PREVENCIÓN DE ABUSO SEXUAL INFANTIL

11 septiembre, 2020

Columna Colectiva Hilas

Arte de portada: Niña con resortera, 2017, lápiz sobre papel, 17 x 24 cm.

Hablar sobre la violencia sexual hacia las niñas y los niños no es un asunto fácil. Es un hecho que ocurre tanto en contextos familiares como fuera de ellos, y a pesar de que existen reportes sobre su alarmante incidencia, a este tipo de violencia se le presta poca o nula atención en abierta complicidad entre autoridades y familiares de las víctimas al ignorar y no denunciar los hechos, ya que el ocuparse de ello conlleva una responsabilidad rara vez manifiesta: aprendizaje de las estrategias preventivas y correctivas existentes, involucramiento y denuncia en las instituciones públicas pertinentes, situaciones personales que quedan expuestas -vulneradas- y en manos de una burocracia no capacitada. Es de vital importancia tomar en cuenta los efectos que el abuso sexual infantil puede generar en las victimas de manera inmediata y a largo plazo si no se da una atención oportuna y de confianza.

Todos los niños tienen derecho a estar protegidos de abusos sexuales. El proteger a las niñas y niños es responsabilidad de todo adulto. La Convención sobre los Derechos de los Niños (1989, p. 6) establece en el Artículo 19 que:

Los Estados Parte adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras que el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo. Por supuesto que esto incluye la prevención. [1]

Si bien, la problemática del abuso sexual es amplia, existen formas o modelos para su erradicación a través de la educación, lugar donde agentes educativos instituciónales y padres/madres de familia —o responsables— inciden. Para eso se requiere de formación, compromiso y disposición. Deshagámonos de la ignorancia, la apatía y los prejuicios y actuemos en pro del bienestar y el desarrollo integral saludable de los niñ@s a través de la educación propia y común. 

El abuso sexual puede ser físico, genital; pero puede no serlo, exponer a un niño a situaciones explícitas sexuales también es una forma de abuso sexual infantil. [2] 

Abuso que implica tocar a un niño:

  • besar o abrazar a un niño de una forma sexual
  • tener relaciones sexuales
  • sexo oral (de boca a pene o de boca a vagina)
  • tocar las partes sexuales de un niño o pedirle a un niño que toque las partes sexuales de un adulto

Abuso que no implica tocar a un niño: 

  • usar palabras sexuales para escandalizar a un niño o para excitarlo sexualmente
  • obligar a un niño a escuchar o mirar a otras personas teniendo relaciones sexuales
  • hacer que un niño pose para fotografías
  • forzar a un niño a prostituirse

México ocupa uno de los primeros lugares a nivel mundial en abuso sexual de menores. Se estiman hasta 4.5 millones de casos por año y sólo el 1 por ciento se conoce por denuncia. De acuerdo con un estudio del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, los principales agresores sexuales de los niños son familiares, luego maestros y después sacerdotes: en 30 por ciento abuelos o padrastros; 13 por ciento, tíos; 11 por ciento, padres biológicos; 10, primos; 8, vecinos; 7, maestros, y 3 por ciento, hermanos”. [3]

A pesar de estar en el primer lugar a escala mundial en abuso sexual infantil, México tiene los presupuestos más bajos para combatir este grave problema, ya que sólo uno por ciento de los recursos para la infancia está destinado a la prevención y protección del abuso sexual y la explotación, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). [3]

En la encuesta de cohesión social para la prevención de la violencia y la delincuencia, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía señala que el delito de violación alcanza a mil 764 niñas, niños y adolescentes por cada 100 mil menores y adolescentes de 12 a 17 años, mientras los tocamientos ofensivos y manoseos llegan a 5 mil 89 casos por cada 100 mil menores y adolescentes. [3]

8 de cada 10 víctimas de abuso sexual infantil en México son niñas. [4]

Las escuelas de educación básica son un lugar ideal para introducir programas de prevención dirigidos a una amplia población infantil. La mayor parte del aprendizaje social de los niñ@s ocurre en las escuelas e impacta en el desarrollo de los comportamientos y las actitudes que sustentan la violencia interpersonal en sus numerosas formas.

El involucramiento de los padres en la escuela y casa es igualmente necesario en la formación infantil aún y cuando exista resistencia por razones culturales diversas —religión, ideología, usos y costumbres sociales—. Es de suma importancia que se desarrollen simultáneamente los dos niveles de educación—“FORMAL” (desde la institución) y “NO FORMAL” (desde casa)— para que la información compartida y generada sobre el tema —desde la confianza— tenga una mayor divulgación e implementación más eficaz. Los padres de familia deben de hablar del abuso sexual unos con otros y también con sus respectivos hij@s. 

Niño con resortera, 2017, lápiz sobre papel, 17 x 24cm

Medidas que ayudan a prevenir el abuso sexual:

  • Ayudar a las niñas y niños a entender cómo es su cuerpo y las partes que lo componen.
  • Enseñarles que tienen el derecho a decir NO ante propuestas de cualquier persona extraña o conocida, sea adulta o entre pares, de involucrarse en actos que le parezcan impropios o le resulten incómodos.
  • Explicarles que nadie tiene derecho a tocar ninguna parte de su cuerpo sin su consentimiento, aún y cuando sea un amigo, amiga, novio, novia o familiar muy querido.
  • Generar ambientes de confianza en donde las niñas y los niños se sientan escuchados.
  • Invitarlos a que pregunten a una persona adulta cuando sienta confusión ante manifestaciones de acercamiento de otras personas o ante preguntas o peticiones que realicen.
  • Explicarles que hay tocamientos que son adecuados porque nos resultan agradables y nos hacen sentir bien, queridos y cómodos (cada familia puede determinar cuales son estos tocamientos de acuerdo a sus valores y creencias); y hay algunos otros que son desagradables y nos hacen sentir mal, incómodos o que debemos comunicar a una persona adulta en quien se confíe.
  • Nadie puede obligarle a demostrar su afecto en formas diferentes a las que se está acostumbrado o como se le ha enseñado en la familia.
  • Talleres de Educación de la sexualidad para que se asuma como una función propia y natural el conocimiento y cuidado del cuerpo, reconocimiento de las partes privadas, conductas sexualmente responsables, equidad de los géneros, conocimiento de los derechos sexuales y reproductivos, enamoramiento, embarazo no deseado, sexo seguro y sexo protegido, etcétera.
  • El agresor/a, generalmente, gana la confianza a través de regalos, chantajes o engaños. Podemos hablar también de la diferencia entre secretos buenos y secretos malos.
  • Se usan muchos medios para violentar sexualmente a niñas, niños y adolescentes, como el Ciberacoso que es cuando una persona adulta crea un perfil falso para hacerse pasar por alguien de la misma edad y contacta a un/a niño/a a través de redes sociales, correo electrónico, chats, consolas de videojuegos o teléfonos celulares. A través del engaño se gana su confianza y logra que saquen fotos de su cuerpo utilizándolas con fines sexuales, para satisfacerse, vender o intercambiarlas con otras personas.
  • Cuando se revela una situación de abuso sexual implementar todas las acciones necesarias para evitar que se repita.
  • Debemos entender que si hemos sufrido algún tipo de agresión no debemos sentirnos culpables y tenemos que decírselo a alguien de confianza.
  • Es importante saber que no estamos solas o solos, que tenemos personas adultas de confianza a las que podemos recurrir en caso de necesitar ayuda ante situaciones de riesgo o de peligro
  • Que las campañas publicitarias sobre prevención de abuso sexual no solo sean dirigidas a las personas “vulnerables”, es necesario visibilizar que el responsable del abuso es el perpetrador y no la víctima.
  • Denunciar el evento.

Como cierre de este artículo adjuntamos la “Cartilla de Derechos de las Víctimas de Violencia Sexual Infantil” de la CEAV como un recurso para la prevención y atención: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/127012/cartilla-derechos-victimas-violencia-sexual-infantil.pdf

Ficha Técnica:
Título: Sororidad
Técnica: Collage sobre postal de Oaxaca
Medidas: 25x21cm
Año: 2017
Autora: Margarita Rodríguez

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Colectiva Hilos

Colectivo interdisciplinario, reunido a partir del interés común en los textiles y el arte social.

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