Sangre de mi sangre

24 febrero, 2021

Por Colectiva Hilos

Foto portada: Karen Oga

Mediante una convocatoria abierta, a través de las redes sociales, las que formamos parte de Colectiva Hilos convocamos a la comunidad a realizar un tejido colectivo para manifestarnos en contra de los feminicidios y desapariciones en Jalisco.

Invitamos a tejer todos los domingos durante dos meses en una plaza del centro de Guadalajara, apropiándonos de esa manera del espacio público. Muchas personas nos reunimos ahí y otras prefirieron recoger el material y tejer en sus casas. 

Posteriormente unimos todos los fragmentos en una sola mancha que sería instalada en el espacio público de la ciudad de Guadalajara, a principios del mes de marzo de 2020.

El objetivo era reunir a colectivos, artistas, organizaciones civiles, agentes sociales y a la comunidad en general, para tejernos en un acto ritual de sanación, integración y sensibilización que contribuyera a restaurar el tejido social y realizar colectivamente un tejido rojo de gran escala, como metáfora del derramamiento de sangre que ha puesto a Jalisco en los primeros lugares de feminicidios y desapariciones. 

Iniciamos el mes de diciembre de 2020 haciendo difusión y entregando el material en una oficina céntrica de la ciudad. Desde el día 20 nos dimos fecha en el Parque Rojo para reunirnos cada domingo de las 11:00 de la mañana a las 3:00 de la tarde. Al ser los domingos días de Vía Recreativa, cada sesión colgamos un letrero de manta invitando a quienes quisieran unirse, así fue que muchas personas que iban a otras actividades, se quedaban a tejer con nosotras.

Tejimos todo enero y febrero compartiendo paralelamente por redes, un tutorial que enseña a tejer Crochet con los dedos para que los que no conocían la técnica se animaran a participar. Los tejidos terminados en su mayoría se entregaron en el Parque Rojo.

Mujeres y hombres de distintas edades se unieron en el acto de tejer y enseñar a tejer. Participaron en la acción más de 150 personas y también colectivos de familiares de desaparecidxs, como el colectivo Por Amor a Ellxs.

Finalmente, se unió cada uno de estos tejidos, creando una gran mancha roja de alrededor de 240 metros cuadrados, lo que representó 10,200 metros de hilo de yute y rafia. 

Foto: Ricardo Montaño.

Foto: Karen Oga.

El 07 de marzo de 2020 convocamos a los y las participantes a asistir a la plaza de la República, ubicada en avenida México. Bajo la escultura de la Madre Patria, extendimos el tejido rojo como una gran mancha de sangre.

Después de algunas palabras por parte de la Colectiva Hilos, Isabel Malacara cantó una canción de su autoría a la que dio el nombre de nuestra acción, Sangre de mi Sangre. Le siguió una joven asistente, Ana Sofía Molina quien dio lectura a un poema de su autoría. 

Foto: Álvaro Argüelles.

Posteriormente pedimos a los asistentes hacer un círculo alrededor del tejido rojo y nos dividimos en seis grupos para cargarlo por segmentos.

Caminamos en peregrinación por av. Chapultepec hasta la Glorieta de Lxs Desaparecidxs en la av. Niños Héroes, encabezadas por familiares de personas desaparecidas. Ahí nuevamente extendimos la mancha roja y algunas madres dejaron oír su voz: «Vivos se los llevaron, vivos los queremos”. 

Foto: Karen Oga.

Foto: Paula Palomar.

Foto: Karen Oga.

Al día siguiente, el día 8 de marzo de 2020, participamos en la marcha del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, donde un sinnúmero de mujeres nos ayudaron a cargar la mancha a manera de resistencia personal y social. 

Foto: Isabel López Ribera

Foto: Mario Marlo.

La acción Sangre de mi Sangre puso de manifiesto el sentido de correlación y de responsabilidad desde la ciudadanía.

Detonó una memoria que se tejió colectivamente y propuso desde el arte un contrapeso a las situaciones de violencia que nos sobrepasan como sociedad.

Pensamos que el lenguaje artístico crea una vía de exploración que posibilita el conocimiento de historias que retroalimentan la experiencia colectiva; así significamos lo que hicimos a través de la experiencia de tejer, marchar, ser parte de algo que sigue vivo y que busca nuevos espacios para seguirnos tejiendo en comunidad. 

El 9 de marzo se convocó a nivel nacional el llamado a “Un día sin mujeres”, en el cual ninguna mujer asistiría a clases ni al trabajo- ninguna mujer paseando en las calles ni comprando en el supermercado. “Que sientan nuestra ausencia”, fue la propuesta. 

Sin embargo, el 10 de marzo, ante la llegada de la pandemia, nos confinaron a todxs.

Un nuevo panorama social nos puso delante la amenaza no sólo del Covid19 sino de situaciones difíciles, mujeres encerradas con su agresor y familias enteras en espacios reducidos y en muchos casos sin trabajo. La pandemia incrementó el número de feminicidios y desapariciones, dejando un mayor hueco social ante la inseguridad y la impotencia que enfrentamos día con día.

Por esta razón decidimos seguir tejiendo. “Que el aislamiento no nos detenga”, si no podemos ya juntarnos a tejer, lo haremos cada quien en su casa, pero lo haremos. 

Necesitamos seguir visibilizando la mancha roja que nos tiñe a todxs. 

Estamos invitando a replicar la acción en otros estados de la República, actualmente ya están tejiendo en Puerto Vallarta, Nayarit y en la CDMX. 

En Guadalajara, si quieres unirte a la acción, puedes escribirnos por Facebook ó por Instagram a @colectivohilos y con gusto te damos más información.

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Colectiva Hilos

Colectivo interdisciplinario, reunido a partir del interés común en los textiles y el arte social.

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