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Estudian presencia de plaguicidas en peces de la cuenca Ayuquila-Armería

Estudian presencia de plaguicidas en peces de la cuenca Ayuquila-Armería

El joven estudiante de doctorado del CU Costa Sur, Brian Arturo Rodríguez Aguilar estudia la presencia de plaguicidas en la tilapia que se encuentra prácticamente toda la cuenca del río Ayuquila-Armería

Esta investigación permitiría saber cuál es el grado de acumulación de plaguicidas que la gente podría tener a través de la ingesta de tilapia, y las consecuencias de los plaguicidas en la especie.

Por: Mayra Vargas/Letra Fría

Autlán, Jalisco; 15 de agosto de 2019. (Letra Fría) Detectar plaguicidas solubles y no solubles en agua, además de analizar sedimentos en el lecho del río Ayuquila-Armería y también detectarlos en peces, específicamente en la tilapia, son algunas de las líneas de acción en las que trabaja el joven estudiante de doctorado del CU Costa Sur, Brian Arturo Rodríguez Aguilar.

En entrevista a Letra Fría, el joven mencionó que introducir el análisis del componente biótico, en este caso los peces, y enfocarse particularmente en la tilapia, tiene el objetivo de que funja como bioindicador de la calidad del agua y de la concentración de plaguicidas:

“En este caso decidimos enfocarnos a la tilapia, los peces son considerados un bioindicador de la calidad de agua y un buen indicador de la acumulación de plaguicidas, nosotros elegimos la tilapia porque es una especie omnívora, prácticamente come de todo, además de ser la más preferible por todos los pescadores que se encuentran en la cuenca, y de que es común”.

Las características de la tilapia, entre las que se destaca su distribución en prácticamente toda la cuenca del río Ayuquila-Armería, también llama la atención que se encuentra en zonas con mucho oxígeno y también donde es nulo:

“Es un pez que tú lo puedes encontrar desde una excelente condición de calidad de agua, donde hay mucho oxígeno, el PH es adecuado, hasta en condiciones donde el oxígeno prácticamente es cero, entonces es una especie que nos ayuda a entender los grados de acumulación en diferentes condiciones y por eso nosotros elegimos la tilapia”.

Por ejemplo, la tilapia puede encontrarse en zonas como Palo Blanco, zona en la que prácticamente hay cero oxígeno de acuerdo con el doctorante, pero lo interesante es que en ese lugar las tilapias son de gran tamaño, esto debido a la gran cantidad de materia orgánica que le proporciona el dren.

Durante esta investigación de doctorado pretenden hacer dos muestreos por año, uno en temporada de secas y otro en lluvias durante dos años, para analizar el comportamiento de la acumulación de plaguicidas en relación con las actividades productivas que hay en la zona y la variación de tiempo.

Cabe señalar, que no hay antecedentes de estudios con peces en la cuenca enfocado a la concentración de plaguicidas, por lo que se trata del primer estudio en este sentido.

La afectación en la especie

Además de medir las concentraciones de plaguicidas en los peces de la cuenca y que ello también arrojaría cuál es el grado de acumulación que la gente podría tener a través de la ingesta de tilapia, el doctorante pretende también identificar cuál es la afectación que tiene la especie a través de biomarcadores:

“Para esto vamos a utilizar algo nuevo para mí, que es lo que queremos implementar en la tilapia, que es el uso de biomarcador, que nos va a decir cuál es la respuesta que está teniendo la tilapia ante la presencia de un contaminante, entonces ¿qué pasa? Algunos contaminantes como son los plaguicidas se consideran disruptores endócrinos que no es más que una alteración hormonal, entonces muchos de estos plaguicidas, pueden mimetizar o bloquear la actividad enzimática o actividad hormonal”, así lo detalló.

De acuerdo con Rodríguez Aguilar, en algunos lugares de México y también en otros países se ha visto que especies tanto de reptiles como de peces, empiezan a tener una alteración hormonal:

“Lo que puede ser es que los machos empiecen a sentirse hembras y las hembras, machos, entonces ¿qué pasa? Empieza a haber una alteración en la actividad de reproducción y esto puede llegar a ser perjudicial hasta producirse como un resultado final la pérdida de una especie”.

