Coatlicue Soy: mujeres del Bajío crean Diario Lunar por el autoconocimiento menstrual y la descolonización del cuerpo

27 agosto, 2020

Con el objetivo de romper estigmas de la menstruación y descolonizar los saberes alrededor del cuerpo de las mujeres, nace el proyecto colectivo Coatlicue Soy 2021, creado por un grupo de mujeres del Bajío que, a través de un diario lunar, ofrecen una herramienta de autoconocimiento y autocuidado para cuerpos menstruantes y no menstruantes.  

 Así mismo, Coatlicue Soy junto con el grupo de Mujeres Sanadoras, buscan reconstruir el tejido social de la colonia Los Castillos, una zona en situación de vulnerabilidad y violencia en León, Guanajuato; a partir de talleres, círculos y un espacio productivo exclusivo para mujeres desde la encuadernación artesanal del Diario Lunar, a cambio de una remuneración económica justa.  

Por Fernanda Lattuada / @MariferLattuada

Fotografías por: Christian Moreno / @chrismoru

La sangre menstrual, más allá de ser vista como un proceso biológico con el que se vive la mitad de la vida, ha sido estigmatizada y considerada como sinónimo de contaminación y como una causa de vergüenza o asco, por lo que miles de mujeres se han visto obligadas a permanecer en el silencio del tabú, así lo advierten educadoras menstruales.  

Hablar de menstruación y la sexualidad de la mujer sigue siendo limitado sobre todo en contextos como el de Guanajuato, un estado donde impera el conservadurismo en la opinión de las creadoras de Coatlicue Soy: María Zarandona, Alejandra Gutiérrez, Dalia Pérez y Alessandra Morett:  

Tomamos en cuenta nuestras propias historias y de la mayoría de las mujeres del Bajío. Lamentablemente es un espacio con un contexto panista, católico y cerrado, donde las mujeres tenemos poco campo de acción en el conocimiento de nuestros cuerpos y en el desarrollo de nuestra sexualidad; así nace Coatlicue Soy, explicó María Zarandona, socióloga, sexóloga y educadora menstrual.  

Por ello, a través del Diario Lunar buscan aportar una visión distinta del cuerpo femenino brindando una herramienta prácticateórica para registrar y observar el ciclo ovular-menstrual a lo largo de 13 lunaciones, en las cuáles abordan temas como: espiritualidad, autocuidado, herbolaria, deconstruir estereotipos, relaciones afectivas, sexualidad y placer, entre otros.  

Para ellas, es un homenaje a nuestras abuelas, madres, hermanas; a nuestro linaje, al silencio impuesto y los saberes que fueron arrebatados en el camino, así como la importancia de rescatar nuestra historia y reescribir un propio lenguaje para sanar en colectiva:  

“Hubiera sido muy sencillo si hubiéramos contado con una herramienta como esta para resolver nuestras dudas que ni entre amigas se podía platicar […] por esta razón rescatamos la información de nuestras ancestras: mujeres de México, nuestras abuelas y madres; nosotras mismas en la infancia. Era importante rescatar los saberes que existen del cuerpo que han sido tapados por el discurso médico”, coincidieron las mujeres integrantes.  

Coatlicue Soy, hace referencia a la diosa madre Mexica y Madre Tierra, quien representa a su vez la fertilidad. Las integrantes del proyecto que lleva este nombre reconocen que, para hablar del cuidado y sanación del cuerpo, es fundamental vincularse con esta última como dadora de vida y centro de la naturaleza:  

“Todas coincidimos en que la importancia de llamarte mujer, estar en una lucha feminista y una lucha por la vida; involucra una conexión muy profunda con la naturaleza. No es una relación vertical sino horizontal tanto con otras mujeres como con el medio ambiente”, agregó Alessandra Morett. 

Todos los procesos de Coatlicue Soy, son realizados con insumos ecológicos. Un proyecto circular que evita los deshechos y despilfarre energético, por lo que el Diario Lunar estará hecho con materiales ecológicos y tintas vegetales 

Tejiendo Sororidad 

El Diario es una herramienta de uso personal, sin embargo, las integrantes buscan que a partir de la sanación individual, trascienda la sanación colectiva y así, formar una red de mujeres que acuerpen el proceso de autoconocimiento de las otras.  

En este mismo sentido y desde la interseccionalidad, surge Amar-te Sana, un proyecto de colaboración entre Coatlicue Soy y el grupo de Mujeres Sanadoras de la colonia Los Castillos, zona con altos índices de violencia y exclusión en León, Guanajuato.  

Con el objetivo de reconstruir el tejido social, se consolidará un espacio productivo remunerado por medio del taller de encuadernación artesanal del Diario Lunar. A la par, se impartirán talleres, charlas y círculos para mujeres de esta colonia sobre temas de sus intereses, para posteriormente generar un diario tomando en cuenta sus propias circunstancias y con una distribución gratuita 

“Es una invitación a acercarse a nosotras y conocer el corazón del proyecto, que se sientan identificadas con nuestras voces y nuestra historia. Que sepan que es un proyecto en el que todas tienen lugar para sanar en colectivo”, compartió Alejandra Gutiérrez. 

Para María, Alessandra, Dalia y Alejandra ha sido un proceso de crecimiento y de encuentro consigo mismas y con las otras. De confiar en Coatlicue; mirar la luna, el sol y reconectar con su sangre. Romper con los “no puedo”, abrir un mundo de posibilidades nuevas y romper la regla, el silencio y los tabúes.  

Actualmente, el Diario Lunar Coatlicue Soy 2021 se encuentra en la fase de fondeo y cuenta con 30 días para lograr financiar la creación de las libretas. 

Para saber más acerca de Coatlicue Soy: http://coatlicuesoy.mx  y https://donadora.org/campanas/coatlicue-soy . También puedes seguir el proyecto a través de su Instagram: @coatlicuesoy 

 

Comparte

0 comentarios

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

María Fernanda Lattuada

Reportera apasionada por la fotografía y temas sobre la defensa de la dignidad como: feminismo, migración, alimentación digna y desaparición forzada. Ganadora del Premio Jalisco 2019 en la categoría de estudiantes. Originaria de Tampico, Tamaulipas, pero sus ganas por dedicarse al periodismo la trajeron a Guadalajara. Actualmente estudia en el ITESO.

Quizás también te interese leer