Menú

¿Ahora si vamos a buscar a los y las desaparecidas en Jalisco?

¿Ahora si vamos a buscar a los y las desaparecidas en Jalisco?

Por Montserrat Narro Ibargüengoitia /@MontseNarro

El 15 de enero se publicó en Zona Docs un texto titulado “Reportan la desaparición de seis mujeres en Jalisco”. El artículo se refería a Sandra, Fernanda, Valeria, Anabel, Maribel y Mayte, de entre 17 y 24 años, desaparecidas todas en la Zona Metropolitana de Guadalajara entre el 4 y el 11 de este mes. En el cierre del texto hay una cifra con la que me quedo: en 2018, se presentaron 1,017 denuncias por desaparición de niñas y mujeres ante la Fiscalía Especializada en Desapariciones de la Fiscalía General de Jalisco.

Como mujer, joven, y de Jalisco, esto me impacta de muchas maneras. Y aunque por el momento no estoy viviendo en el estado, mi familia, mis amigas, mis amigos, mis compañeras están ahí, en una entidad cada vez más violenta.

Por lo que veo, lo que leo, y el trabajo de acompañamiento y seguimiento al tema de personas desaparecidas que hago, comparto algunas reflexiones y preguntas sobre la situación en la que estamos en Jalisco para que seis mujeres jóvenes desaparecieran en apenas ocho días.

El tema de la desaparición de personas en Jalisco no es nuevo, ni es menor. Desde hace al menos cuatro años Jalisco aparece en los primeros lugares de denuncias por este delito. De acuerdo con el ya cerrado Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), Jalisco era el tercer estado con más casos registrados en el periodo 2007 – 2016, con 2,390 denuncias. Investigaciones periodísticas y colectivos de familiares de personas desaparecidas señalan que la cifra real es de 5,238.

A esto se le suma la cantidad espeluznante de fosas clandestinas encontradas el último año (137), los 444 cuerpos abandonados sin identificar en tráileres de la Fiscalía General del Estado (FGE) y del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses y otras noticias que en 2018 nos cimbraron, como la desaparición de tres estudiantes de cine.

Y apenas estamos dando vuelta al calendario e iniciando un gobierno estatal nuevo, cuando la desaparición de seis mujeres jóvenes en ocho días vuelve a decirnos que tenemos que hacer algo. Entonces, mi frustración, que espero ahora sea también un poquito suya, me lleva a preguntarme cosas y a relacionar otras noticias que han salido en estos días.

Me pregunto, por ejemplo, ¿cuándo va a hablar Enrique Alfaro de la estrategia de seguridad para Jalisco? A nivel federal ya hay un diagnóstico según el Plan de Seguridad de Andrés Manuel López Obrador, donde nuestro estado figura como el cuarto con más puntos calificados con un nivel de violencia “alto”: Guadalajara (donde desaparecieron Sandra y Fernanda), Zapopan (donde desapareció Mayte), Tepatitlán, Zapotlán, Tlajomulco, Colotlán, Jocotepec y Tonalá.

¿Cómo se va a referir la estrategia estatal al tema de la desaparición de personas? ¿Será prioritario? ¿Cómo desarrollarán Alfaro y Gerardo Octavio Solís, titular de la FGE, una estrategia que contemple la prevención, la impunidad, la homologación de protocolos y leyes, los mecanismos para denunciar, entre otros pendientes?

¿Cuándo tendremos un titular en la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, con el perfil adecuado y a la altura de las circunstancias? Prácticamente al mismo tiempo que Zona Docs publicó la nota sobre las desapariciones, el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), señaló que hay irregularidades en la convocatoria. Si desde la convocatoria hay problemas, ¿qué podemos esperar del resultado?

¿Cuándo va a estar también en la agenda del gobierno el combate a delitos relacionados, como la trata de personas? ¿Cómo vamos a enfrentar, entre todos y todas, la impunidad y la desconfianza hacia las instituciones de seguridad? ¿Cómo vamos a exigir que los gobernantes anteriores rindan cuentas sobre la situación que dejaron crecer de violencia y desapariciones?

El panorama no pinta bien, y tenemos un nuevo gobierno sin posturas claras sobre qué hará con el horror que ahora tiene en sus manos. ¿Tendremos que esperar otros seis años a que llegue alguien más a recoger lo que haya quedado? Necesitamos que nos digan dónde están Sandra, Fernanda, Valeria, Anabel, Maribel, Mayte y miles más.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *