El Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco conmemora 50 años de trayectoria dedicada a la generación de conocimiento, el desarrollo tecnológico y la formación de especialistas. Durante cinco décadas, el centro se ha destacado por su adaptación a las necesidades del país y su trabajo en áreas como salud, alimentación, medio ambiente y biotecnología.
Por Vanessa Briseño / @nevervb
CIATEJ arribó a sus 50 años de trayectoria consolidado como un referente en la generación de conocimiento científico, la innovación tecnológica y la formación de especialistas en el país. Para la doctora Lorena Amaya Delgado, directora general de la institución, este medio siglo de existencia constituye un hito para ponderar los logros alcanzados y trazar los objetivos estratégicos que orientarán las decisiones de la entidad durante las próximas décadas.
“Estamos muy felices de haber cumplido estos 50 años de gran trayectoria para el centro”, señaló la doctora Lorena en diálogo con ZonaDocs al reflexionar sobre la conmemoración. La titular destacó que el CIATEJ se erige hoy como un organismo biotecnológico con proyección a nivel nacional, sustentado en la labor de investigadoras e investigadores con trayectorias académicas consolidadas.
Para la funcionaria, la efeméride reviste una significación especial en lo personal al coincidir con su periodo al frente del organismo. “Para mí fue una fortuna estar como directora general en este gran momento”, expresó, al tiempo que enfatizó que la celebración pertenece en su totalidad a la comunidad técnica, académica y administrativa que da vida a las instalaciones.
La trayectoria del CIATEJ evidencia asimismo la capacidad de adaptación de su personal para amoldarse a las transformaciones sociales y a los cambios en las políticas públicas. A pesar de las coyunturas, la institución ha preservado su misión medular orientada hacia el desarrollo científico y la soberanía tecnológica.
“Esta felicidad se comparte con todos los investigadores, investigadoras y todo el personal del centro, pues habla de la resiliencia que tenemos para mantenernos a pesar de los cambios en la sociedad y en las políticas públicas, siempre firmes hacia apoyar el desarrollo científico y tecnológico de la sociedad”, afirmó la directora general.
Desde su fundación en 1976, el mayor aporte del CIATEJ ha sido la producción de saber aplicado. La institución nació con el encargo original de atender demandas técnicas de sectores industriales tradicionales de la región, tales como la joyería, el calzado y la confección textil; sin embargo, con el paso de los años diversificó sus líneas de acción hacia problemas de alcance nacional.
“Seguimos haciendo lo mismo desde hace 50 años, pero nos hemos adaptado y hemos evolucionado a lo que el país necesita”, puntualizó la doctora Lorena. Actualmente, esa evolución se materializa en cinco vertientes de investigación: biotecnología industrial, biotecnología médica-farmacéutica, tecnología ambiental, tecnología alimentaria y biotecnología vegetal.
A estas áreas de especialización se suma la transferencia de conocimiento mediante la propiedad industrial. De acuerdo con la funcionaria, el CIATEJ ocupa el segundo lugar en generación de patentes dentro del sistema nacional de centros públicos de investigación, un logro sobresaliente considerando su perfil enfocado en las ciencias biológicas.
Esta posición de vanguardia ha consolidado al centro como un nodo clave para responder a retos contemporáneos como el desarrollo sostenible, la agrobiotecnología, la bioenergía y el aprovechamiento de residuos. “Somos un centro eje en el tema de la biotecnología. Actualmente aportamos al desarrollo sostenible del país”, aseveró la titular, destacando proyectos centrados en soberanía alimentaria, energías limpias y la valorización de biomasa como el sargazo.
A la par de la innovación tecnológica, el CIATEJ desempeña un rol formador a través de sus programas de posgrado. La estrategia educativa busca dotar al alumnado de herramientas analíticas orientadas a la resolución práctica de problemas reales. “El 99% de nuestras tesis tiene un fin de aplicación a mediano, corto o largo plazo”, explicó la directora respecto al vínculo entre la investigación de gabinete y las necesidades de la sociedad.
No obstante, los desafíos de la institución se han vuelto más complejos debido a la naturaleza multifacética de los problemas actuales. La doctora Lorena citó como ejemplo el combate a la diabetes, un padecimiento que exige intervenciones interdisciplinarias que cruzan la salud pública, la nutrición, la cultura y la educación.
Frente a esta realidad, el principal reto estriba en la articulación interinstitucional. “Nuestro principal desafío es saber articularnos y complementarnos con las fortalezas de investigadores de otros centros de investigación”, sostuvo la funcionaria al abogar por una labor científica más integrada y colaborativa.
A este reto de gestión se añade la obsolescencia acelerada de la infraestructura analítica. Debido a la velocidad con la que evoluciona la instrumentación científica, los laboratorios requieren de un flujo continuo de actualización de equipos e instalaciones para no perder competitividad internacional.
De cara al futuro, la visión del CIATEJ retoma su espíritu gestor para proyectarse con mayor ambición en el escenario internacional. “Lo que queremos hacer, y esa es nuestra visión como centro, es ser reconocidos como el centro número uno en el país para resolver temas biotecnológicos”, enfatizó Lorena Amaya Delgado. Entre las metas a mediano plazo destaca la transferencia efectiva al mercado de sus más de 200 patentes registradas.
En el largo plazo, la institución pretende afianzar su liderazgo global sin perder la capacidad de reacción ante emergencias sanitarias o ambientales imprevistas. Aunque resulta imposible predecir los escenarios científicos de las siguientes décadas, la meta es mantener un estado de preparación técnica constante.
Paralelamente, el organismo atraviesa por un proceso de relevo generacional en el que conviven los fundadores con jóvenes promesas de la ciencia. Para la directora, la clave de esta transición radica en preservar la cultura de la investigación aplicada y la innovación. “Esa es nuestra esencia y debemos seguir manteniéndola”, afirmó, subrayando la importancia de escalar los desarrollos desde la escala de laboratorio hasta las plantas piloto.
Al cierre de la entrevista, la doctora Lorena Amaya Delgado reiteró que el activo más valioso de estos 50 años reside en el capital humano del CIATEJ. “La cultura del centro la hacen las personas; no es el director, no somos los directivos, somos todos”, concluyó la funcionaria al reconocer el esfuerzo colectivo que ha permitido construir medio siglo de ciencia al servicio del país.


