Del lago a la llave: mapas ciudadanos para entender la crisis del agua en Guadalajara

La crisis hídrica en la Zona Metropolitana de Guadalajara ha impulsado la creación de mapas digitales para documentar las fallas en el abastecimiento de agua y los tandeos. Uno de ellos es Del lago a la llave, de Mario Daniel Muñoz Ríos, doctorante en Ciencias Sociales por la UdeG, que explica la historia del sistema hídrico, la contaminación del río Santiago y la crisis de 2026.

Por Vanessa Briseño | @nevervb

La falta de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) ha impulsado la creación de herramientas digitales que buscan documentar los problemas de abastecimiento y acercar información a la ciudadanía. Frente a los tandeos deficientes, la falta de claridad en los avisos oficiales y las dificultades para conocer el estado del servicio en cada colonia, distintas iniciativas recurren a mapas interactivos para registrar lo que ocurre con el agua. Entre ellas se encuentra “Del lago a la llave”, un proyecto de Mario Daniel Muñoz Ríos, doctorante en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara (UdeG), que aborda la historia del abastecimiento de agua, la contaminación del río Santiago y la crisis hídrica de 2026.

La iniciativa surgió de una inquietud personal y académica. Daniel explicó en entrevista para ZonaDocs que recibió una invitación para impartir una charla sobre el agua debido a su investigación acerca del río Santiago y la contaminación en El Salto. La preparación de aquella actividad lo llevó a preguntarse: “cómo se relacionaban estos problemas con el abastecimiento de agua en Guadalajara y cuáles eran las rutas de los canales y las presas que forman parte de este sistema”, detalló. Antes de explicar el tema a otras personas, buscó comprenderlo por cuenta propia.

El proceso también respondió a una necesidad de comunicación. Después de revisar fuentes y consultar información especializada, el investigador comenzó a explicar lo que había encontrado a integrantes de su familia. La respuesta le permitió reconocer que los materiales podían ayudar a otras personas a entender un problema que, aunque forma parte de la vida cotidiana, no siempre resulta sencillo de seguir. A partir de esa experiencia, decidió publicar el trabajo y convertirlo en una herramienta de consulta para un público más amplio.

Para construir el mapa, Daniel aprovechó una base de datos sobre el tema hídrico de Jalisco que había reunido durante su investigación académica. Con esa información seleccionó los archivos relacionados con la Zona Metropolitana de Guadalajara y organizó los datos mediante QGIS, un programa de información geográfica. También utiliza herramientas como R, RStudio y, en ocasiones, Python para procesar la información y desarrollar sus materiales.

Para Daniel, uno de los principales problemas de las herramientas institucionales es que “no siempre presentan la información de una forma clara y accesible”. Aunque existen datos públicos sobre el agua, consultarlos puede implicar revisar distintas páginas, descargar archivos y procesar bases de datos. En ocasiones, los materiales no están disponibles o las plataformas resultan difíciles de utilizar. Ante esas limitaciones, considera que “los proyectos ciudadanos pueden ayudar a traducir información técnica a un lenguaje más cercano y comprensible”, puntualizó.

Mapa del proyecto: Del lago a la llave

Otras plataformas digitales en torno a la escasez de agua en la ZMG

Esta necesidad también explica la aparición de plataformas que permiten registrar las condiciones del servicio en distintas colonias de la ciudad. Entre ellas se encuentra Agua Terrazas (aguaterrazas.netlify.app), cuyo mapa muestra reportes vecinales sobre la disponibilidad de agua en los cotos durante la última hora. La plataforma aclara que sus datos no se actualizan automáticamente: las personas deben señalar en el mapa si el agua llegó o dejó de salir. De esta manera, el registro depende de la participación de quienes consultan y actualizan la información.

Otro ejemplo es Agua Ciudadana (aguaciudadana.com), que se presenta como un proyecto social, comunitario y apartidista. Su propuesta consiste en documentar si el agua llega a las colonias, con qué presión y con qué calidad, además de contrastar los reportes de la población con los ciclos de tandeo previstos. El sitio plantea que la información oficial puede llegar de forma incompleta, tardía o en formatos difíciles de consultar, por lo que propone construir un registro público que permita comparar el servicio anunciado con las experiencias de los habitantes.

