#Perfiles
La Coyotera nació como un proyecto académico en la colonia del Fresno, pero se convirtió en una radio comunitaria que hoy abre sus micrófonos a las voces, problemáticas y procesos organizativos de Guadalajara. Detrás de este espacio está Hayde Navarro, una comunicadora que encontró en la gestión cultural otra forma de hacer radio y construir comunidad.
Por: Farah Medina / @_dtfarahm_
“Es que una vez que estás en la radio o que te sientas detrás del micrófono, ya no puedes dejarlo”, expresa Hayde Navarro, Mamá de Camila y Gisela, licenciada en Ciencias de la Comunicación, maestra en Gestión y Desarrollo Cultural, y fundadora y directora de La Coyotera Radio Comunitaria en la ciudad de Guadalajara.
Hayde identifica claramente que la radio fue la manera que encontró para relacionarse con su entorno, y con ella ha aprendido que comunicar va más allá de únicamente transmitir si no que también implica construir y gestar espacios para que otros puedan tomar la palabra.
Recuerda su primer acercamiento a la radio, cuando tenía apenas 17 años y antes de entrar a la universidad, un tío que trabajaba en Promomedios Radio le habló de una estación para realizar sus primeras prácticas:
“ Me dijo, ‘Oye, deberías de decirles que te dejen hacer prácticas, que te dejen ayudarles.’ Pero pues yo tenía 17 años, ni siquiera ni siquiera sabía qué eran las prácticas profesionales. Aún así pues sí me acerqué y la primera estación a la que llegué fue a Radio Mujer”, relata.
Aquí, su ayuda consistía en la revisión y recorte de periódicos y revistas donde existieran notas sobre mujeres, nutrición, belleza y espectáculos. Pero pronto descubrió cómo su interés estaba detrás de un ventanal. Pues, tras estos, se encontraba la mesa de redacción de noticias del Canal Continental de Noticias:
“Mi lugar de trabajo estaba en Radio Mujer, pero mi vista y mi horizonte estaba puesto en el Canal Continental, donde ya más tarde que entré a la carrera y tuve oportunidad de presentar prácticas profesionales, y la verdad fue una experiencia bellísima”.
Fue esta experiencia la que terminó por confirmar su interés por la radio y el periodismo, más tarde y aunque su trayectoria ya estaba relacionada con la comunicación, tras regresar a Guadalajara con su familia luego de vivir en el Estado de México, decidió buscar un posgrado que le permitiera retomar sus estudios.
Así encontró la maestría en Gestión y Desarrollo Cultural y casi al mismo tiempo, un taller de radio comunitaria en un centro cultural de la ciudad, “Fue ahí también cómo que encontré ese cruce tal vez. De la actividad cultural en Guadalajara con la radio comunitaria”.
Aunque ntes de ingresar al posgrado, no tenía un conocimiento del concepto de gestión cultural, esa formación le premitió encontrar maneras de entender la comunicación y qué rol podrían tomar las comunidades.
Una radio que nació desde el barrio
La Coyotera Radio Comunitaria surgió en 2017 como parte de la investigación académica de Hayde, pero aunque el plan no era fundar una estación de radio, se convirtió en una de las posibilidades luego de visitar la colonia del Fresno, en Guadalajara, ahí fue donde encontró el lugar para crear una radio comunitaria.
Un proyecto que la misma comunidad ya había contemplado con anterioridad, pura encontró a locatarios del mercado Adrián Puga, vecinos, vecinas y colectivos que ya habían intentado con una radio por internet pero que finalmente no pudo ser posible.
Esto cambió el rumbo de la investigación, pues se transformó en una experiencia colectiva y en el tema de su tesis de maestría.
“De aquí soy, esto tiene que existir” dice Hayde haber pensado en 2018, tras asistir al encuentro de radios comunitarias en el ITESO, y conocer al doctor Héctor Camero, entonces representante nacional de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) en México.
Aquí, pudo conocer otras experiencias y comprender el papel de estos medios en la comunidad. Experiencias de radios como Teocelo o Huayacocotla, le ayudaron a reconocer que la comunicación podía construirse desde la ciudadanía y ser un catalizador para la acción social.
Algo que estaba presente en la colonia del Fresno, donde además ella eocntró una necesidad de los habitantes, pues a pesar de existir actividad cultural y vecinal, pocas veces encontraba espacio en las coberturas de los medios tradicionales:
“ Ellos decían que cómo era posible que habiendo tanta actividad cultural y ciudadana ahí en en en la colonia del Fresno, nadie hablara de eso. Todo era nota roja, todo era nota amarillista” cuenta.
La intención era darle un micrófono para poder hablar de la librería, el centro cultural comunitario, las actividades organizadas por vecinos y vecinas, las celebraciones de Día de Muertos, Navidad y cualquier actividad para los jovénes, recuerda cómo fue que le expresaron esta necesidad, “Necesitamos nosotras un micrófono también para decir todo esto que hay aquí en el barrio, todo esto que somos también”.
Con este propósito la Coyotera comenzó a tmar forma, con apoyo de habitantes de la colonia, integrantes del mercado y colectivos como el Centro Cultural Comunitario Cocay y Estudio Teorema. Al principio ella recuerda la falta de micrófonos, computadoras y recursos.
