Trump amenaza al papa…

Secreto a voces

Por Rafael Alfaro Izarraraz

¿Por qué Trump le dijo al papa León XIV que se alineara con las políticas y la guerra que lleva a cabo junto con el gobierno de Israel en contra del Irán?, y le dijo que recordara lo que había ocurrido en el pasado como fue en el caso Aviñón cuando los papas fueron obligados a cambiar residencia de la ciudad de Roma (Italia) por la ciudad francesa de Aviñon. Lo anterior, en una clara amenaza de que el poder en el mundo es EU por lo que la Iglesia debe obedecer y someterse a lo que hacen los gobiernos estadounidenses en el mundo.

Aviñón es, actualmente, una ciudad francesa y, en el pasado, fue parte del Imperio Germánico. De 1309 a 1377, fue la sede de la residencia de los papas católicos. Como remembranza de esa etapa de vasallaje sobre la Iglesia, ahí se tiene a un monumental edificio conocido como el Palacio de los papas. La sede siempre fue y ha sido la ciudad de Roma, salvo el periodo de Aviñón debido al poder del Rey Federico IV de Francia. Si bien es cierto que Roma antes del poder papal católico compartió la representación del imperio romano con Constantinopla, Roma siempre fue el centro del imperio.

Constantinopla (la actual Estambul capital de Turquía) ante los problemas del imperio romano el emperador Constantino I decidió organizar administrativamente al imperio en dos regiones: oriente y occidente, fundó la sede oriental, en Constantinopla. Con el tiempo, Constantinopla, se constituyó en el eje de la iglesia cristiana ortodoxa luego de una ruptura con la iglesia de Roma. Constantinopla no reconoció al papado romano como autoridad y creó su propia estructura de legitimidad distribuida en varias sedes teniendo por principal a Constantinopla, pero como igual en cuanto a poder sobre las demás.

Durante un periodo de tiempo, desde la implosión del imperio romano, el imperio ya con el poder de la Iglesia católica como responsable de su orientación, adoptó el nombre de Sacro Imperio Germano. Lo que quiso decir fue que ante la caída de Roma las ciudades y reinos germanos se habían convertido en herederas de aquel imperio. De tal suerte que se generó una disputa por controlar el poder y la riqueza que derivaba de la administración de ese todavía basto imperio. El contexto fue el ascenso de Francia como potencia ante el poder heredado al Sacro Imperio Germano.

En 1075 se llevan a cabo reformas por Gregorio VII que reclamaba el poder de Iglesia católica y de los papas sobre la cristiandad por encima de cualquier otro poder ya sea principados o reinos. Con el tiempo lo recuperaron, pero el poder secular (que se hacía pasar por representante de Dios en la tierra) lo seguían ejerciendo los poderes terrenales temporales. Lo hacían a través de controlar a los cardenales que ser reunían para la elegir al papa. De tal manera que aunque representaban al poder de la Iglesia de hecho actuaban de acuerdo al poder hegemónico de su tiempo.

La razón por la que Aviñón fue sede temporal en el siglo XIV de los papas y considerado como un periodo funesto para la Iglesia, aunque en este punto en la época reciente los historiadores lo han tratado de suavizar, en realidad sí se trató de una época de subordinación de la Iglesia a un poder terrenal como el del Rey. Lo anterior, no obstante que Roma se había convertido en un lugar complicado por la inestabilidad de la ciudad y el ascenso del islam; lo importante no es sólo esto último sino el significado que tiene para la relación entre los poderes eclesiástico y secular. 

De no haber tenido el significado que tuvo, como la subordinación del poder de la Iglesia a la del Rey, hubiera pasado como un suceso cualquiera y recordado con el matiz que algunos historiadores le han querido dar: una especie de liberación de los papas de un lugar conflictivo como era la ciudad de Roma y su traslado al sur de Francia, a orillas del Ródano, en donde la residencia tuvo en el Palacio de los papas un espacio privilegiado, pero sometido a una autoridad superior de la hegemonía que poco a poco Francia logró en una disputa contra el Sacro Imperio Germánico. 

