Adulta mayor denuncia despojo de su casa en el centro de Guadalajara

María Luisa y su hijo Sergio llevan dos noches durmiendo en la calle tras ser despojados de su vivienda ubicada en la zona centro de Guadalajara. Desde entonces, permanecen fuera de la misma junto a sus pertenencias como protesta ante el despojo e indiferencia. Denuncian que la arrendataria se niega a desalojar su casa pese a dejar de pagar la renta desde hace tres meses. Afirmaron que el Ayuntamiento y la Policía de Guadalajara los han hostigado con la amenaza de retirar sus pertenencias.

Texto por Leslie Zepeda / @lesszep2

Han pasado tres días y dos noches desde que María Luisa y su hijo Sergio llegaron a la calle Mezquitán 224 con sus pertenencias en cajas y bolsas negras. Nunca imaginaron estar en esta situación: a la espera de que su vivienda sea liberada por su arrendataria, una mujer del mismo barrio a quien conocen desde hace varios años. Han tenido que pasar tardes calurosas y noches en alerta, sin poder descansar.

Se trata de un abuso de confianza, reconocieron. Ellos tenían un acuerdo con la arrendataria, quien redactó el contrato del primer año de arriendo bajo sus condiciones y el cual no fue compartido con María Luisa y Sergio. Los dos años siguientes no quiso renovarlo por lo que dada la confianza y relación se siguió con un acuerdo informal: “Como ella es abogada el contrato lo hizo ella el del primer año y ella se lo quedó, ella lo resguardó desde el principio”.

Sergio, afirma que desde diciembre del año pasado comenzaron los problemas y fue en febrero pasado cuando dejaron de recibir el pago de la renta:

Hace tres años la persona encargada del ‘Palacio de las Vacas’ nos pidió nuestra finca para utilizarla como bodega. Mi mamá y su mamá de esta persona fueron amigas hace un tiempo, puesto que mi mamá le ayudaba a hacerle las curaciones a la abuelita de la persona. La amistad venía de varios años”.

María Luisa le rentó su vivienda en cinco mil pesos mensuales, un costo bajo considerando los precios en esa zona. Esto se debió a la amistad que mantenía con ella y su familia, así como a un acuerdo en el que la arrendataria se comprometió a apoyarla económicamente con su tratamiento médico para atender sus cataratas, compromiso que tampoco cumplió.

“La verdad es que ahorita estoy llorando por la impotencia. Me da coraje, por la amistad se le rentó a un precio muy barato, 5 000 pesos ¿Dónde va a conseguir un predio de este tamaño en 5 mil pesos?” añadió Sergio.

Los problemas comenzaron en diciembre del año pasado y fue en febrero cuando dejaron de recibir el pago de la renta. Al no contar con ese ingreso, se les imposibilitó cubrir el costo de la vivienda que ellos mismos rentaban. La arrendataria dejó de comunicarse con ellos, a pesar de haber sido notificada de la situación y de que necesitaban recuperar su vivienda.

La respuesta de ella fue: “Yo ya no tengo nada que tratar con ustedes, háblenlo con mi abogado”. Por lo que hasta el momento no han tenido respuesta ni fecha estimada para que puedan ingresar a su vivienda.

María Luisa y su hermana son propietarias de este predio y aseguran contar con las escrituras del mismo, sin embargo al no contar con los recursos económicos no han podido realizar diligencias legales.

“La Verdad es que a raíz de que no nos pagó la renta desde febrero, el lugar donde estábamos rentando ya nos lo pidieron, ya nos sacaron. Desgraciadamente tenemos que estar con nuestras cosas en la calle”, reconocieron.

María Luisa y su hijo Sergio aseguran que la arrendataria cuenta con los recursos económicos para pagarles, así que consideran que la negativa a hacerlo ha sido premeditada:

“Ella vive aquí a un costado y entra en su camioneta y ni siquiera nos dirige la palabra, ni siquiera y también se me hace raro que maneje un carro de lujo y me diga que no tiene dinero desde un principio siento que ya abusó de la vulnerabilidad en la que estábamos y pues el hecho es que lo único que queremos es que nos devuelvan nuestra casa, simplemente no tenemos ya dónde vivir”.

Además, ambos denunciaron que el día martes se acercaron agentes de la Policía Municipal de Guadalajara para cuestionar su presencia en el lugar, aunque no fueron violentos sí se sintieron hostigados. Sumado a lo anterior este miércoles afirmaron que trabajadores del Ayuntamiento de Guadalajara llegaron para pedirles que retiraran sus cosas, de lo contrario lo iban a tirar a la basura: “Pues si ustedes no se lo llevan, yo ahorita le abro una camioneta para que lo trepen y se lo lleven”.

Sergio admitió que se han sentido vulnerables ya que además, los mismos trabajadores le mostraron una fotografía desde la azotea de la vivienda, acceso que solamente tiene la arrendataria por lo que suponen fue la misma quien puedo generar este hostigamiento.

“Dijeron que vienen de parte de un programa que se llama Guadalajara Limpia y que lo que querían era que no estuviéramos con nuestras cosas, que le daba mala visibilidad a la ciudad y con eso me siento ya un poco asustado porque ya nos mandaron patrullas el día de ayer”, puntualizó.

A las preocupaciones de María Luisa y Sergio se suma ahora el temor de que, sin mediación, el gobierno municipal retire sus pertenencias como si fueran basura. Dos colchones, una guitarra, utensilios de cocina, zapatos, decoraciones, ropa: los objetos que han formado su hogar y que hoy no pueden utilizar dentro de su vivienda.

María Luisa es una mujer de 63 años, quien vive con una enfermedad crónica así como con discapacidad visual, por lo que pasar el día en una silla bajo los intensos rayos del sol, durmiendo mínimamente ha mermado su salud solamente en un par de días. Por lo que ella y su hijo Sergio piden solidaridad con la sociedad. De ser posible buscan asesoría legal y un lugar donde puedan resguardar sus cosas y donde ellos puedan descansar. Ante todo piden que su hogar sea devuelto.

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Leslie Zepeda
Leslie Zepeda
Periodista y fotógrafa feminista. Forma parte de CUCiénega Fem.

1 COMENTARIO

  1. algún asesor jurídico??? q dicen las autoridades?? q instancias deberían protegerla?? nombres de los directores de instituciones q no actúan. q dice la fiscalía?? por su edad la señora esta protegida por la constitución es una flagrancia el mismo acto de hacer un contrato de arrendamiento.

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