EU, el dinero, la IA, no quieren perder sus privilegios, aunque enfrente tienen a naciones dispuestas a seguir financiando el presupuesto de EU.

Tienen un proyecto en el que la IA sustituye a los Estados y reconvierte a las sociedades en entes disciplinadas por la IA, entendida como un poder militar sustentado en las armas. El texto que sintetiza el pensamiento de la élite tecnológica postmoderna es el Manifiesto Palantir en donde se reconoce la caída de la civilización occidental cultural representada por una clase política incapaz de generar crecimiento económico y seguridad a los ciudadanos. El Estado ahora debe sustentarse en el hard power  (la IA) que debe ser entendido como un sistema de armas por encima del poder militar. Dentro de su estrategia que ya ha empezado a ponerse en práctica en Europa es el servicio militar universal, así como la producción de armas. El manifiesto se plantea considera despojar a las personas de su aparato tanto psíquico como racional cuyo vacío será llenado por la tecnología y cuya sociedad reclama eliminar y desaparecer a sus “enemigos”. La era atómica será sustituida por la IA, dicha transición será liderado por EU. Ahora los delincuentes son los que se oponen a la hegemonía estadounidense. 

Aunque Putin creyó que la llegada de Trump a la presidencia ayudaría terminar la guerra ruso-ucraniana ahora recuperó la memoria de la experiencia que había vivido hace tiempo. En entrevista en 2017, dijo que ya le había tocado vivir la experiencia de trabajar con diferentes presidentes estadounidenses. Agregó que cuando llegan a ocupar su despacho, luego se presentan hombres con corbatas azules, trajes negros y con maletines y les explican cómo funciona realmente el mundo. De las ideas con las que llegaron a la presidencia como puede ser promover la paz en el mundo no se vuelve a saber nada. Ya no son los hombres de negro del “estado profundo”, ahora son aquellos que lo acompañaron en la toma de protesta: Musk (Space X), Bezos (Amazon), Zuckerberg (Meta), Cook (Apple), Pichal y Brin (Google), Chew (Tik Tok), OpenAI (Altman).

Existen leyes que regulan los procesos sociales no obstante que no se trata de fenómenos físicos o naturales. Lo inevitable es el sufrimiento pero los iraníes han mostrado que cuando se tiene la voluntad de ir bajo la lógica que marcan los tiempos es imposible detener el curso de la historia.

 

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Rafael Alfaro
Rafael Alfaro
Profesor universitario, periodista por la UNAM, maestro y doctor Desarrollo Regional.

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