Tres pinceladas de la violenta realidad de las mujeres en México: conversatorio con representantes de colectivas feministas del Estado de México, Puebla y Veracruz

24 junio, 2020

En el conversatorio semanal de la red feminista Nosotras tenemos otros datos, se presentaron diversos datos en torno a la violencia de género en la que se encuentran inmersas niñas, adolescentes y mujeres en México. El objetivo de éste es mostrar la discrepancia entre las cifras generadas por las diferentes instancias públicas del país, en contraste con los datos proporcionados por la sociedad civil, a través de los observatorios nacionales de violencia de género.

La importancia de estos espacios donde se hacen visibles las realidades y contextos en los que viven las mujeres en México no es menor, pues son un llamado urgente ante la necesidad de garantizar la protección de los derechos humanos de las mujeres, principalmente, el derecho a tener una vida libre de violencia.

Por Samantha Anaya

La colectiva Nosotras tenemos otros datos, encargada de abrir este dialogo con representantes de diversas colectivas feministas, es un movimiento que lucha por la garantía y el cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres, así como, el rechazo a cualquier forma de violencia y explotación en su contra, incluyendo la prostitución, la pornografía y la maternidad subrogada. Según han externado, aspiran a una contaduría ciudadana que demuestre el cumplimiento de las leyes, de las políticas públicas y los presupuestos, además, por la vigencia de un Estado de Derechos y una vida libre de violencia para la todas las mujeres.

ESTADO DE MÉXICO: LA VIOLENCIA DE GÉNERO

NO RESPETA LÍMITES TERRITORIALES

Para hablar sobre la situación del Estado de México, se mantuvo un diálogo con la bióloga Xóchitl Vargas, egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México y Presidenta de Mujeres en Cadena por una Vida Digna A.C.

Vargas habló de la implementación insuficiente de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (2015), la cual sólo fue decretada en los 10 municipios en los que se concentraba mayor número de feminicidios; señaló que, desde el momento en el que dicha alerta fue presuntamente implementada, era necesario realizar un trabajo colectivo con los gobiernos federal, estatal y municipal para disminuir y erradicar la tendencia, sin embargo, con el transcurso de los años, “se puede advertir una realidad muy distinta”.

Otra de las iniciativas implementadas en el Estado de México a causa de la creciente violencia contra las mujeres, fue la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres por Desaparición (2019); de acuerdo con la Presidenta de Mujeres en Cadena por una Vida Digna A.C., ésta se echó a andar en los municipios que mostraron un mayor número de mujeres desaparecidas, los cuales coinciden con aquellos que presentaron una mayor cantidad de feminicidios.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, de 1964 a 2019 se reportaron 3 mil 216 mujeres desaparecidas o no localizadas. En contraste, las organizaciones y asociaciones civiles responsables de solicitar esta Alerta por Desaparición, reportaron que de enero de 2012 a agosto de 2018 desaparecieron 5 mil 108 niñas, adolescentes y mujeres únicamente en los municipios de Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec, Ixtapaluca, Toluca y Valle de Chalco.

Además, en la lista de los 100 municipios con presuntos feminicidios en el país, el Estado de México tiene siete en los primeros 35 lugares y sólo 3 de ellos son los que ya cuentan con alguna de las alertas antes mencionadas.

Por ello, la colectiva Mujeres en Cadena solicita que la Alerta de Género se implemente en los 125 municipios que integran el Estado de México, además de una acción conjunta con los municipios con los que colinda el estado, ya que, como señala Xóchitl Vargas, “la violencia machista no respeta límites territoriales”.

La solicitud de la primera Alerta de Género inició en 2009, cuando el gobernador del Estado de México era el expresidente Enrique Peña Nieto. En aquel momento, señalan las organizaciones feministas, se les decía que era lógico que asesinaran a más mujeres en los municipios más grandes:

“A más mujeres, más feminicidios”, justificaban las autoridades, “muren más, porque hay más”, les decían.

De 1 de enero al 30 de abril de 2020, el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) documentó 38 casos de feminicidios; mientras que, el medio de comunicación Fondo Estado de México, el cual da seguimiento a los casos de feminicidios de la entidad, reportó en este mismo periodo de tiempo 45 feminicidios. En tanto, el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios contabilizó 133 delitos por feminicidios.

A decir de las defensoras, se trata de entender dónde está el vacío en los datos de los casi 100 feminicidio que ni siquiera son contabilizados y que genera que las familias de las víctimas no sean atendidas. La respuesta está en que, en la mayoría de los casos, los homicidios de mujeres están mal tipificados. A partir del caso de Marina Lima, la Suprema Corte de Justicia estableció que todos los homicidios de mujeres deben ser investigados con perspectiva de género, es decir, como feminicidios, hasta demostrar lo contrario, lo cual no aplica en el Estado de México, expresaron las defensoras.

