RMX regresó al 107.5 FM de Guadalajara con la intención de recuperar su vínculo con la audiencia y abrir espacios para la conversación social, política y cultural desde una perspectiva ciudadana. El regreso también abre la posibilidad de retomar el Festival 212, aunque todavía no existe una fecha ni sede confirmadas, el festival representa una oportunidad para recuperar el espacio público como punto de encuentro y convivencia entre la ciudadanía.
Por Vanessa Briseño / @nevervb
Durante años, la señal de RMX dejó de formar parte del mapa radiofónico de Guadalajara. Ahora, la emblemática frecuencia retorna al dial tapatío con una interrogante que marca el rumbo de su nueva etapa: ¿qué puede aportar la radio comercial para reconstruir la conversación pública con la ciudad? Para Gonzalo Oliveros, director del proyecto, este retorno representa un reto técnico y periodístico, pero también la posibilidad de reencontrarse con una comunidad que se mantuvo expectante durante los años de ausencia.
En conversación con ZonaDocs, Gonzalo abordó la vuelta al aire con una mezcla de entusiasmo y sentido de responsabilidad. A su juicio, la frecuencia modulada conserva una capacidad de convocatoria difícil de sustituir por otros medios. “La comunicación con el público a partir de la frecuencia modulada es brutalmente poderosa”, afirmó, subrayando que el desafío inmediato radica en demostrar que esa potencia mediática aún puede traducirse en un vínculo cotidiano con las audiencias locales.
Para la dirección de la emisora, el problema del medio no estriba en una falta de vigencia, sino en los formatos rígidos que suele adoptar. Una estación que se reduce a reproducir listas musicales automáticas o que convierte sus micrófonos en una vitrina “para el egocentrismo de sus locutores” corre el riesgo de perder sintonía con quienes escuchan. Por ello, la reaparición de RMX parte de un replanteamiento profundo sobre los perfiles de oyentes a los que busca convocar.
El público de hace dos décadas ha cambiado drásticamente. Cuando la estación inició sus transmisiones por primera vez en 2006, el entorno tecnológico era distinto y las plataformas de interacción digital distaban de las dinámicas actuales. Gonzalo reconoce que quienes siguieron la propuesta original pueden volver a sintonizar, aunque la prioridad de la barra programática es entablar diálogo con nuevos sectores que demandan contenidos de análisis y una identidad colectiva.
“Le queremos hablar a una audiencia que añora la buena radio”, puntualizó el directivo. Bajo su perspectiva, esa buena radio no consiste en la simple curaduría musical, sino en la producción de espacios capaces de generar sorpresa, debate, consenso y confrontación de ideas. De este modo, la propuesta busca retomar un flujo comunicativo estrechamente ligado a los acontecimientos que suceden fuera de la cabina.
Este objetivo obliga a la emisora a posar la mirada nuevamente en la realidad jalisciense, identificando un vacío en la cobertura de los asuntos sociales, políticos y culturales desde una perspectiva estrictamente ciudadana. La meta de RMX es ocupar ese espacio sin someterse a intereses partidistas ni ceder ante agendas institucionales.
“No estamos pensando regresar a hacer una estación de radio muy complaciente”, enfatizó Gonzalo. La declaración sintetiza el sello de este ciclo: una señal dispuesta a abrir micrófonos a temas complejos que cruzan tanto al estado como al país, incorporando voces plurales y protagonistas diversos en la mesa de análisis.
La proyección hacia el entorno urbano se extiende más allá de las ondas hertzianas. El regreso del concepto radiofónico se encuentra inevitablemente asociado a la posible reanudación del Festival 212, aunque Gonzalo aclaró que aún no existe una fecha oficial ni un espacio confirmado para el evento masivo. La prioridad, insistió, pasa por consolidar primero la barra de contenidos en el estudio: “Es obvio que el festival va ligado con la estación, pero sería aventurado anunciarlo como un hecho”.
