Invasión inmobiliaria: corrupción que amenaza el patrimonio histórico de Guadalajara

Las colonias Moderna y Americana en Guadalajara, son víctimas de la invasión de las inmobiliarias que, sin tener en cuenta las consecuencias a sus vecinos y la ciudad, construyen de manera desordenada. Una nueva torre de doce pisos y tres sótanos se levanta desde el 15 de enero en el cruce de las calles Guadalupe Zuno y Colonias; los vecinos alzan la voz contra las irregularidades pues buscan frenar el proyecto antes de que sea demasiado tarde.

Por Marcela Gómez

La vida de Lucía –el nombre real del testimonio se guarda en anonimato por temor a represalías- ha sido trastocada. Muy de mañana el 15 de enero de 2019, despertó por las ruidosas máquinas que la inmobiliaria ECP Direxion usaron para los preparativos de la construcción de un nuevo edificio en la colonia Americana. Ese mismo día tocaron a su puerta el abogado y el constructor, le avisaron que se levantaría una torre de departamentos en el terreno contiguo y…que quedaban “a sus órdenes.”

Sin saberlo, Lucía recibió esa mañana la notificación formal. En cambio, desde ese momento supo que la estabilidad que le daban orden, paz y sentido a la vida y a su hija con discapacidad intelectual, se veían gravemente amenazadas por el proyecto en el que está involucrado Fernando Garza hijo.

La madre de familia habita en la colonia Americana desde hace 30 años; fruto de su trabajo, vive en una casa de arquitectura típica de Guadalajara. Junto con otras casas de la colonia, forma una zona de valor histórico y artístico, parte del patrimonio cultural de la ciudad, que, de acuerdo con el Plan Parcial de Desarrollo Urbano, debe ser “conservado y protegido”.

Originalmente el área de protección de patrimonio abarcaba únicamente el centro histórico. Recientemente, tras el reconocimiento del destacado arquitecto tapatío Luis Barragán, se incluyó a las colonias Moderna y Americana, que conforman el subdistrito  7, zona 1 centro del municipio de Guadalajara.

Mapa que muestra los límites de la colonia Americana en Guadalajara, Jalisco.

La arquitectura armónica y distintiva de la colonia le da un valor artístico e histórico a la ciudad que debería ser atesorado por las autoridades y en consecuencia resguardado por la ley. La realidad actual es muy distinta. Si bien, la Americana había sido reconocida por su belleza y característico estilo, la zona es hoy un referente de la inseguridad en Guadalajara por la corrupción de las autoridades locales con las inmobiliarias y la mala planeación urbana.

La invasión

Vecinos de la zona tildan de invasión al incremento desmedido de torres de departamentos en la colonia. No es una exageración, pues tan solo en la calle Colonias, en cada esquina hay un edificio de por lo menos cuatro niveles.

El aspecto de la colonia, originalmente horizontal, ha cambiado radicalmente y las consecuencias no son meramente estéticas. Construir torres donde había casas significa multiplicar desmesuradamente la cantidad de personas que habitan el área y, por tanto, sus necesidades que socavan los derechos de quienes vivían ahí con anterioridad: electricidad, agua, alcantarillado, salud, escuelas, hospitales, seguridad.

La mala planeación deja evidencias en las calles y en las vidas de los vecinos. En el cruce de Colonias y Efraín González Luna con la construcción de una torre de los permitidos cuatro niveles, se abrió la calle para la instalación y adecuación del drenaje urbano. Esto trajo ruido y desviaciones viales, por lo que ocasionó molestias en la comunidad vecinal, y a la fecha la calle sigue sin restaurarse.

El problema de la construcción excesiva de torres de departamentos tiene su antecedente más reciente en la administración del presidente municipal de Guadalajara, el priísta Ramiro Hernández García (2013-2015). De acuerdo con la investigación periodística “Las omisiones y negligencias detrás de la construcción de torres habitacionales en Guadalajara, entre 2013 y 2015 se aprobó la construcción de 197 torres plurifamiliares, esto es cuatro veces más que todo lo que se había avalado desde el 2009.

La abundancia de torres en la colonia es una preocupación de las asociaciones vecinales. Además de las afectaciones ambientales por las profundas excavaciones, se ven dañados aspectos que daban calidad de vida para habitantes de la zona como: privacidad, seguridad, luz y calor que los edificios bloquean. “Es una invasión”, insiste Lucía.

Una de las construcciones que está siendo afectada por la construcción de la torre de departamentos.

Irregularidades e injusticias

El edificio que se construye en la calle Guadalupe Zuno no.1882 se ubica dentro del área urbana AU-10 clasificada con uso de suelo de Renovación urbana, áreas de protección al patrimonio, mixto barrial de densidad media donde, de acuerdo al Reglamento de Zonificación Urbana se permite el uso habitacional plurifamiliar vertical y locales comerciales.

En el Dictamen de trazos, usos y destinos específicos 039/D1/E-2014/4680, se especifica que el proyecto consiste en 18 unidades de vivienda y locales comerciales o de servicios.

El mismo documento dicta que se tiene que respetar la altura resultante del coeficiente de ocupación del suelo (COS) del 0.8 y el Coeficiente de Utilización del Suelo (CUS), de 4.5. Existe una contradicción, pues en el Plan Parcial de Desarrollo se especifica que el CUS para esa área urbana y uso de suelo, es de 2.4.

