#MediosAliados
Un video del operativo contradice la versión oficial de “defensa propia” del DHS y desata protestas, exigencias de justicia y un choque abierto entre autoridades federales y locales en Minneapolis.
Por Redacción / @Somoselmedio
Minneapolis, Minnesota (EE.UU.), 7 de enero de 2026. Una mujer de 37 años, Renee Nicole Good, murió tras recibir disparos de un agente de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) durante un operativo federal en el sur de Minneapolis. Mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que el agente actuó en “defensa propia” y califica el hecho como “terrorismo doméstico”, autoridades locales y videos verificados por prensa internacional cuestionan esa narrativa y exigen una investigación independiente.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 9:40 horas, cerca del cruce de 34th Street y Portland Avenue, en un contexto de “surge” de agentes federales por la mayor operación de DHS en Minnesota, de acuerdo con la propia dependencia.
¿Qué pasó?: el momento del disparo y el video que disputa la versión federal
Según un reporte de Reuters, que verificó videos difundidos en redes, el material muestra un SUV color vino bloqueando parcialmente la calle; agentes se aproximan y ordenan a la conductora que salga. En la secuencia, el vehículo reversa brevemente y luego avanza girando para salir del sitio. En ese instante, un agente ubicado hacia el frente del auto dispara tres veces; no es claro en el video si hubo contacto entre el vehículo y el agente. Tras los disparos, el auto acelera y termina chocando con vehículos estacionados y un poste.
La cadena local KSTP describió también que los agentes se acercan al vehículo, uno toma la manija de la puerta y el auto se mueve; en uno de los ángulos —señala— se aprecia separación entre el agente y el SUV al momento de los disparos, lo que alimentó el debate público sobre si existía una amenaza inminente que justificara fuerza letal.
DHS habla de “terrorismo doméstico”; Frey y Walz lo niegan
La vocera del DHS, Tricia McLaughlin, aseguró en X que un “rioter” intentó atropellar a agentes y calificó el hecho como “acto de terrorismo doméstico”; bajo esa versión, el agente habría disparado para “salvar múltiples vidas” y habría oficiales lesionados con pronóstico de recuperación.
Pero el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, rechazó públicamente la explicación federal: tras ver el video, afirmó que la narrativa de “defensa propia” no se sostiene y exigió que ICE abandone la ciudad, al acusar que el despliegue federal está generando caos y elevando el riesgo de violencia.

En la misma línea, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, también disputó el relato federal. ABC News reportó que Walz emitió una “warning order” para preparar a la Guardia Nacional, al tiempo que llamó a protestar de forma pacífica y advirtió que el gobierno federal busca “el show” y la escalada.
¿Quién era Renee Nicole Good?
Reuters reportó que medios locales identificaron a la víctima como Renee Nicole Good, de 37 años, citando a su madre, quien la describió como una persona “compasiva” y no inclinada a confrontar a agentes federales.
De forma paralela, legisladores demócratas —incluida la representante Ilhan Omar— la describieron como una “legal observer” (observadora legal) en el contexto de operativos migratorios; esta caracterización es parte del debate público y deberá confirmarse con documentación y testimonios directos.
Investigación: FBI y autoridades estatales
La investigación quedó en manos del FBI y la Minnesota Bureau of Criminal Apprehension (BCA), de acuerdo con reportes locales y medios nacionales.
Este punto es clave porque el caso no sólo implica el uso de fuerza letal por un agente federal: también pone en juego quién controla la narrativa, qué evidencia se preserva (videos, peritajes, reportes de radio, cadena de mando), y qué instancia tiene la capacidad real de rendir cuentas cuando el actor principal pertenece al aparato federal.
Operativo federal en Minnesota: “la mayor operación de DHS” y el foco sobre comunidades migrantes
El tiroteo ocurre en medio de un despliegue que DHS describió como la “mayor operación” en Minnesota, con 2,000 oficiales en el área de Minneapolis–St. Paul. Reuters indica que el “surge” se vincula a señalamientos de fraude a programas sociales y a una ofensiva política que ha puesto bajo presión a comunidades migrantes —en particular, a residentes somalíes—, un marco que organizaciones de derechos civiles consideran terreno fértil para la estigmatización y el castigo colectivo.
Tras el tiroteo, se registraron protestas cerca del lugar. Reuters documentó que agentes federales con equipo antimotines y máscaras de gas enfrentaron a manifestantes con irritantes químicos.
El episodio reactivó una memoria reciente e inevitable para la ciudad: la muerte ocurrió en Minneapolis, territorio marcado por el parteaguas de 2020 tras el asesinato de George Floyd, y por una discusión no resuelta sobre violencia estatal, racismo institucional, impunidad y límites del uso de fuerza.


