“Manifiesto”, un encuentro entre teatro, literatura y gastronomía

“Manifiesto”, de Berenice González y Teatro del Abandono, propone un encuentro entre teatro, literatura, artes visuales y gastronomía. La puesta cuestiona los cánones tradicionales de las artes escénicas y aborda el proceso creativo desde una perspectiva personal. El proyecto también explora la experiencia de ser mujer y creadora artística.

Por Vanessa Briseño / @nevervb 

La búsqueda incesante de nuevos canales expresivos para hacer converger la literatura y las artes escénicas llevó a Berenice González y al colectivo Teatro del Abandono a concebir “Manifiesto”. Esta propuesta interdisciplinaria plantea un diálogo abierto entre la palabra, el cuerpo, las artes visuales y la gastronomía, integrando cada elemento dentro del proceso creativo. La puesta en escena nace del deseo de cuestionar las narrativas escénicas tradicionales, ofreciendo al espectador una experiencia sensorial que trasciende el formato teatral convencional.

Para Berenice González, el germen del proyecto se encuentra en las interrogantes que año con año surgen en torno a su labor como dramaturga y escritora. De esas inquietudes emergió la necesidad de alejarse de los cánones establecidos para explorar otras formas de vinculación estética. En esta oportunidad, “Manifiesto” se erige como un vehículo alternativo para divulgar la literatura y aproximar la poesía a la ciudadanía a través del hecho teatral.

El montaje sostiene además una relación estrecha con el arte culinario. Berenice explicó en conversación con ZonaDocs que su interés por la gastronomía parte de concebir la creación artística como un alimento vital, con la capacidad de nutrir tanto la dimensión física como la esfera intelectual y espiritual. Bajo esta premisa, la comida se transforma en un lenguaje dramático más, trazando un puente entre aquello que alimenta el cuerpo y lo que estimula el criterio, la reflexión y la manera en que cada individuo interpreta su entorno.

La escritura guarda un lugar preponderante en la arquitectura de la obra. La creadora señaló que existen ideas y textos cuya vía de transmisión más directa y honesta es la interpretación escénica, a diferencia de la relación intimista que se establece con la lectura individual. Para la artista, la escena permite recibir una respuesta inmediata del público, convirtiendo esa retroalimentación en un componente activo del proceso interpretativo.

Por su parte, Franco Méndez, también integrante de Teatro del Abandono, advirtió sobre la dificultad de encasillar “Manifiesto” en una categoría estética rígida. La propuesta recupera el espíritu de las vanguardias del siglo XX, como el dadaísmo y el surrealismo, movimientos que emplearon la proclama pública para encarar los dogmas de su época. El colectivo retoma ese referente para construir una pieza que confronta las ideas preconcebidas sobre lo que debe ser el arte dramático.

Franco afirmó que la intención de la agrupación es generar una propuesta provocadora que ponga en duda las convenciones históricamente aceptadas en las artes escénicas. Esta postura rebelde explica una constante en la trayectoria de Teatro del Abandono: la renuncia deliberada a los recintos institucionales. “Por eso nosotros nunca nos presentamos en un teatro”, precisó el creativo durante la entrevista.

Berenice coincidió en la urgencia de desdibujar los límites impuestos por los cánones oficiales. Desde su perspectiva, existe una contradicción insalvable entre la evolución natural de las expresiones culturales y las restricciones que aún pesan sobre la experimentación artística. Como punto de apoyo, evocó las rupturas de los movimientos de vanguardia a principios del siglo pasado, cuyos exponentes asumieron la libertad de fundar nuevas corrientes desde la praxis.

Guiados por ese impulso, los creadores articularon “Manifiesto” convocando a diversas disciplinas alrededor de la escena como eje vertebrador. Berenice detalló que tanto ella como Franco cultivan intereses transversales: mientras él se enfoca en la investigación y la gestión cultural, ella explora la pintura y la alta cocina. El proyecto fusiona estas inquietudes permitiendo que cada disciplina aporte a una misma experiencia integral.

El texto dramático que da título a la pieza posee una marcada carga personal. Berenice compartió que la proclama reúne postulados éticos de Teatro del Abandono, al tiempo que hila reflexiones propias sobre los retos que entraña ser mujer, escritora y creadora en el panorama contemporáneo. La vivencia de dedicarse al arte funciona así como hilo conductor para abordar pasajes de su propia trayectoria.

Para la dramaturga, el lenguaje teatral permite examinar inquietudes íntimas y sociales mediante recursos poéticos que van más allá de la conversación ordinaria. La metáfora y la representación ofrecen canales para abordar temas complejos que difícilmente se expresan de forma directa. En “Manifiesto”, esta búsqueda se complementa con la inauguración de una exposición pictórica en una galería, la declamación en vivo y un maridaje de alimentos y bebidas.

La suma de estos componentes da forma a una estructura que Berenice equipara con la composición de un poema. Cada elemento aporta un matiz al conjunto y sostiene un diálogo armónico con los demás. La vivencia no depende únicamente del libreto o de la actuación, sino de la convivencia de sensaciones en el Espacio Entreabierto, foro donde el público atestiguará este cruce disciplinario.

La audiencia ocupa un rol protagónico en la dinámica de la función. Franco definió el teatro como un encuentro humano horizontal, expresando su deseo de que la pieza abra canales de interacción genuinos con los asistentes. Su meta no es conducir al espectador hacia una moraleja prefabricada, sino sembrar interrogantes y habilitar un espacio para la incertidumbre.

Esta filosofía se alinea con una de las aspiraciones centrales de Teatro del Abandono: lograr que los asistentes abandonen la sala con más dudas que certidumbres. Franco lo sintetizó de la siguiente manera: “A mí me gustaría que se fueran de allí con muchas preguntas, que llegasen con muchas preguntas y que se fuesen con más preguntas todavía”. Para el realizador, la duda es el verdadero motor de la búsqueda intelectual.

Berenice agregó que la audiencia interviene activamente en el resultado final de cada representación. Aunque la dirección está a cargo de ella y de Franco, la energía del público modifica el pulso de la función. Por ello, instó a los asistentes a acudir con la mente abierta, dispuestos a disfrutar de la experiencia sin la urgencia de encontrar una explicación racional para cada estímulo.

Dentro de esta atmósfera, la gastronomía adquiere un estatus artístico propio. Para Berenice, los platillos que integran la velada no son un mero acompañamiento de consumo, pues detrás de su elaboración existe una búsqueda conceptual similar a la de las artes plásticas o la literatura. La velada cuenta con el respaldo de productores locales de alimentos y bebidas, cuyo trabajo forma parte de la propuesta.

Para Teatro del Abandono, esta producción representa además una oportunidad para estrechar alianzas en la escena independiente. Franco destacó que el montaje se materializa gracias a la colaboración de artistas, productores y la dirección de Espacio Entreabierto. Berenice concluyó que esta suma de voluntades da sentido a la pieza, reafirmando al teatro como un foro vivo para el diálogo.

La aspiración de la creadora es que la escena continúe siendo un agente de transformación capaz de interpelar a la sociedad sobre su realidad inmediata. “Yo sí lo veo como un compromiso y un cambio con la sociedad”, afirmó. Desde esta trinchera, “Manifiesto” reafirma al escenario como un espacio de confluencia para pensar, cuestionar y mantener vivas las conversaciones esenciales.

“Manifiesto” se presentará el sábado 19 de septiembre de 2026, a las 19:00 horas, en el foro Espacio Entreabierto, ubicado en Mexicaltzingo 1683A, en la colonia Americana de Guadalajara. El boleto de ingreso tiene un costo de $500 pesos e incluye el banquete artístico con platillos como tortilla española, montaditos, canapés, empanadas, croquetas y repostería, además de maridaje con vino tinto español, cerveza y bebidas artesanales, bajo un cupo limitado.

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Vanessa Briseno
Vanessa Briseno
Melómana por excelencia y apasionada de la lectura. Creo firmemente que el periodismo es una gran herramienta que te permite contar historias reales desde la verdad.

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