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#MéxicoNoEsUnFiltro: denuncian violencia del Estado contra migrantes en el sur

#MéxicoNoEsUnFiltro: denuncian violencia del Estado contra migrantes en el sur

El pasado sábado 12 de octubre, organizaciones de la sociedad civil y defensores de derechos humanos en el sureste mexicano, denunciaron que “el éxodo migratorio se enfrenta a una cacería cruel e inhumana” en el estado de Chiapas. Con fotografías y videos el activista, defensor y director de la organización Pueblo Sin Fronteras, Irineo Mujica, exhibió cómo elementos de la Guardia Nacional y agentes del Instituto Nacional de Migración emboscaron, encapsularon y detuvieron a personas migrantes y solicitantes de asilo que previamente habían salido en caravana luego de más de seis meses de permanecer bajo condiciones deplorables en la ciudad cárcel en la que se ha convertido Tapachula.

La exigencia hacia el gobierno mexicano de parte de las organizaciones de la sociedad civil a favor de los derechos humanos de las personas migrantes, es para que “cese la represión” y “deje de priorizar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos antes que miles de personas”.

También, han hecho un llamado a la solidaridad de la población para que se manifieste en contra de las acciones que han recrudecido la violencia, la persecución, la detención y la deportación de personas migrantes y solicitantes de asilo, principalmente, de aquellas que vienen de Centroamérica, África y Cuba. La movilización está prevista para este jueves 17 de octubre a las 16: horas en la Secretaria de Relaciones Exteriores en la Ciudad de México.

Por Dalia Souza / @DalhiaSouza 

Fotos y videos: Pueblo Sin Fronteras e Irineo Mújica

“Que se toque el corazón”, dice Irineo Mujica, defensor y director de la organización Pueblos Sin Fronteras, cuando le preguntamos cuáles son las peticiones que tiene para el Gobierno mexicano y para el ejecutivo nacional, respecto a la situación de las personas migrantes y solicitantes de asilo en la región sur del país. Y es que, para Irineo no hay más, ya se le ha pedido de todo y de todas maneras, pero éste –el Presidente, Andrés Manuel López Obrador- parece no escuchar más allá de los acuerdos ya pactados como su homólogo en el país vecino del norte.

“Que se toque el corazón” insiste, “que son seres humanos, que son niños, que es el supuesto hombre del pueblo que nosotros elegimos porque supuestamente iba a tener más humanidad con las personas migrantes… ¡que deje ir a estas personas, que las libere porque no pueden seguir viviendo en ese infierno, no pueden seguir muriendo o yéndose a los mares!” continúa el defensor.

La tarde del pasado 12 de octubre, Irineo Mujica denunció la desarticulación de un contingente de personas migrantes que por la madrugada había salido a pie de Tapachula, Chiapas con la intención de abandonar la ciudad cárcel en la que se les ha confinado desde hace más de seis meses, con poca o nula comida, sin servicios básicos, sin derechos y en medio de una espera indefinida sobre la situación de sus trámites migratorios.

Según describió en sus videos y fotografías, se trató de un despliegue militar muy similar a un “operativo en plena la guerra”, pero con elementos de la Guardia Nacional y con niños, niñas, mujeres, hombres migrantes y solicitantes de protección internacional de por medio.

 Al grito “¡Vamos a defender a México de la invasión! Los soldados que portaban insignias con las letras GN (Guardia Nacional) y equipo antimotines, comenzaron a detener a las personas que habían llegado, luego de un largo día de caminata, al municipio de Tuzatan en Chiapas.

De acuerdo con el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano, eran casi las cuatro de la tarde, llovía y un grupo de más de 600 elementos de seguridad nacional, entre éstos, además, de la Policía Federal, agentes del Instituto Nacional de Migración y hasta del CISEN, orillaron a las personas a subir a las camionetas en medio de una escena muy semejante a una cacería.

Algunas personas, en medio del acto de represión, cedieron por la desesperación y el cerco militar, otras más buscaron la forma de regresar y hubo quienes fueron obligadas a huir a la clandestinidad en medio del monte y la selva. También, expresa el colectivo en su comunicado, hubo muchos más que “siguieron adelante con la dignidad y seguridad de no estar cometiendo delito alguno y por el contrario, ser víctimas durante semanas de una política inhumana de contención y criminalización”.

“Están desconectados, el discurso es uno y en la realidad se siente todo el peso de la ley. Dime tú mil soldados, era impresionante. Me tocó ver como encapsularon a una mujer con su bebe ¡encapsulados!” expresó el defensor.