Pero ¿qué hizo el papa León XIV como para que Trump quisiera someter a la Iglesia católica a su poder y repetir lo que ocurrió en el siglo XIV? El papa (León XIV es un hombre que vivió en Perú entre la población indígena y que conoce de sus sufrimientos de los pobres), condenó la indiferencia con que el mundo observa la guerra que ocurre en el Asia occidental. Señaló que se debe evitar ser indiferentes ante las “secuelas de odio y división que siembran los conflictos, así como de sus consecuencias económicas y sociales”. Hizo referencia a una guerra iniciada por la nación en donde él nació, los EU.

Mientras el papa alertaba a los católicos sobre la indiferencia ante la guerra, durante la Semana Mayor, el presidente de EU oraba con su gabinete y luego llamaba “en nombre de Dios” a prácticamente eliminar al pueblo de Irán a la edad de piedra, terminar con esa civilización, es decir, con su manera de mirar y concebir el mundo además de su población y herencia cultural material. Como líder de la Iglesia católica el papa se pronunció a favor de buscar la protección de la población, pero de manera particular de los católicos que viven en los países afectados por la guerra y que no pueden celebrar el ritual católico que es de todos debido a la amenaza de guerra. Previamente, desde el inicio de la guerra el 28 de febrero de 2026, ya el papa había hecho declaraciones en favor de que los actores del conflicto hicieran esfuerzos por lograr la paz.

De seguro el Dios al que se refiere Trump no es el real sino un dios inventado y desfigurado y adaptado a sus intereses. Únicamente los dioses previos a la era civilizatoria (o tal vez ya entrados en esos tiempos) eran utilizados como como cobertura para justificar la guerra, pero en la era de la piedra y dicho sea con todo respeto hacia las mujeres y hombres de esa etapa, no eran capaces de llevar a cabo actos de exterminio entre humanos. No ocupaban su tiempo en eso porque otras necesidades apremiaban. Eso nunca existió en el paleolítico que puede ser la época a la que se refiere. El presidente de EU debe saber que esa amenaza de llevar a cabo un exterminio de un pueblo no existió en la época de la piedra que el dice, eso existe únicamente en él y entre los sionsitas y en otros actores de la Segunda Guerra mundial, como Hitler. 

Los católicos de Jerusalén denunciaron que el domingo en que debería celebrarse el Domingo de Ramos, en la Iglesia del Santo Sepulcro, fue cerrada por el gobierno de Benjamín Netanyahu quien expuso razones de seguridad. Como se sabe, Jerusalén, la parte conocida como la ciudad vieja de Jerusalén, la parte oriental, ahí se encuentra el Santo Sepulcro. Esta parte de la ciudad fue ocupada por Israel durante la Guerra de los seis días y en 1980 declaró su jurisdicción sobre toda la ciudad. El Santo Sepulcro es la tumba vacía de Jesús. Los sionistas israelíes que odian a Jesús quieren también el control de la herencia cultural del catolicismo.

Entonces ocurrió lo siguiente, de acuerdo a reportes de la prensa que “según The Free Press, el subsecretario de Guerra estadounidense, Elbridge Colby, convocó al cardenal Christopher Pierre, entonces embajadore del Papa en Washington, a una reunión, en la cual aclaró que Estados Unidos tiene el poder militar para hacer lo que quiera en el mundo. Más vale que la Iglesia católica esté de su lado”. Añade el comentario que:

“Ferraresi … informó que al tensarse el diálogo, uno de los funcionarios estadounidenses tomó un arma del siglo XIV e hizo referencia al papado de Aviñón -en el periodo entre 1309 y 1377-, cuando siete papas residieron en Francia en lugar de Roma y la corona de ese país empleo la fuerza militar para subordinar a la Santa Sede. El subsecretario de Guerra, de acuerdo con el reportaje, criticó casi línea por línea el mensaje que León emitió en enero sobre el estado del mundo, lo cual interpretaron como un mensaje crítico directo al gobierno estadounidense”. 

Aunque la información ha sido desmentida por el Vaticano, es decir, la amenaza del gobierno estadounidense hacia el Vaticano, todo indica, por el comportamiento de Trump, que, efectivamente, fue un suceso real el que la Iglesia haya recibido un mensaje intimidante del presidente estadounidense. En este espacio se han expuesto múltiples hechos que dejan sentado el carácter o estrategia del “loco” de Donal J. Trump que lo ha expuesto como un gobernante capaz de hacerse de enemigo de todo el mundo y quien no acepta su conducta entonces es amenazado con la muerte.

Pero en el caso de México y América Latina, la verdad, amenazar a la Iglesia católica es meterse con la Patrona.

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Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

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