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La muerte toca a la puerta de los defensores ambientales en México

La muerte toca a la puerta de los defensores ambientales en México

Isaac Herrera Avilés, abogado que defendió árboles y manantiales de la expansión inmobiliaria en Morelos, fue asesinado el pasado 23 de marzo. Le dispararon cuando abrió la puerta de su casa.

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Parecía tener una carrera contra reloj. No paraba, quería hacer las cosas en el acto. Conseguía documentos, leyes, testimonios, todo lo que le sirviera para sustentar sus demandas. Isaac Medardo Herrera Avilés era un abogado ligado a las luchas sociales en defensa del medio ambiente.

El pasado 23 de marzo, un par de pistoleros lo asesinaron en la puerta de su casa ubicada en Jiutepec, municipio de comunidades ejidatarias situado al noroeste del estado de Morelos.

El crimen del abogado se suma a la espiral de homicidios que en México se registran contra personas defensoras del ambiente y el territorio. De 2012 a 2019 ocurrieron 83 asesinatos de ambientalistas, de acuerdo con datos del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).

El abogado Isaac Herrera es el segundo defensor de ambiente y territorio asesinado en Morelos, después de que en febrero de 2019 mataron a Samir Flores. Foto: Tomada de la página de Facebook de Predio Los Venados.

Conocer la ley para defender el ambiente

Nativo de Jiutepec, Morelos, Isaac Herrera Avilés era conocido y apreciado por la comunidad. Hombre sencillo, de cabello cano y mediana estatura, a sus 58 años había transitado por varios oficios, pero uno de ellos fue determinante.

Cuando tenía 30 años, la comunidad lo nombró presidente del Comisariado Ejidal de Jiutepec. No era una labor sencilla representar al núcleo de población ejidal, administrar los bienes comunes y convocar a las asambleas para informar sobre los trabajos de aprovechamiento de las tierras de uso común y de los fondos económicos captados.

A pesar del trabajo intenso, fue ahí donde le nació el interés de estudiar la licenciatura en Derecho. Herrera Avilés percibió que si no comprendía y dominaba los conceptos legales, podía tomar decisiones equivocadas que perjudicarían a la comunidad.

Isaac Herrera Avilés

El abogado Herrera Avilés apoyó varias luchas sociales en el municipio de Jiutepec, Morelos. Foto: Cortesía Mónica Romero García.

En ese momento solo contaba con el bachillerato y se inscribió en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, donde se tituló. Para entonces su periodo frente al Comisariado Ejidal de su comunidad había concluido. Sin embargo, comenzó a litigar en los juzgados con el fin de apoyar legalmente varias de las luchas sociales de Jiutepec y de otros municipios.

Durante los últimos 20 años, Isaac Herrera puso su conocimiento jurídico a disposición de las batallas emprendidas en defensa del medio ambiente y la justicia social.

La noche del lunes 23 de marzo tocaron la puerta de su casa, ubicada en calle Mirador, a solo 300 metros del edificio del Ayuntamiento de Jiutepec. Adentro se encontraba Herrera Avilés con su hija Fernanda, de 22 años, y su hijo Isaac, de 20. El joven iba a atender el llamado, pero el abogado le dijo: “No abras tú, abro yo”.

Al salir un par de pistoleros le dispararon a quemarropa. Sus hijos, al escuchar las detonaciones, corrieron a abrazar a su padre que yacía en el suelo. No había nada qué hacer.

Pasaban de las ocho de la noche y afuera de la casa quedaron esparcidos tres casquillos de arma Calibre .45. Los asesinos huyeron.

Isaac Herrera Avilés, defensor asesinado en México

Isaac Herrera Avilés durante una de las asambleas que se realizaron, en 2016, para la defensa de Los Venados, en Jiutepec, Morelos. Foto: Tomada de la página de Facebook Predio Los Venados.

Proteger un bosque de la expansión urbana

“Fue un asesinato a sangre fría, deliberado, dirigido a él; un ataque con clara señal por lo que estaba haciendo. El abogado era una persona muy comprometida con las causas sociales. La desprotección hacia los defensores ambientalistas es lamentable y en Morelos particularmente es grave”, afirma el politólogo Sergio Aguayo.

Profesor-investigador de El Colegio de México, Aguayo conoció a Isaac Herrera Avilés en 2007, cuando el abogado lo invitó a unirse a la defensa del predio Los Venados, bosque de 56 mil metros cuadrados ubicado en el corazón del centro de Jiutepec, donde el entonces presidente municipal del PAN, Demetrio Román Isidoro, autorizó a la empresa inmobiliaria Casas ARA construir 400 viviendas y talar más de la mitad de sus 3000 árboles.

“Desde 1981 —explica Aguayo— parte de mi tiempo lo paso en Jiutepec y durante cerca de 40 años he sido testigo de la destrucción del medio ambiente causada por un urbanismo desordenado y salvaje que afecta a Morelos y a todo el país”.

Sergio Aguayo, coordinador del Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México, expresa que Isaac Herrera Avilés era un abogado que se metía a fondo en los asuntos ambientales hasta convertirse en un litigante que, además de manejar la técnica jurídica, estaba bien informado:

“Por su enorme compromiso con la gente, llegó a tener serios problemas económicos. Recuerdo que en ocasiones tenía trabajo, en otras no, su existencia era precaria. Pero decía las cosas con claridad y contundencia, lo que molestaba a ciertos funcionarios”, precisó Aguayo.

En la Ciudad de México, Aguayo también ha creado la organización Propuesta Cívica que otorga asesoría jurídica gratuita a defensores de derechos humanos y periodistas. El investigador lamenta que en todo el país los casos de agresiones siguen en aumento: “La desprotección hacia los defensores ambientalistas es muy grave[…] En cada estado de la República debería de haber instituciones comprometidas con todos aquellos que salvaguardan el medio ambiente porque el vacío es enorme”.

Marcha que realizaron los habitantes de Jiutepec para defender Los Venados. Foto: Tomada de la página de Facebook de Predio Los Venados.

Igual que a Samir

Al abogado Isaac Herrera Avilés le llevaron la muerte a domicilio. En un acto similar, Samir Flores Soberanes —miembro del Frente en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos— perdió la vida el 21 de febrero de 2019 en el municipio de Amilcingo; también tocaron a su puerta y cuando él salió, le dispararon.

A estas muertes se suma la de Homero Gómez González, defensor de la mariposa monarca, quien en enero de este año fue encontrado muerto, dos semanas después de que su familia reportó su desaparición, en el municipio de Ocampo, en el estado de Michoacán.

Entre enero de 2012 y diciembre de 2019 se documentaron 499 casos de agresiones —desde amenazas hasta homicidios— contra defensores de ambiente y territorio en México. En ese periodo, los años con el mayor número de ataques fueron 2015 y 2016 con 107 y 85 casos, respectivamente. Estos datos forman parte del Informe sobre la Situación de las Personas Defensoras de los Derechos Humanos Ambientales elaborado por CEMDA.

El documento señala que, en el actual gobierno federal, la violencia en contra de los defensores de ambiente y territorio tampoco ha merecido atención prioritaria: de enero a diciembre de 2019 el homicidio fue, al igual que en 2018, la principal agresión cometida contra las personas que defienden el medio ambiente.

De las 39 agresiones registradas contra personas defensoras ambientales en 2019 —se resalta en el informe—, ocho están relacionadas con proyectos de energía eléctrica, seis casos con el sector forestal y cinco con el sector de proyectos para la construcción de vías de comunicación.

A Samir Flores lo asesinaron el 20 de febrero de 2019. Se oponía a la construcción de la termoeléctrica de Huesca, en Morelos. Foto: Cartel que realizaron artistas aliados a la defensa de la tierra y el agua en Morelos.

En Morelos, la Fiscalía General Estatal, a cargo de Uriel Carmona Gándara, aún no registra ninguna pista sobre el móvil del asesinato de Isaac Herrera Avilés.

Pese a que la Asamblea Permanente de Pueblos de Morelos, Vecinos de Jiutepec en Defensa del Predio Los Venados, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), la Unión Europea, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y el Departamento de Antropología de Universidad Autónoma Metropolitana se han manifestado por el esclarecimiento del caso, la Fiscalía solo tiene una ficha del día de los hechos, la cual envió a Mongabay Latam como respuesta a una solicitud de entrevista:

“En el interior de un domicilio ubicado en la calle Mirador de la Colonia Centro del Municipio de Jiutepec, elementos de la Coordinación General de Servicios Periciales acudieron a realizar el levantamiento legal a las 23:50 horas del lunes, de Isaac Medardo ‘N’, de 58 años de edad, quien presentó lesiones producidas por proyectil de arma de fuego”.

Una semana después del asesinato de Isaac Herrera, ninguna dependencia del gobierno del estado de Morelos se había pronunciado al respecto.

La ambientalista Mónica Romero García, integrante del colectivo Vecinos de Jiutepec en Defensa del Predio Los Venados, trabajó al lado del abogado Herrera Avilés durante los últimos 15 años. Ella se encargaba de la organización social y él de la defensa legal.

“Son comunes las amenazas de muerte para quienes estamos en la defensa del medio ambiente. Sabemos que cuando te intimidan es un aviso de que eres molesto. Pero cuando te quieren hacer algo más grave, no te avisan. Eso fue lo que le pasó a Isaac en Jiutepec, igual que a Samir Flores en Amilcingo”, precisa la ambientalista.

Jiutepec, Morelos, México

La casa de Isaac se encuentra a unos 300 metros del edificio del ayuntamiento de Jiutepec, Morelos. Foto: Tomada de la página de Facebook de Predio Los Venados.

Romero García cuenta que la defensa del predio Los Venados en Jiutepec se inició en 2006. Isaac fue una pieza clave para impedir que la inmobiliaria Casas ARA construyera 400 viviendas y destruya el único pulmón verde que existe en el centro de Jiutepec.

Con una extensión cercana a las seis hectáreas, Los Venados es una isla de vegetación en el corazón de asfalto de Jiutepec: se trata de un área que aún conserva alrededor de 3000 árboles; un ecosistema de selva baja caducifolia, donde hay 34 especies de plantas, de las cuales 26 son nativas.

Los Venados también es hábitat de pájaros carpinteros, primaveras, colibríes, garzas grises y blancas, zopilotes, gavilanes cola roja, pericos, tórtolas, aves que conviven con otras especies como iguanas y tortugas de agua dulce.

Romero García explica que con la comunidad organizada, y el apoyo legal de Isaac Herrera Avilés, se logró detener la construcción de casas en Los Venados.

Por esa lucha que se dio, el 5 de junio de 2017, el entonces gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido, informó a la comunidad sobre un acuerdo con Casas ARA en el que el gobierno le entregaría a la inmobiliaria un predio de iguales dimensiones en el municipio de Ayala, a cambio de Los Venados.

La permuta de los terrenos no se realizó porque, un mes después del anuncio, el mandatario estatal culminó su gubernatura. A la fecha, Los Venados continúa como propiedad de la inmobiliaria. Desde entonces, ningún representante de la empresa ha informado sobre sus planes en el lugar. La comunidad, por su parte, sigue firme en su lucha a favor del bosque.

“Ha sido una lucha de 15 años. Por eso, los gobiernos de Morelos y de Jiutepec deben esclarecer quién asesinó al abogado Herrera Avilés y por qué. Estamos ante un hombre intachable, íntegro, incorruptible y solidario. Siempre estuvo pendiente de lo que el pueblo necesitaba y actuó para hacer de Jiutepec un lugar con justicia social”, concluye la ambientalista.

Los Venados es una de las zonas naturales que aún quedan en el municipio de Jiutepec, Morelos. Foto: Tomada de la página de Facebook de Predio Los Venados.

La defensa de un manantial

En diversos municipios del estado de Morelos, grandes extensiones de tierra donde antes se sembraba arroz y se mantenía el cultivo de las rosas ahora solo se encuentran desarrollos inmobiliarios.

La Ley de Protección Ecológica del Estado no ha frenado en Morelos el crecimiento del negocio de las empresas inmobiliarias que, con la autorización de funcionarios municipales y estatales, han obtenido permisos para construir conjuntos habitacionales.

Este es el ambiente en el que desempeñaba su trabajo el abogado Isaac Herrera Avilés, quien además de la defensa del predio Los Venados, enfrentó la lucha contra otra empresa inmobiliaria: Urbasol.

En 2007, Herrera Avilés se incorporó al equipo legal del Movimiento de los 13 Pueblos de Morelos que surgió contra el proyecto La Ciénega, en Tepetzingo, municipio de Emiliano Zapata, donde se planeaba construir 2014 casas que se surtirían de agua a través de un pozo profundo perforado en las inmediaciones del manantial Chihuahuita.

Los 13 Pueblos de Morelos se alimentaban de ese mismo manantial y argumentaron que la construcción de La Ciénega mermaría el abastecimiento de agua de 100 000 habitantes e impactaría los cultivos de 12 comunidades en los municipios de Zacatepec, Puente de Ixtla y Tlaltizapán.

El equipo legal de los 13 Pueblos interpuso cuatro amparos ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Morelos y, después de siete años de lucha, el juzgado declaró la nulidad de la licencia de construcción de La Ciénega entre otras cosas, porque la empresa no presentó la Manifestación de Impacto Ambiental. La inmobiliaria Urbasol respetó el fallo judicial y canceló el proyecto.

Fue un hecho trascendente, a tal grado que Herrera Avilés fue invitado a exponer el caso en el Tribunal Latinoamericano del Agua realizado, en 2008, en la ciudad de Antigua, Guatemala.

Dibujos realizados por los niños de Jiutepec, Morelos, durante una de las jornadas culturales para la defensa de Los Venados. Foto: Tomada de la página de Facebook de Predio Los Venados.

El último caso en el que Isaac Herrera Avilés trabajaba era reunir evidencias para presentar un recurso legal en contra de la Dirección de Agua Potable de Jiutepec y del ayuntamiento, por el incremento de la tarifa de agua que los funcionarios impusieron a los habitantes.

El abogado consideraba que ese incremento era indebido porque, primero, el presidente municipal de Jiutepec, Rafael Reyes, debió llevar la propuesta al Cabildo, de ahí presentarlo al Congreso del Estado para que los diputados lo aprueben y la autorización del costo del agua se publique en el Diario Oficial de Morelos.

Pero la Dirección de Agua Potable de Jiutepec y Rafael Reyes decidieron prescindir de ese proceso legal e impusieron la nueva tarifa del agua.

Herrera Avilés confrontó a los funcionarios y les dijo que estaban haciendo un acto indebido. Por eso, elaboraba un recurso jurídico con carácter penal para demostrar que los funcionarios realizaban un cobro ilegal del agua.

“Era un abogado que se metía a fondo en los asuntos. Tenía muy claro que lo legal era una herramienta social muy importante. Su cabeza siempre estaba alerta y siempre tenía la ansiedad de querer cambiar las injusticias”, afirma Mónica Romero García, ambientalista y su compañera de batallas sociales.

Con el asesinato del abogado, el estado de Morelos se ubica como uno de los lugares de mayor riesgo para los defensores de ambiente y territorio en México. Sobre todo, porque este es el segundo caso  —Samir fue el primero— en donde se utiliza el mismo modus operandi: buscar al defensor en su casa, tocar a la puerta y dispararle.

*Imagen destacada: el abogado Isaac Herrera Avilés fue asesinado la noche del 23 de marzo en Jiutepec, Morelos. Foto: tomada de la página de Facebook del defensor ambiental.

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