¿A quién le rezamos en el posmundo? Un dialogo sobre los desafíos de la crisis sanitaria y sus efectos en la humanidad

FIL 2020

Este jueves 03 de diciembre, en la Feria Internacional del Libro (FIL) 2020 se llevó a cabo el diálogo titulado ¿A quién le rezamos en el posmundo?, en el que participaron los autores Benito Taibo y Mario Mendoza.

Por Samantha Anaya/@Sam_An16

Para Benito Taibo y Mario Mendoza la pandemia de la COVID-19 no sólo ha generado cambios en los sectores económicos y políticos, sino también “nos ha recordado esas cosas simples que son las que realmente importan en la vida”.

Benito Taibo es un escritor, periodista y ensayista mexicano, quien actualmente es el director de Radio UNAM; comenzó su camino en la literatura como poeta con Siete primeros poemas (1976), Vivos y suicidas (1978), Recetas para el desastre (1987) y De la función social de las gitanas (2002).

Por su parte, Mario Mendoza es un autor colombiano, quien ha impartido clases de literatura durante más de diez años, y ha publicado novelas como La ciudad de los umbrales (1992); Scorpio City (1998); El viaje Loco Tafur (Seix Barral, 2003), editada previamente en Seix Barral para América Latina bajo el título Relato asesino (2001); Satanás (2002), la cual fue acreedora al Premio Biblioteca Breve; y Cobro de sangre (2004). En 1995 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, por parte del Instituto Distrital de Cultura Turismo de Bogotá.

Y es que para Taibo y Mendoza, “las pestes” a lo largo de la historia han traído consigo cambios y aprendizajes para la humanidad y para las sociedades:

“La pandemia y lo que ha traído consigo nos ha hecho recibir muchas lecciones, no solo económica y políticas, sino también, en cuanto a los privilegios de los que gozamos, los cuales son ahora mucho más notorios a causa de la misma pandemia. Por todo ello, pienso, tenemos que recuperar palabras que cayeron en el olvido, como solidaridad, sororidad congregación, para salir adelante como especie, expresó Taibo.

Al tiempo que, Mendoza consideró que el trabajo real de las pestes ha sido “revelar el absurdo”:

“La vida no tiene un sentido determinado. El sentido de la vida es algo que todos se deben de responder en lo individual y la pandemia lo ha puesto sobre la mesa, al condicionar al capitalismo salvaje, que nos ha comido el alma. Esto porque no podemos salir y consumir como lo solíamos hacer antes de la pandemia; el capitalismo nos obliga a ver como tesoro lo material y a vivir llenos de estrés y a correr por la ciudad porque lo ‘normal’ en la vida es trabajar como locos, y terminamos pensando que esto es lo realmente importa. Pero, al cuestionarnos lo que es la vida y dónde finaliza ésta nos damos cuenta de que de nada nos sirve cuando ya estemos muertos.

Por ello digo que la peste nos obliga a ver lo realmente importante de la vida, que es el estar con los seres queridos, el abrazar a otros. Otra cuestión que ha surgido es ¿qué es estar vivo?, ¿qué realmente vivir? Porque ahora con esta crisis sanitaria nos hemos puesto a pensar en cuándo vamos a morir y cómo vamos a morir, y por ello valoramos más nuestras vidas.

Frente al absurdo y la amenaza que ha representado la pandemia de la COVID-19, Mendoza considera que la humanidad sólo puede dividirse en dos frentes: “los que van hacia la solidaridad, el cariño, la empatía; y los que van a activar el ataque, el choque, esas tribus que se enfrentan entre sí”.

“Algo que está amenazado en el fondo es la democracia, la libertad, los derechos humanos, algo que costó mucho trabajo conseguir, y que ahora peligra a causa de los gobiernos autoritarios. Lo que ahora toca ver es si somos capaces de defender los ideales más importantes de la humanidad”, afirmó.

Respecto a la pregunta que inició este diálogo, los autores coincidieron en que ellos “rezarían en este posmundo”, en este tiempo de crisis, a la ciencia:

“La ciencia es hoy el único dios viable. Yo daría mi vida para que cada persona pudiera creer en lo que desea, pero ponte un cubre bocas, lávate las manos, no salgas si no es necesario, y luego sigue creyendo en lo que quieras. La ciencia es el dios en el que creo, y espero que nos saque de esto”, expresó Taibo.

En ese sentido, Mendoza subrayó que el conocimiento y la ciencia en su conjunto, peligran en la actualidad:

“Las potencias del mundo y otros Estados autoritarios, que se preocupan por sus intereses, han minimizado el pensamiento, desechan todo el progreso, aun cuando, hoy, es el momento en que más se debe de apostar por la ciencia para sobre vivir a la pandemia”.

En cuanto a lo que ha significado esta pandemia para cuestionar si la humanidad estaba preparada para afrontarla o no, Benito Taibo manifestó que “todos los días hay pestes”:

“En el caso de México, por ejemplo, está la peste de los feminicidios que no desaparece, e incluso, van en aumento; o la hambruna en buena parte del mundo que no se ha podido erradicar; así que está no es la primera ni la última peste que está enfrentado el posmundo”.

Sobre el papel de la tecnología en esta nueva modalidad educativa, laboral e, incluso, social, Taibo señaló que los dispositivos electrónicos están cumpliendo su papel “ante lo inevitable”:

“Están cumpliendo su papel, y no se puede hablar de si la tecnología es buena o mala, porque nosotros tenemos libre albedrío y decidimos que hacemos con ella. En cuanto a la educación, los chicos están resintiendo enormemente la falta de socialización, porque eso es lo que más les falta, aun por encima de la educación en sí”.

Por su parte, Mario Mendoza expuso que “las pantallas no nos ayudan con los vacíos existenciales, pero sin las computadoras la pandemia sería mucho más solitaria”.

Por último, los autores finalizaron su diálogo hablando sobre sus preocupaciones para el año siguiente: 2021:

“A mí me preocupa que en una parte del planeta no llueve desde hace rato, y en la otra mitad hay inundaciones. Los migrantes ya no son sólo migrantes a causa la de guerra, o por huir de la violencia, sino que también son migrantes climáticos, y seguramente se van a multiplicar en el 2021, por las catástrofes naturales que se presentará el próximo año. Por otro lado, la ONU dijo que hay una hambruna bíblica para el 2021, y publicó un informe con una lista de países que resentirá directamente esta catástrofe humanitaria, y en la lista se encuentra Venezuela. En el caso de Colombia (donde yo vivo), que comparte una larga frontera con Venezuela, si un amplio número de la población migra hacia acá significa que Colombia también entrará en una crisis humanitaria”, puntualizó al terminar su participación Mario Mendoza.

Te invitamos a que escuches la conferencia completa a través del siguiente enlace: https://www.facebook.com/watch/live/?v=825393371633498&ref=watch_permalink

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Samantha Anaya
Amo pasar tiempo con mi persona favorita: mi mamá. Considero que el ser periodista implica hacer un compromiso con la verdad, la justicia, la empatía y, sobre todo, con las personas.

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