El dictamen emitido por la Comisión de Planeación Urbana de la Secretaría de Obras Municipales del ayuntamiento de Guadalajara, tiene parámetros que violan el Plan Parcial de Desarrollo. En consecuencia, se da permiso irregular para construir 12 pisos en una zona donde lo legal es máximo cinco.

Además de la contradicción entre el Dictamen y el Plan Parcial, la licencia de construcción, con folio 031940 tiene en blanco los espacios de relación dictamen-proyecto del COS y CUS. No dice tampoco los niveles, que de acuerdo al dictamen, serían 12.

Precisamente la altura es la principal preocupación de los vecinos, pues para edificar una torre de semejante altura, con tres sótanos, es necesario excavar profundamente no solo en vertical, sino también hacia los lados; las afectaciones medioambientales y amenazas a la estructura de las casas con valor histórico que colindan con el terreno de Guadalupe Zuno 1882, son otro agravante. 

En la construcción se exhibe la licencia con los espacios en blanco mencionados, pero no se muestra una foto con el proyecto terminado, se oculta a los vecinos que la torre tendría semejantes proporciones. El límite del descaro se encuentra en la lona que versa “Un buen constructor es un buen vecino”, ese vecino que ha ocasionado que se cayera un muro de la colindante escuela Vancouver Language Centre, por ejemplo.

Tales irregularidades solapadas por las mismas instituciones que deberían vigilar que no sucedieran, denotan la corrupción y conflicto de intereses por parte del ayuntamiento de Guadalajara para favorecer a las inmobiliarias en perjuicio de los vecinos y del valor patrimonial de la ciudad.

Lona informativa colocada fuera de la obra.

Movimiento Inmobiliario

“Las administraciones actuales han hecho todos los procedimientos para que los constructores se puedan saltar las leyes” así denuncia Santiago Bastos, vecino de la colonia, la actuación del ayuntamiento.

La simulación caracteriza el papel que tienen los gobiernos municipal y estatal en la regulación de las licencias de construcción en Guadalajara. Bastos acusó las trabas que existen para la defensa ciudadana del espacio y el territorio, de la calidad de vida.

Explicó que se valen de pretextos triviales, por ejemplo, cuando se denuncia una irregularidad y pone un amparo a la audiencia tiene que llegar la misma persona que firmó en nombre del ayuntamiento. Eso no pasa, entonces la constructora procede con normalidad e impunidad.

Es obligación de los ayuntamientos el ordenamiento territorial, para lo cual se diseñan los planes parciales de desarrollo. No obstante, el Plan Parcial se contradice a sí mismo, pues entre sus objetivos está el promover la participación de asociaciones de vecinos y grupos sociales para conservar, mejorar, renovar y controlar los usos de suelo que precisamente afectan de manera directa a los que ahí viven.

No sucede así. Para ser escuchadas, las asociaciones vecinales deben interponer recursos legales e ir a juicio, lo que implica dinero y tiempo que las y los vecinos no tienen. La simulación persiste también en este ámbito.

“Es absurdo e ilegal que para detenerlos tengo que meterme en un juicio, debería haber una autoridad que los detuviera, no un particular”, reflexiona Bastos.

Esa es precisamente la función de Procuraduría de Desarrollo Urbano, orientar y defender a los ciudadanos en asuntos de legislación urbanística y ordenamiento territorial. Presume buscar el equilibrio entre los distintos intereses dentro de la planeación urbana.

No obstante la simulación persiste, pues el titular de la dependencia es José Trinidad Padilla, quien fuera presidente de la FEG, rector de la Universidad de Guadalajara, diputado local y federal y candidato a la alcaldía de Guadalajara.

Los vecinos tienen desventajas para defender sus derechos y enfrentar a quien construye en Guadalupe Zuno 1882. La inmobiliaria ECP Direxión cuenta con recursos de un fideicomiso y la licencia de construcción está a nombre de Banco Inmobiliario Mexicano, Institución de Banca Múltiple. Por su estructura, tiene solidez, recursos legales y económicos que no tienen los afectados.

Despojo urbano

El crecimiento desmedido y la mala planeación de la ciudad tienen como consecuencia el despojo de sus habitantes. La de Lucía, como muchas otras familias, se ven forzadas a desplazarse del lugar que escogieron para vivir.

Se viola el derecho a la propiedad, que se define como el derecho que tiene toda persona de usar, gozar, disfrutar y disponer sus bienes de acuerdo a la ley.

Al ponerse en riesgo el patrimonio histórico, con la construcción desordenada de torres sin las adecuaciones técnicas y legales, se niega el derecho al patrimonio cultural común de la humanidad, definido por la ONU como la propiedad intelectual e industrial y algunos bienes culturales que son el testimonio de la historia de la civilización.

Para conocer la opinión del presidente de colonos de la Americana, Xavier Pagaza, sobre este problema, se le solicitó en múltiples ocasiones una entrevista; hasta la edición final de este reportaje, su respuesta fue negativa.

La corrupción, la impunidad y la simulación nos está arrebatando la escasa calidad de vida que nos queda en Guadalajara. El cambio no llega y el tiempo apremia.

Afectaciones visibles por la construcción en la calle Guadalupe Zuno no.1882

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Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

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