También mencionó, que del trabajo con biomarcadores se está haciendo una colaboración con el Dr. Jaime Rendón, quien forma parte del instituto EPOMEX de la Universidad Autónoma de Campeche, donde también se hará este tipo de análisis para identificar el nivel de respuesta que está teniendo el organismo debido a la presencia de plaguicidas.

Al joven investigador le tocará ir a Campeche para realizar este trabajo de colaboración con la institución:

“Me va a tocar a mí ir allá, para esto estamos extrayendo varias partes del pez, ya que son marcadores selectivos, entonces hay algunos marcadores que se expresan mejor en un órgano que en otro, entonces estamos sacando varias partes del pez para medir alrededor de cinco biomarcadores en los peces tilapia”, así lo mencionó.

La experiencia del primer muestreo y las necesidades

En la primera salida a campo para realizar el primer muestreo, resultó complicado tanto para el joven investigador como para su director de tesis, el Dr. Luis Manuel Martínez Rivera, profesor investigador en el CU Costa Sur, pues realizar la tarea de ir a pescar al río y tomar la muestra requirió de contactar a pescadores de cada una de las zonas de la cuenca:

“Nos fuimos a buscar en cada lugar quién pescaba, localizábamos a la persona y ellos nos pescaban en su lugar, porque ellos conocen su tramo de río y saben dónde pescar, entonces nos fuimos en cada localidad a buscar pescadores y esa fue la manera en la que los fuimos encontrando y les explicábamos lo que estábamos haciendo y lo que buscábamos sobre pesticidas”, así lo explicó Martínez Rivera.

Cuando se les dijo a los pescadores el objetivo del muestreo, muchos de ellos se interesaron en el tema y ni siquiera quisieron el pago por su servicio, detalló el profesor investigador del CU Costa Sur:

 “Nos dieron los peces y nos decían no, no les queremos cobrar nada porque nos interesa saber a nosotros qué es lo que estamos comiendo, entonces eso también nos da un compromiso a nosotros de en cuanto tengamos información, les dijimos vamos a venir con ustedes para decirles, así está la situación con los peces, con el agua, cuáles son los riesgos que tienen y todo ese tipo de cosas”.

Por su parte, Brian Rodríguez Aguilar dijo que también hay un compromiso de compartir los resultados con las comunidades que apoyaron en la zona de muestreo en Colima:

“Como es la comunidad de Zacualpan que nos dijeron que están muy interesados en saber qué es lo que están pescando y en qué calidad está, entonces también tenemos ese compromiso (…) también nos comentaron en la parte de Colima, que había métodos de pesca que ellos utilizaban que no eran los apropiados, entonces también la idea es asesorarlos porque utilizaban algún tipo de veneno, entonces es asesorar y comentarles los perjuicios o los efectos adversos que pueden generar ese tipo de pesca”.

Después de este primer muestreo y específicamente en este capítulo de los peces, se buscará desarrollar y validar un método para la extracción de plaguicidas del material biológico de los peces:

“Eso se va a hacer en la Universidad de Colima, una vez que ya tengamos desarrollado esto, vamos a empezar a hacer ya las mediciones de las concentraciones de plaguicidas, entonces lo que sigue es hacer el proceso de disectar los peces, extraer el tejido, el cerebro, el hígado, las branquias y hay una parte que se llama las gónadas que es parte del aparato reproductor que es lo que nos va a ayudar a medir si hay una alteración hormonal en el pez, todo eso lo vamos a congelar y llevarlo a Campeche para el análisis allá”, explicó el doctorante.

Para el Dr. Luis Manuel Martínez Rivera es necesario realizar estudios integrales, que se identifiquen los diversos factores de afectación, como las diferentes actividades productivas y de cómo éstas inciden en los ecosistemas acuáticos y en la vida silvestre:

“Se necesita estar haciendo más trabajo de investigación y que nos ayude a que la forma como se están produciendo los alimentos, debemos de cambiarlas porque nos está afectando todo el sistema donde nosotros vivimos y somos parte de él”.

En esta investigación el joven doctorante también trabaja junto con el Dr. Alejandro Peregrina del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) y también con el Dr. Roberto Muñiz de la Universidad de Colima, donde se realizará una parte del análisis de las muestras.

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