Noviembre con FIL

La calle del Turco

Por Édgar Velasco / @Turcoviejo

Hace algunas semanas cabeceé mi colaboración en este espacio con el dramático y hasta cierto punto desproporcionado título de «Noviembre sin FIL». La intención era hacer hincapié en las repercusiones económicas que tendrá en la ciudad la cancelación de la Feria Internacional del Libro de manera presencial, aún cuando desde entonces ya era un hecho que el encuentro librero sí se realizaría de manera virtual. Y por eso esta nueva entrega se titula «Noviembre con FIL», porque ayer fue dado a conocer el programa de la edición especial de la fiesta de los libros.

Quienes somos entusiastas de la Feria sabemos que desde hace muchos años ésta es un monstruo de mil cabezas, con un programa tan vasto como inabarcable. Y la edición especial, que se desarrollará de manera virtual del 28 de noviembre al 6 de diciembre, no será la excepción. En la transmisión donde se presentó el programa general se adelantaron algunos nombres que ya han comenzado a crear expectativa.

Con el lema “La FIL te llega”, la Feria de Guadalajara llevará hasta las pantallas de sus lectores a figuras como Salman Rushdie, Javier Cercas, Almudena Grandes, Etgar Keret, Fernanda Melchor, Brenda Navarro, Mariana Enríquez, Bernardo Esquinca y un largo etcétera. Tan largo como puede resultar un listado que incluirá a 300 autores de 38 países diferentes, entre los que se encuentran también Lídia Jorge, ganadora del Premio Juan Rulfo hoy llamado Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances; y Camila Sosa, argentina y primera mujer trans en ganar el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz.

Además de escaparate literario, la FIL de Guadalajara es también un gran foro de divulgación científica, con ¡La FIL También es Ciencia!, y de reflexión política y social, con su programa FIL Pensamiento. En el primero rubro se anunció la asistencia remota de Julieta Fierro y los premios Nobel de Química Venki Ramakrishnan y Aarón Ciechanover; en el segundo, también se contará con la participación de Mohamed ElBaradei, Premio Nobel de la Paz en 2005, además de análisis de las elecciones de Estados Unidos o con motivo de los 30 años de la creación del Instituto Federal Electoral, hoy INE.

¿No les basta? Bueno, hay más: también habrá FIL Niños en formato virtual, con talleres y cápsulas que se transmitirán para, dijo Raúl Padilla López, “potenciar la creatividad y la resiliencia en casa”. Y como una Feria sin funciones artísticas al cierre de cada jornada no es Feria, también habrá oferta en ese sentido: se estrenará la ópera Madama Butterfly, con una producción completamente jalisciense; la obra Novecento, de Alessandro Baricco; un homenaje por el 250 aniversario del nacimiento de Beethoven; un concierto de Lila Downs y muchas cosas más.

¿Hay más? Sí, hay más. La edición especial de la FIL Guadalajara no dejará de ser escaparate para los negocios de la cadena del libro y punto de encuentro para sus profesionales. Si cada año se registran 20 mil profesionales (editores, traductores, agentes, bibliotecarios, etcétera), este año, a pesar de ser virtual, el registro ronda ya los 15 mil registros. Y destaca la creación de la plataforma Mercado de Libros, que pondrá a disposición de los lectores los títulos de 1,045 editoriales y librerías ubicadas en 24 países.

Si de por sí organizar cada edición de la Feria Internacional del Libro requiere de un esfuerzo monumental y titánico, mudar todo eso al ambiente digital ha implicado un trabajo extra. Por eso, durante el anuncio del programa, tanto Raúl Padilla como Marisol Schulz reconocieron el trabajo del equipo técnico de la feria y de los cómplices con los que contarán, como los canales 22 y 44, donde se transmitirán muchas de las actividades.

Cada que llega la FIL no dejan de alzarse las voces para criticar que se realice la Feria y para cuestionar su impacto. Muchas veces he leído el argumento de que para qué queremos Feria si los tapatíos nomás van a los pasillos para tomarse la foto o para que no les bajen calificación, en el caso de los estudiantes. Cada vez que leo estas críticas, me pregunto quién va a una fiesta a que le den clase de lo que sea o a aprender. Hasta donde yo sé, las fiestas son eso: encuentros gozosos a los que uno acude a divertirse, a pasarla con las y los amigos, a tomarse la foto. A pasarla bien, vamos. Y la FIL es un espacio idóneo para todo eso, con un telón maravilloso: miles de libros.

¿Le toca a la FIL mejorar los índices de lectura en un país desigual, inequitativo, sumido en la pobreza y víctima de la violencia? Yo creo que no. A la FIL le toca precisamente ser lo que es: una fiesta con los libros como pretexto, una feria de experiencias que las personas difícilmente pueden experimentar en su cotidianidad, un respiro a la realidad agobiante que todos los días nos cerca y nos asfixia. En todo caso, a quienes cuestionan la huella que ha dejado la Feria en la ciudad ya se les puede decir que este año la FIL fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias, y la Unesco la consideró como elemento fundamental para nombrar a Guadalajara como Capital Mundial del Libro para 2022.

Todo eso y más es la FIL. Y este año la vamos a tener directo en nuestra pantalla. ¿Qué más quieren?

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La calle del Turco
Édgar Velasco Reprobó el curso propedéutico de Patafísica y eso lo ha llevado a trabajar como reportero, editor y colaborador freelance en diferentes medios. Actualmente es coeditor de la revista Magis. Es autor de los libros Fe de erratas (Paraíso Perdido, 2018), Ciudad y otros relatos (PP, 2014) y de la plaquette Eutanasia (PP, 2013). «La calle del Turco» se ha publicado en los diarios Público-Milenio y El Diario NTR Guadalajara.

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