“Nunca más nada de nosotras sin nosotras”: la agenda política para las mujeres de Jalisco que las y los candidatos no deben olvidar

En Jalisco, las mujeres, jóvenes y niñas representan el 50.9% de los habitantes del estado, sin embargo, sus necesidades, realidades, exigencias e, incluso, derechos mínimos, han sido obviados una y otra vez por quienes llegan a los cargos públicos en cada elección popular.

Las mujeres han sido “un tema de moda” en los discursos de las campañas y actos proselitistas, pero no así un elemento de preocupación y acción en las agendas políticas, mucho menos en las decisiones gubernamentales o legislativas.

Y es que, quienes ostentan puestos en las dependencias de gobierno, ignoran que cuando se trabaja por las mujeres, cuando hay una agenda política por ellas, se consolida la democracia, se fortalecen las sociedades y se garantiza un entorno de derechos para todas y todos.

No sólo se trata de una agenda feminista impulsada por las mujeres y para ellas, sino de una agenda común para la sociedad entera.

Guadalupe Ramos Ponce, abogada, feminista y defensora coordinadora en Jalisco del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem) junto con Rosa María González Carranza, defensora y activista por los derechos políticos de las mujeres, presidenta de Mujeres por la Justicia Social Atala Apodaca A.C, compartieron en entrevista con ZonaDocs estas reflexiones, así como algunos de los temas y elementos mínimos básicos que debería contener una agenda política para las mujeres en Jalisco, tanto para el ejercicio gubernamental, como legislativo.

Por Dalia Souza / @DaliaSouzal

En Jalisco habitan 8 millones 348 mil 151 personas de acuerdo con el último censo (2020), de éstas, 4 millones 249 mil 696 son mujeres, jóvenes y niñas, es decir, el 50.9% de la población total. Asimismo, de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), respecto a las y los posibles votantes durante el proceso electoral 2020-2021, el 52% son también mujeres.

Advertir estos datos cuantitativos, supondría que, por lo menos, en función de la proporción mayoritaria, este sector de la población jalisciense -y mexicana- debería ser representado en virtud de los puestos públicos elegibles en cada proceso electoral (paridad), pero también, en las propuestas, decisiones y acciones gubernamentales y legislativas que impactan su vida cotidiana.

No obstante, mujeres, jóvenes y niñas siguen padeciendo el flagelo a sus derechos políticos y ciudadanos. A decir del Sistema de Indicadores de Genero (SIG) del Instituto Nacional de las Mujeres, Jalisco tiene una tasa de homicidios de mujeres de 5.9 por cada 100 mil habitantes, .2 por arriba de la escala nacional.

En cuanto al rezago educativo, 29.2% de las mujeres de 15 años y más no han aprobado la secundaria completa, respecto al 29.6% de los hombres.

A la par, la desigualdad e inequidad en el ámbito laboral demuestra que, en el año 2020, 48 de cada 100 mujeres participaron de la vida económica en el estado, frente a 76.9 de cada 100 hombres. Asimismo, (SIG) evidencia que el 4.6% de la Población Económicamente Activa (PEA) que no recibe una remuneración por el trabajo que desempeña, son mujeres, y sólo 1.7% son hombres.

Aunque el porcentaje de la población ocupada en el sector gobierno es de 3.2% en el caso de las mujeres, respecto al 2.9% de hombres, la tasa de jubilación de mujeres está por debajo de la mitad que en el caso de los hombres (no necesariamente vinculados al trabajo en dependencias públicas); según se muestra, sólo 15 de cada 100 mujeres de más de 60 años se jubila, al tiempo que, 32.1 de cada 100 hombres adultos mayores accede a este derecho laboral.

En ese sentido, en materia de participación política, destaca que, aunque el porcentaje de mujeres ocupadas en dependencias de gobierno es mayor que el de los hombres; en el 2020, el 22.4% de las presidencias municipales de Jalisco están ocupadas por mujeres (1.3% por arriba del nacional), y sólo el 39.5% de los escaños en el Congreso del Estado están a cargo de mujeres, 8.7% por debajo de la nacional.

