Habitar
Por Paola Mercado Antillón / @clinica_de_la_palabra
“La vida es un riesgo inconsiderado que nosotros, los vivos, corremos.”
Anne Dufourmantelle
“El instante de la decisión es una locura.”
Søren Kierkegaard
¿Cómo dar la bienvenida a una columna sobre salud mental? Empezaré por decir:
No es nuestra culpa estar locxs. Por lo menos eso ya no sirve de mucho en esta época, la culpa.
Ojalá, para nuestra época bastara con la capacidad de amar y trabajar. Ojalá, pudiéramos conectarnos a ChatGPT y que el mero hecho del desahogo nos permita colocarnos en otro lugar subjetivo de la vida. Pero, desgraciadamente ChatGPT no basta, no alcanza. La tecnología no puede contener toda la locura que habita en la vida. Y ¿los psiconalistas, psicoterapeutas, pueden?…
Pero, ¿Qué es la locura?, ¿Locura es lo opuesto a salud mental?, ¿Se puede habitar la locura sin desbordarnos?, ¿Compartimos la locura?, ¿Existe solamente la locura psicopatológica? … preguntas que vamos a sostener durante nuestra columna.
¿Por qué escribir sobre salud mental?
El filósofo Coreano Byung-Chul Han menciona como eje importante en sus obras, que en cada etapa de la humanidad está marcada por alguna epidemia o enfermedad. Para él, las enfermedades actuales son mentales o del alma, como depresión, ansiedad, burnout e incluso me puedo atrever a decir que las toxicomanías son parte de estos síntomas epidémicos actuales, teniendo afectaciones inmensas a niveles individuales y sociales.
Todo aquello que hace el ser humano, en lo privado y en lo publico su psiquis esta puesta en escena. Se vive desde estas interpretaciones constantes de la vida, las lecturas que vamos haciendo de lo que significa vivir-morir y los eventos traumáticos (individuales y sociales) que el cuerpo va haciendo registro, construyendo así las realidades para cada persona y sociedades. Con esto apunto que no existe una sola salud mental, por ello me interesa escribir sobre las formas en donde se toma o rechaza las ideas de cuidado en la psiquis. Y que este cuidado no es responsabilidad individual, si no también es un acto político, social y comunitario.
Otro punto importante para escribir sobre salud mental en nuestro México es la diferencia del tipo de violencias que se viven. El cómo la psiquis a desarrollado una resistencia de asombro y empatía ante el dolor ajeno, aparentemente. Asesinatos, desapariciones, secuestros, prostitución forzada, centros de entrenamiento para sicarios, infancias reclutadas por el crimen organizado, feminicidios, son algunos de los problemas sociales donde nuestra salud mental esta puesta en juego constantemente. Porque aunque eso se intenté rechazar, creer que no somos parte “de eso”, algún efecto tendrá en nosotros.
Por lo anterior la columna se llama “Habitar”. Habitar no solo significa estar en un lugar, espacio. Habitar es la forma en como nos apropiamos de “ese lugar”, del cuerpo, de la vida, de los deseos, pero también del goce y la muerte. Todo aquello que conforma el apropiarse de la propia existencia para así poder tener lazo con el otro y el mundo.
Habitar también es cambiar, habitamos un cuerpo que cambia todo el tiempo. Incluso en un mismo día. Habitar es aceptar que el cambio es inevitable. Y que los cambios nos llevan a procesos de dolor, por ello el duelo es un proceso el cual se atraviesa, moverse de un lado a otro con una intención un poco más elaborada conscientemente. ¿La trampa sería dejarnos mover sin esa pequeña o basta agencia que podemos ejercer? …
Lo interesante es que en el habitar podemos construir preguntas y respuestas que permitan sostener el tiempo que se tenga condiciones para hacerlo. Y dejar espacio de huecos para salir también. Por ello la casa en el logo no es cerrada.
Todo aquello que escribo y escribiré es mediante el riesgo. Porque también es importante habitar el riesgo de pensar, hablar y construir sobre salud mental en un mundo donde hay mucha palabrería, muchos saberes, muchas verdades también. Arriesgarse a construir nuestra verdad con los otros, arriesgarse a construir con el otro.
Quien escribe…
Hablar de mí siempre me es difícil. ¿Poder definirnos nos garantiza algo en salud mental?… no siempre, pero suele dar un horizonte. Y ese horizonte puede cambiar de ruta. Tener un poco clara esa pregunta de, ¿Quién soy yo? , es semblante de la vida.
Soy Paola Mercado Antillón, madre de dos hijos varones quienes me llenan de preguntas y me regalan algunas respuestas. Ejerzo la psicología clínica con especialidad en psicoanálisis. Terapeuta para vínculos afectivos y parejas. Maestrante en la maestría en Gestión y Desarrollo Social. Directora de Maternando AC y miembro activo de la ESLEP.
La mayoría de mi tiempo lo dedico a dos actividades: al consultorio clínico de psicoanálisis y ser madre. Dos pilares que centran, regulan y desregulan mi existir. Los trabajos de la maternidad y clínico me han permitido organizar, planear y plantear mi vida. Y constantemente releer mi existencia y la de los otros.
Bienvenidas y bienvenidos, a esta columna donde no pretendo poner la verdad sobre salud mental, porque no existe esa verdad… Pero si poder construir preguntas y, si bien, nos va algunas respuestas que nos permitan leer y construir nuevas lecturas de la vida. Que nos den pausas para algunas verdades, sin importar el tiempo que nos vayan a durar…


