Patricia Hernández “Trish”: Mujeres edutubers, el rostro de las científicas en el internet

20 mayo, 2020

De acuerdo con la UNESCO, las mujeres científicas representan el 28% de todos los investigadores del mundo; mientras que, respecto a los hombres, de todas las mujeres en el mundo, el 35% decide dedicarse a las disciplinas STEM -por sus siglas en inglés- Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, y únicamente el 3% opta por realizar estudios en el ámbito de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Estas diferencias, esta desigualdad tan profunda, advierte la UNESCO y ONU-Mujeres: “no se da por casualidad”, es una deuda histórica que arrastra tras de sí el nulo acceso igualitario a la educación para niñas y mujeres, y un contexto cultural y social de desigualdad y discriminación de género dentro de la investigación científica. 

En plena era de la búsqueda de la igualdad y la equidad para la paz y el desarrollo, las mujeres luchan por resistir y triunfar en un medio que a través del tiempo ha sido considerado “masculino”. Es la gran pasión que les acompaña por aprender, descubrir, enseñar y divulgar el conocimiento, lo que las ha llevado a hacer un “doble esfuerzo”, pues además de sobresalir en sus áreas de especialidad, son portadoras del ejemplo con sus historias y trayectorias de vida.

Las edutubers, mujeres científicas creadoras de contenido digital especializado y de divulgación del conocimiento a través de la plataforma YouTube, se han convertido en portavoces de este mensaje, pues están firmemente convencidas de que la perspectiva de género no sólo debe atravesar las relaciones humanas en la sociedad, las decisiones políticas, la política y la cotidianeidad, sino, también el quehacer científico, la ciencia, la tecnología y el saber.

Por estas razones, estas físicas, biólogas, comunicadoras, historiadoras, matemáticas, astrofísicas e ingenieras que se han unido desde sus especialidades y trincheras al conocimiento a través del internet, han decidido compartirnos sus historias y trayectorias como un legado e inspiración para que otras niñas, jóvenes y mujeres como ellas, le pongan su rostro a la ciencia.

Esta es la historia de Patricia Hernández Reséndiz, “Trish”, mujer, astrofísica, edutuber y cofundadora del canal de YouTube Astrofísicos en Acción.

Por Dalia Souza / @DaliaSouzal

Patricia Hernández Reséndiz, “Trish”.

 De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), investigaciones científicas aseguran que, entre mujeres y hombres no existen diferencias respecto al mecanismo neuronal del aprendizaje, si bien, “pueden observarse algunas diferencias de género en ciertas funciones biológicas”, éstas “tienen poca o ninguna influencia en las aptitudes académicas” incluyendo a las áreas de especialización STEM -por sus siglas en inglés- Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.

En tanto, sugieren los estudios que se presentan en su informe Descifrar las claves: la educación de las mujeres y las niñas en materia de STEM, “las diferencias en las capacidades cognitivas son probablemente mayores entre los individuos, que entre las mujeres y los hombres”, puesto que “la capacidad genética interactúa con el ambiente y está muy influenciada por éste”.

De tal manera que, son falsos todos aquellos estereotipos de género que fomentan la idea de que las disciplinas STEM son áreas para hombres; sin embargo, es un hecho, refiere la organización internacional, afectan negativamente el interés, el compromiso y el rendimiento de niñas, jóvenes y mujeres que están interesadas en matricularse en este tipo de carreras científicas, aspiran a participar dentro de dichas áreas o simplemente disfrutan de ellas. Incluso, pueden afectar “el nivel de eficacia personal y de confianza” en la población infante, particularmente en las niñas, quienes suelen crecer creyendo que “las disciplinas STEM son temas masculinos” y que sus aptitudes en estos campos son inferiores.

Sin embargo, así como estos estereotipos suelen ser inculcados desde la niñez, su impacto resulta más evidente en la educación superior; de aquí que las estadísticas reflejen que sólo el 35% de todos los estudiantes matriculados del mundo en las ciencias STEM, sean mujeres.

En esto coincide Trish, quien reconoce que, aunque pareciera que en pleno 2020 se ha logrado consumar una equidad de género real dentro de las carreras que ofertan las universidades del país, en aquellas que están relacionadas con las disciplinas STEM, prevalece una brecha de género que evidencia que de cada 10 estudiantes sólo 3 son mujeres, incluso, asegura, en algunas ingenierías no representamos más del 10% del total de la planilla estudiantil:

“Si uno se va a las estadísticas uno pensaría que ya se ha logrado una equidad de género en la Universidad, por ejemplo: en cantidad de alumnos en total, si entran el 50% de mujeres y el 50% de hombres, pero si ya te vas a cada carrera en las áreas STEM seguimos siendo menos del 30% de mujeres y en definitiva hay carreras, por ejemplo, en algunas ingenierías, donde no sobrepasan ni el 10% de mujeres respecto a los hombres”.

Como una mujer que ha dedicado gran parte de su vida a la ciencia, particularmente a la astrofísica y la astrobiología, coincide en que la brecha de género dentro de estas áreas no tiene que ver con preferencias o gustos; es decir, con que a las niñas no les gusten las ciencias exactas o experimentales y que por ello no deseen participar en éstas, sino, en realidad, manifiesta, es porque desde pequeñas se nos enseña que son áreas “muy difíciles para nosotras”:

“Porque puede ser que en realidad no nos gusten las áreas STEM, pero no, es algo de educación que viene desde que somos chiquitas, nos dicen son muy difíciles para nosotras y eso hace que muchas mujeres no se dediquen a áreas de ciencias físico- matemáticas o de ingeniería”.

Y esto no termina en la primera infancia, asegura, las niñas, jóvenes y mujeres a lo largo de su vida se enfrentan a obstáculos vinculados a la desigualdad y la discriminación de género que afectan de manera directa su desarrollo y potencial. Inician con la creencia absurda que asegura que no somos buenas para ciertas áreas del conocimiento y continua con el desdibujamiento del papel de las mujeres en las ciencias.

Sin embargo, “aquí sigue”, advierte esta astrofísica en singular, luchando por visibilizar y proyectar el trabajo que algún día sólo fueron sueños y expectativas en medio de un contexto hostil.

“Aquí seguimos” insiste, pero ahora en plural, como lo han hecho miles de mujeres en el mundo que, como tú, desearon y lucharon por convertirse en biólogas, matemáticas, astrofísicas, ingenieras y que hoy, pueden decir que han contribuido a acortar la brecha:

“Algo muy importante es que hay muchísimas mujeres que han hecho cosas muy interesantes y que han logrado cosas increíbles en nuestras áreas y que, a partir de ellas, las demás hemos podido seguir creciendo y surgiendo”.

Patricia Hernández Reséndiz, Trish como le gusta que le llamen, es una de ellas; desde que comenzó a estudiar la carrera decidió dedicar su vida a las ciencias. Originaria del centro del país, estudió Física en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tras titularse eligió estudiar la maestría en Astrofísica en el Instituto de Astronomía, donde se tituló con honores ganando la medalla “Alfonso Caso” que celebra la disciplina, la responsabilidad y la entrega de las y los mejores universitarios. De inmediato ingresó al doctorado en Astrofísica en el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM y actualmente está próxima a presentar su proyecto de investigación: “Estudios experimentales aplicados a la meteorítica: condros y micrometeoritos”, el cual le dará el título de doctora en astrofísica.

Para Trish, su tema es “súper bonito e interesante”. A lo largo de sus estudios de licenciatura y posgrado ha dedicado sus esfuerzos e investigaciones a “resolver algunas dudas sobre la formación del sistema solar a partir del estudio de meteoritos muy antiguos, llamados condritas”. A partir de las posibilidades que le ofrece la astrobiología, un área multidisciplinaria, advierte, ha conseguido trabajar dentro de un laboratorio experimentando con el universo, lo que la hace una astrónoma experimental -aunque esto parezca imposible-.

“…Trabajo en un laboratorio, eso quiere decir que soy una astrónoma experimental, eso es muy extraño porque pareciera que los astrónomos no pueden hacer experimentos con objetos del universo.

Manejo muchos minerales, fundo cosas en el laboratorio, me gusta mucho mi proyecto porque es multidisciplinario; por ejemplo, he aprendido de geología muchísimo, ahora en el área en la que estoy es astrofísica planetaria y trato de resolver algunas preguntas de la formación del sistema solar a través del estudio de meteoritos muy antiguos”.

Apasionada de la astrobiología, de los “objetos del universo” y el conocimiento que éstos pueden aportar a la ciencia, durante su servicio social comenzó a trabajar con la científica y física, Antígona Segura, quien es investigadora del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM y colabora en el Instituto de Astrobiología de la NASA:

“Gracias a que me empezó a interesar la astrobiología, llegué a trabajar con quien ahora es mi asesora, la doctora Antígona Segura, ella es una de las primeras astrobiólogas en México y es astrónoma”.

Pero ¿es posible experimentar con el universo?, y ¿cómo resolver algunas dudas sobre la formación del sistema solar luego de milenios? Trish lo ha hecho desde que estudiaba la licenciatura, y de manera ininterrumpida a partir de que comenzó sus estudios de posgrado, con la creación de una maquina que “consigue replicar las condiciones del sistema solar y simula la formación de los primeros sólidos”:

“Es un trabajo super largo y por eso es que en el mismo proyecto he estado en la maestría y el doctorado” explica.

Trabajando desde un laboratorio de óptica cuántica y con láser de bióxido de carbono, según nos explica Trish, lo que le permite su máquina que lleva por nombre Citlalmitl -que significa meteorito en náhuatl-, es fundir silicatos en condiciones físicas y químicas muy parecidas a las planetarias y, con ello, reproducir esferas de minerales que sólo pueden encontrarse en los meteoritos más antiguos llamados “condritas”:

“Lo que hago es que tengo es un láser súper potente, de bióxido de carbono el cual lo utilizo para fundir estos minerales para después hacerles un examen químico, petrológico muy exhaustivo para saber si eso que sale es parecido a lo que está en los meteoritos reales que se llaman condritas, y se llaman condritas porque tienen muchos condros que son esferas de minerales y son justamente esas esferas de minerales lo que yo reproduzco en el laboratorio”.

Su gran pasión: divulgar la ciencia

y la astronomía

Además de experimentar con objetos del universo en un laboratorio, Trish disfruta de divulgar el conocimiento científico, particularmente, de la astronomía. Comenzó en 2009 durante el año Internacional de la Astronomía y reconoce que ésta le permitió poner en práctica otro de sus grandes gustos: la actuación:

“Yo antes de querer ser astrónoma quería ser actriz, así que en la divulgación veo como esa conjunción de dos de mis pasiones: una comunicar sentimientos y todo lo que el teatro te puede dar, y la otra es la ciencia, entonces en la divulgación vi algo súper bonito que te puede dar las dos cosas que me gustan mucho”.

Como quien comparte la expresión más grande del sentir a través de una obra de teatro y sobre un escenario, Trish vio en la divulgación una oportunidad para hacer compartir con el mundo sus saberes alrededor de esta ciencia del universo. Empezó a dar charlas y a participar en grupos de universitarios y universitarias amantes de la astronomía, después, la divulgación y el aprendizaje vinieron por añadidura:

“Me metí a un grupo de la universidad donde son amantes de la astronomía y comencé a divulgar con ellos, también a empaparme de la astronomía.  Y a partir de 2009 no he dejado de hacer divulgación. He dado charla en eventos públicos y privados, también he dado talleres en conjunción de algunos institutos de la UNAM”.

Hace dos años, durante sus estudios de doctorado, Trish junto con dos compañeros: Zeus Alberto Valtierra y José Norberto Espíritu, también astrofísicos y que comparten con ella el interés por la divulgación del conocimiento sobre el universo, decidieron abrir un canal de YouTube al que nombraron: “Astrofísicos en Acción”.

Con más de 30 mil suscriptores hasta ahora, Trish y sus colegas crean contenido audiovisual especializado sobre astronomía, astrofísica, ciencia espacial y sobre “todo lo que tiene que ver con el espacio”, misiones espaciales y nuevos descubrimientos en el área, aunque también, reconoce, hacen divulgación de la ciencia en general.

Además, se trata de un proyecto colaborativo donde otras muchas astrónomas y astrónomos de otras universidades participan en la creación de contenido para los videos y el manejo de las redes.

De manera particular, dice Trish, han decidido compartir información y reflexiones sobre el papel de la niñez y las mujeres en la ciencia dentro del campo de la astronomía, y es que considera que resulta imprescindible visibilizarlo, pues “gracias a muchas mujeres, la astronomía ha avanzado bastante”:

“Siento que es una de las áreas de la ciencia donde la presencia de las mujeres ha sido mucho más fuerte y esto viene un poco por el nivel histórico de cómo ellas se empezaron a involucrar en el quehacer astronómico”

Astrofísicos en Acción, relata Trish, nace con el interés de compartir su conocimiento sobre las ciencias del universo de una manera interactiva, romper con los estereotipos que rodean a las y los científicos y que les representan como seres casi no humanos recluidos dentro de un laboratorio alejados de la sociedad, y con ello, visibilizar el trabajo que mexicanas y mexicanos realizan por la ciencia en el país:

“Queríamos romper el estereotipo del científico, con bata, loco y que es muy alejado de la sociedad… Nosotros somos estudiantes de doctorado y entonces nosotros también compartimos nuestras experiencias como parte de este quehacer de investigación científica en México”.

Sin embargo, reconoce que lo que más le gusta de este proyecto de divulgación es la constante interacción con sus suscriptores y personas que llegan a sus videos, ya que, contrario a lo pensado, muchas personas están interesadas en esta ciencia y quieren saber más sobre ella. Desde entender qué es y qué hace un astrofísico, hasta cómo utilizar un telescopio o cómo es un eclipse lunar totalmente en vivo:

“Mi canal es como mi bebé, lo que más me ha gustado hacer de divulgación porque te permite muchísima interacción con tu público y vemos que la gente está muy interesada en astronomía, que el canal siga creciendo eso es porque a la gente le gusta saber de esto”.

Aunado a las satisfacciones que le genera día a día este proyecto, Trish habla sobre los retos que ha enfrentado como mujer científica y edutuber dentro de dos espacios distintos, pero que se encuentran atravesados por las mismas brechas y obstáculos. Aun así, reconoce que al igual que en los ámbitos de la investigación, siguen siendo más las mujeres que sobresalen y buscan cómo visibilizar su presencia y su hacer:

Que a las personas se les haga normal ver sólo hombres en estas áreas, eso significa que se está normalizando que no haya representación femenina… Si tú te vas a las estadísticas, los canales más grandes son de hombres, son muy buenos, pero en realidad, así como están esas grandes figuras de edutubers que ya son ellos, hay muy pocas mujeres que se conocen con esos números”.

Luchar por ganar estos espacios también es otra de las grandes afrentas, pues es en estas plataformas donde muchas mujeres han encontrado el lugar para compartir sus trabajos, sus hallazgos y conocimientos de manera independiente:

“Una de las cosas más bonitas que gracias a YouTube, las mujeres que estamos en la ciencia podemos compartir nuestro trabajo y de manera independiente compartir nuestro trabajo”

Por ello trabaja todos los días, dice, por demostrar que “somos muchas más edutubers que las que normalmente la gente pensaría”, liderando al frente o tras de cámaras canales que producen contenido especializado y demostrando que hay mujeres científicas que están conformando todo un movimiento educativo en YouTube:

“Hay gente que hablamos del universo, o personas que dan videoclases, hay muchísimas mujeres que tienen sus canales… Esto sirve para mostrar la gran variedad de contenido que pueden encontrar y que hay muchas más mujeres que se preocupan por la educación de este país y que se preocupan por la creación de contenido de calidad en la plataforma… También es importante, porque nos hemos dado cuenta que sí estamos impulsamos este movimiento educativo en YouTube”.

Para Trish, aun hace falta mucho por hacer, comenzando por deconstruir todas aquellas nociones, ideas populares o estereotipos enraizados en la cultura y en la sociedad, que se trasmiten como limitantes u obstáculos en el desarrollo profesional y de vida de las niñas, jóvenes y mujeres:

“Es importante mostrar que todavía nos falta un montón pero que hay muchas mujeres que lo logran y no tiene que ser más difícil para ti que para un hombre. Desafortunadamente por las cuestiones de violencia de género si es mucho más difícil para una mujer que para un hombre, pero finalmente lo podemos lograr. De hecho, actualmente se están haciendo muchos grupos de mujeres científicas para visibilizar estas cosas, por ejemplo, para el 8M se hizo un contingente de puras mujeres científicas para la marcha”.

Porque para hacer realidad la igualdad entre géneros y en cada una de estas trincheras, ya sean virtuales o físicas, en las calles o en un laboratorio, sólo es necesario recordar que somos muchas y que antes de nosotras muchas otras estuvieron. Mujeres valientes, físicas, astrónomas, ingenieras, matemáticas, biólogas, científicas que, como Trish, decidieron mirar al cielo y preguntarse qué hay más allá:

“Si nosotras lo logramos, todas las chicas que llegan a vernos también pueden. Si quieren ser astrónomas, físicas, también lo pueden lograr. Porque al final te das cuenta que sí somos un montón y que unidas podemos hacer mucho más ruido”.

Patricia Hernández Reséndiz, Trish, y Astrofísicos en Acción forman parte de los 28 canales que integran el proyecto Eduvid20 y es uno de los 18 que están administrados, producidos o conformados por mujeres creadoras de contenido digital especializado.

Eduvid20 es una iniciativa que nace en el marco de la contingencia de salud por el coronavirus y luego de la medida sanitaria que, en medio del aislamiento social, obligó a millones de niñas, niños, jóvenes y sus profesoras y profesores a trasladar sus clases presenciales a sesiones virtuales. El proyecto lo integran un grupo de 28 canales de creadoras y creadores de contenido educativo y especializado en la divulgación de la ciencia a través de la plataforma YouTube, también conocidos como edutubers; quienes preocupadas y preocupados por la situación que atraviesan las y los estudiantes en el país, decidieron compartir su conocimiento sobre diferentes áreas y niveles educativos a través de videos temáticos y sesiones en vivo.

En el proyecto participan edutubers de México, Madrid, Buenos Aires y Bogotá.

La comunidad de Edutubers se ha unido para crear la página www.edutubers.net, un repositorio en línea donde han dispuesto toda la información temática y los enlaces a los distintos canales que forman parte del proyecto, entre los cuales se encuentra una sección que lleva por nombre: “Mujeres creando”.

Aquí puedes conocer el canal de Astrofísicos en Acción

https://www.youtube.com/results?search_query=inconciencia

Y a Trish la puedes encontrar en Instagram como @Trish_luna

Es un proyecto especial de ZonaDocs focalizado en dar a conocer la labor de distintas mujeres científicas en México.

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Dalia Souza

Periodista apasionada de la radio, comprometida con quienes resisten en la exigencia de verdad, memoria y justicia. Creo que el periodismo es una herramienta para construir paz y cambio social.

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