El Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos en México realizó una velada en el Monumento a la Madre con un paso de lista de quienes murieron buscando. Exigen al Estado resultados, no sólo escucha.
Texto y fotografías: Mario Marlo / @Mariomarlo
Ciudad de México, 9 de mayo de 2026.- Con veladoras encendidas frente a un árbol cubierto de fotografías, familias de personas desaparecidas de todo el país se reunieron la noche del 9 de mayo en el Monumento a la Madre en la Ciudad de México para nombrar a quienes murieron durante la búsqueda de sus seres queridos sin haberlos encontrado.
La Velada por la Memoria, convocada por el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), reunió a madres, hijos e hijas que llevan años sosteniendo una búsqueda que el Estado no ha podido —o no ha querido— asumir con la urgencia que la crisis exige.
“Una desaparición no se supera. Se aprende a sobrevivir con ella”, dijeron Vania y Dana, hijas de Pamela Leticia Portillo Hernández, desaparecida en Chihuahua el 25 de julio de 2010. Frente al árbol de fotografías, las dos jóvenes tomaron el micrófono para hablar de lo que implica crecer con una silla vacía, con mensajes que nunca llegaron, con el corazón, dijeron, “suspendido entre la esperanza y el miedo”.

Su testimonio resume lo que el MNDM lleva más de una década documentando: la desaparición no termina con la ausencia de la persona. Se extiende sobre toda la familia, reorganiza su vida, la obliga a asumir funciones de investigación, búsqueda e identificación que corresponden al Estado. “Nuestra mamá no desapareció de nuestro corazón”,señalaron Vania y Dana. “Desapareció de un sistema que muchas veces nos obliga a buscar solas.”
El MNDM emitió este 9 de mayo un comunicado de prensa en el que exigió al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo transformar las políticas públicas sobre desaparición con participación real de las familias. La urgencia está respaldada por los números: cuando Felipe Calderón dejó la presidencia en 2012, el Registro Nacional contabilizaba más de 26 mil personas desaparecidas. Hoy, según señaló el comunicado del movimiento, esa cifra supera las 130 mil, y cada día se suman más de 40 casos nuevos en el país.
“La desaparición no es un problema meramente administrativo. Está ligada a la impunidad y al crimen organizado”, señalaron en el comunicado. Para el MNDM, eso significa que ninguna política de búsqueda puede operar desvinculada de las agendas de seguridad, justicia y erradicación de la impunidad.

El movimiento pide que los acuerdos técnicos y políticos alcanzados en abril de 2025 y las recomendaciones del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se traduzcan en mesas de trabajo con metodologías claras, agendas definidas y mecanismos de seguimiento. “La escucha vale, sí, pero más vale el trabajo efectivo en campo: búsqueda, investigación, identificación”, advirtieron.
El comunicado del MNDM identifica pendientes concretos. El Plan Nacional de Búsqueda sigue sin existir como instrumento articulador entre fiscalías, comisiones de búsqueda y familias. El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) requiere transparencia sobre su última actualización y apertura en la discusión de sus lineamientos. El Protocolo Homologado de Investigación para delitos de desaparición forzada fue objeto de mesas de diálogo con familias que concluyeron sin que se informara sobre la sesión final anunciada.
“Saber qué sigue con esos procesos es indispensable para no desperdiciar el trabajo realizado en conjunto con las familias buscadoras”, señaló el comunicado.

El movimiento también exigió atención a las más de 70 mil personas fallecidas no identificadas en el país, cuya restitución digna depende de un sistema forense que sigue sin operar con la capacidad y coordinación necesarias.
El MNDM rechazó la lectura que convierte la cooperación internacional en un problema de soberanía. En su comunicado, el movimiento invoca el Artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas como ruta disponible para México.
“Aceptar el apoyo y asistencia técnica especializada es otra herramienta para el fortalecimiento de las capacidades del Estado”,apuntaron, y advirtieron que “la politización de nuestra exigencia y el creer que el Estado puede resolverlo solo no es la mejor estrategia”.
La visita de Volker Türk al país fue citada por el MNDM como señal de que la comunidad internacional no puede limitarse a atestiguar el dolor de las víctimas: debe exigir y verificar compromisos.

La velada cerró con un aplauso para todas las madres y familiares que han sostenido la lucha durante años, muchos de ellos sin haber podido encontrar a sus seres queridos. Este 10 de mayo, el MNDM realizará primero un acto ecuménico y a las 10 de la mañana iniciará la XIV Marcha por la Dignidad Nacional, que partirá del Monumento a la Madre hacia el Ángel de la Independencia.
Vania y Dana lo dijeron con precisión desde el micrófono: “Mañana, mientras muchas personas celebrarán con flores, abrazos y fotografías, nosotras marcharemos buscando. Marcharemos gritando nombres que jamás debieron faltar en sus casas.”
La consigna que cierra el comunicado del MNDM condensa décadas de lucha y un reclamo que este 10 de mayo vuelve a las calles: ¡Sin las familias no!