En opinión de Guadalupe Ramos Ponce, abogada, feminista y defensora coordinadora en Jalisco del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem) las mujeres, han sido vistas históricamente durante los procesos electorales y por quienes aspiran a puestos de elección popular, como un “tema de moda” y no como una agenda política o como “parte de su plataforma de acción a realizar a futuro en el ejercicio de gobierno”.

Además, de manera sistémica y sistémica, las mujeres, jóvenes y niñas son concebidas por los gobiernos como víctimas y/o sujetas de tutela y de cuidado, así es como aparecen en los discursos proselitistas y en los actos de campaña: “les vamos a dar”, “te voy a dar”, son frases recurrentes en los mítines políticos, señala Ramos Ponce. Sin embargo, no es así, “las mujeres somos titulares de pleno derecho y hemos estado invisibilizadas de este reconocimiento”.

Reconoce, que, si bien, como organizaciones que promueven y generan incidencia sobre los derechos de las mujeres, han establecido procesos de diálogo, de construcción de compromisos con diversos personajes aspirantes a las presidencias municipales, diputaciones locales, federales y gobernaturas, lo cierto es que, “en la mayoría de los casos estos terminan tras la conclusión de las campañas”. Incluso, afirmó que han puesto a disposición de candidatas y candidatos “agendas completas de género y diversidad” para que “las hagan suyas en sus propuestas”, pero no han existido cambios sustanciales, son olvidadas y hasta contravenidas:

“Cuando están en campaña se comprometen, dicen que sí, que es parte de su agenda, de sus compromisos, etc., pero ya a la hora de que asumen los cargos la gran decepción es que no ocurre eso. Ni tienen la agenda de género o en aquellos casos que se ven comprometidos, la olvidan, o lo más grave es que en algunos trabajan en contra de esa agenda”.

En tanto, también se ha creído que son las mujeres candidatas quienes “deben” ser las encargadas de promover agendas por los derechos de la población femenina. No obstante, la defensora advierte que no es así, no se trata de intereses particulares o “temas” exclusivos o privativos del “ser mujer”, todas y todos, afirma, “tienen que asumir el compromiso de la agenda por los derechos de las mujeres”.

MUJERES EN EL PROCESO ELECTORAL 2020-2021

Tras la Reforma de Paridad Transversal (Paridad en Todo), durante la próxima jornada electoral las mujeres podrán ocupar la mitad de los cargos públicos en los tres poderes y niveles de gobierno; por lo tanto, estarán compitiendo por ocupar alguno de los escaños en la Cámara de Diputados, por 15 gubernaturas, por las diputaciones en 30 congresos locales, y por las presidencias municipales de mil 900 ayuntamientos y juntas municipales.

En tanto, en Jalisco, 719 mujeres participarán para ser electas en alguna de las 38 diputaciones y 125 presidencias municipales del estado. De acuerdo con las cifras compartidas a ZonaDocs por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC Jalisco), las mujeres representan el 51.7% de las candidaturas en el estado.

UNA AGENDA GUBERNAMENTAL PARA LAS MUJERES

Desde hace varios años y procesos electorales atrás, Rosa María González Carranza, defensora y activista por los derechos políticos de las mujeres, ha trabajado con sus compañeras del Observatorio para la participación Política de las Mujeres, PARITÉ, por impulsar una agenda política para las mujeres en el estado de Jalisco.

En esta ocasión, desde la organización Mujeres por la Justicia Social Atala Apodaca A.C, cuyo interés principal es impulsar la participación política de las mujeres y denunciar todas las formas de violencia política en razón de género, ha presentado una serie de propuestas temáticas que suman a la construcción de una agenda mínima que garantice los derechos de las mujeres en el estado.

La defensora y activista, señaló que estas iniciativas son ejes de acción para “todo tipo de candidatos y candidatas”, aunque reconoce que, es urgente para aquellas y aquellos que desde sus ámbitos de competencia ocuparán cargos en las presidencias municipales. Y es que, en su opinión, los municipios suelen ser “los más olvidados” tanto en el ejercicio y aplicación de los derechos para la ciudadanía, como al interior de las dependencias de gobierno.

  1. Paridad en todo.

No sólo en la integración del gabinete municipal, advierte González Carranza, las mujeres deben estar presentes en cada uno de los organismos auxiliares de la administración pública, así es como deberá garantizarse el principio de paridad en todas las áreas de gobierno: direcciones, coordinaciones, secretarías, entre otras.

  1. Licencias y permisos para mujeres víctimas de violencia de género en dependencias públicas.

Reconociendo que los procesos de denuncia en los casos de violencia de género contra las mujeres son demorados y burocráticos, desde Mujeres por la Justicia Social Atala Apodaca, se propone garantizar como un derecho laboral el acceso a licencias y/o permisos de al menos 30 días para aquellas mujeres servidoras y funcionarias públicas que hayan sido víctimas de estos delitos. Y es que, en repetidas ocasiones, reconoce González Carranza, no pueden llevar sus procesos judiciales, incluso, interponer una denuncia porque no pueden faltar al trabajo.

  1. Crear un registro municipal de agresores.

Con esta propuesta, advierte la defensora, podría evitarse que funcionarios y/o servidores públicos, con cualquier cargo dentro de las dependencias municipales que haya sido denunciado como agresor, aspire o encuentre cabida en la administración pública.

Erradicación de la violencia y seguridad para las mujeres

  1. Crear un programa municipal de combate a la trata de personas.

A decir de la representante de Mujeres por la Justicia Social Atala Apodaca, “no hay organismos formales” para atender el delito de trata de personas en el estado, pero, particularmente en los municipios.

Hasta septiembre de 2020, feminicidio y trata de personas eran los delitos que, podría argumentarse, eran mayormente sancionados en el estado con 22.2% y 20.8% respectivamente, de las ordenes de aprensión giradas en virtud de las carpetas de investigación iniciadas; sin embargo, a la luz de la incidencia del delito, sólo una cuarta parte de los feminicidas y tratantes de personas han comparecido ante la autoridad, lo que significa que cerca del 80% de los agresores continúan libres y sin sanción.

  1. Espacios de refugio para mujeres víctimas de violencia en cada municipio.

De acuerdo con el Censo de Alojamientos de Asistencia Social para el año 2015, en Jalisco sólo existía un refugio para mujeres, sus hijos e hijas en situación de violencia. No obstante, en una revisión al mapeo del Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), sobre Servicios de Atención a Mujeres, Niñas, Niños y Adolescentes en situación de violencia, se reconocen al menos dos (una residencia y las oficinas del Sistema Integral de la Familia del Estado de Jalisco en la colonia Oblatos de Guadalajara).

En ese sentido, González Carranza, reconoce que no es suficiente, por lo tanto, “es importante que al menos exista un refugio a nivel municipal donde las mujeres puedan estar resguardadas” mientras llevan sus procesos judiciales en los casos de violencia de género extrema.

Por su parte, la Red Nacional de Refugios, conformada por 69 refugios y albergues para mujeres víctimas de violencia de género en toda la República Mexicana, informó a ZonaDocs que en el estado no cuentan con ningún refugio aliado.

  1. Crear un Concepto de Ciudad Segura para mujeres y niñas.

“La arquitectura, la ingeniería de las grandes ciudades está hecha para los hombres y no para las mujeres y las niñas” afirmó la defensora.

Por lo tanto, resulta vital la implementación de programas que garanticen a mujeres y niñas espacios públicos seguros: parques, plazas, puentes, cruces peatonales, para el desarrollo de una vida digna y sin miedo.

  1. Creación de un programa “Viaja segura” de amplio alcance.

La organización, reconoce que la seguridad para las mujeres, jóvenes y niñas no está garantizada dentro del transporte público y privado, esto en medio de un contexto de inseguridad generalizada, pero también, de violencia de género. Esto impide que puedan desarrollar sus actividades de trabajo, recreación y educación plena y dignamente.

  1. Creación de programas municipales de masculinidades y de estudios antropológicos de la masculinidad.

En virtud de la experiencia, señaló Gonzáles Carranza, estos espacios de reflexión y formación, coadyuvan a “fomentar ambientes igualitarios desde el hogar hasta el espacio social” de convivencia.

  1. Creación de una Unidad Especializada para la Implementación de un Sistema de Monitoreo para generadores de violencia de género.
  1. Unidades de Igualdad de Género en cada municipio.

En este caso se trata de mecanismos legales para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia, el hostigamiento y el acoso sexual a nivel municipal, tanto en el ejercicio público como dentro de los contextos sociales.

  1. Espacios de atención y servicio para las necesidades de las mujeres indígenas del estado dentro de cada municipio.

La apertura de estos espacios permitiría a las mujeres, jóvenes y niñas indígenas que habitan en cada uno de los municipios del estado de Jalisco acceder a servicios de atención sectorizada y especializada.

“Es importante que haya espacios en cada lugar del estado porque en todos los municipios hay mujeres indígenas”, expuso la defensora.

Rosa María, Rosy como sus compañeras de lucha le nombran con cariño, advierte que no se trata de ocurrencias, sino de necesidades, derechos, obligaciones y temas pendientes por cumplir que aparecen en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, así como, en los acuerdos internacionales que el Estado mexicano ha signado y que tiene el compromiso de atender.

“Estos mecanismos tienen que estar en cada una de las entidades gubernamentales y de las diferentes direcciones y áreas de servicio municipal”, manifestó.

Al mismo tiempo, señaló que cada una de estas acciones, así como, cada determinación, proyecto, programa, decisión que se tome al interior de la administración pública para el caso de las mujeres o para cualquier otro sector de la población deberá mantener y garantizar el principio de máxima publicidad y transparencia: “esta deber ser la regla”.

“Son muchas cosas, ya hasta nos han dicho que “todo queremos”, pero no es que todo queramos es que todo eso tiene que ver con sociedades igualitarias”, sentenció.

UNA AGENDA LEGISLATIVA PARA LAS MUJERES DE JALISCO

En virtud de la experiencia y el trabajo político de incidencia y acompañamiento a mujeres en Jalisco y en México, Guadalupe Ramos, considera que “todos los derechos que tenemos como mujeres siguen estando pendientes”. No obstante, hay por lo menos tres que deberían ocupar la agenda política para las mujeres en el Congreso del Estado de Jalisco.

  1. El derecho a decidir y con ello la despenalización del aborto en Jalisco.

“Uno de los primeros temas de agenda prioritarios para las candidaturas es el derecho a decidir de las mujeres para que se hagan las reformas y los cambios necesarios (que permitan la despenalización del aborto)”.

Y es que, el derecho a decidir es un tema de ciudadanía para las mujeres, jóvenes y niñas, afirmó la defensora. Su no cumplimiento, deja al descubierto que el Estado continúa sin considerarlas titulares plenas de derechos.

“Mientras las mujeres no tengamos posibilidades de tomar decisiones sobre nuestro cuerpo y sobre nuestra vida, seguiremos siendo ciudadanas de segunda o de tercera”.

  1. Paridad en todo.

“La paridad en todos los niveles, no sólo en las candidaturas… Todos y todas las que lleguen a un cargo de elección deben procurar que los espacios que dependen de su ejercicio de gobierno y de acción, deben de estar ocupados e integrados por mujeres, por lo menos la mitad de los puestos”.

  1. Diseño, creación y aplicación de políticas públicas para la erradicación de la violencia de género en contra de las mujeres.

En opinión de Ramos Ponce, por el momento, no hay propuestas de política pública que de manera coordinada garanticen la erradicación y/o prevención de la violencia que atenta contra la vida de las mujeres, jóvenes y niñas de Jalisco.

La mayoría de las existentes, son “propuestas de pequeñas acciones, campañas, programas que están totalmente desarticuladas. Ese tendrá que ser un tema sustancial: la prevención de la violencia contra las mujeres, promover espacios seguros, los espacios públicos deben ser espacios seguros para las mujeres”.

En ese sentido, advierte que este tema tiene que ser considerado como prioritario para cada una de las agendas políticas de las y los aspirantes a cargos públicos en el estado, pues “cuando un lugar es seguro para las mujeres es seguro para todo el mundo”.

Cuando se trabaja por las mujeres, cuando se trabaja en una agenda por las mujeres se trabaja por todas y todos los demás, por toda la sociedad. En términos políticos, cuando consolidamos la presencia y la participación de las mujeres también consolidamos la democracia. En términos sociales, la plena participación de las mujeres en todos los ámbitos fortalece la sociedad. En términos de la seguridad, cuando protegemos a las mujeres y hacemos espacios seguros para ellas, garantizamos espacios seguros para todo mundo”.

