La meliponicultura, práctica ancestral maya dedicada a la crianza de la abeja sin aguijón Melipona beecheii (Xunáan Kaab), afronta un momento crucial en la Península de Yucatán. Esta actividad genera una miel de alto valor medicinal e histórico, pero su producción es limitada: cada colmena rinde entre 1 y 1.5 litros al año, a diferencia de los 15 litros que produce la abeja convencional Apis mellifera.
Un proyecto doctoral enfocado en la caracterización química de muestras de miel de Melipona sp. y Apis sp. busca identificar patrones moleculares únicos que permitan diferenciar la miel de melipona autenticada de otras en el mercado, protegiendo su trazabilidad y combate a fraudes.
Por M.C. Karina Elizabeth Martínez-Silvestre* y Dr. Kelvin Saldaña-Villanueva
La Península de Yucatán es reconocida por sus playas, gastronomía y su riqueza natural. Sin embargo, en esta región aún se preserva gran parte del legado de la cultura maya. La meliponicultura es un ejemplo de este legado. Esta práctica ancestral se dedicada a la crianza de Melipona beecheii, una especie de abejas sin aguijón, también conocida como Xunáan Kaab (Figura 1). Desde hace generaciones, las comunidades mayas han aprovechado la miel de esta especie debido a sus amplias propiedades medicinales, manteniendo esta práctica como parte de su patrimonio biocultural.
La miel de melipona posee un alto valor comercial debido a su limitada producción, en la que cada colonia produce entre 1 y 1.5 litros de miel al año, menor a la que produce la abeja Apis mellifera (15 litros por año), la especie utilizada en la apicultura convencional. Por lo anterior, la meliponicultura representa una fuente complementaria de ingresos para familias de la Península de Yucatán. Sin embargo, en los últimos años se ha incrementado el riesgo de adulteración y del uso indebido de la denominación “miel de melipona”. A ello se añade a que su producción se ve impactada por los problemas ambientales como la pérdida de selva, el cambio de uso del suelo, y el uso intensivo de plaguicidas. En este contexto, resulta necesario impulsar estrategias que contribuyan a proteger a la abeja melipona como a la miliponicultura.
Recientemente, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Declaración de Protección de la Indicación Geográfica “Miel de Abeja Melipona del Corredor de la Zona Maya de Quintana Roo“, aplicable a los municipios de Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Tulum. Este reconocimiento representa un avance importante para los meliponicultores de la región, al distinguir oficialmente que la miel producida por Melipona beecheii está estrechamente relacionada con las condiciones naturales territorio, y al conocimiento tradicional sobre su crianza por parte de las comunidades mayas que han preservado durante generaciones. A ello se suma un proceso judicial de relevancia nacional, en el que la Suprema Corte de Justicia de la Nación analiza la posibilidad de atraer el Amparo en Revisión 790/2025, derivado de un juicio que propone reconocer a la abeja melipona, y, en un sentido más amplio, a las abejas, como sujetos de derechos.
Las abejas meliponas almacenan la miel y el polen en pequeñas vasijas de cera y resinas naturales, una característica que las distingue de las abejas de la apicultura convencional.
Por lo anterior, proteger la miel de melipona también implica reconocer y valorar el conocimiento tradicional y las condiciones territoriales que hacen posible su producción. Además, la Indicación Geográfica proporciona un marco para diferenciar la miel producida en esa región de otros productos comercializados con el mismo nombre, fortaleciendo su identidad, trazabilidad y valor en el mercado.
En este contexto, los últimos años la investigación científica ha logrado ampliar el conocimiento sobre la miel de melipona; sin embargo, en comparación con la miel producida por Apis mellifera, la información científica disponible aún es limitada. Esta situación dificulta describir sus características, comprender su variabilidad geográfica, diferenciarla de otras mieles y generar evidencia científica para su autenticidad.
Para contribuir a estos desafíos, actualmente se desarrolla el proyecto doctoral “Caracterización química de muestras de miel de Melipona sp. y Apis sp. provenientes de la Península de Yucatán para la identificación de patrones químicos distintivos”, cuyo objetivo es caracterizar la composición química de ambas mieles e identificar las características que las diferencian. Los resultados de esta investigación podrían contribuir a ampliar el conocimiento científico sobre la miel de melipona y servir como evidencia para respaldar su caracterización, en concordancia con los esfuerzos dirigidos a reconocer el valor de este producto asociado al territorio, la biodiversidad y el conocimiento tradicional de las comunidades mayas.
Aunque en los últimos años se han logrado avances importantes, aún queda mucho por conocer sobre la miel de melipona. La investigación científica puede aportar evidencia que complemente el conocimiento tradicional y respalde las acciones dirigidas a conservar la meliponicultura, una práctica que las comunidades mayas han mantenido viva durante generaciones.
*Estudiante de doctorado en Ciencias en Innovación Biotecnológica del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco




