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Intersexualidad: mitos y desinformación que vulnera derechos e impacta el sano desarrollo integral de menores

Intersexualidad: mitos y desinformación que vulnera derechos e impacta el sano desarrollo integral de menores

La intersexualidad es una condición físico genital convertida a tabú en la sociedad que, por pena o vergüenza, no se trata o se oculta. El Estado no aprueba un tercer género ignorando, así, su condición, pues lo que no se nombra: no existe.

El crecer como mujer o hombre es una decisión que se está tomando dentro de los hospitales sin que las personas tengan información suficiente sobre su condición. Sara Kelly se enteró hasta los 35 años que era intersexual; en este reportaje describimos lo que atravesó, así como las posturas médicas y el sub-registro de personas con tercer género, lo cual tiene como consecuencia la alteración al derecho de decir qué eligen ser.

Por Sara Leos /@SaraLeosA

Hace relativamente poco que se agregó la “I” a las siglas de la comunidad que representa la diversidad sexual fuera de la heteronormatividad, LGBTTTI: lésbico, gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti e intersexual. Y no fue hasta entonces que comienza aprestarse más atención e importanciaa las personas intersexuales.

“Entender el término y lo que significa en términos clínicos”, explicó elJefe de la Unidad de Educación Incluyente del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara, Christian Israel Huerta Solano, quien además señaló que: “el tema permanece si no en el olvido, sí con cierto rezago”.

En Jalisco, han nacido 17 personas intersexuales en los recientes añoso, al menos, es la cifra que reporta la Secretaría de Salud Jalisco, a través de la solicitud de transparencia número 00275119, y cuya estadística se basa en los nacimientos registrados sólo en hospitales públicos. 

En el mismo periodo de tiempo, Guadalajara ha sido la ciudad donde se concentra la mayor cantidad de bebés que nacieron intersexuales: siete en total; a ésta le sigue Tonalá y Autlán de Navarro con dos casos, respectivamente.

¿Qué pasa cuando nace un bebé intersexual?

A diferencia del hermafrodismo que se reduce a los genitales duplicados que tiene una persona; la intersexualidad se refiere a otras variantes que involucran algo más: cromosomas, hormonas, genitales y sistemas reproductivos por lo que reducir la elección de cómo debe quedar un cuerpo que presenta intersexualidad desde la visión quirúrgica, es entender la condición de manera reducida.

Al presentarse un caso de intersexualidad, los primeros en sugerir una intervención quirúrgica son los médicos. La madre o el padre son quienes debe elegir entre el que viva como una mujer o un hombredentro de la sociedad, y que “por pena e, inclusive, vergüenza,  las familias muchas veces tratan de ocultarlo”, expresó el Jefe de la Unidad de Educación Incluyente de la Universidad de Guadalajara, Christian Israel Huerta Solano.  

Una de las formas para ocultar la intersexualidad es la amputación:“Si la persona no es hombre, pues lo voy hacer mujer y, entonces, lo mutilo… o si es mujer, pero yo veo ciertas características, entonces, le hago ciertas formas para que sea hombre… con esto se están violentando a los derechos y las garantías de estas personas”, afirmó el investigador de la UdeG, Israel Huerta.

Cuando los pequeños comienzan a desarrollarse, algunos: “están obligados a tomar los tratamientos hormonales o llegan a tomar toda esta medicación para de alguna u otra manera puedan ajustarse al género que les asignan cuando son pequeños, pero no al género que ellos deciden tener(…)En el caso de las mutilaciones, las personas, en muchas ocasiones, ya no vuelven a experimentar placer”, agregó el Israel Huerta.

Sara Kelly

Sara Kelly, la primera persona reconocida como intersexual en Norteamérica.

“Nací en Nueva York y fui entregada a un orfanatorio a las tres semanas de mi nacimiento, y seis meses después mis padres me adoptaron pensando que era una niña porque así es como lucia”, contó Sara Kelly, la primera persona en ser reconocida como intersexual.

Ella actualmente tiene 55 años de edad y vive en Ajijic, Jalisco. El 31 de mayo, ofreció a ZonaDocs una entrevista para entender de primera voz que implica la intersexualidad. Sara Kelly vivió como mujer desde su nacimiento hasta los 35 años de edad, se casó con un hombre pensando siempre que era diferente, pero asumiendo que creció como mujer.

