Tras el anuncio del aumento a la tarifa del transporte público en el Área Metropolitana de Guadalajara y Puerto Vallarta, con un subsidio al tramitar una tarjeta bancaria, las y los usuarios del transporte público han replanteado su dinámica social, económica y de recreación para no verse afectados con el incremento del 47.7% al pasaje.
¿Qué implicaciones tiene esto para madres de familia, personas que habitan la periferia y estudiantes?
Por Karen García / @karen_gdlt
El aumento a la tarifa del transporte público en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y Puerto Vallarta, anunciado a inicios de año por el Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, ha evidenciado la inconformidad de la población usuaria, pues esto no solo implica destinar mayor cantidad de sus recursos para movilizarse por la metrópoli, sino además, tiene afectaciones en su cotidianidad, como: reducir gastos en comida, cuidado o actividades de ocio.
El incremento a $14 pesos que estableció el Comité Técnico Tarifario, representa un aumento del 47.7% del precio actual. Si bien, el gobernador anunció la creación de un subsidio que pretende que las y los usuarios sólo paguen $11 pesos, mientras el gobierno estatal asume los $3 pesos faltantes, la “medida” solamente será posible tramitando la “Tarjeta Única al Estilo Jalisco”, una tarjeta bancaria de débito vinculada con VISA y a cargo de Servicios Broxel.
Servicios Broxel, es una empresa bajo investigación federal por la Secretaría Anticorrupción, al haber detectado irregularidades en la licitación de vales de despensa para la Federación, además de tener dos amonestaciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores por el incumplimiento en la prevención del delito de lavado de dinero y entrega de información falsa.
Posterior al anuncio oficial, a unas horas de que las personas salieran a las calles del centro de Guadalajara para manifestarse contra el “tarifazo”, Pablo Lemus anunció mediante un video en sus redes sociales una nueva modificación a la tarifa de descuento para la comunidad estudiantil.
En este video aparece la presidenta de la Federación Universitaria de Estudiantes (FEU), Fernanda Romero. Dicho acuerdo, señaló el gobernador, consiste en que las y los estudiantes, independientemente de que pertenezcan o no a la Universidad de Guadalajara, pagarán $5 pesos y no $7 por pasaje. Aumentando únicamente 0.25 centavos.
Pero, ¿qué implica este aumento para el resto de la población: personas trabajadoras, adultas mayores, personas con discapacidad, padres y madres de familia, así como, para la población usuaria del transporte público que habita en la periferia de la metrópoli?
En entrevista para ZonaDocs, estudiantes, personas trabajadoras y madres de familia, expresaron que este aumento a la tarifa no solo implica gastar unos pesos más, sino la modificación a su dinámica cotidiana, su economía y salud mental.
El transporte público es para muchas personas el sitio en el que pasan gran parte de su día. Por ejemplo, Valeria Vázquez, una estudiante universitaria que diariamente hace un recorrido de una hora entre su domicilio y su escuela, tomando tres camiones. Para ella, el transporte suele ser desgastante ante la hostilidad en las horas pico y un foco de sobreestimulación para su TDAH.
“Muchas veces en el tren, tienes que dejar pasar al menos tres o cuatro trenes porque no puedes subir debido a lo llenos que están. Me ha tocado ver gente agarrándose a golpes por estos problemas. Hay un meme que me da mucha risa, pero es muy cierto: “el transporte público es lo que corrompe al ser humano.””, expresa esta joven.
Valeria está segura que estas horas ocupan las personas para trasladarse a sus destinos podrían utilizarlas para descansar, hacer tareas o tener tiempo de recreación.
Y es que, el sistema de transporte público en el Área Metropolitana de Guadalajara está atravesado por otras problemáticas que se suman a las ya desgastantes horas de espera, como: la saturación de las unidades, la calidad del servicio, los robos, el acoso sexual o las limitaciones de los espacios destinados para las personas con discapacidad o adultos mayores, las cuales afectan la autonomía de desplazamiento de esta población.
Para Christian Chavira, diseñador y profesor, quien toma entre cinco y seis camiones diarios con un traslado de alrededor de hora y media, representando el 30% de su salario; el transporte público ha sido un tema de estudio que vive día a día, viendo mejoras con los años, sin embargo, señala que es un sistema “desconectado de la realidad”.
“Funciona a medias porque no se entiende el sistema del transporte público como eso, como un sistema. Se entiende como cosas aisladas que van dirigida a intereses económicos. Si se afecta algo es un efecto dominó y el aumento es la cereza del pastel para terminar de derramar el vaso.”, comentó Christian.
Lucía es ama de casa, madre de familia y trabajadora los fines de semana. Diariamente hace un recorrido de 2 horas desde Arenales Tapatíos hasta la zona de La Normal, para llevar a sus hijos a la escuela, pagando alrededor de ocho camiones al día, lo que significa en gasto una gran parte de su salario. El transporte implica cansancio y periodos constantes de alerta y cuidado para ella y sus hijos -esto para evitar accidentes dentro de las unidades-.
¿Cómo te afecta el aumento? ¿Cómo cambia tu dinámica cotidiana?
