Para quienes habitan la Zona Metropolitana de Guadalajara, abrir la llave del agua ya no significa tener la certeza de que puedan utilizarla. Antes de bañarse, lavar la ropa, los trastes o lavarse los dientes las personas han tenido que buscar alternativas para asegurarse de tener agua limpia. Desde garrafones adicionales a filtros y sistemas de purificación, se han convertido en gastos que antes no formaban parte del presupuesto cotidiano.
Pero el problema no termina en el dinero, ya que las familias que habitan en las colonias afectadas por la mala calidad del agua han reportado problemas de salud, mientras buscan respuestas sobre qué está llegando realmente a sus casas a través de las tuberías.
Por: Paulina Gris/ (@paulinag.mz), Miguel Angel Vargas/ (@l3shna), Rafael Arceo y Ana Isabel Orona/ (@anaaaa.or)
Fotografías por vecinos de la colonia Alcalde Barranquitas, Paulina Gris Muñoz y Leslie Zepeda
De acuerdo con el último informe del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) un total de 342 colonias están siendo afectadas por la mala calidad del agua dentro del Zona Metropolitana de Guadalajara.
Abrir la llave se ha convertido en una decisión cotidiana cada vez más compleja, pues agua “potable” que debería servir para bañarse, lavarse las manos, los dientes o limpiar alimentos y trastes llega a las tuberías de miles de hogares turbia, con malos olores intensos e, incluso, con residuos visibles.
La incertidumbre ha llevado a familias enteras a modificar sus actividades básicas de aseo dentro de su hogar y a buscar alternativas para reducir su contacto con el agua que reciben.
Flor de La Cruz, residente de la colonia Alcalde Barranquitas en Guadalajara cuenta que lleva más de seis meses sin bañarse directamente con el agua de su regadera y, dentro de su casa ha tenido que adaptar una nueva rutina: bañarse ella y sus hijos a “jicarazos”, lavar su ropa en otra casa y destinar parte de sus ingresos para comprar agua embotellada o garrafones.
La problemática también ha trascendido las actividades domésticas y llegado a la salud de su familia: “hemos estado enfermos, mis hijos, he estado enferma yo de diarrea, de vómitos y de infecciones en ojos que nos hemos terminado atendiendo en consultorios privados porque no tenemos seguro y es otro gasto más”, asegura.
Su experiencia se suma a la de otros y otras habitantes entrevistados y entrevistadas. Paloma, su vecina, cuenta que después de bañarse siente ardor en los ojos, “muy parecidos a los síntomas de la conjuntivitis”, una enfermedad ocular causada -entre otras razones- por infecciones, alergias, irritación por sustancias e incluso neoplasias. También, dice que desde el año pasado comenzó a percibir un mal olor en el agua que llega a su vivienda, pero que este año la situación se agravó, ya que comenzó a salir sucia, acompañada de lo que describe como “basurita” y una especie de “arenita”.
Paloma y Flor no están equivocadas en sus sospechas. El Informe Técnico de Análisis de Calidad del Agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara, también nombrado “Agua Peligrosa” reconoce que, el agua que sale de las tuberías de la Zona Metropolitana de Guadalajara, presenta “turbiedad, coliformes totales, coliformes fecales y E. coli”, una realidad que “constituye una advertencia hacia los sistemas de salud pública, ya que se podrían presentar, derivados de los mismos, problemas gastrointestinales”.
El documento, está basado en un monitoreo ciudadano sobre la calidad del agua dentro de la Zona Metropolitana de Guadalajara y se realizó durante marzo y abril de 2026, en el marco de la iniciativa “El SIAPA que Queremos” impulsado por el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), junto con organizaciones ciudadanas y universidades como el ITESO y la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Santiago Olivo, habitante de la colonia Jocotán en Zapopan, recuerda que hubo ocasiones en las que abría la llave y el agua salía verde y “como con pelos”. Ante situaciones como esta, él simplemente optó por decir: “hoy no me baño”.
Las y los habitantes no solamente están preocupadas y preocupados por la apariencia o el olor del agua, sino también por las posibles consecuencias que su uso puede tener en su salud. Rafael, de la colonia Villa Ixtépete, también ubicada en Zapopan, señala que el agua llega turbia, de color marrón y con materiales revueltos. Él está seguro de que estas condiciones podrían estar relacionadas con casos de conjuntivitis y problemas digestivos dentro de su comunidad.
