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“Ustedes tienen que buscarlo por su cuenta”, la respuesta de la autoridad tras seis años de la desaparición de José

“Ustedes tienen que buscarlo por su cuenta”, la respuesta de la autoridad tras seis años de la desaparición de José

Ya han pasado más de seis años desde que a José Ramírez Escobar se lo llevaron un grupo de hombres armados mientras viajaba en un taxi junto con sus tres hijos y hermano. Desde aquel 29 de mayo de 2013, su familia no ha obtenido ninguna información ni resultados de parte de la Fiscalía del Estado de Jalisco, pues los diversos funcionarios que han atendido a la familia Ramírez Escobar les dicen que ellos deben buscarlo por su cuenta porque en El Grullo, municipio donde fue desaparecido José, ellos no se meten.

Por Darwin Franco/@darwinfranco

Algunos municipios del sur de Jalisco, donde se ubica El Grullo, son tierra de nadie. Quienes ahí son desaparecidos por el crimen organizado no son buscados por las autoridades, ya que éstas, aseguran, que no entran ahí porque “está caliente la plaza”; por consecuencia, familias como la de José Ramírez Escobar no tienen más remedio que buscar a su ser querido desaparecido por su cuenta y bajo su propio riesgo.

José, como le llaman en casa, fue desapareció cuando viajaba en un taxi junto con sus tres hijos y hermano rumbo a un rancho de nombre Mezquitán en el municipio de El Grullo. Al vehículo se le interpusieron una serie de hombres armados que sin decir nada, lo bajaron e hirieron de un balazo debajo de la costilla. Ensangrentado se lo llevaron en uno de los vehículos en los que éstos viajaban. En el taxi, el conductor y la familia de José quedaron paralizados. Esto ocurrió el 29 de mayo de 2013.

María Teresa, madre de José, y Evita, su hermana, no han dejado de buscarle pese a las negativas de la autoridad a cumplir su obligación de búsqueda:

“Lo más que nos han dicho en todo este tiempo es que lo busquemos por nuestra cuenta (…) Nosotros queremos que las autoridades nos ayuden a buscarlo, pero no lo han hecho; a las personas de El Grullo les pediríamos que si ese día vieron algo o saben algo que nos lo digan para saber qué fue lo que pasó con él… nosotras queremos encontrarlo”, narra Evita.

Ella no entiende el por qué se llevaron a su hermano, creé que lo confundieron porque con quien vivía en El Grullo había sido señalado de robo: “seguro pensaron que era José el que les había robado, pero no fue así porque éste al saber de la acusación dejó esa casa y fue ahí cuando lo desaparecieron”.

Al respecto, su madre, María Teresa, es clara en su pensamiento y sobre la desaparición de su hijo precisa:

“A mi hijo dicen que lo llevaron los de la plaza, pero la mera verdad no sabemos quién se lo llevó… lo que sí nos han dicho es que no lo buscáramos porque si lo hacíamos iban acabar con la familia… por eso en la autoridad nos dijeron que lo buscáramos por nuestra cuenta para ver si así lo encontrábamos… eso mismo pasó con el SEMEFO… pues al inicio un familiar iba a preguntar cada que llegaban cuerpos allá en El Grullo, pero ahí también le dijeron que mejor ya ni preguntáramos para evitarnos problemas… por eso lo dejamos todo en manos de Dios… qué más podemos hacer nosotros”.

A José lo que ella quiere es mirarlo si es que éste aún está con vida, lo cual es su mayor anhelo, pero también es honesta consigo misma y con su familia:

“Si me lo mataron, yo quiero saber dónde está… yo quisiera que me lo entregaran; nosotros queremos toda la verdad… queremos saber si está vivo o muerto, pero la mera verdad no nos quieren decir nada de mi hijo”.

José es un hombre alto y fornido. Uno de sus rasgos característicos son los tatuajes, dos de ellos son los nombres de sus hijos: “Juan Axiel y Brandón”; en su pie derecho tiene un pitbull; en la rodilla del mismo lado el nombre “Teresa” y cerca del pulgar de la mano derecha el nombre de “Milagros” y la letra “L”. También llevaba el cabello a rapa, el día en que lo desaparecieron. Su familia también piden que no se olvide que aquel día fue herido de un balazo en su costilla, ya que eso también podría ayudar a su identificación.

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