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El 11/S: 18 años después

El 11/S: 18 años después

Mural patriótico en honor a las “Torres Gemelas” en la calle Smith en Brooklyn, Nueva York, una obra de Scott LoBaido. Fotografía: Hunter Johnson

Hoy hace 18 años el mundo entero se vio dolorosamente consternado por la noticia del mayor ataque “terrorista” cometido en contra del gobierno estadounidense. Aquel 11 de septiembre de 2001 sobre Nueva York, Washington D.C y Pensilvania se estrellaron intencionalmente cuatro aviones comerciales secuestrados por miembros de la organización Al Qaeda. Dos de ellos cayeron sobre las llamadas “Torres Gemelas” del World Trade Center; uno más sobre el Pentágono –centro estratégico de la defensa del país-; y otro en un campo abierto a las afueras de Pensilvania en Shanksville.

Redacción ZonaDocs                                                                                                                                                                             Fotografías: Hunter Johnson y Eaint Thu

Las vidas pérdidas

A 18 años del fatal evento, 2 mil 992 personas perdieron la vida durante o posterior a los ataques; estos números incluyen a las 246 personas que se encontraban a bordo de los cuatro aviones al momento de ser estrellados; así como, las 2 mil 602 personas que murieron dentro de las torres gemelas o a sus alrededores; y las 125 personas fallecidas dentro del edificio del Pentágono.

Junto a éstas se recuentan las muertes de los 343 bomberos del departamento de bomberos de Nueva York, los 23 policías del departamento de policía de la ciudad y los 37 policías portuarios de Nueva York y Nueva Jersey. Mientras que, luego de casi dos décadas, 24 personas continúan desaparecidas.

Sobre la nacionalidad de las víctimas:

De acuerdo con el Departamento de Salud de los Estados Unidos, 247 personas eran originarias de algún país de Latinoamérica; entre ellos se encontraban: 25 personas nativas de República Dominicana; 18 personas provenientes de Colombia; 13 más de Ecuador; seis de Cuba; cuatro de Argentina; dos de Venezuela; y una persona más de Chile.

También se habla de la muerte de 15 mexicanos, así como otras personas originarias de El Salvador, Honduras, Jamaica, Perú, Paraguay, Uruguay y Guayana.

“National September 11. Memorial y Museum”. Monumento conmemorativo donde los familiares de las víctimas de los ataques del 11-S colocan rosas sobre los nombres de sus seres queridos cada fecha de sus cumpleaños. Fotografía: Eaint Thu.

Los ataques “terroristas” y las consecuencias en la política migratoria estadounidense antimigrante

A decir de expertos en política migratoria, los ataques a las “Torres Gemelas” del 11 de septiembre de 2001, cambiaron no sólo al país por las vidas pérdidas, sino, además, entorpecieron el futuro de más de 12 millones de migrantes indocumentados que buscaban legalizar su estancia en el país vecino del norte a inicios del nuevo siglo.

De acuerdo con información documentada por el medio UNIVISIÓN, cinco días antes del atentado, los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y Vicente Fox de México, se habrían reunido para firmar un acuerdo que hubiese regularizado la permanencia de entre dos y tres millones de trabajadores mexicanos indocumentados.

El plan suponía la entrega de una residencia temporal a los trabajadores –en su mayoría campesinos; sin embargo, tras los acontecimientos, -que fueron catalogados como el mayor ataque a la soberanía nacional de E.U-, cualquier esperanza alrededor de una política migratoria justa se desvaneció y dejó en su lugar un clima exacerbado antimigrante.

Más aún, porque quienes fueron los perpetradores de los ataques eran extranjeros con un permiso de estadía, situación que no sólo agudizó la desconfianza social, el “miedo”, la discriminación, la xenofobia y el racismo hacia la comunidad migrante en Estados Unidos por parte de algunos sectores y grupos políticos; sino que, además, extrapoló el enfoque de la política migratoria hasta convertirlo en un asunto de seguridad nacional.

Así, los migrantes en este país y hasta el momento actual, tras la llegada al poder de Donald Trump, han sido víctimas de una guerra que se justifica bajo el lema “antiterrorista”, y que, ha traído consigo, acciones de persecución interrumpida, un clima de intolerancia y el reforzamiento de un discurso antimigrante y antirefugiados.

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