 

UNA AGENDA POLÍTICA FEMINISTA

¿Es posible una agenda feminista?, Guadalupe Ramos, advierte que no sólo es posible, sino, necesario y urgente. Esta agenda debería ser, además, “un tema común para todas y todos los candidatos de todos los niveles de gobierno”.

Entre sus principales características, afirma, debe encontrarse un enfoque de interseccionalidad de las mujeres, reconociendo que “no sólo somos un tipo de mujer”.

“Cuando alguien hace una propuesta al “tema” de mujeres, no lo hace desde la agenda feminista, pues cuando habla de “la mujer”, lo hace como si se refiriera a un solo tipo de mujer: esa mujer urbana, clase media, con ciertos privilegios. Entonces, no miran con interseccionalidad la diversidad de mujeres que somos”.

Mujeres negras, mujeres racializadas, mujeres indígenas, mujeres rurales, mujeres lesbianas, mujeres migrantes, mujeres desplazadas, mujeres en condición de discapacidad, todas ellas y las que faltan, han sido olvidadas dentro de los planes de gobierno, en las agendas y en las propuestas de campaña, provocando la agudización de sus vulnerabilidades.

“Si una plataforma política no contiene la interseccionalidad en la agenda de los derechos humanos de las mujeres, no es una agenda feminista” afirmó.

En esto coincidió Rosa María González Carranza, al recordar que “la ética del feminismo es incluyente”.

El pasado domingo 4 de abril, Las Paritaristas una agrupación que se define como “mujeres de todas las expresiones políticas y sociedad civil organizada, unidas por una sola causa, la paridad”, anunció que llevaría a cabo el primer arranque de campaña feminista.

Así fue como 42 mujeres candidatas a diversos puestos de elección popular en el estado de Jalisco, pertenecientes a diversas fuerzas políticas, se reconocieron abiertamente feministas, pero, además, se comprometieron con ello a “arroparse entre sí” y a “impulsar la agenda de todas”.

“Hoy Las Paritaristas hacen un compromiso público de que si eres feministas vas a hablar de los temas que nadie toca” expresó Castañeda vocera de la organización para ZonaDocs. Dicha agenda común a la que estas candidatas se han comprometido a llevar tanto en sus propuestas de campaña, como en el ejercicio de los cargos públicos, atraviesa los temas de: cuidados, aborto legal en Jalisco y su despenalización, la igualdad salarial, la “paridad en todo” y el combate a la violencia política en razón de género, entre otros.

Desde Cladem Jalisco y Mujeres por la Justicia Social Atala Apodaca A.C, Ramos Ponce y González Carranza, consideran que, incluso, más importante que el compromiso que puedan adquirir estas mujeres y hombres candidatos, es que cuando por fin ocupen un puesto gubernamental o legislativo construyan una plataforma de acción inclusiva, diversa, “no sólo de nombre”, sino que “lleve la agenda feminista a la acción del ejercicio público”.

Pues las decepciones hasta ahora han sido muchas:

“Me parece increíble que hay quienes se anuncian feministas y que acaban de terminar un cargo legislativo y que si tu revisas sus propuestas nada tuvieron que ver con una agenda feminista, no hay propuestas donde se hubiera avanzado por los derechos de las mujeres. Seguimos con las mismas necesidades cuando llegaron hace tres años y nos dijeron que llevaban la agenda feminista al Congreso”, expresó la coordinadora de Cladem Jalisco.

Como lo han hecho en sexenios y trienios anteriores, estas defensoras hacen un llamado a la congruencia para quienes se han posicionado públicamente como feministas, a asumir los derechos de las mujeres como una agenda política y no sólo como un “tema más”, no sólo porque es una “pose” conveniente, o porque “está de moda”.

Y a la ciudadanía le invitan a ser vigilantes, críticos y críticas.

“La agenda de género es algo que traes de adentro, desde la ideología, no de pose o de moda. Les exigimos a todos que la hagan verdadera y que acudan a un curso para que sepan qué es la agenda feminista. No inventen mentiras. Nunca más nada de nosotras sin nosotras”.

 

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Dalia Souza
Periodista apasionada de la radio, comprometida con quienes resisten en la exigencia de verdad, memoria y justicia. Creo que el periodismo es una herramienta para construir paz y cambio social.

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