Familiares de desaparecidos exigen que buscar no sea una tarea que las familias deban aprender solas

#HastaEncontrarles

En el III Encuentro de Acompañamiento Psicosocial del DIF Jalisco, familias buscadoras compartieron sus experiencias y conocimientos, pero también señalaron las omisiones institucionales que las han obligado a convertirse en peritas, defensoras de derechos humanos y especialistas en búsqueda.

Por Redacción ZonaDocs / @ZonaDocs

Por tercer año consecutivo, el ITESO fue sede del Encuentro de Acompañamiento Psicosocial a Familiares de Personas Desaparecidas, organizado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Jalisco, un espacio en el que integrantes de colectivos de búsqueda compartieron sus experiencias, conocimientos y exigencias frente a la crisis de desapariciones.

Durante el encuentro, Armando Olmeda Gómez, padre de Roberto Carlos Olmeda —uno de los cinco jóvenes desaparecidos en Lagos de Moreno el 11 de agosto de 2023 durante la feria anual del municipio—, cuestionó que las familias hayan tenido que aprender por sí mismas cómo buscar y exigir respuestas a las autoridades.

“Nosotros, las familias, no tendríamos por qué saber tanto. En su momento hemos aprendido a exigirle al gobierno y a la sociedad, pero ustedes nos tendrían que decir cómo se hace”, señaló Olmeda, quien actualmente forma parte de la Red de Apoyo Armadillos Buscadores.

Su propia experiencia, dijo, también ha transformado su vida. Dejó su trabajo como constructor de casas para dedicarse a construir una nueva vida para su familia y comunidad.

“He tenido que dejar de construir casas para construir una nueva vida para mi familia y para mi comunidad, somos constructores de paz”, expresó.

Buscar en campo, en anexos y en las calles

Olmeda compartió el diálogo con Virginia Ponce, líder del colectivo Manos Buscadoras, e Indira Navarro, integrante de Guerreros Buscadores de Jalisco, durante la mesa “Agencia, incidencias y transformación social desde los colectivos de familiares”.

Ponce explicó que las acciones de búsqueda de su colectivo no se limitan al rastreo de fosas clandestinas. También realizan visitas a anexos y buscan a personas en situación de calle. A través de estas labores han logrado reunir a algunas familias con sus seres queridos.

Sin embargo, señaló que durante las búsquedas en campo se han enfrentado a deficiencias en el acompañamiento de la Guardia Nacional, pues en algunas ocasiones se compromete a escoltarlas y posteriormente no acude.

Esta situación, afirmó, ha incrementado la percepción de inseguridad entre las buscadoras.

“Antes yo salía de mi casa con mi playera y era un orgullo traerlo para que las personas lo vieran. Hoy tengo miedo de que me vean con mi playera porque están matando a las madres que salimos a buscar a nuestros hijos”, relató Ponce, quien busca a su hijo Víctor Hugo Meza Ponce, desaparecido en Zapopan el 20 de junio de 2020.

Por su parte, Indira Navarro explicó que las familias buscadoras también han tenido que adquirir conocimientos especializados para responder a las necesidades de quienes acuden a ellas.

Además de participar en búsquedas en campo, dijo, han tenido que aprender sobre peritajes, antropología y otras áreas para encontrar respuestas.

“Terminas convirtiéndote en defensora de derechos humanos sin tener ese conocimiento”, expresó Navarro, quien busca a su hermano Jesús Hernán Navarro Lugo, desaparecido el 2 de septiembre de 2015 en Sonora.

Frente al reclutamiento, las familias también exigen respuestas

Navarro también llamó la atención sobre los casos de reclutamiento forzado por parte del crimen organizado. Aunque reconoció la existencia de campañas de prevención, consideró que estas han llegado tarde para evitar la desaparición de muchos jóvenes.

Olmeda coincidió en que la atención de los organismos gubernamentales ha mejorado, pero señaló que todavía es necesario que ese compromiso se traduzca en acciones y servicios equitativos para las familias en todo el estado.

Como ejemplo, relató que recientemente preguntó a las autoridades cuántas denuncias por desaparición se habían registrado en Lagos de Moreno desde enero y recibió como respuesta que no tenían esa información.

“Acabo de preguntar a las autoridades cuántas denuncias tenemos de enero al día de hoy en Lagos de Moreno y el gobierno me respondió que no sabe. El estado es una casa y quien la dirige tiene la responsabilidad de saberlo”, denunció.

El buscador también llamó a fortalecer la colaboración entre colectivos, autoridades y sociedad civil y a dejar de lado las diferencias para concentrarse en la búsqueda de las personas desaparecidas.

También pidió a los hombres acompañar a sus esposas, madres y hermanas en los procesos de búsqueda.

“¿Cómo es posible que las hayamos dejado solas, si los cuidaron toda su vida y ahora los siguen buscando?”, cuestionó.

“Buscarlos a todos”

Aunque cada colectivo ha desarrollado distintas estrategias para buscar a sus seres queridos, durante el encuentro sus representantes coincidieron en un objetivo: buscar a todas las personas desaparecidas.

El propósito, señaló Olmeda, es que las familias que enfrentan una desaparición no tengan que pasar años aprendiendo por sí mismas cómo buscar.

“Para que las familias no tengan que aprender a hacerlo a través de los años”, expresó.

Esta experiencia acumulada por los colectivos fue uno de los ejes del encuentro, cuyo propósito fue poner en común los saberes construidos por las familias buscadoras frente a una crisis que, de acuerdo con lo expuesto durante la jornada, supera las capacidades de cualquier institución que pretenda enfrentarla de manera aislada.

Durante la inauguración, Luis Marrufo Cardín, titular de la Dirección General Académica del ITESO, reconoció la responsabilidad de la universidad de abrir espacios para abordar procesos sociales como la desaparición.

Ante la magnitud de la crisis, señaló que la colaboración entre organizaciones resulta indispensable.

“Nos reúne la certeza de que ninguna institución puede enfrentar una realidad tan compleja por sí sola”, afirmó.

Diana Vargas Salomón, directora general del DIF Jalisco, sostuvo que acompañar desde el servicio público implica no resignarse ante la ausencia, escuchar a las familias, reconocer su dolor y sostenerlas sin sustituirlas.

Pero el propio acompañamiento psicosocial, reconoció, no puede sustituir las obligaciones del Estado de buscar, investigar, esclarecer los hechos y garantizar justicia.

Comparte

ZonaDocs
ZonaDocs
Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer