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Niñas y adolescentes en condiciones de trabajo informal, son propensas a vivir dobles jornadas y abuso sexual infantil: CODENI

Niñas y adolescentes en condiciones de trabajo informal, son propensas a vivir dobles jornadas y abuso sexual infantil: CODENI

En el marco del 8 de marzo y el Día Internacional de las Mujeres colectivas feministas y mujeres organizadas marcharán para reivindicar a la mujer trabajadora y evidenciar que “la explotación es la raíz de todas las violencias”. Sin embargo, explica el Colectivo Pro Derechos de la Niñez (CODENI) no sólo las mujeres adultas son víctimas de las formas de explotación que prevalecen en la sociedad; la infancia trabajadora o vinculada al trabajo informal, particularmente en el caso de las niñas y adolescentes, son expuestas a dobles o triples jornadas de trabajo, al sumar a sus “obligaciones familiares” las tareas de cuidado, el trabajo doméstico y sus deberes escolares.

Con ello, señalaron que también se encuentran expuestas a sufrir de abuso sexual infantil y acoso callejero. Si bien, reconocen que estás problemáticas son generalizadas, en medio de un contexto de violencia de género y feminicida, para las niñas y las adolescentes que se encuentran bajo estas condiciones de vulnerabilidad social, se potencializan los riesgos.

Por Dalia Souza /@DalhiaSouza

Ilustración portada: E. Ramírez

En México, la mitad de la población infantil y adolescente vive en pobreza, situación que, de acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), “les lleva a realizar actividades económicas para cubrir sus necesidades básicas y apoyar a su familia”. En medio de este contexto, de acuerdo con el balance anual 2019 de la red “Infancia y adolescencia en México, entre la invisibilidad y la violencia”, de los 3.2 millones de infantes y adolescentes que trabajan, el 37. 3% son niñas de 5 a 17 años de edad. En el caso de Jalisco, la tasa de trabajo infantil en este sector femenino es de 6.5, respecto al 8.3 de los niños y adolescentes.

Al respecto y en el marco de la jornada de acciones por el Día Internacional de las Mujeres, que este año busca reivindicar a la mujer trabajadora, explica el Colectivo Pro Derechos de la Niñez (CODENI), es la infancia trabajadora o vinculada al trabajo informal, particularmente las niñas y adolescentes, quienes se encuentran mayormente expuestas, además, a condiciones de dobles o triples jornadas laborales, como sucede con las mujeres adultas.

CODENI es una asociación civil dedicada generar proyectos de incidencia con niñas, niños y adolescentes que se encuentran en algún grado de vulnerabilidad o exclusión social, ya sea porque son trabajadores o están vinculados al trabajo informal a través de sus padres, dentro del Área Metropolitana de Guadalajara.

A decir de Amanda Cabrera, Coordinadora del área de Comunicación Social de la asociación, son las niñas y adolescentes a quienes se les encomiendan una serie de “obligaciones” al interior de la familia y que se expresan en dobles o triples jornadas laborales que incluyen: el deber acompañar a trabajar a sus padres, las tareas de cuidado, el trabajo doméstico y los deberes escolares:

“En muchas ocasiones, además de acompañar a sus papás a trabajar, de ir a la escuela, tienen distintas responsabilidades que tienen que ver con estas condiciones de pobreza y vulnerabilidad. A las niñas se les pide que realicen trabajo de cuidados, que cuiden a sus hermanos, a sus hermanas, hacer trabajo del hogar, limpieza, comida. Aunque se da en algunos niños, es un poco más frecuente en las niñas” explicó.

Sumado a este contexto, señala la especialista en Gestión y Desarrollo Social, las niñas y adolescentes que se encuentran inmersas en estos contextos -aunque no exclusivamente– están expuestas a ser víctimas de abuso sexual infantil. Si bien, señala que, en el caso de sus usuarias es difícil tener un registro interno sobre cuántas están atravesando por estas situaciones de violencia, ya que, “es un tema doloroso para ellas, para sus familias”, es posible advertir que, la totalidad de las mujeres, adolescentes y niñas que asisten a terapia voluntaria dentro de la asociación, han sufrido de abuso sexual o violaciones en su historia de vida:

“En nuestras participantes el abuso sexual infantil es un problema muy presente que vemos. Nosotros no tenemos un registro para decir cuántas de nuestras participantes están siendo víctimas de éste, precisamente porque es un tema aún tabú, es un tema doloroso para ellas, para las familias, hay una resistencia social al abordar este tema. Sin embargo, de todas las personas que ingresan a terapia voluntaria, y platicando con el psicólogo, prácticamente la totalidad de las mujeres, niñas y adolescentes en mayor o menor medida algún caso de abuso sexual o violación” señaló.

Para Amanda Cabrera, es importante, manifestar que el abuso sexual infantil no sólo es una problemática que afecte a las niñas y adolescentes con el perfil de sus usuarias; no obstante, es una realidad que las condiciones de pobreza, la no existencia de horarios de trabajo y remuneración justa para sus padres o adultos a cargo condiciona el escaso tiempo que tienen para proveer cuidados a sus hijos e hijas y evitar que estas violencias se perpetren. A ello, expresa, se suman los problemas económicos al interior de las unidades familiares, muchas veces ampliadas y el hacinamiento al que se encuentran expuestos:

“Lo que consideramos es que este problema del abuso sexual infantil no sólo es para nuestras participantes con este perfil, lo que se ve es que estas situaciones como el hacinamiento, los problemas económicos, los horarios de trabajo de los padres que los hacen ausentarse todo el día, el hecho de que sean orillados a vivir en familias extensas generan situaciones de riesgo que las vulnera para ser víctimas de abuso sexual” puntualizó.

Otro de los problemas que la asociación observa es el acoso callejero del que también son víctimas. Aunque también manifiestan que no es una situación exclusiva en sus usuarias, precisa que las niñas y adolescentes experimentan estas violencias de género no sólo durante el trabajo en calle o acompañando a sus padres, sino, además, en su día a día:

“Estas situaciones son cotidianas, ellas tienen una mayor exposición si están trabajando o acompañando a sus padres, pasan mucho más tiempo en calle y ese es el factor de mayor exposición o de riesgo que ellas tienen; sin embargo, es algo generalizado, por lo que las adolescentes y las niñas son las más afectadas en ese problema” explicó.

Finalmente, reconocen que estos son temas en los que el Gobierno federal y de manera particular, el Gobierno del estado deben estar trabajando para generar políticas públicas y acciones estratégicas integrales; ya que, recuerdan, estas situaciones de riesgo han posicionado a Jalisco, como el tercer estado con más feminicidios de niñas y adolescentes, 23 víctimas durante los últimos cinco años.  

De acuerdo con la REDIM, entre enero de 2015 y julio de 2019, en su balance anual 2019, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) registró 3 mil 297 feminicidios, 317 de los cuales ocurrieron entre la población de 0 a 17 años. Durante este periodo se calculó que, por cada 10 feminicidios en el país, uno pertenecía a una menor de edad; ocho cada mes. La REDIM denuncia que: “Estado de México, Veracruz, Jalisco y Chiapas son las entidades más letales por razones de género en contra de niñas y adolescentes”.

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