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LA MEMORIA QUE RESISTE

LA MEMORIA QUE RESISTE

A su corta edad, Michi, ha crecido tratando de entender el significado de la violencia. En un lapso de cuatro años ha acompañado a Teresa -su madre- a cuanta diligencia, protesta, marcha, plantón, y acto de memoria que se ha realizado para no olvidar jamás lo que le pasó a su hermano, el 7 de julio de 2013 en Lagos de Moreno, Jalisco. Sin embargo, lo que aquí hacen es totalmente distinto.

Ambas están de frente al lugar donde la violencia sustrajo la vida de Ángel de Jesús Rodríguez Hernández. A sus 19 años, “El Cone” -como ambas lo llaman con cariño-, fue traído hasta este sitio después de haber sido desaparecido junto con Isaías Ramírez Hernández (21 años); Daniel Armando Espinoza Hernández (22 años); José Gerardo Aguilar Martínez (18 años); Marco Antonio Ramírez Cárdenas (19 años), Cristian Fabián Ávila Cardona (18 años) y Rodrigo Espinoza Aguayo (38 años).

En este lugar, antes conocido como “La Ley del Monte”, todos fueron traídos por integrantes del crimen organizado sin ningún tipo de justificación más que la de demostrar su poderío en una noche donde con plena impunidad desaparecieron, torturaron y asesinaron. El Estado, en todos sus niveles de gobierno, estuvo ausente en las calles de Lagos de Moreno porque aquel 7 de julio de 2013, el toque de queda fue para las autoridades. No hubo patrullajes, no existieron reportes policiales ni llamadas de emergencias en el denominado “pueblo mágico” que ese día fue un sitio de terror.

Pudiese parecer incomprensible, que bajo el escenario de violencia que aún rodea a Lagos de Moreno, Teresa y Michi estén paradas frente a lo que fuera un sitio de exterminio; sin embargo, están ahí colocando el retrato de Ángel de Jesús; el tripie que le servirá de soporte ha sido movido varias veces para que el retrato quede alineado con la imagen que se pintó de “El Cone” en un mural que ahora yace como un espacio de memoria en la fachada exterior de la llamada “Ley del Monte”.

Sí, ahí donde la violencia tejió sus hilos causando la muerte de sus ser queridos, ahora ha quedado edificado un mural que fue pintado por las propias familias, las cuales decidieron que nunca más el dolor sino la memoria fuese el significado de este sitio al que renombraron como “La Ley de la Verdad”, ya que eso es justamente lo que quieren que prevalezca cuando se pase por este sitio, ubicado rumbo a la presa de La Sauceda. La Verdad de lo que ahí ocurrió; la verdad sobre quiénes eran los suyos; la verdad sobre su inocencia, la cual se violentó cuando las autoridades municipales, sin pruebas, criminalizaron a cada una de estas víctimas acusándolas de tener nexos con la delincuencia organizada.

Hoy, el resultado de las investigaciones judiciales arroja que ninguno de ellos tenía dichos vínculos, todos eran y son inocentes. Todos víctimas de la violencia e impunidad.

Esta acción memorial empujada por las familias y apoyada por el Colectivo RECO –organización civil y académica que interviene sitios de dolor para reconfigurarlos como espacios de memoria- se inauguró el 26 de agosto de 2017. Su diseño incluye no sólo el rostro de “El Cone” sino también los de Daniel Armando Espinoza Hernández, “Dany”; José Gerardo Aguilar Martínez, “El Patón”; Eduardo Isaías Ramírez Hernández, “Lalo”, y Rodrigo Espinoza Aguayo. A su vez, posee una placa que explica lo que ahí ocurrió y menciona a cada una de las víctimas, así como también contiene el nombre de hombres y mujeres que actualmente se encuentran desaparecidas en Lagos de Moreno. Las cifras oficiales dan cuenta de 94 desapariciones en este municipio ubicado al norte de Jalisco.

Teresa y Michi se miran con nostalgia después de colocar el retrato. Se posan de frente a éste y se preguntan si la fotografía y la imagen que se hizo de “El Cone” en el mural se parecen. Miran el mural, después el retrato y con una leve sonrisa, Michi asegura que “más o menos” porque para ella, su hermano, se mira más guapo en la foto que siempre tienen en casa junto con aquellas grandes memorias que aún atesoran de él. Que ambas estén aquí reconfigurando su dolor y que hayan participado en la realización y pinta del mural es gran triunfo contra la violencia que las cambió por completo desde aquel 7 de julio de 2013. Es un triunfo para la memoria de los suyos.

Teresa hoy es para muchas familias de Lagos de Moreno un ejemplo de la perseverancia en la búsqueda de un ser querido desaparecido pero también en el ahínco con el que se exige la justicia. Michi, para su madre, es todo eso y más porque su pequeña mano la ha protegido y acompañado en los momentos más duros. Momentos que Michi ha registrado en su memoria porque segura que ella será quien escriba un libro que hable de todo lo que pasó con su hermano pero también de todo lo que ha hecho su madre para dignificar la memoria de “El Cone” y cada una de las víctimas del 7 de julio de 2013.

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