Por su parte, Agua Jalisco (aguajalisco.org) ofrece un mapa colaborativo en el que habitantes de Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco pueden reportar si cuentan con agua, si tienen baja presión o si el servicio funciona con normalidad. Según la descripción de la plataforma, su propósito es reunir en un solo lugar los avisos que suelen circular de forma dispersa en grupos de WhatsApp. El sitio se define como un instrumento de consulta sobre el estado del servicio, no como una plataforma de quejas.

Sin embargo, es necesario distinguir la existencia de estas herramientas de la certeza sobre quiénes las desarrollan y mantienen. A diferencia del proyecto de Daniel, cuya autoría se identifica, en la información disponible para esta nota no se cuenta con datos específicos que permitan identificar plenamente a las personas o colectivos responsables de la creación, organización, administración y soporte de Agua Terrazas, Agua Ciudadana y Agua Jalisco. 

Aunque las plataformas presentan sus objetivos y, en algunos casos, se describen como iniciativas ciudadanas, esa información no basta por sí sola para establecer quién está detrás de cada proyecto. Por ello, antes de compartir sus reportes o atribuirles un carácter ciudadano independiente, es recomendable verificar su procedencia, conocer a sus responsables y revisar sus criterios de recopilación y publicación de datos. 

Una apuesta por la democratización de la información en torno a la crisis hídrica 

Daniel expresó que los mapas pueden contribuir a “identificar responsabilidades y precisar dónde se origina un problema”. En su experiencia, las explicaciones generales sobre la crisis hídrica dificultan que la población sepa a qué autoridad debe acudir, pues las dependencias federales, estatales y municipales pueden atribuirse mutuamente las obligaciones. Frente a ello, su propuesta busca desglosar los procesos y mostrar qué corresponde a cada instancia, de modo que las exigencias ciudadanas tengan un destinatario concreto.

El investigador también señaló que es necesario identificar los puntos específicos en los que se presentan fallas en el sistema hídrico. Su argumento es que dividir el problema en componentes “permite examinar las causas, ubicar las responsabilidades y dirigir las exigencias hacia los actores correspondientes”, en lugar de atribuir toda la crisis a una sola causa o institución. Estas referencias forman parte de su explicación sobre la utilidad del mapa y requieren contrastarse con información técnica y oficial para establecer las responsabilidades de cada actor.

Mantener estas herramientas también plantea dificultades. Daniel identificó el tiempo disponible de las personas que las desarrollan, la necesidad de actualizar los datos y la falta de recursos para dar seguimiento constante a los problemas. Como ejemplo, recordó reportes sobre nuevas descargas irregulares en Las Pintas y cuestionó la falta de vigilancia suficiente para evitar que se repitan. Ante ese panorama, propuso fortalecer las redes entre ciudadanía, universidades, colectivos y organizaciones no gubernamentales, así como explorar la creación de laboratorios y observatorios dedicados al seguimiento de estos temas.

Para el doctorante, el objetivo de estas iniciativas no debe limitarse a presentar información en un formato interactivo. Su utilidad depende de que las personas comprendan las causas de los problemas, compartan los datos y los conviertan en propuestas de solución. También consideró importante sumar a artistas, músicos, personas creadoras de contenido e integrantes de organizaciones con capacidad para difundir estas herramientas entre públicos más amplios. La crisis hídrica, sostuvo, ”es un problema que puede alcanzar a toda la población”, incluso a quienes todavía no experimentan afectaciones directas.

En una ciudad donde los problemas de abastecimiento forman parte de la vida cotidiana de numerosas colonias, los mapas digitales abren una vía para reunir experiencias, consultar información y formular exigencias más precisas. No obstante, su alcance depende de la calidad de los datos, la transparencia de quienes los administran y la continuidad de su actualización. 

Este tipo de esfuerzos ciudadanos permite “comprender que la crisis del agua exige identificar sus causas y responsabilidades, mientras que el seguimiento ciudadano puede contribuir a exigir respuestas y proponer soluciones”. Daniel finalizó comentando que la colaboración entre iniciativas independientes, instituciones académicas y comunidades será fundamental para que estas herramientas trasciendan la consulta digital y aporten al debate público sobre el agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Si te interesa conocer más acerca de este proyecto así como consultar el mapa Del lago a la llave, puedes visitar el sitio web https://dellagoalallave.netlify.app/#top

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Vanessa Briseno
Vanessa Briseno
Melómana por excelencia y apasionada de la lectura. Creo firmemente que el periodismo es una gran herramienta que te permite contar historias reales desde la verdad.

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