El 25% de las víctimas de trata en Norteamérica son personas migrantes

En México, el 13% del total de las víctimas de trata son personas extranjeras, de éstas el 88% son mujeres provenientes de al menos 28 países del mundo, en su gran mayoría de Sudamérica y Centroamérica, de acuerdo con el Diagnóstico sobre la Situación de la Trata de Personas en México 2019.

En el marco del Día Mundial contra la trata de personas, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) llevó a cabo el conversatorio “Miradas del sur: la trata de personas en el contexto migratorio”, como parte de la serie de conversatorios Corazón Azul: Uniendo voces contra la trata de personas.

El objetivo de este diálogo entre personas expertas y autoridades fue visibilizar este grave delito y su impacto en la frontera sur de México, particularmente en las poblaciones migrantes, además de generar el diálogo entre diversos actores y el ejercicio de buenas prácticas en la materia.

Por Aletse Torres Flores / @aletse1799

Fotografía de portada Oficina Regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe.

La trata de personas es un grave delito y violación a los derechos humanos; si bien, cualquiera puede ser una de sus víctimas, algunos sectores de la población son más vulnerables a caer en estas redes. Particularmente, las personas en movilidad humana, que no gozan de sus derechos al tránsito libre y seguro quedan en un mayor grado de desprotección y son propensas a ser víctimas de este crimen.

De acuerdo con Mario Cordero Véjar, coordinador del Área contra la trata de personas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), las diferencias entre trata de personas migrantes y el tráfico ilícito de personas migrantes, pueden entenderse a través de cuatro puntos clave:

  1. El consentimiento. En la trata no lo hay, pero sí en el tráfico.
  2. El nivel. El tráfico es transnacional, mientras que, la trata puede ser interna, nacional e internacional.
  3. La explotación. En el tráfico no existe pues su relación con el perpetrador termina al llegar a su destino.
  4. La fuente del beneficio. En el tráfico, transportar a las personas es lo que remunera económicamente. Al contrario, en el delito de trata, las personas son la “mercancía”.

Cordero destaca que el primer acercamiento en el caso de las personas víctimas de trata pueden ser las rutas que utilizan en su traslado, puesto que, son las mismas que manejan los grupos criminales para llevar a cabo sus delitos.

Al respecto, Raúl Arturo Ramírez Ramírez, Director General de la Quinta Visitaduría General de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), reconoce que estas rutas se vuelven peligrosas y solitarias debido a la falta de vigilancia y apoyo de las autoridades gubernamentales, facilitando la captación de las personas migrantes por el crimen organizado.

Por su parte, Dana Graber, representante-jefa de Misión de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), advierte, respecto a las personas tratantes, que el uso de plataformas digitales ha sido una forma de aproximarse a sus víctimas, haciéndose pasar por “amigos” o “amigas” en las redes sociales, jugando en línea con menores de edad o anunciando “trabajos”, aprovechándose de la situación de desempleo.

Como muestra de ello, en 2020 el 22% de las personas tratantes utilizaron las redes sociales para atraer a sus víctimas, mostrando un incremento tres veces mayor respecto al año pasado, según el primer Informe de Trata de Personas (2019 – 2020), del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia.

¿Qué factores incrementan el riesgo en el contexto migratorio?

 

En su experiencia, Gladys Eelena Bonifaz, encargada de la Unidad de Prevención del Delito y Política Criminal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de Chiapas, ha detectado que uno de los principales factores de riesgo es la falta de comunicación entre las familias. Considera que estas situaciones pueden llegar a ocasionar en la persona un vacío emocional que fácilmente puede “ser llenado” a través de “una supuesta pareja o que les dé la promesa de una nueva familia”.

Otro factor, precisa, es el deseo de una mejor calidad de vida, las “ganas de salir adelante”. Este mismo discurso ha sido utilizado “como carnada” por las personas tratantes, quienes se han aprovechado de esta búsqueda legítima para lucrar con sus vidas.

Claudia Maselli, Procuradora Adjunta de la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guatemala, advierte también que la falta de ingresos es usada por los autores del delito, prometiendo un trabajo que “sacie” todas sus necesidades. A su vez, la falta de conocimientos de sus derechos y el poco o nulo acercamiento a las autoridades, les deja en una situación llena de amenazas de muerte o de retorno a sus países.

Para Elsa Simón, directora de la organización Por la Superación de la Mujer A.C. la soledad juega un papel importante, así como, la falta de redes de apoyo, de recursos y de conocimiento, las cuales orillan mayormente a las mujeres o infantes a aceptar la “invitación” a espacios donde terminan explotándoles sexual y laboralmente.

¿Cuáles son los retos?

Para las personas expertas, defensoras y autoridades en la materia, el reto social y estructural está en entender que las personas son vulnerables no por su situación de movilidad, sino por las condiciones de riesgo a las que están expuestas.

En opinión de Juan Meixueiro integrante de la CNDH, resulta urgente implementar las sanciones correspondientes a las personas tratantes y, en el caso de las víctimas, apoyarles y acompañarles en todo su proceso, tanto jurídico como psicológico. Sobre esta población en especificó, puntualiza que es necesario analizar el contexto de las víctimas, reconocer si viven xenofobia, discriminación y/o exclusión, y encontrar si su situación facilita que “caigan” en estas redes.

¿Qué acciones deben tomarse?

La situación de la frontera sur es compleja, no existe un conocimiento como tal del delito de trata por parte de la población lugareña ni de quienes llegan. Por ello, el agente migratorio José Cruz del Instituto Nacional de Migración (INM) precisa que se debe realizar un trabajo en conjunto entre las instituciones, las autoridades gubernamentales y la sociedad civil.

La capacitación y formación del personal de estas dependencias es, además, fundamental para crear mecanismos con un enfoque de derechos humanos y de género que ayuden a detectar A quienes están siendo víctimas de trata. Aunado a ello, es urgente la implementación de los protocolos de atención y apoyo a las y los sobrevivientes; estos últimos son vitales para una valoración adecuada acorde al perfil de cada persona.

Por último, para Maselli es necesario reconocer la diversidad de los flujos migratorios, así como, sus necesidades, para atender y erradicar esta problemática nacional e internacional:

“Nos la pasamos echando culpas, señalando que no se está haciendo nada, pero ¿qué estamos haciendo nosotros? Es momento de ayudarnos entre todos y construir un mejor futuro” finalizó.

Puedes ver el conversatorio completo en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/125269014208515/videos/1748996075309336

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Aletse Torres
Vivo de café, amo los gatos, no creo en las etiquetas. Desde niña quise ser periodista por Spiderman, me invento unas fotos, cubro cualquier tema con pasión, respeto y verdad.

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