Este aumento sorpresivo ha llevado a la población usuaria del transporte público a comenzar a idear estrategias para que la tarifa no afecte demasiado a su economía. Hay quienes piensan que deberán pensar en rutas alternas, organizarse entre varias personas para irse en carros privados, no tomar todos los camiones y caminar, -aunque las distancias impliquen más tiempo e incluso peligro-, laborar por más horas e incluso, dejar de comer en la universidad para ajustar el pasaje.
Diego Pérez, estudiante universitario, expresó que este anuncio fue “un balde de agua fría”, ya que, al estar estudiando, sus trabajos suelen ser informales y espontáneos; y el 50% de su presupuesto va dirigido a los pasajes, aunque con este aumento se verá afectado hasta un 80%.
“Puedo decirte que antes me alcanzaba, entre comillas, para mis camiones y de repente, comer algo en la universidad. Pero ahora se me va a ir todo en el camión.”, expresó Diego.
Paola Bonilla, médica veterinaria, toma cinco camiones al día, lo que representa el 15% de su salario, comenta que este aumento implica reducir costos en actividades de recreación y necesidades básicas.
“Realmente es mucho dinero lo que invertiré en transporte a la semana y al mes. Tendré que pensar más en el transporte. Creo que ahora tendré que caminar distancias que en camión hacía 15 minutos y caminando son de 1 hora.”, comentó Paola.
Familias enteras, especialmente las lideradas por madres autónomas, deberán pensar en nuevas estrategias para administrar el presupuesto y que este aumento no afecte demasiado su economía. Como lo hace Lucía:
“Se me hizo un poco elevado. Lo que voy y gano se me va a ir en el camión. Me faltaría más en mi monedero porque no es como que gane mucho.”.
Entre sus planes está trabajar horas extras para que este aumento no le afecté demasiado en sus otros gastos.
Al igual que María Guadalupe, ella es jefa de familia y costurera. Aunque trabaja desde casa, toma alrededor de 4 a 6 camiones al día para llevar a su hijo a la escuela, haciendo recorridos de al menos una hora, -sin contar los más de 30 minutos de espera del camión que la lleva desde Chulavista en Tlajomulco hasta Tlaquepaque-. Destinando el 10% de su presupuesto al camión, incluso, caminando varios kilómetros para ahorrar.
“La verdad sí me afecta demasiado porque, básicamente vivo a las orillas de Guadalajara. Para poder transportarme y llegar a tiempo a los lugares necesito salir muy temprano. Es tiempo que pierdo en mis deberes y en las costuras. Es tiempo que pierdo para trabajar y hacer de comer.”, confesó María Guadalupe, pensando en caminar aún más para que esto no afecte su bolsillo.
¿Y la tarjeta bancaria?
Aunque las y los usuarios no confíen en la tarjeta “Al Estilo Jalisco”, está dentro de sus opciones tramitarla. Pagar $14 pesos es una opción no viable. A pesar de esto, las personas que han intentado seguir el proceso para obtener esta tarjeta, han manifestado molestias ante la caída y saturación de la página. Un proceso que deja a parte de la población en rezago ante la dificultad y falta de conocimiento digital, entre ellas las personas adultas mayores.
“La tarjeta que vamos a tramitar es una tarjeta bancaria. No una tarjeta para transporte como las que ya existen. Es una tarjeta de débito a la que le vas a pagar el dinero de tu pasaje y la vas a usar para los pasajes. ¿Por qué se está haciendo eso?.”, cuestionó Diego.
“Yo soy profesor y en teoría, a nosotros nos hacen el descuento del 50%. Es un proceso muy engorroso. Ahora no sé qué tan complicado vaya a ser e incluso, no sé si vaya a seguir este descuento por el nuevo sistema que se va a implementar. Todos hemos visto las filas interminables en la estación Juárez, de personas de la tercera edad y estudiantes esperando el proceso para aplicar el descuento. Es decir, sí va a haber tarjetas para todos, pero va a ser un proceso donde va a haber personas que tarden semanas en poder sacar una tarjeta con descuento, lo cual, pues les va a involucrar ya de sí, quizás semanas o meses pagando 14 pesos.”, comentó Christian.
“Disfrazan pesos de descuento. Pero, ¿qué tal si se me pierde?, ¿qué tal si de verdad la uso de débito y se me pierde?, porque es una tarjeta que voy a estar usando a diario. ¿Qué tal si me la quitan? Me la roban. Además, por mi trabajo, no tengo tiempo de ir a recogerla por las grandes filas.”, expresó dudosa Paola.
“Se me hace muy pesado y una pérdida de tiempo porque, a veces hay filas de muchas horas. Y al llevar a mis hijos, se me dificultará porque son inquietos y se enfadan. Es complicado también porque no agilizan el modo de sacar la tarjeta.”, opinó Lucía.
El aumento va más allá de solo pagar unos pesos más y por ello ha evidenciado su rechazo al tarifazo. Las personas han salido a las calles para reclamar que esta decisión tomada por el gobierno estatal responde a intereses económicos en vista a la llegada del mundial.


