¿Las clases virtuales llegaron para quedarse?

En el marco del Día Mundial de la Justicia Social, la ONU escogió para el 2021 el tema: “Un llamamiento a la justicia social en la economía digital” promoviendo el empleo digital, la generación de ingresos y la flexibilidad laboral en diferentes instituciones.

Sobre este tema, ZonaDocs platicó con Verónica Ortega, coordinadora de dos licenciaturas, maestra y madre de familia para contarnos cómo fue su adaptación a las clases virtuales a causa de la pandemia por COVID-19.

Por Keren Santillán/ @The.only.kxrxn

A consecuencia de la pandemia por la Covid-19, la mayoría de trabajos se fueron implementando a distancia, lo cual ha permitido que la actividad de muchas empresas siga adelante, reforzando los conocimientos y crecimiento de la era digital; aunque también ha creado condiciones adversas para maestros y alumnos que no tiene las condiciones tecnológicas para llevar de buena manera las clases virtuales.

Verónica Ortega, quien es coordinadora educativa en la Universidad Lamar, expuso cuál ha sido el panorama educativo desde la coordinación que hace de maestros y alumnado.

“La palabra adaptación es la base de todo, en este caso, el teletrabajo se miraba inalcanzable en nuestro país; sin embargo, la emergencia sanitaria nos ayudó a re educarnos y adaptarnos a los escenarios enfrentados hasta el día de hoy.”

Verónica nos comentó que antes de comenzar el encierro, ella y su equipo de trabajo realizaron una estrategia de prevención y gracias al convenio de la universidad con Google, se realizaron los espacios educativos en Classroom en sólo tres días, además en ese lapso de tiempo tuvieron que capacitar a coordinadores, maestros y alumnos. Así mismo, mencionó que la mayoría de alumnos no desertaron; al contrario, siguieron sus estudios adaptándose a los nuevos métodos de enseñanza.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que en 2020, al menos, 2,5 millones de estudiantes dejaron las aulas educativas; así mismo, también informó del “abandono definitivo” de las escuelas, lo cual afectó al 10% de los estudiantes que ingresaron al ciclo escolar.

En México, el realizar clases virtuales para todo un país fue riesgoso, ya que hay estados como: Guerrero, Oaxaca o Veracruz que no tienen los recursos específicos para llevar las clases de manera virtual. De acuerdo al INEGI, 16 millones de hogares no tienen conexión a internet, lo cual impide a millones de estudiantes acceder a las clases en línea.

En el caso de los estudiantes de Lamar, han existido ocasiones dónde se deben de ir a cafés internet, parques o lugares públicos para tomar clases.

Alfabetización Mediática e Informacional en maestros y alumnos

Los maestros al empezar la pandemia enfrentaron el término “Alfabetización mediática e informacional”, el cual implica la enseñanza-aprendizaje de dispositivos tecnológicos, pero también la compresión del peso que la tecnología tiene en la vida socialcultural de las personas; por tanto, implica desde aprender a cómo manejar una computadora hasta reconocer que una clase en línea tiene condiciones muy distintas a las que se dan de manera presencial.

Las y los profesores con poco margen de maniobra pasaron del salón de clases a foros virtuales, la oficina de psicopedagógica a salas meet o zoom. Verónica Ortega sobre esta adaptación ofreció el ejemplo de un profesor de la tercera edad, el cual enfrentó la crisis tecnológica con ayuda de su sobrino y derivado de ello, hoy maneja de manera estructurada las plataformas y redes en internet.

Sobre las condiciones laborales de las y los profesores, la coordinadora académica explicó que la universidad en la que labora no redujo el sueldo de los maestros; al contrario, los dejó fijos y no les quitaron horas de clases.

Pero no todo ha sido positivo, para ella, el estar ya casi un año en la virtualidad y el tiempo excesivo que se está frente a una en la computadora ha hecho que sus ojos se casen más más y, en consecuencia, aumentó la graduación de sus lentes; además de que también se vio afectada por el “home office”, pues este, en ocasiones, provoca tiempo excesivo de trabajo.

En el sector del alumnado menciona que las y los alumnos aprendieron a tomar decisiones y ser aún más conscientes del trabajo de los maestros; por tanto, ellos como integrantes de la era tecnológica les han apoyado y ayudado a realizar videollamadas o subir libros en plataformas digitales.

Aunque también han padecido de ansiedad o estrés académico por la sobrecarga que también implica para ellas y ellos, las clases virtuales.

Para concluir, la coordinadora menciona que el apoyo y ayuda de las nuevas tecnologías ha abarcado e innovado el sector académico de su universidad, incluso,confesó que cuando la institución vuelva a clases presenciales, también se debería de seguir utilizando plataformas como Moodle y realizar por videollamadas las clases.

“La pandemia trajo muchas enseñanzas humanas, el hecho de conocer tus necesidades y sobrevivir en una crisis, reflexionando que la vida se puede ir en un momento.”

Véronica afirmó que el día que los alumnos puedan regresar a clases presenciales, ella será muy feliz al verlos porque se podrá comunicar con ellos sin necesidad prender la cámara o el micrófono de una computadora.

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Keren Santillán
Raíces cachanillas, agradecida por la música que genera mis latidos y apasionada por vivir una nueva aventura todos los días.

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