La presentación de ¿Por qué los buscamos? Aproximaciones teórico-metodológicas para comprender la búsqueda de personas desaparecidas en México reunió en el MUSA a especialistas, periodistas y familias buscadoras. El libro, coordinado por Darwin Franco Migues y Fernanda Ramírez Santos, aborda la desaparición desde perspectivas físicas, políticas, simbólicas, mediáticas y forenses. La obra recupera los conocimientos y metodologías desarrollados por colectivos de búsqueda y propone herramientas para comprender y atender este fenómeno desde distintos campos.
Por Vanessa Briseño / @nevervb
Fotos: Cortesía CuNorte
La presentación de la obra ¿Por qué los buscamos? Aproximaciones teórico-metodológicas para comprender la búsqueda de personas desaparecidas en México reunió en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA) a especialistas de la academia, el periodismo independiente y colectivos de familias buscadoras. El objetivo central fue reflexionar sobre las múltiples vertientes de la desaparición forzada y ponderar las metodologías de rastreo construidas por quienes enfrentan esta emergencia social. La mesa de diálogo contó con las intervenciones de Montserrat Fierro Villa, Paula Mónaco Felipe, Darwin Franco Migues, Fernanda Ramírez Santos y representantes del Colectivo Por Amor a Ellxs, bajo la moderación de la periodista Dalia Souza.
El volumen compila diversos abordajes para analizar las dinámicas de la ausencia y las acciones de localización en el país, cruzando el saber académico, la investigación periodística y el testimonio de los hogares afectados. La publicación examina el fenómeno más allá de la privación física, abriendo interrogantes sobre las condicionantes políticas, mediáticas, simbólicas y forenses que atraviesan tanto a las víctimas directas como a sus redes de apoyo. A través de un abanico metodológico, el texto recupera los aprendizajes técnicos y empíricos que las agrupaciones civiles han desarrollado tras años de labor en campo.
Esta producción colectiva fue coordinada por Darwin Franco Migues y Fernanda Ramírez Santos, contando con el prólogo de la doctora Rosana Reguillo. El proyecto reúne las firmas de investigadoras, periodistas, artistas y activistas pertenecientes a instituciones de educación superior de Jalisco, Chiapas, Nuevo León y la Ciudad de México, además de integrantes del Colectivo Por Amor a Ellxs, trazando un mapa analítico de alcance federal.

Desde el inicio de la sesión, Dalia Souza, periodista y coordinadora de ZonaDocs, formuló una pregunta que guió las participaciones: ¿por qué resulta indispensable generar conocimiento científico desde las aulas sobre la crisis de las desapariciones? La pregunta permitió abordar la obra no como un tratado abstracto, sino como una herramienta práctica orientada a responder a un drama humanitario que sacude a comunidades e instituciones por igual.
Para la doctora Montserrat Fierro Villa, rectora del Centro Universitario del Norte (CUNorte), la investigación universitaria cobra sentido cuando responde con rigor a las emergencias de su tiempo. La académica resaltó que el libro demuestra una sensibilidad ética que busca devolver a la sociedad insumos analíticos capaces de incidir en la transformación de la realidad.
Monserrat argumentó que la desaparición no puede reducirse a un problema privado o familiar. En su exposición, enfatizó que detrás de cada expediente operan relaciones de poder, fallas institucionales, brechas de desigualdad y significados sociales que perpetúan la impunidad. Visto así, el fenómeno expone las grietas estructurales del Estado que permiten la continuidad de estos delitos.
La pluralidad disciplinaria representa uno de los grandes aciertos de la publicación, al conjuntar herramientas de la sociología, la comunicación, el derecho, los estudios culturales, la tecnología y la etnografía. A juicio de la rectora, este cruce de miradas evita las explicaciones simplistas ante un problema multifacético. “Los grandes problemas no pueden explicarse desde una sola disciplina, ni pueden comprenderse desde una sola institución”, subrayó.
En esa misma línea, la investigadora vinculó la labor científica con la responsabilidad social, precisando que la calidad académica no se mide por la cantidad de volúmenes impresos, sino por la pertinencia de sus preguntas y la solidez de sus métodos. Para la especialista, el conocimiento generado en las aulas debe retornar a las calles en forma de herramientas de trabajo, acompañamiento legal y preservación de la memoria.
Asimismo, Monserrat enfatizó la dimensión ética que implica todo proceso de investigación, el cual exige definir con claridad qué testimonios se rescatan y qué silencios se rompen. Por ello, instó a las casas de estudio a asumir la defensa de los derechos humanos como un compromiso institucional ineludible.