Para Roberto Maciel del Movimiento por Agua Potable ZMG es “más que evidente que la raíz de sus problemas recurrentes de salud” es el agua que llega a su hogar: “ desde hace un año, o sea, desde todo lo que lleva el 2026, hemos estado comprando agua de garrafón. Y con eso nos bañamos, con eso nos lavamos los dientes, con eso lavamos los cepillos, con eso lavamos los platos, las verduras, cocinamos y pues no nos hemos enfermado. Ninguno de mis hijos y ni yo ni mi esposa. Entonces, es evidente que el problema era el agua”.
El Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) señala que han documentado alrededor de mil 500 denuncias de impactos a la salud donde se habla de enfermedades de la piel, enfermedades gastrointestinales y de las vías respiratorias, por lo que estas historias acerca de afecciones de salud se extienden a través de toda la Zona Metropolitana de Guadalajara.
María González Valencia, Directora Ejecutiva del IMDEC, señala que existen riesgos de salud que no serán inmediatos o a corto plazo: “ los metales pesados son invisibles y los metales pesados no los desecha nuestro cuerpo, ¿no? O sea, se bioacumulan. Por lo tanto, los impactos en nuestra salud no van a ser inmediatos…”.
A decir del segundo informe técnico elaborado en el marco de la Campaña El SIAPA que Queremos, Agua para la Vida, NO para el Negocio por IMDEC y presentado el 29 de junio de 2026, 184 muestras analizadas en 90 colonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco de Zúñiga demuestran que el agua distribuida por el SIAPA en Guadalajara no cumple con los estándares requeridos para consumo humano.
Todos los resultados fueron evaluados con los límites permitidos por la NOM-127-SSA1-2021, la cual establece las condiciones básicas indispensables para el uso y consumo humano del vital líquido. Además, el informe revela que se encontró una ausencia casi total de cloro residual. Del total de 184 muestras analizadas, se identificó que el 93.48% de los puntos monitoreados carece de una barrera mínima de desinfección.

Todos los hallazgos hechos con respecto a la calidad del agua indican una evidente y grave falta de calidad que no solo afecta a la salud de las personas, sino que interviene en su vida diaria de formas diversas, según las actividades que desempeñan y las necesidades que tienen. Roberto Maciel, por ejemplo, ha tenido que tomar medidas específicas en su hogar para cuidar a su hijo, “ tengo un hijo con autismo y yo tuve que cerrar las llaves de paso de los baños para que él no se lavara las manos con eso”, afirma.
Flor de la Cruz tiene una situación similar: “yo tengo un hijo con autismo y no puedo tener un tambo de 200 L de agua o 100 L de agua porque puede ocasionar un accidente aquí en mi casa, despertar la curiosidad de mi hijo y que pueda haber algún tipo de accidente”.
María González Valencia, coincide en que esta problemática influye en distintos ámbitos de la vida de las personas: “estamos hablando aquí de otros derechos que también no se están cumpliendo, que se están violando, el derecho a la salud, el derecho a la economía, derecho al medio ambiente sano, o sea, sobre todo estos tres derechos, pero también el derecho a la información, a la participación y a la consulta que tenemos todas las personas en asuntos que son públicos y que tienen que ver con las afectaciones a nuestra vida”.
La necesidad de encontrar soluciones a una problemática tan compleja ha generado frustración entre quienes consideran que las medidas para enfrentar el problema no deberían recaer únicamente en los hogares. “Que el gobierno se responsabilice de regresar ese dinero porque es parte de la salud de las personas”, sostiene Flor de la Cruz.

Mientras las y los habitantes buscan respuestas y modifican sus rutinas cotidianas para reducir su exposición al agua de calidad cuestionable, el Gobierno de Jalisco anunció el 23 de marzo el relevo en la dirección del SIAPA, nombrando al Ingeriero Ismael Jáuregui Castañeda. Se anunciaron medidas urgentes para atender la crisis, sin embargo, 6 meses después, el agua contaminada sigue afectando la vida diaria de los ciudadanos y ciudadanas.
Hoy tampoco hay agua limpia…
Cuando el agua llega turbia, con mal olor o con residuos visibles, las familias han tenido que encontrar otras formas de bañarse, lavarse los dientes, lavar la ropa, preparar alimentos o mantener sus casas limpias. Y la alternativa más “inmediata” ha sido comprar agua embotellada.
Para una de las familias entrevistadas, el gasto ha llegado a ser de $100 pesos por día extras, lo que significa aproximadamente $3,000 pesos mensuales que no estaban contemplados dentro de su presupuesto antes de que comenzara esta problemática.
Sin embargo, el recibo del agua sigue llegando de manera habitual, “creen que las personas siguen utilizando el agua para las actividades diarias, pero no es así”, comenta Flor de La Cruz, señalando que el SIAPA sigue cobrando el agua como si las y los residentes la usaran, cuando no es así. En su hogar, dejar de utilizar el agua de la llave ha modificado una rutina que antes era automática.
Así, para algunas familias, pagar el recibo del agua se ha convertido en un dilema. Flor de La Cruz señala que algunos vecinos y vecinas han dejado de pagarlo debido a los gastos adicionales que les ha generado conseguir agua para sus hogares. Por el contrario, Paloma asegura que preferiría pagar un costo adicional con el fin de solo obtener agua limpia en su hogar, “podría pagar un poco más de dinero, hacer un esfuerzo para que salga limpia”, dice.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) publicó en agosto un registro de 302 colonias en las que ciudadanas y ciudadanos habían presentado quejas por la mala calidad del agua y el abastecimiento del vital líquido, para el mes de octubre se sumaron 83 colonias más que también presentan esta problemática -según la última sesión entre ayuntamientos e integrantes del SIAPA-. Dicho “reconocimiento” ha permitido que las personas puedan acceder a descuentos en el cobro de sus recibos de pago.
Paloma cuenta que ahora utiliza agua de garrafón para lavarse los dientes, también señala que compra más de diez garrafones a la semana y que ante la situación considera que no les quedará otra opción más que instalar filtros en su casa.
De esta manera, las medidas no solo se limitan a comprar agua embotellada o garrafones. Rafael menciona que en su hogar sí han instalado filtros, utilizan pastillas de cloro en los tinacos y procuran cerrar el paso del agua cuando llega turbia o con mal olor para evitar que contamine el tinaco o el aljibe.
También señalan que los filtros han aumentado de precio y que los modelos más simples y baratos no eliminan los olores, o la totalidad de los residuos, por lo que, algunas y algunos consideran necesario adquirir filtros más especializados. Paloma señala que el esposo de una de sus amigas está fabricando sus propios filtros.
La crisis no solamente ha cambiado lo que las personas consumen, sino que también ha cambiado la manera en que organizan su hogar, desde adaptar baños, comprar garrafones, botellas, comprar pipas hasta ir a otros lugares o casas a conseguir agua limpia. “Es multifactorial porque afecta en todo”, resume Flor de la Cruz. La escuela, el negocio, las tareas domésticas y la dinámica familiar han tenido que adaptarse a una pregunta que antes no formaba parte de la rutina: ¿esta agua se puede utilizar?
¿Los filtros son la solución?
Para quienes habitan la Zona Metropolitana de Guadalajara, una de las soluciones para enfrentarse a esta crisis ha sido instalar filtros. Leonardo Cuevas de Grupo Agua, empresa que ofrece soluciones para la purificación de agua, señala que esta crisis ha impactado de gran manera el modo en que las personas perciben estas soluciones.
“La gente ya lo ve como una necesidad cuando antes mucha gente lo veía como un lujo…”, dice el empresario.
La crisis se ha extendido y los filtros se han presentado como opciones en zonas en las que no eran comunes. “tristemente en toda la zona metropolitana se necesitan ”, señala Leonardo Cuevas, “pero sí hemos visto que hemos llegado a zonas donde antes no vendíamos o no teníamos clientes”, dice el empresario.

Sin embargo, para las y los residentes de distintas colonias, ni siquiera estas soluciones son sostenibles a largo plazo. Roberto Maciel, del Movimiento por Agua Potable ZMG, cuenta que los filtros muchas veces son insuficientes: “depende mucho para que un filtro funcione bien o un sistema de filtrado funcione bien, tienes que entender primero cuál es la problemática. Si el agua te está llegando con sedimento, pues, bueno, el sedimento con un filtro lo puedes arreglar, pero si llega con metales pesados, no”.
Esta crisis de agua no se limita al agua sucia, de color café o negro, con restos sólidos, sino también a su suministro, como cuenta Eugenia Garduño, residente de Ciudad Granja en Zapopan, “a veces tenemos agua y a veces no. A veces volvemos a tener agua pero sale sucia. Tenemos que ir a otros lados a conseguir agua…”.
