Vivir violencia no está chido: presentan informe sobre la violencia digital que afecta a las adolescentes en México

Durante la emergencia sanitaria, las probabilidades de vivir acoso digital han aumentado, ya que gran parte de los trabajos y enseñanzas se realizan en línea; por ello, la colectiva Chidas en línea decidió realizar un estudio para visibilizar el acoso digital que están viviendo las adolescentes mexicanas.

El estudio señala que las adolescentes de 17 años son las que más han vivido violencia digital y el 48% de éstas tenía el conocimiento de quien era su agresor; además de señalar que en México cada minuto, al menos, cinco adolescentes y/o jóvenes son víctimas de la violencia digital.

Por Keren Santillán/ @the.only.kxrxn

Ilustraciones: Valeria Araya / Chidas en Línea

“Si no se nombra no existe” fueron las palabras que utilizó Candy Bernal, integrante de Chidas En Línea, para mencionar la importancia de reconocer que se sufre de acoso y para saber qué se puede hacer para enfrentarlo.

En el estudio Violencia digital en mujeres jóvenes mexicanas de 12 a 17 años. Análisis de casos e incorporación de medidas para su atención, prevención y acompañamiento realizado por esta colectiva feminista se buscó saber qué tipo de violencias digitales han padecido las adolescentes en México y más ahora que la mayor parte de sus actividades se realizan con y a través de internet.

Uno de los resultados que obtuvieron es que este tipo de violencias contra las mujeres aumentaron sobre todo en redes sociales digitales: “Internet se me hace igual de peligrosa que la calle” expresó una de las adolescentes que participaron en el estudio.

Uno de los resultados que más preocuparon a las investigadoras es que el 42% de las participantes manifestaron haber sufrido algún tipo de violencia, siendo las adolescentes de 17 años quienes más lo padecieron; incluso, el 48% de ellas señalaron saber quién era su agresor; sin embargo:

El 26% nos dijo que no denunció; además el 3% dijo que tampoco lo hizo porque le dijeron que fue su culpa y el 1% que tampoco lo hizo fue porque no supo cómo proceder. Un 2% de quienes denunciaron lo hicieron en la escuela y el 3% en la plataforma donde ocurrió la agresión.

Los resultados en torno a los tipos de violencia arroja que 257 jóvenes sufrieron más de una agresión, por lo que, en total, se reportaron 810; aunque también existió un total de 17 adolescentes que confesaron haber vivido hasta cinco distintas agresiones digitales.

La investigación se basó en la tipología de las 13 formas de agresión relacionadas con la tecnología que crearon Luchadoras, SocialTIC y Dominemos las Tecnologías, aunque desde Chidas En Línea se realizaron modificaciones para tener estas 17 categorías.

  1. Acceso o control no autorizado
  2. Control y manipulación de la información
  3. Suplantación y robo de identidad
  4. Monitoreo y acecho
  5. Expresiones discriminatorias
  6. Acoso
  7. Amenazas
  8. Difusión de información personal
  9. Difusión de contenido íntimo sin consentimiento
  10. Extorsión
  11. Desprestigio
  12. Abuso sexual relacionado a la tecnología
  13. Afectaciones a canales de expresión
  14. Campañas de desprestigio
  15. Omisiones por parte de actores con poder regulatorio
  16. No sé si he recibido ataques digitales o violencias digitales.
  17. No he vivido violencia en espacios digitales.

Las violencias que más afectaron a las adolescentes participantes fueron: el acoso (18%); las expresiones discriminatorias (14%); las campañas de desprestigio, el acceso y control no autorizado y las amenazas representaron (el 7% cada uno); el 5% sufrió monitoreo y acecho; mientras que violencias como el control y manipulación de información, suplantación o robo de identidad y afectaciones a sus canales de expresión significaron (el 4% cada una); así mismo, la difusión de información personal y de contenido íntimo sin consentimiento, extorsión, desprestigio, abuso sexual relacionado a la tecnologías y omisiones por parte de actores con poder regulatorio sumaron un 18% en conjunto (3% por cada violencia).

En la investigación además se realizaron preguntas para conocer qué pensaban y cómo se sentían las adolescentes al estar en internet, algunas de sus repuestas fueron:

“Internet se me hace como el mar, es inmenso, hay que tenerle respeto, internet no es un espacio seguro del todo, Tane, 19 años, Ciudad de México

“Internet se me hace igual de peligrosa que la calle”, Gema, 16 años, Aguascalientes

“No me siento libre, porque no es un espacio en el que me sienta 100% segura y para mí la libertad tiene que ver con la seguridad”, Eugenia, 17 años, Ciudad de México

Otro de los resultados importantes es que las adolescentes que vivieron acoso digital mencionaron que no identificaban algún programa o proyecto que pudieran orientarlas, tampoco tenían el conocimiento de quién podría brindarles información o acompañarlas durante el proceso.

“En cuanto esto me sucedió no supe bien qué hacer, no tenía ni la más mínima idea de cómo podía actuar, la primera vez borré el comentario, pero las demás veces empecé a sentir que tal vez era mi culpa (cosa que ya no pienso)”, Julia, 13 años, San Luis Potosí.

En algunos casos, las adolescentes señalaron que fueron a buscar apoyo escolar o con instancias de acceso a la justicia; sin embargo, las experiencias fueron malas, pues no hubo seguimiento ni castigo, además de que no hubo empatía.

“Las autoridades de la escuela cero se prestaban a eso, no me sentía cómoda. Había otros casos y les valía madre, fue lo primero que pensé, pasaron varias ideas por mi cabeza y a todo le encontraba un pero. Nadie había hecho nada, sabían qué pasaba, todos sabían pero nadie lo hablaba, me cambié de escuela y publiqué lo que me sucedió en Facebook ”, Tane, 19 años, Ciudad de México

Lo que resultó esperanzador es que algunas adolescentes mencionaron que si hubieran conocido en su momento el feminismo, todo hubiera sido diferente.

No, en verdad no conocía nada de esto. Me hubiera encantado que existiera algún programa o co- nocer un programa. En esta situación la única que me pudo ayudar fui yo misma investigando hasta encontrar al feminismo”, Julia, 13 años, San Luis Potosí

No, la verdad no conocía nada. Hasta hace poquito que me metí a la onda del feminismo, y me empecé a enterar más sobre muchas cosas, dije: ‘si me vuelve a pasar ya sé con quién acudir y qué hacer”,Gema, 16 años, Aguascalientes

Nombrar las violencias

Para quienes realizaron este estudio era importante conocer cómo nombraban y significaban las adolescentes la violencia de género en entornos digitales y para hacerlo tomaron como referencia la definición que ideó Laia Serra Perelló para el informe Las violencias de género en línea:

“la violencia de género contra las mujeres en línea son aquellos actos de violencia de género cometidos, instigados o agravados, en parte o totalmente, por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), a través de los teléfonos móviles, Internet, las plataformas de redes sociales o el correo electrónico. Estas violencias de género en línea son una forma más de violencia y discriminación contra las mujeres y constituyen una violación de sus Derechos Humanos.”

En el estudio se logró obtener 245 respuestas de 18 estados de la república mexicana, teniendo como el estado con más participaciones a Aguascalientes con un total de 125 respuestas, seguido a Ciudad de México con 38 y Jalisco con 16 respuestas.

El metodología del estudio se realizó en tres fases:

  1. Encuesta digital por medios sociales
  2. Entrevista Semi Estructurada
  3. Análisis de los resultados

La encuesta digital fue compartida en redes sociales de Chidas en Línea; sin embargo, el cuestionario no fue público, lo cual ayudó a reducir posibles trolles. Las preguntas fueron en parte sociodemográficas, ya que era de suma importancia conocer los rasgos sociológicos de las adolescentes; así fue cómo se les preguntó su edad, escolaridad y con que género se identifican.

Mientras tanto, la segunda etapa se basó en escuchar historias y propuestas de adolescentes mexicanas, mediante entrevistas se exploró la opinión de las jóvenes respecto al espacio digital, si habían pasado por violencia digital y propuestas para combatirla.

Para finalizar, el análisis de resultados ayudó a reconocer las distintas violencias más comunes en las adolescentes y tener un panorama más amplio del impacto de la violencia digital en sus vidas, pues de acuerdo al Módulo sobre Ciberacoso del INEGI, en 2019, en México, las mujeres de 12 a 29 años fueron las más afectadas por el ciberacoso representando más del 60% de las mujeres víctimas.

Finalmente, Chidas en Línea señaló que un estudio como el realizado es importante porque en México cada minuto: cinco adolescentes y jóvenes son víctimas de la violencia digital.

“Para nosotras es muy significativo el que un proyecto tan chiquito haya tenido tanto alcance” mencionó Candy Rodríguez en el cierre de la presentación virtual del informe, en el cual también participaron Angelica Contreras, Daniela Bernal, Mariana Ramos y Valeria Araya en diagramación y diseñol.

Por un empoderamiento feminista

El estudio presenta un apartado llamado: Proceso de empoderamiento feminista digital por adolescentes, el cual presenta acciones concretas que ayudan -a través de la experiencia de otras adolescentes- a prevenir agresiones y violencia digital.

Las etapas que identificaron fueron las siguientes:

Agresión: Esta etapa se deriva por la identificación de la agresión. Estas pueden ser por contacto físico o virtual.

¿Ahora qué hago?: Al vivir agresiones los individuos pueden tener miedo/culpa, temor a que las personas de su círculo cercano se aíslen y miedo al qué dirá la gente. Cualquier violencia se encarna en el cuerpo, las víctimas al vivir agresión pueden tener ansiedad, depresión, ganas de llorar, incluso, dejar de comer y sentir sueño en varias partes del día.

Consecuencias: De agresiones son variadas, como dejar de estudiar, limitar su interacción con amistades, cerrar sus redes sociales o aislarse de la sociedad.

La denuncia: Se hace una primera acción, la cual es contarle a un amigo cercano o persona de confianza; sin embargo, lo más común es que los adolescentes decidan no contarle a nadie. En el caso de acceder a la justicia es hablarlo con una persona adulta, ya sea un familiar, personal docente o autoridad. En estos casos también es común que no se quiera tomar ninguna acción.

Revictimización: Fomentar el sentimiento de culpa ha sido interpretado por amistades o personas adultas sin conocimientos de un protocolo o falta de empatía.

Aquí no termina: Al terminarse la primera agresión, pasa un momento donde la agresión es olvidada, pero vuelve a surgir por terceros que comparten, comentan o burlan en las aulas.

Exclusión: Posteriormente, una solución que se ha encontrado es excluirse de redes sociales, o perder cualquier tipo de conexión. Al pasar el tiempo los individuos regresan a las plataformas digitales con el mismo perfil o siendo nuevos usuarios.

Cuéntale a alguien: En esta etapa las adolescentes buscan hablar con una persona, algunas adolescentes deciden denunciar a través de la policía cibernética o la fiscalía. Algunos testimonios mencionan que en esta etapa fue donde conocieron el feminismo, dicho acercamiento les ayudó a encontrar apoyo, identificar el tipo de violencia y entender que no había sido su culpa.

Autocuidado: Las adolescentes reflexionan sobre la agresión, hablando con amigas, buscando redes de apoyo para cuidarse online y offline.

Empoderamiento feminista digital: Finalmente, en este apartado, ya reconocen que no fue su culpa, reconocen que las personas que les dijeron que había sido su culpa no estaban en lo correcto. Aprendieron a construir un camino y emprendieron acciones para ayudar a mujeres que están pasando por lo mismo.

Para Chidas en Línea, lo anterior, es una de las aportaciones principales de su investigación, pues los testimonios de las adolescentes: “sirven como un mapa para identificar cómo va escalando la violencia cuando ocurre una agresión digital, hasta llegar a construir estrategias de cuidado y acciones que ayudan a superar esta situación”.

***

Si deseas conocer a detalle El estudio sobre el impacto de la violencia digital contra las adolescentes en México, te dejamos aquí el enlace:

https://chidasenlinea.org/sin-violencia/informe-chidas-en-linea.pdf

Si te gustaría conocer más información sobre #ChidasEnLínea el proyecto feminista que busca reconocer y documentar el impacto de la violencia digital en adolescentes mexicanas, te proporcionamos el link de su página web:

https://chidasenlinea.org/sin-violencia/Qu%C3%A9%20es/

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Keren Santillán
Raíces cachanillas, agradecida por la música que genera mis latidos y apasionada por vivir una nueva aventura todos los días.

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