La frontera sur manchada con sangre de migrantes

Darles una oportunidad, explica Irineo, sería lo menos que el Gobierno mexicano podría hacer por ellos y ellas para compensar la situación que él mismo ha descrito como “un infierno”:

“No pueden mantenerlos en una ciudad esclavizados. No pueden decirle a un ser humano que no tiene derecho de buscar un lugar donde pueda tener a sus hijos libremente, donde pueda tener su familia, donde pueda ser libre, sin ser despreciados sin tener miedo”

 Sin embargo, relata, se les continúa mintiendo y prometiendo que las cosas van a ir mejor; según explica, cada vez que ha sido evidenciado el contexto de abandono y de crisis humanitaria que se vive en el sur, el gobierno federal “saca un módulo de atención” a las afueras de la Estación Migratoria Siglo XXI y finge estar trabajando. Esta vez no fue la excepción.

Pues si bien, relata que, el pasado sábado durante el momento de represión, le dijeron a las personas de la caravana que serían “trasladados a un albergue” y que “se les iban a dar sus documentos”, esto no sucedió. Por el contrario, decenas de familias fueron separadas, detenidas y forzadas a vivir recluidas dentro de la estación migratoria, en la que, hasta el día de hoy, viven en hacinamiento cerca de mil 600 personas, según declara Irineo; es decir, casi el triple de su capacidad original.

En ese sentido y en la coyuntura de estos eventos, el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano ha exigido al Gobierno federal lo siguiente:

  • Que cese la represión contra las personas migrantes y con necesidades de protección internacional, y deje de priorizar sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos antes que la vida de miles de personas

  • Dar a conocer de manera transparente la información del total de personas detenidas y su ubicación, así como el acceso a abogados para su defensa y pronta liberación.

  • Que se garantice el acceso a derechos tales como la protección internacional, el interés superior de la niñez, la no separación de familias y se respete el principio de no devolución.

Como quien reconoce en carne propia la maquinaria de simulación y manipulación del Estado, el defensor advierte que, este gobierno y su representante, Andrés Manuel, “nos ha vendido y ha vendido a las familias”, puesto que, dicho “operativo fue innecesario y fue ilegal” sólo para “complacer a un hombre perverso (Donald Trump)” y con ello, mantener los pactos económicos con el gobierno estadounidense: 

“Nos da lástima y horror ver cómo nuestro ejército, que está diseñado para guerras, está siendo utilizado para combatir la migración, cuando la ley no ha cambiado para poder complacer a un hombre perverso que lo único que quiere es exterminarnos… No sé qué está haciendo nuestro país, lo están volviendo una copia barata de lo que es los Estados Unidos, que utiliza la fuerza para detener a mujeres y niños”.

En su opinión, el Gobierno Federal ha demostrado que sólo está dispuesto a escuchar y hacer cumplir las peticiones del vecino del norte; manchando de sangre la “la bandera blanca” con la, López Obrador dijo iniciar su sexenio. Así mismo, expresa que, en el cumplimiento de estas demandas ha sido cómplice de prácticas discriminatorias, exclusivamente en contra de la población migrante afrodescendiente a quienes no se les permite volver a sus países y se les tiene retenidos en contra de su voluntad en una ciudad cárcel como Tapachula:

“No tienen donde esconderse porque su color los delata, sabemos que México y Donald Trump no deja que salgan de Tapachula. Podrían hacerlo con estos papeles e irse hasta los límites de Chiapas, sin embargo, en cuanto salen de la ciudad son regresados de manera ilegal”

Si bien, pocas son las esperanzas que se tienen, pues externa Irineo: “es demasiada la sangre derramada por las personas migrantes en la frontera sur”; lo que se requiere urgentemente es que la comunidad internacional reaccione -en este caso el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)- y aparezca en medio de estas brutales escenas para demandar una real acción humanitaria y acorde a los derechos humanos de las personas, no violenta y encaminada a proteger la vida, la seguridad y el libre tránsito de las personas que necesitan protección internacional.

#MéxicoNoEsUnFiltro

Por su parte, las organizaciones de la sociedad civil han hecho un llamado al Gobierno Federal y a la ciudadanía para reconocer que “México no es un filtro”.

De acuerdo con el llamado, esta demanda surge “ante las acciones que han recrudecido la violencia, la persecución, detención de las personas migrantes y solicitantes de asilo en México” y frente, a “la irresponsabilidad del gobierno mexicano de recibir a solicitantes de asilo en EUA”.

A ello se suma, el doble discurso que el Estado Mexicano mantiene, por un lado, sobre “la indignación” que provocan las redadas en Estados Unidos contra connacionales y, por el otro, calla las acciones que éste practica contra personas originarias de Centroamérica, África y Cuba.

Por estas razones realizaron una manifestación el pasado 17 de octubre en la Secretaria de Relaciones Exteriores de la Ciudad de México para “exigir al gobierno de México un alto a sus mentiras y discursos” y para “garantizar la protección de las familias migrantes”. 

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