El pasado 13 de julio, Pablo Lemus Navarro, gobernador de Jalisco, informó a través de sus cuentas oficiales que a las principales colonias afectadas se les daría atención inmediata con pipas y acceso gratuito a agua purificada. Sin embargo, tal como indican los testimonios de las familias consultadas la situación no ha sido correctamente atendida. “ han dejado un carrito potabilizador para más de 300 colonias”, comenta Flor de la Cruz.
La complejidad de esta problemática ha llevado a grupos de ciudadanos y ciudadanas a movilizarse para obtener respuestas por su cuenta.
“Para un problema de metales pesados tienes que tener ósmosis inversa y es más complejo, más caro, el proceso de filtrado”, comenta Roberto Maciel. “Los datos recolectados por nosotros nos indican que el agua tiene aluminio, arsénico, mercurio, cadmio, cromo, plomo y heces fecales. Entonces, imagínate, es un problema gravísimo”, sostiene.
La problemática no deja alternativas para las personas, y en muchos casos, es mejor tener un filtro en tu hogar que no tener nada, “hay cotos donde instalamos para una persona y todos los vecinos les preguntan ‘oye, ¿con quién?’ y le instalamos a todos los vecinos”, comenta Leonardo Cuevas de Grupo Agua. Las personas están desesperadas, pues quieren encontrar la mejor alternativa para cuidar su salud. “Tenemos que hacer entregas rápidas porque más que nada es eso, la urgencia”, indica.
El poder de la comunidad
La salud de las personas no puede esperar. En redes sociales han surgido movimientos como Movimiento por Agua Potable ZMG en Facebook y campañas como El SIAPA Que Queremos, que han movilizado a quienes buscan generar un cambio. “No tenemos ningún partido político atrás de nosotros ni nos interesa”, comparte Roberto Maciel, administrador del grupo de Facebook. “Al final mi ambición más grande es volver a regresar a mi casa, poderme bañar tranquilamente, poder estar más tiempo con mis hijos”.
La desesperación, la urgencia y la indignación por la situación son los motores de estas agrupaciones vecinales y comunitarias junto a organizaciones que terminan siendo una parte clave:
“por eso decidimos hacer un canal aparte en donde los vecinos y las vecinas nos organizamos para acudir a las marchas, hacer mesas de trabajo para analizar el agua, conjunto a colectivos. Entonces las redes vecinales han funcionado de cierta manera para visibilizar el problema”, añade Roberto Maciel.

La comunidad está siendo una parte esencial para la denuncia de esta problemática, y se puede ver reflejado en los colectivos, las marchas y la búsqueda de soluciones. Movimiento por Agua Potable ZMG se ha movilizado con organizaciones como el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) para llevar a cabo marchas, campañas y talleres que buscan concientizar, informar, denunciar e impulsar un cambio.
Roberto Maciel cuenta acerca de la megamarcha que se llevó a cabo el día 23 de agosto en favor del agua, organizado por el grupo Movimiento por Agua Potable ZMG, el IMDEC y ciudadanía de a pie:
“ fue lo que propuse yo y los vecinos y vecinas: hagamos una marcha en la cual termine en un festival al que le pusimos escatológicamente Agua KK Fest que era donde todas las mesas de trabajo de los colectivos iban a ayudarnos a darnos información sobre cómo podemos paliar el problema”.
El evento no se limitó a una marcha, sino que también se llevaron a cabo varias actividades buscando concientizar y hacer partícipes a la comunidad y sus familias: “ después de la marcha llegamos al centro ahí a Plaza Liberación donde está a la altura del teatro de Goya, nos instalamos mesas de trabajo y ahí tuvimos mesas de trabajo para niños y reventamos piñatas, hicimos mesas de trabajo para juntar firmas, para hablar sobre para la creación de filtros caseros, análisis de agua, análisis caseros de agua, recolección de agua de lluvia y entre otras muchas cosas que se hicieron”.

Roberto Maciel cuenta que las personas que se movilizan son menos que las que sufren el problema: “ los vecinos le pusimos megamarcha porque queríamos que se sintiera que iba a ser mucha gente, y pues la verdad nada más alcanzamos alrededor de 1000 personas. Entonces, es parte del trabajo. Sabíamos que iba a ser así, pero eso era parte de lo que queríamos, que se visualizara primero, que la gente empezara a concientizarse de la problemática, que la visualizara y que ahora tomara acción”. Acercar la posibilidad de denuncia a las personas es una tarea esencial para la solución de la problemática.
