Autogolazo.. a la economía local en Jalisco durante el Mundial 2026

El Fan Fest en Guadalajara acaparó la atención de autoridades, residentes y personas extranjeras que asistieron a visitarlo durante los festejos del Mundial 2026 en el estado. Mientras tanto, la atención acaparada dejó fuera de reflectores a la comunidad de comerciantes que rodean la zona del centro histórico de la capital, causando pérdidas económicas que les han hecho decir “no querer nunca más un mundial”. 

Por Maricarmen Galvan (@_mari.glz_), Dante Villalobos y Christian Pelayo (@pi_mnr)

“…Ya traíamos un año de pura crisis aquí porque nos taparon todo. Había polvo, obras y fue más el daño de un año”, afirma Lorenzo Zambrano, dueño de un local de productos para la piel, ubicado en el Paseo Degollado en el Centro Histórico de Guadalajara.

En noviembre de 2025, el Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus se reunió con la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum y el Gobernador de Nuevo León, Samuel García para anunciar los planes de infraestructuras previstos para el desarrollo del Mundial 2026 en Guadalajara, una de las sedes del evento mundialista. 

Renovación del Centro Histórico, la Carretera a Chapala, la Línea 5 y el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, junto con las mejoras en torno a la Glorieta La Minerva aparecieron en el discurso oficial de proyección. Ya comenzaba a hablarse de los festivales gastronómicos y culturales que se llevarían a cabo en el llamado FIFA Fan Fest y la deseosa llegada de al menos 2.5 y tres millones de visitantes durante los 39 días de la jornada mundialista. 

Las y los dueños de los puestos, negocios y locales comerciales de la zona serían primeros testigos y testigas de lo que estas obras traerían: más ventas, más proyección, dignificación de los espacios para las personas vendedoras y compradoras, la visita de personas extranjeras y multiplicación de ingresos, aunque para su sorpresa esto no sucedió.

La llegada de maquinaria, de personal de construcción e, incluso, el ruido y la contaminación del aire por el polvo alejó a transeúntes recurrentes y, con ello, las ventas de oportunidad para decenas de pequeños negocios aledaños a las obras. 

“Nos fuimos moviendo y en un lugar… estaba cerrado, casi se aventó un año”, describió Ana Rivera, dueña de un puesto de frutas frente al Museo Cabañas. Bajó la clientela y también las ganancias. Lo peor vino después para las y los dueños de puestos callejeros, quienes como Ana, dependen totalmente de su local itinerante para estar cerca de su clientela. Así, entre sufrir desplazamientos forzados y ya no obtener los ingresos que les permitían subsistir, se vivieron los primeros cambios previo al mundial. 

“Yo creo que todos nuestros compañeros que vendemos toda esta área de aquí de Morelos sí nos afectó muchísimo porque bajó la venta, la gente no venía porque era mucha tierra, el escarbadero, fue casi un año” comentó Carla, dueña de un puesto de esquites en el Paseo Degollado.

La primera etapa de las obras anunciado por el Gobierno de Jalisco junto al Ayuntamiento de Guadalajara comprendían la rehabilitación de la Plaza Liberación, Plaza Fundadores y la Fuente Cabañas. Por lo que se proyectó un plan de reubicación de las personas que se encontraban en la zona de los portales de Pedro Moreno, Paseo Alcalde y Juárez, mandándoles al Mercado Corona. En el caso de los locales y comercios fijos, para sus dueñas y dueños sólo quedó la promesa de una campaña de socialización. 

“Nos querían mandar a otra área donde pues no se vendía tampoco o sea en zonas que pues mucha gente tiene sus carritos y por ejemplo, hay gente que tiene sus bodegas y guardan muy lejos y nos quiere mandar a los dos templos, pues era mucha distancia caminando, cargar la mercancía y todo eso el gobierno no vio todo eso de que nos hacía falta luz, no ir al baño, o sea, todas esas cosas nomás nos querían ir a aventar a allá y ya.  Yo tengo aquí ya casi 40 años vendiendo y fue el peor diciembre de mi vida que pasé.“ Añadía Carla.

El esfuerzo por ganarse algunos pesos extra se convirtió en un esfuerzo mayor, pero la promesa en el discurso oficial seguía viva: cuando finalmente llegaran las celebraciones mundialistas, el FIFA Fan Fest, todo mejoraría.

Las promesas Vacías

Frente a la indignación y la molestia, las y los comerciantes comenzaron a hacer preguntas a las autoridades del Ayuntamiento de Guadalajara, recuerdan que hubo poca apertura y ninguna disposición para cambiar la estrategia que les estaba generando dificultades de forma arbitraria: “no te puedo decir que nos tomaron en cuenta como para decir “¿les parece?”, no, pero sí nos fueron avisando con tiempo y pues nos permitieron trabajar dentro de lo que cabe” comenta Ana Rivera.

Si bien, en la experiencia y memoria de las y los comerciantes esta no es la primera vez que viven las “remodelaciones” del Centro Histórico de Guadalajara de forma impuesta, como reconoce Ana “muchas veces donde remodelan por el tiempo que se pasa, en lugar de sobrevivir, los negocios quiebran”, la “esperanza” de recuperarse durante el mundial seguía latente. 

“Fueron 11 meses lo que duró en reparación el centro histórico y fue muy duro; entre polvo y ruido nos pasamos ese año en esperanzas de que el mundial fuera el empareje, y no hubo nada”, relata Carlos Ruiz, dueño de un local en la zona del centro histórico. 

Una parte de las y los locatarios sostuvo su voz y tuvieron la iniciativa de realizar una colecta de firmas para que el Gobierno de Jalisco volcara su atención a las necesidades que planteaban y los problemas que las obras les estaban generando, independientemente si había o no ganancias durante los días de mundial, pero a decir de las personas entrevistadas, esto solo fue un engaño:

“Muchos negocios fueron engañados porque recopilaron firmas diciendo que a raíz de que iban a restaurar las plazas y todo (los locatarios firmaron por eso), que estaba tapado y que antes del mundial lo destaparon, cosa que nunca pasó” explica Denice Gamboa, trabajadora de una cafetería en la zona centro de Guadalajara.

Las autoridades ofrecieron apoyos económicos que se limitaron a las personas dueñas de locales frente a la Plaza Degollado, al mismo tiempo que la reubicación de algunos puestos a explanadas de zonas como los Dos Templos y El Santuario, áreas de afluencia por el Tren Ligero. Aquellos establecimientos fuera de la zona, hubieran sido afectados o no; no recibieron ni un peso de compensación. Y para aquellos que sí lo recibieron, no pudo llenar ni la mitad de lo que ya habían perdido.

“Pero ahí nos ayudaron con un dinerito, bueno, nos compensan con algo, pero no tanto como lo que ganamos en un mes o dos meses, no tanto, ¿verdad? Pero sí.” comentó Leonardo, dueño de un establecimiento que lleva más de 40 años trabajando en la zona.

Gustavo Staufert de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara (OFVC), declaró al medio El Economista que se calculaba una derrama económica de 10 mil millones de pesos y que se concluyó con una de entre 10 mil 500 y 11 mil 500 millones. Aunque en opinión de las y los comerciantes esto solamente quedó en las y los patrocinadores, como refiere Carlos Ruiz. 

Adriana Rodríguez Romero, economista y académica del Tecnológico de Monterrey campus Guadalajara explica que esta derrama económica si bien, quedó en el sector relacionado con el turismo, debe darse continuidad para que sus efectos sean sostenibles y perceptibles para las personas comerciantes:

“Los hoteles y la industria restaurantera son los principales beneficiarios. Pero también hay que tomar en cuenta que esto se multiplica: si estos sectores se ven beneficiados, a su vez van a tener que contratar proveedores, empleados u otros servicios, y es ahí donde se genera el efecto multiplicador.”