En el cuanto a la violencia doméstica, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) no desagrega los casos particulares de mujeres y, ya que es un informe realizado sólo para las mujeres, el secretariado tiene la obligación de hacer una diferenciación entre los casos de violencia doméstica cometidos contra mujeres y los reportados hacia hombres.

Además, se observa que una llamada al 911 no pasa a ser una denuncia, pues el registro de llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de violencia contra las mujeres, indica que, dichas llamadas no son denuncias ante la autoridad, y que se trata únicamente de probables incidentes de emergencia.

En los casos de abuso, acoso u hostigamiento sexual tampoco se desagrega para el caso particular de mujeres. Ni para incidentes de violencia de pareja.

Por lo tanto, las defensoras y feministas hacen un llamado para que las autoridades ejecuten sus facultades para desagregar los delitos contra mujeres y los de hombres, y con ello, se reconozca públicamente la violencia ejercida en contra las mujeres.

PUEBLA: TERRITORIO DE IMPUNIDAD EN

LOS CASOS DE FEMINICIDIO

Tamara Castillo, licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y representante de Mujeres en Affinamiento Puebla, fue la panelista encargada de dar cuenta del contexto violento en el que viven las mujeres poblanas.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, a nivel nacional, el delito de feminicidio representa el 0.05% en la incidencia delictiva total de enero a abril de 2020.

En opinión de las defensoras, existe una complicidad entre los feminicidas y el Gobierno del estado; ya que, si bien en fechas recientes el gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, declaró que: “cada hecho de feminicidio tiene a un feminicida en la cárcel o perseguido”, las cifras de feminicidios ocurridos en el estado no coinciden con las investigaciones y el seguimiento de cada caso, a causa de la falta de protocolos.

“Pero lo que no dicen es que no cuentan con datos desagregados, que no se permite consultar el avance del proceso, ni se hace nada por la procuración de justicia, así como la falacia de que existe un detenido por cada caso de feminicidio”, comentó Castillo.

De acuerdo con los datos oficiales de la Fiscalía General del Estado de Puebla, en 2019 se perpetraron 58 feminicidios. Por su lado, el Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos A.C. tiene registro de 84 feminicidios el año pasado.

En tanto, las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública refieren que de enero a junio de 2020 se integraron 28 carpetas de investigación.

En cuanto a homicidios dolosos de mujeres, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Puebla, los agresores actuaron de forma negligente, imprudente o accidental.

El Observatorios de Violencia de Género contribuye a tener una cifra más acercada a la realidad de la violencia machista que envuelve la vida de las mujeres en el país, ya que las autoridades encargadas del seguimiento y evaluación de la AVGM han sido omisas. Una muestra de ello es la falta de actualización y discrepancia en los datos.  

En el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a abril de 2020 se reportaron 93 muertes de mujeres en Puebla: 27 por feminicidios y 66 por homicidio. Mientras que, la Fiscalía reportó 25 feminicidios, 3 tentativas y 37 homicidios en este mismo periodo de tiempo.

Y, mientras el gobernador asegura que por cada víctima hay un feminicida en la cárcel, la realidad muestra que, 9 de 10 casos siguen sin castigo, y de los 84 casos de feminicidios reportados por el

VERACRUZ: “SIN ESTRATEGIA Y CON TOLERANCIA

A LA VIOLENCIA FEMINICIDA”

La psicóloga Araceli González Saavedra expuso sobre la discrepancia en los datos presentados por las autoridades y la falta de justicia para las víctimas de violencia de género en Veracruz. Ella es Directora general de Equifonía: Colectivo por la Ciudadanía, Autonomía y Libertad de las Mujeres A.C.: organización que interpuso la petición para la elaboración de una alerta de violencia de género en el estado en 2015. Sin embargo, externó, luego de su presunta implementación, la diferencia ha sido mínima y los delitos por violencia feminicida continúan en aumento en Veracruz.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de 2015 a 2019 en Veracruz se registraron 456 feminicidios, pero en ese mismo periodo hubo tan sólo 33 sentencias por el mismo delito; de estas 33, se presentaron 3 casos de amparo a favor de los acusados, a quienes se les otorgó la libertad inmediata. En Veracruz, “menos del 7% de los casos ha llegado a reflejarse en una sentencia como tal”, mencionó Araceli González.

Desde que se implementó la Alerta de Género por Violencia Feminicida en 2015, las sentencias condenatorias por este delito fueron mínimas: en 2015, sólo tres sentencias; en 2016, siete; en 2017, ocho; en 2018, cinco; y el año pasado 2019, diez sentencias por el delito de feminicidio.

Finalmente, la presidenta de Equifonía hizo un llamado a la Fiscalía General del Estado de Veracruz para que fortalezca con recursos humanos y materiales a las unidades especializadas en la investigación de los delitos cometidos en contra de las mujeres.

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Samantha Anaya

Amo pasar tiempo con mi persona favorita: mi mamá. Considero que el ser periodista implica hacer un compromiso con la verdad, la justicia, la empatía y, sobre todo, con las personas.

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