Se enteró de que era intersexual en un programa de televisión; su padre tuvo que confesarle la verdad, aunque desde la infancia supo por una revisión médica que era intersexual, pero mantuvo el secreto por muchos años. En entrevista Sara contó: “El primer registro de mi nacimiento decía que era niño y no supe por qué, nunca supe, porque el hospital donde nací se incendió en el año 1970, así que los registros se borraron.”

Quienes la adoptaron desconocían que era intersexual, los doctores del hospital donde nació probablemente sabían porque “cambiaron mis registros de hombre a mujer y no se porqué lo hicieron o cuando lo hicieron, pero lo hicieron en las primeras semanas de vida”, explicó Sara Kelly.

Aunque creció y vivió con una identidad de género que la distinguía como mujer, ella narra que siempre vivió con una zozobra: “siempre me sentí como si no fuera chico y como si no fuera una chica completamente. No tuve pubertad.” 

Las implicaciones de mantener en secrecía la condición de intersexualidad, son muchas: emocionales, psicológicas y legales: “El proceso de mi registro de nacimiento fue difícil porque tuve que ir a la corte donde vivía, en California y tuve que declarar que era intersexual desde el momento de mi nacimiento; es decir, siempre fui intersexual, pero que las autoridades pusieron hombre y luego mujer en el certificado de nacimiento”, precisó Sara.

Sara Kelly tuvo que “convencer” a la corte de California y forzar a otras autoridades a que validarán su nuevo certificado. En un lapso de tres meses, la corte de Nueva York donde radicaba Sara corrigió su certificado de nacimiento.

La mayoría de las personas intersexuales se enteran de su condición en edad adulta; es decir, entre los 25 y 30 años, etapa de vida cuando la persona ya creció físicamente, desarrolló su orientación sexual y tomó un rol de género dentro de la sociedad; todos estos aspectos que los médicos y los familiares no visualizan, ya sea por desinformación, sentimientos de vergüenza o porque no cuentan con la información y atención adecuada para enfrentar esta situación.

Otro escenario para las personas intersexuales es que después de que sus familias toman la decisión sobre su género, muchas de ellas, son operadas en la juventud y, con ello, se niega el derecho a elegir el sexo con el que quieran vivir. Por tal razón, Sara Kellyse dice interesada en difundir su caso para que en la juventud: “Se tenga la opción de decidir la identidad de género, nosotros no deberíamos decidir por los bebés”, puntualizó.

Las cirugías a los bebés intersexuales son usualmente con fines estéticos; a Keely, por ejemplo,le gustaría ver esas cirugías, pero en personas con edad suficiente para decidir si la quieren o no;  es decir; “preguntarles cuál cirugía es la que quieren, y “dejar a las personas que sean dueñas de su propio cuerpo y decidir, en lugar de que lo hagan los doctores o los padres”, finalizó Kelly.

Ella durante la entrevista aseguró que nada ha cambiado, pues se siguen haciendo las cirugías bajo una condición de legalidad, lo que ha cambiado, al menos, en los estados de Norteamérica es que se cambia el certificación de nacimiento, así que los niños pueden ser intersexuales, hombres o mujeres, o pueden ser registrados como persona intersexual.

Tomar la decisión sin información

Según el investigador del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Christian Israel Huerta Solano, la determinación de intervenir en cirugía a un menor: “se basa en la falta de conocimiento sobre la condición y del cómo tenga desarrollados sus órganos externos; las familias al ver a sus hijos así, no se sienten claros respecto a qué es y qué va pasar”.

Por ejemplo, varios médicos pueden basar sus opiniones solo en anatomía lo que es insuficiente para el investigador: “hay muchas situaciones en las que no es del todo claro la condición de las personas inter, ellos sí me refieren la parte médica, pero no me refieren a los otros elementos, que incluiría también los aspectos psicológicos, los aspectos cognitivos, etcétera”, puntualizó el investigador.

Para el Jefe de la Unidad de Educación Incluyente de la Universidad de Guadalajara, Christian Israel Huerta Solano, la parte médica es  fundamental y es importante actuar desde una perspectiva global e incluyente.

Al conocer el caso de Sara Kelly aseguró que a ella: “se le violentaron sus derechos porque se actuó solo desde una perspectiva médica pero no se actuó desde una perspectiva legal, ni de una perspectiva cultual, ni de una perspectiva social o psicológica“.

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