La violencia contra las niñas, adolescentes y mujeres en México va en aumento y sin acciones del Estado para erradicarla: Nosotras Tenemos Otros Datos

Las acciones del Estado para erradicar las diferentes formas de violencia de género y feminicida no garantizan soluciones reales ante las problemáticas que enfrentan las niñas, adolescentes y mujeres en México.

Aunado a ello, la cifra negra de los casos no denunciados, así como, las estadísticas oficiales reconocidas, invisibilizan la magnitud de lo que realmente enfrentan las niñas, adolescentes y mujeres en el país, así lo reconoció la Red Nosotras Tenemos Otros Datos en su balance semestral 2021 sobre violencia de género en México.

En la mesa de diálogo Violencia contra las mujeres: la insostenible emergencia nacional, organizada por la red feminista Nosotras tenemos otros datos, se expusieron y analizaron las cifras de los delitos cometidos contra las niñas, adolescentes y mujeres en el país durante el primer semestre del año 2021, tales como: violencia sexual, esclavitud, desaparición forzada, violencia doméstica, trata y feminicidio.

Por Samantha Anaya/@Sam_An16

La doctora en derecho, con especialidad en derechos humanos, Patricia Olamendi expuso que, en México, la legislación permite “este continuo de violencia de terror anti femenino”, pues además de ser uno de los países más violentos para las mujeres “muchos actos antes ni se conocían, no sólo por no estar clasificados en la ley, sino también por las nuevas acciones del crimen organizado, como la venta de niñas”.

En cuanto a los datos oficiales que ofrece el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), consideró Olamedi, se trata de subregistros, pues los casos que esta dependencia contempla sólo atienden a denuncias y, en varios delitos las víctimas deciden no hacerlo, ya sea por temor, por falta de confianza en las autoridades “competentes”, por el estigma social o por la revictimización que siempre las señala como culpables.

Esto suele ser muy común en los delitos de violencia sexual, en los que únicamente 8 de cada 100 víctimas interpone una denuncia. Y es que, se ha convertido, señaló la experta “en una constante en la vida cotidiana en la vida de las mujeres, y casi nunca se reporta“.

Lo mismo sucede con el delito de feminicidio, el cual, si bien se encuentra tipificado a nivel federal, las autoridades estatales omiten clasificar las muertes violentas de mujeres como tal, situación que invisibiliza la violencia feminicida. A la par, explicó la experta, en el delito de feminicidio está contemplado que, para ser clasificado como tal, deben de existir previamente episodios de otros tipos de violencia.

Violencia doméstica

El año pasado 2020, fueron integradas 220 mil carpetas de investigación por el delito de violencia intrafamiliar y/o doméstica, sin embargo, se cuestionó Olamedi “¿cuántos fueron atendidos?”. Y es que, para ella es claro que esta información es desconocida, pero lo que no es desconocido es que “algunas (mujeres) murieron por esta razón”.

Además, de enero a junio de 2021, este delito se ha posicionado como uno de los de mayor impacto en el país, pues en este periodo de tiempo van 129 mil carpetas de investigación iniciadas:

“La cifra del año pasado va a ser rebasada por mucho, por lo que va a ser más difícil su tratamiento, es decir, las fiscalías están sobresaturadas de este delito y no vemos una estrategia”.

Lesiones dolosas

El año pasado hubo 57 mil 495 mujeres víctimas de lesiones dolosas cometidas por parte de un hombre cercano a ellas: padres, padrastros, abuelos, hermanos, novios, esposos, amigos.

La mayoría de ellas fueron hospitalizadas por fracturas, heridas por armas de fuego, por armas blancas y quemaduras. Este delito también va en aumento, pues en el primer semestre del año 2021 se han presentado 33 mil casos.

Feminicidios invisibilizados detrás de “homicidios dolosos”

En México, 9 muertes violentas de mujeres son tipificadas bajo el llamado homicidio doloso, es decir, cuando el asesino expresa que “no tenía la intención de hacerlo”; esta aseveración en automático disminuye la culpabilidad del presunto responsable y, por lo tanto, su condena, -en el caso de que exista tal-. Lo anterior sucede sin que se tome en cuenta que las razones de género que llevaron al presunto feminicida a hacerlo, además, de la condicionante de ser un hombre, precisó Olamedi.