La expectativa por el eventual retorno del 212 traslada la discusión hacia el uso del espacio público en Guadalajara. Para él, el espíritu del encuentro multitudinario nunca se limitó a la instalación de escenarios ni a la oferta de conciertos gratuitos; su propósito central radicaba en congregar a sectores sociales que difícilmente coincidirían en otro contexto.
“Es llevar a la gente a la calle”, resumió sobre la filosofía de la masiva convocatoria, donde la oferta musical funciona como una herramienta para propiciar la convivencia comunitaria en un entorno pacífico. En esa visión subyace una preocupación constante del periodista respecto a la polarización actual y la dificultad para hallar puntos de coincidencia ciudadana.
Desde su enfoque, un acontecimiento de esta escala ofrece una oportunidad para el encuentro entre habitantes de la metrópoli, por encima de divisiones políticas o ideológicas. La conversación pública en los medios, lamenta, suele centrarse en la confrontación, mientras que iniciativas culturales como el 212 permiten poner el acento en aquellos elementos que facilitan la cohabitación y el reconocimiento mutuo.
No obstante, la eventual toma de la calle exige definir las sedes y evaluar sus implicaciones sociales. La avenida Chapultepec figura como la opción natural debido al arraigo histórico del festival, si bien Gonzalo admitió que Guadalajara ha experimentado transformaciones urbanas drásticas que han reconfigurado el significado de sus zonas emblemáticas.
En ese análisis territorial surge la cercanía con la Glorieta de las y los Desaparecidos. Gonzalo planteó que una eventual logística del festival debería guardar un profundo respeto por ese sitio de memoria y protesta, contribuyendo a visibilizar los rostros y nombres que lo habitan en lugar de cubrirlos. Lejos de ocultar las ausencias detrás de la infraestructura de los escenarios, considera que un acto civil debe servir para reflexionar sobre las emergencias que aquejan a la ciudad.
El 212 cobrará sentido si preserva su capacidad para detonar reflexiones que trasciendan el ámbito del entretenimiento. La iniciativa no debe quedar reducida a un festejo musical efímero, sino responder a las preguntas que plantea una metrópoli con profundas heridas sociales.
Esta reestructuración no es ajena al ecosistema mediático contemporáneo, donde la radio tradicional convive con las redes sociales, los pódcasts y el consumo bajo demanda. La emisora plantea integrar estas plataformas en su producción diaria para experimentar con narrativas transmedia y acercarse a usuarios con diferentes hábitos de consumo.
El propósito no es únicamente sumar cifras de audiencia. Gonzalo sostiene que la respuesta del público confirmó la persistencia de una comunidad atenta al proyecto, la cual puede articularse tanto en las frecuencias analógicas como en los entornos digitales para incorporar nuevos perfiles de oyentes.
En esta visión de futuro, el concepto de comunidad aparece de forma reiterada. La estación busca integrar a periodistas independientes, activistas y defensores de derechos humanos para enriquecer el debate y recuperar el espíritu plural que caracterizó sus primeros años de transmisión.
El regreso de RMX no apela a la simple nostalgia. Si bien la emisora retoma los aprendizajes de la historia que comenzó hace dos décadas, busca adaptarse a una sociedad que se informa a través de otros canales. Mientras las transmisiones continúan en el cuadrante, la realización del Festival 212 permanece como un proyecto en construcción que dependerá de las condiciones de la ciudad.
La meta fundamental es que la ciudadanía reconozca a la estación como una tribuna pública propia. Por ello, la dirección de RMX insiste en conformar un foro de discusión que preserve una premisa central para esta nueva etapa: “Abierto, plural y sin censura, totalmente libre”, concluyó Gonzalo.
Por lo pronto, la señal ya se encuentra al aire en el cuadrante tapatío por el 107.5 de FM. Lo que resta por definir en los próximos meses es si la radio conseguirá tender puentes efectivos con la sociedad y si la música volverá a tomar las calles como pretexto para el encuentro colectivo en Guadalajara.
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Escucha aquí la transmisión #EnVivo de RMX