Por su parte, la periodista Paula Mónaco Felipe abordó los retos de comunicar la magnitud de una crisis que se ha prolongado por décadas sin caer en la insensibilidad. Explicó que quienes ejercen el oficio enfrentan el constante dilema de cómo sintetizar la complejidad de los testimonios sin restarles dignidad ni fuerza comunicativa.
Paula valoró en ¿Por qué los buscamos? un instrumento clave para superar esa parálisis narrativa. Destacó que el texto mantiene un enfoque centrado en la dignidad de las familias y constituye un ejercicio de perseverancia académica frente al olvido institucional, haciendo accesible el saber especializado para públicos ajenos a la universidad.
La periodista resaltó la inclusión de capítulos dedicados al valor de los cuidados, los afectos, el uso de cartografías independientes y las herramientas digitales en las labores de búsqueda. Asimismo, llamó a los medios de comunicación a revisar sus coberturas para no reproducir estigmas ni enfoques que criminalicen a las víctimas.
Otro aspecto ponderado por Paula fue el reconocimiento explícito a los saberes empíricos de las brigadas civiles. “El libro reconoce conocimientos y estrategias desarrollados por los propios colectivos de búsqueda”, afirmó, señalando que esos registros y diagnósticos comunitarios han sido el motor de reformas legales e institucionales en el país.
La periodista recordó que la búsqueda de las personas ausentes no es una tarea exclusiva de sus parientes, sino un deber ético que interpela a toda la sociedad. En sus palabras, “no es ajeno, nos faltan a cada uno”, una premisa que apela a asumir la dimensión comunitaria del dolor y de las acciones orientadas a la justicia.
Al tomar la palabra, Darwin Franco Migues recordó las motivaciones que dieron origen a la publicación junto con Fernanda Ramírez Santos. “Es una obra colectiva que inició en un café”, relató el investigador, evocando las conversaciones iniciales sobre la necesidad de convocar a voces diversas para analizar la crisis desde múltiples ángulos.
Darwin destacó que la coordinación del proyecto se guió por un modelo de trabajo horizontal e incluyente, reuniendo tanto a investigadores de amplia trayectoria como a jóvenes en formación. Esta estructura permitió integrar miradas frescas y reconocer que la teoría sobre la desaparición también se construye al lado de las palas y los rastreos en campo.
El jefe de información de ZonaDocs remarcó el profundo respeto guardado hacia las metodologías desarrolladas por los propios colectivos. Explicó que el libro busca dignificar las herramientas de quienes buscan, documentan y acompañan, vinculando la producción académica con los afectos y el compromiso a largo plazo con las familias.
Para Darwin, la publicación debe ser concebida como un detonante para mantener abiertas las preguntas y el acompañamiento ciudadano. Más que ofrecer respuestas definitivas, la obra busca fortalecer las capacidades de los colectivos y preservar la memoria histórica por encima de la atención mediática coyuntural.
Desde la voz de las familias, la Sra. Esperanza, integrante del Colectivo Por Amor a Ellxs, rememoró los primeros pasos de la organización en Jalisco. Recordó cómo investigadores y comunicadores acompañaron sus primeras vueltas a las dependencias oficiales para exigir los expedientes, un proceso que las llevó a profesionalizarse en la formulación de peticiones legales e interlocución institucional.
La activista enfatizó que la labor de las brigadas rebasa las fronteras del dolor individual. “Nosotros no trabajamos nada más para nuestro familiar, sino para todas las personas desaparecidas que están en el mismo proceso que nosotros”, aseveró, repasando la participación del colectivo en la creación de leyes locales e impulsos a las herramientas de identificación forense.

Pese al desgaste de los años, la representante de Por Amor a Ellxs reafirmó la determinación de las madres para continuar en la exigencia de verdad. Al recordar la ausencia de su hermano, subrayó que la articulación colectiva busca garantizar que las herramientas construidas sirvan a las futuras generaciones. “Estamos al pie del cañón y siempre en la lucha”, expresó al concluir su participación.
Finalmente, Fernanda Ramírez Santos expuso que el volumen reúne experiencias documentadas en entidades como Jalisco, Chiapas, Nuevo León y la Ciudad de México, con el respaldo de académicas de la UdeG, la UNAM, la UAM y el ITESO. “Creemos que este tema no se puede tocar desde un solo lugar”, afirmó la coordinadora.
Fernanda detalló que el proyecto partió de preguntas sobre la pérdida, la búsqueda, las historias interrumpidas, los vínculos suspendidos, el silencio mediático y los conocimientos que las familias han construido durante sus procesos de búsqueda. A partir de estas interrogantes, el libro aborda cinco dimensiones de la desaparición: física, política, simbólica, mediática y forense, las cuales nacieron del trabajo académico de Darwin Franco.
La desaparición política, explicó Fernanda, se relaciona con las omisiones, negligencias y fallas institucionales para investigar, prevenir y sancionar estos delitos; la simbólica, con la estigmatización y criminalización de las víctimas y sus familias; la mediática, con la ausencia de cobertura o la construcción de narrativas centradas en fuentes oficiales; y la forense, con los casos de personas cuyos cuerpos han sido localizados pero permanecen sin identificación o dentro de estructuras que prolongan su desaparición.
Para abordar estas vertientes, la publicación echa mano de metodologías cualitativas, investigación-acción, cartografías comunitarias y análisis del uso de tecnologías de información en los rastreos. La autora enfatizó que no existe una vía única para entender el fenómeno, sino un abanico de enfoques determinados por los contextos territoriales donde se produce el conocimiento.
La investigadora resaltó la utilidad práctica de los contenidos, citando el uso de herramientas de inteligencia artificial, bases de datos independientes y análisis de patrones de reclutamiento forzado. La meta es que estas metodologías queden a disposición de otras agrupaciones civiles para prevenir riesgos y detectar dinámicas delictivas a tiempo.
El proyecto se complementa con un entorno digital de libre acceso que expande los materiales impresos mediante recursos transmedia, incluyendo un pódcast, videos y contenidos diseñados para las infancias. Además, se contempla una gira de presentación por las distintas universidades y espacios comunitarios del país que conforman el proyecto.
Hacia el cierre, Fernanda dejó sobre la mesa preguntas abiertas para futuras investigaciones: los riesgos que enfrentan las familias al buscar, las nuevas modalidades de captura criminal y los retos burocráticos que ralentizan la justicia. De este modo, ¿Por qué los buscamos? Se busca consolidar como un referente que organiza el conocimiento existente y abre nuevas rutas para la memoria y la acción colectiva en torno a la búsqueda de personas desaparecidas en México.
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Para conocer más sobre esta iniciativa transmedia y solicitar la descarga gratuita la versión digital del libro, se puede visitar el portal oficial del proyecto en:


