Pesimismo Esperanzador
Por Jorge Rocha, académico del ITESO / @JorgeRochaQ
La crisis política en el estado de Sinaloa y en el propio Partido del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se volvió a agudizar el pasado fin de semana por el regreso momentáneo y la nueva licencia para ausentarse del cargo del ex -gobernador de ese estado, Rubén Rocha Moya, quien todavía enfrenta la solicitud de extradición que hizo el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, por acusaciones de vínculos con la delincuencia organizada.
Lo que motivó el regreso intempestivo de Rocha Moya a su cargo, de acuerdo a sus propias declaraciones, es que en México no hay ninguna acusación en su contra y él mismo declara que es inocente de todo lo que se le acusa. Recordemos que luego de la solicitud de extradición de Rocha Moya y otras nueve personas por parte de las autoridades de justicia de los Estados Unidos, la presidenta de México exigió pruebas, pero también la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, hizo una especie de “pantomima” donde supuestamente investigaron al ex -gobernador de Sinaloa, pero hasta este momento no habían encontrado nada. Como era de esperarse, esta indagación de la FGR parecía más una simulación que una auténtica investigación. Esta falta de acusaciones y cargos en contra de Rocha Moya en México, motivaron su regreso al cargo, pero al realizar esta temeraria acción, quedó una gran duda sobre este movimiento del político sinaloense, al respecto sobre sí el ex -gobernador hizo esta acción de mutuo propio, o sí “alguien” le dijo que era buen momento para regresar.
Era muy evidente que esta iniciativa encontraría un repudió público generalizado, pero lo que realmente nos sorprendió a muchos, fue que tanto el Gobierno Federal, como Morena, dejaron sólo a Rocha Moya, no lo respaldaron en esa decisión y expresaron que su regreso no había sido consultado con nadie del partido ni del gobierno. Con esto quedó más claro que el apoyo de Morena y del Gobierno Federal a Rocha Moya está limitado, es decir, hasta ahora no lo acusan y no lo entregan a los Estados Unidos, pero tampoco creen que debe regresar al cargo. Incluso después de lo sucedido y para anticipar nuevas crisis, varios senadores de la Cuarta Transformación pidieron que el senador Enrique Inzunza mantenga su licencia al cargo también.
Prácticamente al día siguiente de intentar re-asumir su investidura, el ex -gobernador de Sinaloa volvió a pedir licencia en el Congreso Local de esta entidad, pero ahora con carácter de indefinida, es decir, Rocha Moya ahora sí no regresará a su cargo. Cabe señalar que está decisión si encontró el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum y calmó por el momento la tormenta política que venía aparejada con su regreso.
Estos movimientos volvieron a colocar a Sinaloa en un momento de orfandad política, ya que en este momento no tienen gobernador y la persona que deberá asumir el cargo, seguramente terminará el periodo por el cual fue electo Rocha Moya. Un componente que le pone una dificultad mayor a esta decisión es que la persona que sea gobernador o gobernadora de Sinaloa, le tocará gestionar todo el proceso electoral local en el estado, que no se antoja nada fácil y además como consecuencia, no podría competir para ningún puesto de elección popular, por lo menos hasta el año 2030. Si tradujéramos esta acción a un lenguaje beisbolero, diríamos que al gobernador interino de Sinaloa le tocará hacer fly de sacrificio.
Hasta este momento sigue el debate sobre quién gobernará la entidad, el lunes 24 de agosto los diputados sesionarían para elegir al gobernador interino, pero pospusieron la elección, esto significa que hasta este momento no hay acuerdos claros.
No hay que olvidar que la crisis de seguridad se mantiene en la entidad, y nuevamente la crisis política volvió y de pasó salpicó a Morena, que sigue enredado en su laberinto político.
PostData
La semana pasada hice un viaje a Los Altos de Jalisco y tuve que transitar por la carretera libre que va de Tepatitlán a los municipios de Yahualica, Cañadas de Obregón y al Santuario de Mexticacán, desafortunadamente pude experimentar el estado deplorable y pésimo de esta carretera que utilizan muchas y muchos jaliscienses, el camino está en muy malas condiciones, en algunos tramos está intransitable y es una verdadera pena que dentro de nuestra propia entidad existan condiciones tan desiguales en los caminos. Esto sólo hace pensar que en Jalisco hay carreteras de primera, de tercera y hasta de cuarta clase, ojalá que pronto arreglen ese desastre.


