Aún con el rechazo a la eliminación del IVA a los productos de gestión menstrual, seguirán luchando por una Menstruación Digna

4 noviembre, 2020

En las últimas semanas de octubre del 2020, los y las legisladores federales rechazaron la iniciativa de eliminar el IVA a los productos de gestión menstrual (toallas sanitarias, pantiprotectores tampones y copas menstruales), perpetuando de esa manera la discriminación y desigualdad contra las personas que viven este proceso natural y fisiológico.

Aún con ello, Menstruación Digna México, conformada por más de 30 organizaciones de la sociedad civil quienes encausaron la iniciativa de reforma, seguirá trabajando por la gratuidad de los productos menstruales, la generación de datos sobre el tema y el fortalecimiento de la narrativa en la que sí se dimensiona la importancia de la gestión menstrual segura y sana.

Por Ximena Torres / @ximena_tra

La madrugada del 21 de octubre los legisladores en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión rechazaron la iniciativa de Menstruación Digna México para eliminar el IVA (Impuesto al Valor Agregado) de los productos de gestión menstrual, como las toallas sanitarias, pantiprotectores, tampones y copas.

Como denunció la iniciativa conformada por más de 30 organizaciones, la propuesta de reforma a la Ley del Impuesto al Valor Agregado en la que se pretendía aplicar una tasa de 0% del impuesto a los productos menstruales, se desechó bajo el argumento de que los más de 3 mil 199 millones de pesos que se recaudan de ellos cada año son necesarios para “construir carreteras e infraestructura”.

Considerando que los productos de gestión menstrual no se pueden sustituir y son de primera necesidad, además de que de ellos depende el acceso a derechos como los sexuales y reproductivos, el derecho a la salud, la educación y al trabajo, el rechazo de la iniciativa perpetuó la discriminación y desigualdad contra mujeres y personas menstruantes. Y aunque la misma iniciativa tuvo una segunda oportunidad, cuando se discutió en el Senado de la República el 29 de octubre, fue rechazada de nuevo.

Sin embargo, la lucha de Menstruación Digna México está lejos de terminar, porque además de la eliminación del IVA a los productos de gestión menstrual, la iniciativa también busca su gratuidad y la generación de datos sobre el tema.

En 2019, cuando nació la iniciativa, las integrantes de Menstruación Digna se dieron cuenta que, entre la información existente sobre el tema, estaba que a lo largo de su vida las mujeres y personas menstruantes tienen sangrado durante siete años completos (sumando los días de sangrado de todos los ciclos) y deben usar entre 10 y 15 mil tampones o toallas que tardan hasta 800 años en degradarse.

Además, que en la Ciudad de México una familia integrada por dos personas menstruantes y perteneciente al decil 1 de la población (población con la condición socioeconómica más vulnerable) tiene un gasto de entre 250 a 300 pesos en toallas femeninas cada mes, lo que representa de un 6% a un 8% de sus ingresos.

Sobre el acceso a la infraestructura necesaria para la gestión menstrual, datos de Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) calculaban que entre 2018 y 2019, por lo menos el 10% de la población en México no tenía agua potable y 9.8% no tenía acceso al saneamiento.

De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en México (UNICEF), sólo un 62% de los planteles educativos en el país disponen de agua todos los días de la semana, el 19% carece de inodoros suficientes para los estudiantes y el 58% no ofrece agua potable.

Respecto al número de mujeres y personas menstruantes que realmente tienen acceso a productos seguros para gestionar su periodo menstrual, no existe información; por ello, uno de los ejes de la iniciativa es generar datos sobre el tema.

Con ese fin se realizó la encuesta “Higiene Menstrual” durante septiembre del 2020 en conjunto con UNICEF México, Girl Up, el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y otros organismos gubernamentales y de la sociedad civil. De las mil 571 personas que participaron, 87% menstruaban o estaban por hacerlo.

Del total de los y las encuestadas 81%% crían que el tema incumbe tanto a mujeres como a hombres; 76% pensaban que la información sobre menstruación que se da en escuelas es insuficiente; y 97% opinaban que las escuelas en México deberían dar insumos para la gestión menstrual de niñas y adolescentes de forma gratuita.   

Así se conecta el eje de la gratuidad de productos menstruales. Las integrantes de Menstruación Digna presentaron otra iniciativa a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión en junio pasado, en la que proponen reformar la fracción XV del artículo 115 de la Ley General de Educación. De esa manera, los estudiantes de educación obligatoria tendrían acceso al “suministro de higiene menstrual (toallas, tampones y/o copas menstruales)”, así como a la alimentación nutritiva, hidratación adecuada y otros insumos necesarios para desarrollarse en entornos saludables.

Todavía no está claro cuándo se discutirá y votará la iniciativa. Mientras tanto, las organizaciones de Menstruación Digna México ya han presentado otras propuestas de reforma sobre el mismo tema en los congresos locales de la Ciudad de México y Michoacán

El primer paso sobre la gratuidad de productos se dio en el ámbito de la educación porque ante la pobreza menstrual (que implica la falta de acceso a productos sanitarios, educación sobre higiene menstrual, inodoros, instalaciones para lavarse las manos y/o gestión de residuos), el ausentismo escolar, es una de las consecuencias más comunes.

Tan solo en la encuesta “Higiene Menstrual”, el 42% de las personas reportaron haber faltado a la escuela durante su menstruación; 24% de ellas por miedo a “manchar” su ropa o que se notara su periodo, porque no había baños o agua en su escuela y por miedo a burlas o acoso.

Sin embargo, como explica Anahí Rodríguez, vocera de Menstruación Digna, en la organización saben que las consecuencias de la pobreza menstrual también afectan a las personas en situación de calle y a aquellas que usan trapos, cartón y otros materiales peligrosos para sustituir las toallas sanitarias.

“Las personas en situación de calle muchas veces tienen que decidir entre comprar comida o comprar un producto de gestión menstrual. Y muchas infecciones se pueden desencadenar, porque las personas usan otros productos que no son adecuados para gestionar la menstruación. Eso a la larga conlleva un problema de salud”, explica Anahí Rodríguez.

Sin bien la propuesta del tercer eje de la tasa del 0% de IVA a los productos menstruales se acaba de rechazar, la organización planea presentarla de nuevo en un año:

“Nosotras ya teníamos contemplada la posibilidad de que los legisladores no aprobaran la iniciativa por el tema de la pandemia. Al final sí son 3 mil millones de pesos que ya no van a estar y fue un argumento que escuchamos mucho” agregó la vocera de Menstruación Digna.

Finalmente explica que lo que queda por hacer durante el próximo año es reforzar la narrativa de la gestión menstrual segura, sana y gratuita como un derecho, para que así, los y las legisladoras y ciudadanas que no han dimensionado lo que implica no tener una toalla, tampón o copa menstrual cuando se necesita, se unan a su lucha.

Además, cuando sea necesario propondrán otros puntos de acuerdo a los y las legisladoras a través de diputadas con quienes tienen contacto, como: Martha Tagle Martínez de Movimiento Ciudadano. Así fue como se entregó un pronunciamiento el pasado 17 de junio para exigir que realmente se brinden de manera gratuita los suministros de higiene menstrual a las mujeres privadas de su libertad en México, y el 5 de agosto para solicitar que se investigue la evolución de los precios del mercado de productos de gestión menstrual.

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Ximena Torres

Estudiante de periodismo, fotógrafa y reportera feminista trabajando por hacer el periodismo en el que creo. Interesada en temas como justicia para las mujeres, salud, movilidad e interculturalidad. Ganadora del Premio Jalisco de Periodismo 2019.

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