A 53 años de su fundación, conmemoran en Guadalajara la historia de la Liga Comunista 23 de Septiembre

Exguerrilleros, estudiantes y colectivos de memoria se reunieron en el barrio de San Andrés para recordar la fundación de la organización guerrillera surgida en 1973 y reflexionar sobre la Guerra Sucia, las luchas sociales y la vigencia de las demandas populares.

Por Mario Marlo / @Mariomarlo Fotografías: Shiebi Aguilar / @ShiebiAl

Guadalajara, Jalisco, 14 de marzo 2026.- En la plaza del barrio de San Andrés, en Guadalajara, exguerrilleros, estudiantes, organizaciones y colectivos de memoria se reunieron para conmemorar el 53 aniversario de la fundación de la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S), una de las organizaciones guerrilleras que confrontó al régimen mexicano durante las décadas de 1960 y 1970.

El acto político-cultural se desarrolló como un espacio de memoria histórica y reflexión colectiva sobre la llamada Guerra Sucia en México. Durante la jornada se realizaron pronunciamientos, conversatorios y la participación del trovador Lupillo Zepeda y el grupo de rap Vientos del Pueblo.

Fotografías: Shiebi Aguilar

En el encuentro, Antonio Orozco Michel dio lectura a un pronunciamiento en el que se recordó el proceso político e ideológico que desembocó en la conformación de la Liga Comunista 23 de Septiembre en marzo de 1973, precisamente en la ciudad de Guadalajara.

El mensaje fue abierto con una cita atribuida a Ignacio Arturo Salas Obregón, conocido como “Oseas”, uno de los principales dirigentes de la organización:

“No importa si el precio que tenemos que pagar es alto, no es momento de lamentaciones. La experiencia que adquiriremos pagará con creces las dolorosas e indignantes pérdidas. Han caído muchos camaradas en el camino, seguramente caerán más. La lucha contra el capital no puede ser fácil ni dulzona. Pero el proletariado no tiene nada que perder, más que sus cadenas; tiene en cambio un mundo que ganar”.

Durante su intervención, Orozco Michel señaló que la creación de la LC23S fue el resultado de un proceso político que se había gestado años atrás, marcado por debates ideológicos dentro de la izquierda mexicana y por la radicalización de distintos sectores sociales tras la represión del movimiento estudiantil de 1968.

Según el pronunciamiento, la masacre del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas evidenció el carácter represivo del Estado mexicano frente a las demandas de estudiantes, trabajadores y sectores populares. Para distintos grupos de la izquierda revolucionaria, ese momento histórico marcó un punto de inflexión que llevó a replantear las estrategias de lucha política en el país.

En ese contexto, la figura de Raúl Ramos Zavala fue mencionada como uno de los referentes teóricos y políticos que impulsaron la idea de construir una organización revolucionaria con alcance nacional. Tras su muerte, otros militantes como Ignacio Salas Obregón y Diego Lucero impulsaron la propuesta de unificar a diversos grupos político-militares que operaban en el país.

La fundación de la Liga Comunista 23 de Septiembre en marzo de 1973 representó, de acuerdo con el pronunciamiento, un intento de superar la dispersión organizativa del movimiento armado y construir una estructura política que articulara la lucha revolucionaria en distintas regiones de México.

La LC23S surgió de la articulación de diversas organizaciones guerrilleras que operaban en diferentes estados del país. Entre ellas se encontraban Los Procesos, Los Lacandones, el Movimiento Estudiantil Profesional, Los Enfermos, el Frente Estudiantil Revolucionario (FER), Los Guajiros, Los Macías y el Movimiento de Acción Revolucionaria 23 de Septiembre.

La organización tomó su nombre del asalto al cuartel militar de Ciudad Madera, Chihuahua, ocurrido el 23 de septiembre de 1965, considerado uno de los antecedentes más importantes de la lucha guerrillera contemporánea en México.

Durante la década de 1970, la Liga Comunista 23 de Septiembre desarrolló acciones de organización política, propaganda y operaciones guerrilleras en distintas regiones del país, al tiempo que editaba el periódico clandestino Madera, que funcionaba como órgano político de la organización.

El pronunciamiento leído durante la conmemoración también recordó que la organización fue objeto de una intensa ofensiva represiva por parte del Estado mexicano.

Diversos operativos militares y policiacos fueron desplegados para desarticular a la organización, incluyendo la participación de cuerpos contrainsurgentes como la llamada Brigada Especial —conocida como Brigada Blanca—, que operó durante los años setenta en el marco de la estrategia contrainsurgente del Estado.

Durante ese periodo, numerosos militantes fueron detenidos, torturados, ejecutados o desaparecidos, en lo que hoy es reconocido como parte de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante la Guerra Sucia en México.

A pesar de la represión, la organización mantuvo su actividad durante varios años, particularmente en la elaboración y distribución del periódico Madera, que alcanzó decenas de números durante su circulación clandestina.

En el pronunciamiento también se planteó que muchas de las problemáticas denunciadas por la organización en la década de 1970 continúan presentes en la actualidad.

Entre ellas se mencionaron la desigualdad social, la precarización del trabajo, la concentración de la riqueza y los conflictos socioambientales derivados de la explotación de recursos naturales. Asimismo, se hizo referencia al contexto de violencia que atraviesa el país, marcado por miles de desapariciones y la persistencia de graves violaciones a los derechos humanos.

El mensaje también incluyó referencias al contexto internacional actual. En el pronunciamiento se advirtió sobre lo que los participantes describieron como un escenario global marcado por la disputa por recursos naturales y el avance de conflictos geopolíticos. En ese sentido, se señaló que “la situación internacional evoluciona negativamente ante la ambición desmedida del imperialismo de apropiarse de los recursos naturales y energéticos de los demás pueblos”.

En el documento también se mencionaron diversos conflictos contemporáneos, entre ellos el “genocidio cometido contra el pueblo de Gaza”, las “amenazas contra Cuba”, las tensiones con Venezuela y la reciente agresión contra Irán, situaciones que —se afirmó— colocan al mundo “al borde de una guerra con armas nucleares y en riesgo absoluto de destrucción de las condiciones para la vida en el planeta”.

La conmemoración en el barrio de San Andrés se inscribe dentro de una serie de iniciativas impulsadas por colectivos, organizaciones sociales y sobrevivientes de la represión estatal que buscan recuperar la memoria histórica de las luchas sociales en México.

Guadalajara fue uno de los territorios donde operaron diversas organizaciones político-militares durante los años setenta, y también uno de los escenarios de la estrategia contrainsurgente del Estado mexicano.

Comparte

Mario Marlo
Mario Marlo
Fotógrafo y periodista comprometido con la defensa del territorio. Director de Somos El Medio.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer