Asistentes a la segunda Mega Marcha por el Agua señalaron la presencia de grupos no identificados que buscaron obstaculizar la movilización. A pesar de lo ocurrido las y los manifestantes marcharon hasta Palacio de Gobierno para exigir la destitución de autoridades y un suministro de agua digno
Por Mariana Quintero / @mariquigoglez (IG)
Fotos y gráficos Daniel Ayala / @aydani (IG)
La exigencia por el acceso al agua limpia y de calidad volvió a movilizar a miles de personas de Jalisco que este domingo 18 de octubre se sumaron a la segunda Mega Marcha por el Agua. Sin embargo, esta segunda jornada, que arrancó en el Parque Revolución de Guadalajara, estuvo marcada por la incertidumbre.
Alrededor de las 11:00 horas se detectó la presencia de un grupo no identificado por colectivos convocantes: “¡fuera provocadores!”, les gritaron al mismo tiempo que les solicitaban que se identificaran. Tras la presión de las y los asistentes, dicho grupo fue forzado a replegarse.
Al mismo tiempo que se replegaban, se escuchaban estruendos continuos identificados como petardos, lo que alarmó a las personas presentes.
Aunque a las 11:30 horas hubo un primer intento por comenzar la marcha, el contingente no avanzó, pues se advertía que la seguridad de las y los manifestantes podría estar en riesgo debido a la presencia del grupo no identificado.
La decisión fue permanecer en el Parque Revolución hasta que hubiera posibilidades seguras de continuar.

Bertha Alicia, quien acudió a la manifestación junto a su hermano José de Jesús, ambos adultos mayores, describió como “frustrante” lo ocurrido durante el arranque de la segunda Mega Marcha por el Agua.
”Es la segunda vez que vengo (a la marcha por el agua). Lemus tiene que entender que somos pueblo y que el agua es del pueblo, no de él para que la venda y la intente privatizar (…) se nos hace frustrante porque no hemos podido avanzar y hay personas que han estado aventando cuetones”, narró
Joyce y Alejandro, también fueron testigos de la presencia del grupo no identificado, al cual acusaron de pisar carteles y aventar petardos.
“Trajimos cosas para que la gente hiciera sus carteles gratis y pasaron y nos pisaron todo. También empezaron a aventar petardos. Nos asustamos, pero afortunadamente se disolvió. Aún así se siente el ambiente medio tenso”, señaló Alejandro.

Por su parte, Joyce mencionó que, pese al miedo, decidieron permanecer en la manifestación para demostrar que la inconformidad por las fallas en el suministro de agua potable en Guadalajara es grande.
“Lanzaron petardos, pero decidimos quedarnos aquí. Es importante hacer presencia, hacerles ver a las autoridades que no somos uno, somos todos, y que el pueblo ya está despertando. El agua casi no llega a mi casa y cuando llega, llega con un olor espantoso, como a químicos”, lamentó.
Fueron alrededor de dos horas las que el contingente se mantuvo estático, tomando la Avenida Juárez, bailando, gritando consignas y levantando carteles que replicaban las exigencias del pasado 11 de octubre: “¡Todos merecemos agua limpia!”, “El agua está de la chingada, Lemus también”, “La neutralidad es complicidad: despierta”, eran algunos de los mensajes que se leían en las pancartas.
Mientras se mantuvo el plantón en Parque Revolución, un grupo de manifestantes también leyó un posicionamiento; exigieron que se retiraran los cargos Samuel, Alexis, Juan Darío y Teorodo, acusados de lesiones y delitos cometidos contra la autoridad.

Además se pidió la destitución inmediata de Ismael Jáuregui, director del SIAPA; Héctor Raúl Pérez Gómez, titular de la Secretaría de Salud Jalisco; José Antonio Muñoz Serrano, Comisionado para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco; el Gobernador del Estado, Pablo Lemus; y la Alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo.
Cada tanto se solicitaba a los asistentes levantar su puño para hacer silencio y que las personas integrantes de los distintos colectivos pudieran dar indicaciones sobre cómo resguardar la seguridad de las personas asistentes a la movilización.
Sobre el grupo no identificado, se informó que este avanzó sobre la misma avenida y calles aledañas, hasta llegar a Palacio de Gobierno. A su paso, rompieron cristales y saquearon tiendas.

Fue alrededor de las 13:30 horas que la marcha retomó su rumbo.
“¡Fuera Lemus!”, ¡No es un hecho aislado, el agua con caca es negocio del estado!”, “¡Somos más!”, coreaban las y los asistentes, que cerca de las 14:00 horas ya se habían plantado frente a Palacio de Gobierno y sobre el Andador Alcalde.
“Vengo a la marcha porque estamos exigiendo el servicio de agua potable que sea digna y responsable. Nosotros días atrás estuvimos recibiendo agua con descargas residuales. Por eso estamos aquí a pesar de que el domingo pasado nos reprimieron, nos criminalizaron. Seguimos en pie de lucha, exigiendo agua de calidad”, compartió Jorge Valadez, quien acudió a la marcha junto a su familia.
Lo mismo opinó Martha, quien pese a ser una de las personas que fue afectada por el gas lacrimógeno de la manifestación pasada, no dudó en sumarse a la convocatoria de la segunda marcha.
“El agua es un derecho y no se puede privatizar (..) no es Movimiento Ciudadano, es Movimiento Criminal, porque enfermar a la gente con el agua sucia, con metales pesados y contaminada, es criminal”, dijo.

Una vez congregados en el Andador Alcalde y Plaza Liberación, las y los manifestantes continuaron gritando consignas, hasta que alrededor de las 15:00 horas se dispersaron pacíficamente.
Tras haber concluido la marcha, la Asamblea Popular Jalisco fijó un posicionamiento, en el que acusó a las autoridades estatales de querer “reventar” la marcha ciudadana con el propósito de deslegitimar la protesta.
“Durante la manifestación por el agua en Jalisco, denunciamos la presencia de grupos de choque y reventadores, cuya intervención provocó el retraso de la marcha y obstaculizó el desarrollo de nuestra movilización”, afirmaron en el documento difundido en sus redes sociales.

Exigieron además que estos hechos fueran esclarecidos.
“Frente a la organización popular, el Estado responde con mecanismos de intimidación que buscan desmovilizarnos y desviar la atención de las demandas que nos llevan a las calles (…) exigimos que se esclarezcan los hechos y se respete plenamente nuestro derecho a la libre manifestación”, apuntaron.
Aunque el contingente de la segunda Mega Marcha por el Agua se dispersó alrededor de las 15:00 horas, medios locales reportaron que un grupo reducido de personas, ajeno al contingente principal, acudió al centro histórico, alrededor de las 17 horas, para prender fuego a las puertas del Congreso del Estado y del Palacio de Gobierno.

A través de cuentas oficiales se informó que, en el cruce de la calle Hidalgo y la Calzada Independencia, algunas de estas personas fueron detenidas. Esto después fue confirmado por el gobernador, Pablo Lemus, quien en un video señaló que fueron cinco las personas detenidas, quienes viajaban en una camioneta reportada como robada, y en cuyo interior había bidones de gasolina. No se dio más detalles sobre quiénes eran, quién o quiénes los habían convocado para realizar estas acciones, las cuales como se señaló en todo momento: siempre fueron ajenas a la organización de la Segunda Mega Marcha por el Agua Limpia en Jalisco.