La campaña El SIAPA que Queremos, impulsada por el IMDEC, también busca promover un cambio real en la manera en que funciona el SIAPA en Jalisco. Tiene como objetivos que se garantice el derecho al agua limpia y la participación social, fomentar la participación de la ciudadanía y de las comunidades, promover nuevas legislaciones y defender el territorio y los cuerpos de agua.
María González Valencia, Directora Ejecutiva del IMDEC, señala que el agua no es una problemática reciente, sino que lleva afectando a muchas comunidades de hace tiempo: “Vivimos en el área metropolitana de Guadalajara inequidad en el acceso al agua potable, es decir, nosotros tenemos documentado que alrededor de medio millón de personas, o sea, de 500.000 personas no tienen agua en sus hogares y no están conectadas ni al SIAPA ni a ningún otro organismo operador municipal. Esto pues es grave…”
La omisión de las autoridades pertinentes ha sido uno de los principales factores de esta problemática: “ nunca han querido reconocer que esa problemática de contaminación de agua es contaminación tóxica, ¿no? O sea, es contaminación industrial. Y las autoridades siempre han trabajado por falsas soluciones como plantas de tratamiento, pero de agua residual doméstica…”, añade María González.
Los problemas con el agua no son algo completamente reciente, por lo que las iniciativas y colectivos que luchan por el derecho al agua y salud buscan una transformación total de los antiguos sistemas que ahora son obsoletos: “Lo que buscamos es que el SIAPA realmente se transforme y que se democratice. Es decir, ser tomadores de decisiones y que tengamos voz y voto”, concluye María González.
A pesar de todos los esfuerzos de la ciudadanía, la situación no ha mejorado: el estado del agua sigue siendo deficiente y no existe claridad respecto a la situación. “No sabemos cuándo llegará agua que esté totalmente limpia”, comenta Eugenia Garduño, desde Ciudad Granja en Zapopan
El SIAPA ha propuesto alternativas, producto de las denuncias ciudadanas. Por ejemplo, se ha ofrecido un descuento de hasta 80% en el recibo del agua a un grupo selecto de colonias que están siendo afectadas por la problemática, pero no todas las personas consideran que estas medidas sean las correctas.
“Realmente no tenía idea de que este descuento existiera. No sé si es verdad, no sé si es mentira. Si es verdad, no sé qué tan bueno sea. Yo no quiero un descuento monetario por el agua sucia que estoy consumiendo. Yo quiero agua limpia”, añade Eugenia.
Mientras tanto, el IMDEC ha compartido una serie de recomendaciones a los ciudadanos y ciudadanas de la Zona Metropolitana de Guadalajara, entre las cuales se encuentran hervir el agua que será utilizada, evitar utilizar agua que contiene metales pesados o fluoruros, utilizar filtros de carbón activado o sistemas de ósmosis inversa y utilizar agua embotellada, sobre todo en el caso de niños, niñas, mujeres embarazadas y personas lactantes.
El Gobierno de Jalisco, a través de su representante, Pablo Lemus, anunció un nuevo modelo de “tandeos de agua” para la zona metropolitana, como una medida para “hacer frente a la crisis” de agua sucia en el estado.
“Los expertos nos recomiendan que la mejor decisión es dejar de utilizar el agua de la presa Las Pintas y el sistema antiguo de Chapala para abastecer de agua a la ciudad. Si hacemos esto, podremos ver una mejora sustancial en la calidad del agua que recibe la ciudad en las próximas semanas”, declaró Lemus Navarro el pasado 6 de octubre.
La ciudad está viviendo una crisis de agua potable como nunca antes. Este es el tema que hoy preocupa y molesta a miles de familias en la ciudad. Y tienen toda la razón. No hemos negado esa realidad, pero tampoco nos hemos quedado de brazos cruzados.
Sostuve una reunión con las presidentas y presidentes municipales del Área Metropolitana de Guadalajara que forman parte de la Junta de Gobierno del SIAPA, para revisar las causas que originaron que, durante esta última semana, se agravara la llegada de agua sucia a miles de hogares en gran parte de la ciudad; y para tomar, juntas y juntos, las decisiones que garanticen que, en el corto y mediano plazo, no volvamos a enfrentar episodios similares.
Como lo hemos dicho antes, la principal causa del agua sucia está en el sistema antiguo de abastecimiento que trae líquido del Lago de Chapala.
