En las calles hay talento: Sábado y Domingo pintan sonrisas en tiempos de pandemia

17 agosto, 2020

El espectáculo callejero da vida a los espacios públicos en la perla tapatía. En tiempos de crisis, Sábado y Domingo, un par de artistas urbanos siguen haciendo circo callejero en busca de sonrisas, pocas de ellas escondidas tras un cubrebocas.

Por Mariana Parra / @MarianaParraMa01

Fotografías: Mariana Parra / @MarianaParraMa01

Cuando el reloj marcó las siete de la tarde, el público, a quienes los hermanos Sábado y Domingo llaman familia, comenzaron a acomodarse alrededor de la explanada del Templo Expiatorio para disfrutar del show.

Los novios que pasean agarrados de la mano, aquellos que salen a caminar con su mascota,  las familias que buscan despejarse y demás transeúntes, se detienen al ver el espectáculo de dos almas jóvenes que transforman el lugar con un toque coloquial. 

Sábado y Domingo presentando el espectáculo de circo que dan en la explanada del templo Expiatorio en Guadalajara. 

Sábado, quién brinca más que las ranas y Domingo, que canta para que todos alcen las manos, se presentan los sábados por el andador de la avenida Chapultepec y los domingos en la explanada del Expiatorio en Guadalajara, desde hace 15 años:

“Inició en casa con la práctica, hasta que un día le dije a sábado: si tú eres Superman, yo soy Spiderman, si tú eres Batman, yo soy Robin, ¡hay que hacer algo!” comentó Domingo.

Los aplausos dieron vida al ambiente “¡Queremos – que todos – aplaudan – al ritmo de la música!”, cantó Domingo, quien al mismo tiempo tocaba la guitarra.

Mientras tanto, Sábado, buscó ser el centro de atención: “ella perrea sola” decía moviendo la cadera al ritmo del reguetón con el que interrumpió a su hermano. El lugar se llenó de alegría; sin embargo, el público no ha vuelto a ser el mismo desde que inició la pandemia, pues disminuyó hasta en un 40%, afirman ambos artistas.

os fines semana solían tener alrededor de 400 espectadores durante el transcurso de la tarde, ahora la cifra disminuyó a cerca de 150 personas, según cuentan Sábado y Domingo en una entrevista.

Parte de la “nueva  normalidad” implica adaptarse a las medidas de salud  para evitar la propagación del virus, como lo es el uso de cubrebocas o mantener una distancia de metro y medio entre personas; a pesar de ello, durante el espectáculo gran parte del público parecía no estar tan preocupado, ya que si bien algunos llevaban consigo un cubrebocas, prefirieron sostenerlo en sus manos antes que utilizarlo debidamente.

“Lo más triste de la cuarentena es que dejamos de encontrarnos con el  público, a quienes después de tantos años los vemos como parte de nuestra familia. Venir aquí es saludar al vecino, al que vende tamales, al del puesto de pozole, al de las aguas. A eso venimos, a convivir con la gente local tapatía”, comentó Domingo en una entrevista.

La actividad en las calles de Guadalajara (y demás ciudades del estado y el país) disminuyó a partir de que el Gobierno Federal activó la Jornada de Sana Distancia; no obstante, el 30 de mayo, cuando acabó la “cuarentena obligatoria”, empezaron a salir cada vez más personas a ocupar los espacios públicos.

“Al inicio de la contingencia sanitaria no dejamos de salir a las calles, aunque no hubiese ninguna familia o persona, seguiamos presentes en nuestras plazas”, confesaron los hermanos.

Un sombrero rojo desgastado sostenía las monedas que el público dejó caer en él; “trak- trak- trak” sonaron: un peso, cinco y hasta diez. Sábado y Domingo aseguraron que su espectáculo va más allá del dinero, pues dicen que lo hacen por hobbie.

Sin embargo, no todas las y los trabajadores informales dedicados a realizar espectáculos en las calles tienen la posibilidad de elegir.

De la población de 15 años en adelante que ocupa un empleo informal, 48.8% (15.3 millones) forma parte del sector informal; en tanto, el 51.2% (16 millones) presenta condiciones laborales consideradas informales (por autoempleo en la agricultura, empleo no remunerado o carencia de seguridad social), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El suspenso en el rostro de cada niño y niña al apreciar los pasos de Domingo sobre la cuerda floja a metro y medio del suelo; la alegría en las voces cuando logran el salto en bicicleta; la emoción en cada aplauso al hacer malabares; son las razones por la que Sábado y Domingo no paran de hacer circo en las calles de Guadalajara. Su objetivo es robar sonrisas, además de llevar el mensaje de que “te puedes divertir sin ocupar dinero,  sólo salir a la calles donde puedes encontrar teatro, cine y circo”

 

El espectáculo es para todo el que tengan de “0 a 99 años”, pero puede asistir toda la familia.

No obstante, como de costumbre, algunos adultos mayores salen a dar la vuelta por la plaza frente al templo y se acomodan en las bancas para ver a los comediantes. Paradójico, porque aunque se trate de un grupo vulnerable en medio de la pandemia, no todas y todos tienen compañía o una forma de entretenerse a través de la tecnología.

En el país hay 15.4 millones de personas de 60 años en adelante, de las cuales 1.7 millones viven solas, según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018.

En tiempos de crisis el circo callejero regala sonrisas en las calles de Guadalajara, mientras tanto la pandemia continúa. Por ello, Sábado y Domingo invitan a las personas a que “tomen las medidas suficientes” si van a salir a las calles y se detendrán a observar su espectáculo, ellos saben que sólo así, cuidándose, podrán continuar ofreciendo sonrisas.  

“Echenle ganas, poco a poco se va a ir acomodando la ciudad” fue su mensaje final.

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Mariana Parra

Periodista en proceso. Feminista. Apasionada de la fotografía, la danza y las diversas luchas sociales. Cada día es una oportunidad para aprender algo nuevo.

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