“San Francisquito no se vende” la resistencia del barrio contra la gentrificación

Comunidades como San Francisquito en Querétaro muestran cómo la gentrificación surge desde el poder público, sin consulta y a costa de la vida comunitaria.

Por: Gina M. Erosa / @ginaemerosa

Fotografía de portada Laura Santos / Saltapatrás

La gentrificación no viene únicamente de extranjeros; si esta nace a partir de la transformación y desplazamiento de los habitantes de una zona producto de la llegada de gente con mayor poder adquisitivo existe un tipo de gentrificación dentro de los barrios tradicionales, como San Francisquito que son obligados a transformarse por el poder municipal para atraer inversión privada y turismo. 

Ubicado en las faldas del Cerro del Sangremal y separado del Centro Histórico queretano únicamente por una avenida, se encuentra el barrio de San Francisquito, asentamiento otomí-chichimeca en donde según la leyenda se fundó la ciudad de Querétaro en el año 1531.

Aunque a lo largo de los años San Panchito ha disminuido el uso de la lengua otomí, sus tradiciones se conservan a través del baile, pues es aquí en donde la danza conchera tiene su hogar.

Desafortunadamente, desde el 2015 el barrio atraviesa por un proceso de gentrificación: el municipio quiso hacer un corredor y placita para recibir camiones turísticos con danza conchera cada domingo. Una falta de respeto para los danzantes, así lo consideró la comunidad, quien además, manifestó su preocupación ante la posible apertura de recorridos turísticos por los “cuarteles”, como se les conoce a las capillas de oración de las mesas concheras.

Después, en 2019 se quiso construir un eje vial sobre la avenida Zaragoza, que en caso de concretarse, cortaría el tradicional desfile de los concheros; luego, el aumento de las rentas, ocasionó desplazamientos.

Los concheros se manifestaron utilizando su arte: bailaron frente al Palacio de Gobierno en 4 ocasiones diferentes, portando mantas con el lema “San Francisquito no se vende.Gracias a esto, el proyecto terminó por desestimarse.

Por definición, la gentrificación es un proceso de transformación urbana que tras la llegada de nuevos inquilinos con un poder adquisitivo superior al de los habitantes de la zona termina por modificarla, incrementando los precios de la vivienda y generando desplazamientos forzados hacia las periferias de la urbe.

Vicente Moctezuma, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM quien describe este proceso como uno regido bajo un mercado capitalista declaró que:

“Las principales implicaciones de la gentrificación son el desplazamiento o la expulsión de la gente que habita esos espacios, debido a que el precio de las rentas aumenta o porque las tiendas donde esas personas se abastecen cambian, por ejemplo, de locales pequeños y fondas a grandes almacenes y centros comerciales que son excluyentes también, ya que quienes no cuenten con un alto nivel adquisitivo no pueden acceder a ellos” 

Frente a este fenómeno en San Francisquito se empezó a organizar una asamblea que eventualmente se convirtió en la Confederación Indígena del Barrio de San Francisquito, un órgano de autogobierno que divide al barrio en cuatro sectores, cada uno a cargo de un líder.

nos quiso venir a ofrecer una obra gentrificadora, propusieron embellecer 21 de Marzo, convertirla en parte del Centro Histórico” denuncia en una entrevista Luis Ángel Cazares, miembro de la confederación, sobre el proceso gentrificador que está avanzando hacia San Pancho.

En respuesta a esta idea, Luis Ángel relata que como comunidad decidieron proponerle a las autoridades “una obra prioritaria”: el drenaje y es que la antigüedad de éste provoca que en al menos ocho calles del barrio el agua se mete a las casas. 

En un  video publicado en las redes sociales de “Felifer” Macías, Presidente Municipal de Querétaro se anuncia que las obras esperadas para San Francisquito son un arcotecho y un salón de usos múltiples sobre una cancha ya existente y, adicionalmente, asegura que se estarán haciendo obras sobre la calle 21 de Marzo. 

Quienes habitan el barrio de San Francisquito están en descontento porque estas obras en ningún momento les fueron consultadas: 

“Nuestra comunicación con el Gobierno Municipal ha sido a través de medios de comunicación. Tenemos varias cartas dirigidas al señor Presidente Municipal y a distintas secretarías, pero no han sido respondidas. Nosotros nos manifestamos, se hace mediático algo y él responde cualquier cosa” afirma Luis Ángel.

Miguel Palabras, quien también es integrante de la confederación calificó esta desconexión como abandono institucional: “es clara la diferencia de trato en cuanto al mantenimiento del espacio público aquí en el barrios y cuando cruzas a la Avenida Zaragoza, hacia el Centro Histórico, se ve una diferencia en el trato del alumbrado público, las calles, el cableado” puntualiza. 

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Gina M. Erosa
Gina M. Erosa
Licenciada en Comunicación y Medios Digitales. Apasionada de crear, escribir, imaginar, preguntar y escuchar a las personas.

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