A lo largo del canal de Las Pintas detectamos varias descargas irregulares que terminan en la presa de Las Pintas. Llevamos meses trabajando para eliminar esas descargas y llevar el agua, por los colectores existentes, hacia la planta de tratamiento de El Ahogado.
Pero la solución no es inmediata. Los expertos nos recomiendan que la mejor decisión es dejar de utilizar el agua de la presa Las Pintas y el sistema antiguo de Chapala para abastecer de agua a la ciudad. Si hacemos esto, podremos ver una mejora sustancial en la calidad del agua que recibe la ciudad en las próximas semanas.
Es una decisión difícil, pero responsable. Implica que durante los próximos meses tengamos menos agua para distribuir entre todos, pero será agua de mejor calidad.
El SIAPA (@siapagdl), la Comisión Estatal del Agua y los municipios aquí representados emprenderán las acciones necesarias para que la afectación en el suministro sea la menor posible.
¿Cuánto tiempo puede durar este esquema de rotación en el servicio? Estimamos que serán seis meses en una primera etapa, en lo que concluyen las obras del acueducto de desvío de La Calera y la ampliación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle, con las que podremos dejar de utilizar el agua de la presa Las Pintas cuando no sea de buena calidad.
Paralelamente, se trabajará en el saneamiento de esta misma presa y del canal que la abastece.
Con esta decisión atendemos esta crisis en el corto plazo, pero las acciones para resolverla a mediano y largo plazo ya están en curso.
La solución en el largo plazo es la construcción de un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara. Esta misma semana presentaré al Congreso del Estado (@LegislativoJal) la iniciativa para que se analice, se discuta y se apruebe, si las diputadas y los diputados así lo determinan, el esquema financiero que haga realidad este proyecto.
Este acueducto sustituto, cuya construcción durará alrededor de dos años, permitirá que llegue agua de mejor calidad a la ciudad, sacar menos agua de Chapala y generar ahorros en energía eléctrica.
Este proyecto ya cuenta con el aval de la Conagua (@conagua_mx).
También hace falta concluir las obras para garantizar que funcione totalmente el sistema de El Zapotillo, en la cuenca del Río Verde, que actualmente opera al 45 por ciento. He acordado con la Presidenta Claudia Sheinbaum (@Claudiashein) que esas obras serán ejecutadas y pagadas por la Federación.
Todas estas acciones no representarán un incremento en las tarifas del SIAPA, no se privatizará el servicio, no será una deuda pública y sí servirá para mejorar la calidad del agua durante muchos años.
Esta mesa en la que nos encontramos sesionará permanentemente para revisar los avances y tomar decisiones ante las eventualidades que se puedan presentar.
No existe un tema más importante para nosotros y no vamos a escatimar esfuerzos ni a descansar hasta poderlo resolver en definitiva. Necesitamos de su comprensión y colaboración, haciendo un uso responsable del agua.
Juntas y juntos vamos a salir adelante.
— Pablo Lemus Navarro (@PabloLemusN) October 6, 2026
La propuesta, implica el cierre de la Presa de Las Pintas mientras se sanea, además de un nuevo esquema de rotación en el servicio que durará al menos seis meses en su primera etapa, tiempo en el que se estima que estarán concluidas las obras de La Calera y la ampliación de la Planta Potabilizadora 1 de Miravalle.
Mientras tanto, como una respuesta al anuncio se ha convocado a una MEGA Marcha nuevamente, una marcha por el agua limpia y con condiciones dignas para todas las personas, saliendo a las 11:00 a.m. este 11 de octubre de La Minerva en Guadalajara, Jalisco.
La unión de la ciudadanía ha llevado a visibilizar el problema y a permitir que los afectados y afectadas puedan externar sus denuncias. “ yo no tengo la necesidad de estar saliendo a las calles a protestar por agua. Se me hace tan ilógico, tan distópico estar peleando por agua…”, comenta Roberto Maciel.
El IMDEC, el Movimiento por Agua Potable ZMG y la iniciativa El SIAPA Que Queremos siguen trabajando en favor de mejores condiciones para la población, pero hay algo que sigue latente en los involucrados: la frustración de una lucha que no se debería estar teniendo que realizarse si el agua limpia en Jalisco fuera un derecho accesible y no un privilegio cada vez más inalcanzable.
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Este reportaje fue realizado en el marco del Bloque de Producción periodística convergente del Tec de Monterrey Campus Guadalajara, del cual ZonaDocs fungió como Socio Formador.