Olamendi recordó que en el año 2012 en todo el país se tipificó este delito, pero no fue hasta el 2018 que el Secretario Ejecutivo comenzó a capturar los datos duros, esto porque “todo lo concerniente a los derechos de las mujeres pasa por un proceso”, sentenció.

De acuerdo con las cifras oficiales, durante el año 2020 se reconocieron 948 carpetas de investigación por este delito. Mientras que, de enero a junio de 2021 se han registrado 495 casos clasificados como tal.

Frente a esta realidad y reconociendo que muchos casos de feminicidios son tipificados como homicidios dolosos, podríamos sentenciar que, de acuerdo con los datos oficiales y sumando ambas cifras, un total de 20 mujeres y niñas son asesinadas cada día (11 feminicidios y 9 homicidios dolosos).

Violencia machista y crimen organizado

Por su parte, María Elena Carrera apuntó que una de las violencias de género con más presencia en la actualidad son las desapariciones de mujeres, debido al incremento de grupos del crimen organizado.

Asimismo, las denuncias por violación, feminicidios y agresión sexual que se deberían de abrir cada día son igual a cero, a pesar de que en promedio cada 8 horas se comete un feminicidio y cada 25 minutos se comete una violación.

Por otra parte, los estados donde se cometen más feminicidios son: Estado de México, Jalisco, Veracruz, Ciudad de México y Chiapas. Y dentro de estas entidades existen ciertos municipios donde este delito es aún más frecuente: Tlaquepaque, Tlajomulco y Guadalajara, en Jalisco; Culiacán y Hermosillo, en Sinaloa; Juárez, Chihuahua; Irapuato, Guanajuato; Tijuana, Baja California; Tapachula, Chiapas; y Gustavo A. Madero, Ciudad de México.

De aquí, añadió Carrera, que resulte de suma importancia crear políticas públicas a nivel municipal y no sólo nacional, dada la magnitud de la problemática en estas ciudades al interior de los estados y el país.

En otro orden de ideas, aseguró que uno más de los factores que genera el incremento de las cifras de violencia hacia las niñas y mujeres está dado por el surgimiento de “seis nuevas cédulas del crimen organizado” durante la actual administración federal. El nacimiento de estos grupos ha sido precisamente en los estados donde hay más casos de feminicidio registrados. A pesar de ello, exclamó la experta, el Gobierno Federal no quiere reconocer que la actividad de estos grupos se ha expandido y diversificado:

“Ya no sólo se dedican a traficar droga, sino ahora también a la venta de niñas y mujeres para fines de explotación sexual y otras para que sean esclavas domésticas”.

Según explicó, estos grupos del crimen organizado que operan en el interior de los municipios y entidades son:

  • En Baja California y Baja California Sur el Cartel de Encenada.
  • En Sonora, el Cartel de Caborca.
  • En Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Morelos y Aguascalientes, el Cartel Jalisco Nueva Generación.
  • En San Luis Potosí, Los Alemanes.
  • Y en la Ciudad de México, Los Cacholas y Unión Tepito

México indiferente, México feminicida

“Sobre nuestros cuerpos se escribe la guerra en todas sus manifestaciones, despojándonos de nuestra paz, arrebatándolos seres queridos, bienes, territorios, quitándonos la vida misma, el alma, la justicia y la dignidad”, exclamó la defensora de derechos humanos Yadira Sandoval.

Todo ello en un país en donde “las prioridades del Estado están en darle 50 millones de pesos más a la Guardia Nacional, y nada para que nosotras estemos seguras”, sentenció.

En su opinión, hay una “gran deuda pendiente” respecto al acceso a la justicia, la verdad y la reparación para las víctimas, pues “no es posible que los agresores se sientan más amenazados por un tuit o un tendedero de denuncias que por los juzgados”.

Finalmente, apuntó que una nación que se diga democrática debe garantizar seguridad, libertad y paz para las niñas, adolescentes y mujeres.

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Samantha Anaya
Amo pasar tiempo con mi persona favorita: mi mamá. Considero que el ser periodista implica hacer un compromiso con la verdad, la justicia, la empatía y, sobre todo, con las personas.

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