Esto no detuvo sus deseos, al contrario les impulsó a dar uno de los primeros pasos.
Participar en convocatorias y conseguir financiamiento, con los que pudieron finalmente tener algunos equipos y pagar el desarrollo de su página web, poco a poco, con su crecimiento en llegaron los primeros acuerdos de convivencia y organización, pues había que aprender a trabajar en comunidad, en colectivo, “En manada” dice Hayde.

El costo de sostener la comunidad
“De pronto se acercan con nosotros personas que dicen: “¿Por qué no venden publicidad?”. Pero no es tan sencillo” dice Hayde, pues desde sus primeros años la organización, la búsqueda de recursos y la sostenibilidad económica han sido retos que permanecen.
Para ella, sostenerloha sido enfrentarse a financiarlo sin perder su verdero propósito. A esto se ha sumado la convivencia entre personas de diversas edades, experiencias y formas de entender el mundo.
Por ello, recuerda cómo al hacer su código de ética, fue uno de los primeros momentos en que las diversidad en la Coyotera se hizo presente, pues hablar de feminismos generó las primeras tensiones:
“En estas reuniones de Asamblea comunitaria, estábamos formulando nuestro código de ética y de pronto hablar de feminismos se volvió una bomba que estalló. Y justo era como entre personas adultas mayores, personas más jóvenes, otros que así como que: ‘ay, a mí eso qué’ ‘como ustedes quieran’”, recuerda.
A pesar de ello, las reuniones de la Asamblea comunitaria, finalmente encontraron la forma de hacer a la radio construyendo acuerdos colectivos y aprendiendo a dialogar y ceder.
Por otro lado, Hayde identifica, desde su puesto como mujer al frente de un proyecto como la Coyotera, las dificultades de estar en espacios donde quienes predominanban eran hombres: gestiones para obtener la concesión, instalar la antena y conseguir el transmisor. “Solo por el hecho de ser mujer, pues sí te hace como más complejo todo (…) Pues de pronto para ellos tratar con una mujer o negociar o llegar a acuerdos con una mujer era difícil” expresa.
Negociar y llegar a acuerdos no fue fácil en estos espacios, tampoco lo fue reconocer el valor de su trabajo:
“Y algo complejo también es reconocerte, que el trabajo que tú estás haciendo es valioso, que la dirección de la radio por una mujer es tan valiosa como lo que haga un varón”.
Sin embargo, no sería lo único a lo que se enfrentaría desde su puesto siendo mujer, pues luego de que en 2019, La Coyotera se incorporó a AMARC y tras ser la representante nacional de la Red de Mujeres de esta organización, recuerda que algunos hombres cuestionaban la existencia de una red de mujeres e incluso propusieron que debería desaparecer, “la mayoría de los directores de radios comunitarias e indígenas son hombres. Entonces, de pronto pues sí he escuchado algunos comentarios, cómo se expresan sobre las direcciones de radios por mujeres, eso ha sido algo difícil”, relata.
Por otro lado, mantener una radio comunitaria que busca mantener transmisiones en vivo durante todo el año también tiene consecuencias en su vida familiar y en su rol como madre:
“El hecho de estar al frente de este proyecto, pues ha implicado también renunciar a muchos momentos de convivencia familiar, (…) es incluso sensible emocionalmente, el saber que estás soltando algo tan valioso, de pronto no estar como en algunas actividades con mis hijas creo que personalmente pues lo que más me me ha costado”.
En manada
La Coyotera y Hayde, han pasado por transformaciones, la pandemia, los recursos, las personas obligaron al proyecto a modificarse de forma significativa.
Por ello fue hasta el 28 de marzo de 2025 cuando La Coyotera comenzó a transmitir por el 102.3 FM.
Hayde recuerda cómo fue escuchar por primera vez la señal, lo describe como “hacer un recuento de todo lo que habíamos pasado años atrás, de todo el esfuerzo de tanta gente”, recuerda.
Hoy, la radio también ha creado un lugar para las luchas de otras comunidades. Para ella que los colectivos y organizaciones se acerquen a La Coyotera para compartir sus problemáticas representa una señal de que el proyecto está cumpliendo su propósito:
“son los colectivos que confían en esta espacio para poder compartir sus experiencias, sus problemáticas y finalmente también en este espacio genuino y único, porque creo que sin temor a equivocarme, en otros medios de comunicación va a ser muy complejo que puedan encontrar estos espacios”.
Por ello, aunque muchas de las personas que participan no tienen formación profesional en comunicación o periodismo, Hayde señala que existe una apuesta comunitaria por mejorar la calidad de la información que transmiten, así como por evitar la desinformación.
Su apuesta es que La Coyotera continúe como una herramienta de comunicación ciudadana y acción social, sin perder el vínculo con las comunidades que le han dado sentido, algo que le llena de orgullo:
“me hace sentir muy orgullosa todo lo que se está haciendo acá en la Coyotera, pero sobre todo ver eso, que se está logrando el objetivo y pues que vamos en manada”, dice.


