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Desde Tláhuac, una red de mujeres y disidencias utiliza la bicicleta para construir autonomía, redes de apoyo y nuevas formas de habitar el cuerpo y el territorio.
Por: Frances Campos / @frances_campos
En Tláhuac, al suroriente de la Ciudad de México, una red de mujeres y disidencias ha encontrado en la bicicleta una forma de recorrer el territorio, enfrentar miedos y construir vínculos comunitarios. Se trata de Las Parias Argüenderas, un proyecto que desde 2021 organiza rodadas, talleres y espacios de acompañamiento bajo principios de autonomía, autogestión y apoyo mutuo.
Gitana Paria, gestora del proyecto, explica que la iniciativa surgió después de varios años de participación en movimientos sociales y de una reflexión sobre su propia relación con el territorio que habita.
Desde 2014 participó en colectivos vinculados con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde estudió Filosofía. Algunas de esas experiencias organizativas estuvieron relacionadas con las movilizaciones surgidas tras la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Posteriormente formó parte del colectivo Áncora: contra la represión. Tras su disolución comenzó a cuestionarse por qué buena parte de su participación política ocurría fuera de Tláhuac, la alcaldía en la que vive.
La reflexión la llevó a involucrarse en las luchas que ocurrían dentro de ese territorio. En 2021 participó, junto con otros colectivos y habitantes, en la oposición a la construcción de un centro comercial en Tláhuac.
La experiencia también abrió una discusión para ella sobre quién tiene derecho a participar en la defensa de un territorio. Gitana nació en la Sierra Norte de Puebla y migró desde pequeña a la Ciudad de México, donde posteriormente llegó a vivir a Tláhuac.
“TAMBIÉN TIENE QUE VER CON UN PROCESO POLÍTICO EL HECHO DE QUE LA BANDA TENGA QUE MIGRAR Y QUE NO SE ASUMA QUE EN LAS PERIFERIAS HAY UN MONTÓN DE OTRAS PERIFERIAS Y COMUNIDADES QUE VIENEN DE LAS SIERRAS Y OTRAS LOCALIDADES. YO SIENTO QUE ENTONCES EL DEBATE ESTÁ ENTERO Y HAY DEMASIADO QUE PLATICAR”.
Los cuestionamientos sobre no ser originaria de Tláhuac la llevaron a pensar en las distintas formas de pertenencia y participación política de quienes habitan un territorio sin ser ejidatarios, propietarios o integrantes de los pueblos originarios.
En esa búsqueda encontró en el cuerpo y en la bicicleta otra manera de relacionarse con el espacio.
“¿QUÉ NOS QUEDA A LAS MUJERES? NOS QUEDA NUESTRO CUERPO SIEMPRE. Y EN LA BICICLETA PODEMOS HABITAR NUESTRO TERRITORIO INDEPENDIENTEMENTE DE NUESTROS LAZOS LEGALES CON ÉL”.

La bicicleta como herramienta de autonomía
Gitana llevaba años utilizando la bicicleta y asegura que pedalear modificó su forma de desplazarse, relacionarse con otras personas y conocer el territorio. Quería que más mujeres pudieran experimentar esa autonomía.
Comenzó entonces a organizar rodadas y picnics hacia el Bosque de Tláhuac. Acompañar a otras mujeres que querían comenzar a utilizar la bicicleta se convirtió también en una forma de organización política.
Con el tiempo, Las Parias Argüenderas crecieron hasta convertirse en una red de más de 100 mujeres y disidencias procedentes de diferentes zonas de la Ciudad de México y de entidades cercanas.
Además de las rodadas, sus integrantes organizan talleres de formación teórica, nutrición y alimentación antiespecista, así como acciones de acompañamiento en movilizaciones sociales. Los conocimientos y actividades son compartidos principalmente por las propias integrantes.
“NO VAMOS A SER LAS MEJORES AMIGAS O NO VAMOS A SER EL GRAN GRUPO CICLISTA DE 200 CICLISTAS EN NUESTRAS RODADAS, PORQUE ESA NO ES LA INTENCIÓN. LA INTENCIÓN ES CREAR UNA RED DE APOYO QUE NO SOLO ESTÁ PARA IR A RODAR, SINO QUE ESTÁ PARA OTRAS CUESTIONES DE LA VIDA. Y ASÍ COMO YO TENGO MUCHOS SABERES QUE COMPARTIRLES, LAS DEMÁS TAMBIÉN ME HAN APORTADO DEMASIADO PARA QUE EL PROYECTO SIGA FUNCIONANDO”.

Uno de los principales objetivos de la red es acompañar desde cero a quienes quieren comenzar a utilizar una bicicleta, pero no saben hacerlo, sienten miedo de recorrer distancias largas o no cuentan con una comunidad con la cual salir a pedalear.
Para Gitana, esos obstáculos no son únicamente individuales: también están relacionados con las condiciones económicas y sociales que determinan quién puede acceder al conocimiento, al espacio público e incluso a actividades recreativas.
“VARIAS COMPAÑERAS QUE NO SE ATREVÍAN A SALIR DE SUS CASAS SOLAS EN BICI, PUES AHORA YA LO HACEN. A LO MEJOR NO VAN A EMPEZAR AL PRINCIPIO YENDO MUY LEJOS, PERO EL HECHO DE QUE TÚ TENGAS UNA MANCUERNA O UNA CHARLA CON ALGUIEN HACIENDO ALGO QUE TE DA MIEDO TE AYUDA MUCHO PARA VENCERLO, Y JUSTO ESA ES LA POTENCIA QUE TIENEN LAS PARIAS ARGÜENDERAS”.
Pedalear hasta el mar
En 2025, la organización lanzó una convocatoria para realizar un viaje en bicicleta hasta el mar. Cerca de 40 mujeres participaron inicialmente en las rodadas y reuniones de preparación, aunque finalmente cuatro completaron el recorrido.
Para Gitana, más que un fracaso, la experiencia permitió identificar los retos físicos, económicos y organizativos que implica un cicloviaje de larga distancia. Para 2026, el objetivo es que un número mayor de integrantes pueda completar la ruta.
“LO QUE ESTOY HACIENDO CON LAS CHICAS MÁS PRINCIPIANTES ES DECIRLES: ‘USTEDES PUEDEN ENTRENAR ESTE MEDIO AÑO Y DE VERDAD QUE VAN A LOGRAR LLEGAR AL MAR. SI USTEDES LE PONEN ÍMPETU A 15 RODADAS CONSTANTES, LA VAMOS A ARMAR’. ENTONCES ESO ME GUSTA, MOTIVARLAS A QUE SALGAN A ENTRENAR E IR AL MAR. ESTE AÑO ESPERO IR CON MÁS MORRAS, NO SOLO CUATRO, SINO MÁS A LA PLAYA”.

Bicicletas para las infancias de Tláhuac
Durante 2026, Gitana también lanzó una convocatoria para recibir bicicletas destinadas a niñas y niños de las colonias La Estación y Zapotitla, cercanas a su domicilio en Tláhuac.
El objetivo es reunir bicicletas suficientes para impulsar, en enero de 2027, una escuela comunitaria que fomente el uso de la bicicleta entre las infancias de la zona.
“SIENTO QUE, SI TODAS LAS INFANCIAS EMPIEZAN A RODAR, PUES DE ADULTOS PUEDEN SER TAMBIÉN OTRO TIPO DE PERSONAS”.
Para Las Parias Argüenderas, pedalear no se limita a trasladarse de un punto a otro. La bicicleta funciona como una herramienta para conocer el territorio, ampliar la autonomía y crear redes capaces de acompañar otros aspectos de la vida cotidiana.

¿Quiénes pueden integrarse a Las Parias Argüenderas?
La red está abierta a mujeres y disidencias de cualquier alcaldía o municipio, sin límite de edad. No se plantea únicamente como un grupo dedicado a organizar rodadas, sino como una red de acompañamiento que utiliza la bicicleta como herramienta para relacionarse con el territorio.
También pueden participar personas interesadas en compartir conocimientos, impartir talleres o integrarse a las distintas actividades de acompañamiento.
¿Dónde encontrar a Las Parias Argüenderas?
Las actividades mensuales —rodadas, charlas, talleres y convocatorias— son difundidas a través de sus redes sociales. La organización de algunas rodadas se realiza mediante grupos de WhatsApp, a los que es posible solicitar acceso contactando previamente al proyecto.
Instagram: @laspariasarguenderas
Facebook: Las Parias Argüenderas
Escucha la entrevista con Gitana Paria
Reproduce la siguiente cápsula para conocer más sobre la historia y el trabajo de Las Parias Argüenderas.