En opinión de Fabiola Garibaldi Cortez, analista política, con experiencia en trabajo con empresarios jaliscienses y organismos del sector privado como Coparmex, integrante del Colectivo Ciudadanos por Municipios Transparentes (CIMTRA), Capítulo Jalisco, eventos como este han sido utilizados para que países mejoren la percepción del extranjero frente a sus realidades “posicionar marcas y proyectar determinada imagen de un gobierno. Sin embargo, en términos de beneficios económicos y sociales, no se ha comprobado claramente que siempre existan” refiere. 

Las multitudes ciegas

Dentro del FIFA Fan Fest se instalaron vallas de metal alrededor de la zona, mismas que tenían una altura superior a los dos metros. Obstruyendo la vista hacia las zonas de alrededor y dejando únicamente en el foco de atención de las millones de personas que lo visitaron durante los 39 días de celebración la enorme pantalla que transmitía el partido y los patrocinios.

“Las vallas nos afectaron muchísimo. Debería de haber estado todo más libre para que pudiera hacer negocio para los comercios locales”, recuerda Carlos Ruiz.

Dentro del espacio destinado al festejo había puestos de comida y bebida para que la gente se saciará, pero con un sobre precio al que se habituaba en los puestos aledaños: “entonces la gente venía con la familia y pues un refresco a 90 pesos, un agua a 120, una coca, una torta 180… o sea, que un tostielote que aquí lo damos normalmente a 70 pesos, ahí lo daban en 130 y así”, asegura Carla.

Las personas locatarias, aseguran, no tenían otro remedio que ver y escuchar como sus potenciales consumidores gastaban su dinero gracias a que estas enormes vallas los dejaban fuera de escena.  Como parte de la organización y desarrollo del evento había instalado guardias en cada punto de acceso para controlar el ingreso de alimentos y bebidas externos. Esto imposibilitó la entrada de cualquiera que consumiera en los puestos cercanos, y además entre las interminables filas, hacía que salir “sólo para consumir” fuese una misión con posibilidades de no retorno; pues pese a ser un evento público, el acceso por la capacidad de la zona era limitado:

“Entonces, aparte de que la gente no podía salir a comprar cosas o no podían ni ingresar con alimento, se veían obligados a comprar ahí adentro más caro. Pero pues no podían salir ya porque era un problema para poder entrar y para salir”, añade Carla.

Aunque con los días las transmisiones fueron bajando la asistencia de las personas visitantes e, incluso, las mismas multitudes que antes llenaban el centro histórico, ahora se convertían en solo algunos cientos, esto fue a menos cuando México quedó eliminado tras el penal de Harry Kane.

“Porque nomás perdió México y ya se acabó la euforia.” dice Lorenzo Zambrano.

Con el pitazo final, y los ecos del grito de gol de Ferran Torres, que el mundial 2026 llegó a su fin. Las decoraciones fueron removidas, y no tardó tiempo en que se quitaron las vallas y cualquier mobiliario referente a la FIFA. 

Las y los locatarios incluso, no tardaron en realizar la comparación con el mundial de México 86, en donde la ciudad de Guadalajara también fue sede de selecciones de alto renombre como España, Brasil, Alemania Federal y Francia. Y llegó incluso a albergar hasta una semifinal: “yo me acuerdo del otro mundial del 86, ese estuvo muy bien porque la gente andaba libre, no hicieron tanta cerradura” recuerda Carla.

Pero el recuerdo ahí quedó. 

“Pensamos probablemente que ya como en noviembre y diciembre sí se va a recuperar porque estamos de paso, pero a todos nos afectó”, confiesa Ana Rivera.

“Terminó siendo bastante, bastante malo. Nos afectó mucho. A todo el comerciante establecido del centro histórico que tú le preguntes te va a decir que fue algo malísimo el mundial, que no queremos otro, al menos FanFest en el centro, jamás” añade Carlos Ruiz.

***
Este reportaje fue realizado en el marco del Bloque de Producción periodística convergente del Tec de Monterrey Campus Guadalajara, del cual ZonaDocs fungió como Socio Formador.

Comparte

ZonaDocs
ZonaDocs
Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer