“10 mantras” ciudadanas para solucionar la crisis del agua en México

El uso inadecuado del agua en México y el mundo ha provocado una grave crisis multidimensional, para atender sus efectos negativos resulta urgente implementar una nueva cultura hídrica que sea integral, ciudadana y basada en los derechos humanos.

Por ello, el Parlamento Mexicano Juvenil por el Agua en conjunto con la Red del Agua UNAM, México Unido Contra la Delincuencia y la Red Mexicana de Cuencas desarrollaron el Webinar: ‘’Los 10 mantras ciudadanos del cuidado del agua”, con el objetivo de crear conciencia en las y los ciudadanos y proponer nuevas ideas y estrategias que contrarresten los efectos del uso desmedido de este recurso finito.

Por Jacqueline López / @jacqueline_lope

‘’La situación del agua en México es de crisis, el cambio climático ha agravado sus efectos desatando mayores problemas’’ señala Alberto Alarcón integrante del Parlamento Mexicano Juvenil por el Agua. A decir del colectivo, esta crisis se debe a 10 grandes problemáticas:

  1. Sobreexplotación del agua.
  2. Contaminación.
  3. Fugas
  4. Uso ilegal del agua.
  5. Corrupción.
  6. Cambio climático.
  7. Crecimiento urbano y económico desordenado.
  8. Normatividad y visión técnica desactualizada.
  9. Insuficiente presupuesto y liderazgo gubernamental.
  10. Falta de gobernanza e integridad hídrica.

En ese sentido, el colectivo informó que, el esquema mexicano se ha basado en la sobre centralización de las decisiones y obras de infraestructura, excluyendo de las decisiones la multidisciplina, la equidad de género, la gestión comunitaria, intergeneracional y basada en los derechos humanos, así como, la transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana.

De tal manera y reconociendo que se trata de problemas con un carácter intergeneracional, resulta fundamental incluir la participación ciudadana de jóvenes y adultos, principalmente, porque los efectos y problemáticas que rodean al agua no sólo impactan el presente, sino también el futuro.

Frente a este escenario complejo, el Parlamento Mexicano Juvenil por el Agua presentó 10 propuestas para promover una nueva cultura del cuidado del agua; a estas las ha decidido llamar “mantras”, ya que, según explicaron, buscan convertirse en afirmaciones positivas y aplicables para mejorar las actitudes y acciones personales y sociales alrededor de este vital líquido.

Así mismo, la propuesta del parlamento consiste en “reflexionar y criticar los discursos tradicionales del cuidado del agua’’, los cuales, han sido reproducidos por años a través de los medios de comunicación, escuelas y comunidades. Y es que, si bien advierten que han sido consejos y discursos necesarios, resultan insuficientes para atender la complejidad de la problemática y que no sólo se vincula con el sector doméstico:

“Estos cuidados desplazan la responsabilidad del cuidado del agua hacia solo un sector de la población, dejando ver solo al sector doméstico como el único responsable, sin considerar el rol de la industria productiva y gubernamental, los cuales hacen un uso más intensivo del agua’’ aseguró Juan Alberto, integrante del colectivo.

También, consideraron que al desplazar la responsabilidad solamente a un sector, estos discursos distorsionan la comprensión sobre la corresponsabilidad que tienen todos los sectores en el cuidado del agua, por lo que, es de suma importancia transitar de un cuidado individual a un cuidado colectivo con recomendaciones sistémicas e integrales.

Los 10 mantras ciudadanos del cuidado del agua.

  1. Conocemos la fuente: nuestras cuencas y áreas naturales locales. Todas las personas viven en cuencas hidrográficas, mismas que han sido urbanizadas y, así mismo, afectadas. Por lo que, se debe participar en jornadas de limpieza y reforestación con especies locales. En el caso de los gobiernos, estos deben participar y garantizar la conservación de aquellos espacios que no han sido urbanizados y las empresas cooperar en ello.
  2. Instalamos equipo ahorrador y enotecnias. Hacer pequeños ajustes en el hogar resulta muy benéfico para el ahorro del agua, instalar baños, regaderas y grifos ahorradores, así como sistemas de captación pluvial, baños secos y filtros purificadores del agua. Estas acciones ayudan a mejorar la huella hídrica, evitando el uso excesivo del agua y provocando mayores ahorros económicos. Sin embargo, esta recomendación no solo es para los hogares, sino también para el resto de los sectores.
  3. Consumimos menos carnes rojas, así como alimentos y bebidas ultra industrializadas. Consumirlos requiere un enorme uso de agua, por lo que, la huella hídrica que generan es enorme; muestra de ello es que, tan solo para un kilo de carne de vaca se requieren 15 mil litros de agua. Además, el consumo de estos productos genera gases que ocasionan el cambio climático, así como grandes cantidades de aguas residuales las cuales contaminan ríos, mares y océanos.

De tal forma, proponen las siguientes alternativas para cambiar hábitos y consumos de carnes rojas y alimentos industrializados.

Para las personas en general: consumir mayor cantidad de proteínas vegetales; sustituir bebidas con grandes cantidades de azúcar por bebidas hechas de forma natural con frutas temporales; comprar en mercados locales sin empaques; planear el consumo semanal para evitar el desperdicio alimenticio. Para el gobierno: promover políticas de sistemas alimentarios sostenibles. Para las empresas: ofrecer productos nutritivos y con etiquetaje claro sobre los aportes de los alimentos.

  1. Evitamos la moda desechable (Fast Fashion) y el sobre consumo de tecnología, así como productos desechables. Todos los productos que se consumen directa o indirectamente implican el empleo de grandes cantidades de agua para su fabricación, además de minerales, químicos y energía. Tan solo para la fabricación de un teléfono celular se necesitan 23 mil 200 litros de agua, provocando aguas residuales y desechos sólidos que lo único que generan es contaminación y una enorme huella hídrica.

Las alternativas que el Parlamento propone para reducir este consumo son: optar por ropa y calzado producidos nacionalmente y de forma sustentable; comprar productos de segunda mano para darle una nueva vida a aquello que ha sido desechado; cuidar las pertenencias dándoles mantenimiento; elegir productos de calidad y, por supuesto, consumir de forma responsable e informada.

A su vez, el gobierno deberá promover una economía ecológica y circular que permita incentivar a las empresas a crear cambios productivos.

  1. Conocemos nuestros derechos humanos al agua y al saneamiento. El derecho al agua es reconocido de manera muy reciente en México, fue incluido en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 2012 y, aunque es un derecho, también se debe pagar por su consumo, por lo que, debe garantizarse que sea suficiente, fiable, continuo, seguro y accesible para todas las personas, de lo contrario este derecho estaría siendo violado.
  2. Nos informamos quienes son las autoridades responsables de la gestión del agua.

Las principales instituciones responsables de cuidar el agua son: la Comisión Nacional del Agua, (CONAGUA) la cual administra las aguas nacionales, supervisa, inspecciona y sanciona usuarios; la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, (PROFEPA) esta se encarga de inspeccionar las aguas residuales y desechos sólidos, así como de sancionar y vigilar el cuidado de los ecosistemas; también el Congreso de la Unión, este es responsable de la gestión del agua pues se encarga de crear leyes en la materia del agua. A estas 3 instituciones se suman muchas más que todas y todos los ciudadanos deben conocer.

  1. Nos involucramos colectivamente en todas las problemáticas locales del agua.

La unión de todas y todos los ciudadanos es clave para la crisis del agua, pues de manera individual no se resolverá. Por ello, es importante socializar, compartir las preocupaciones y problemáticas que le rodean para poder actuar en colectivo generando propuestas. En ese sentido, los gobiernos deberán tener mayor apertura al diálogo para generar acuerdos con las comunidades; mientras que, las empresas deben dejar de vulnerar los derechos humanos, tal y como lo establece la ley Nacional de Aguas Nacionales, la cual reconoce que la prioridad de este recurso debe ser para uso doméstico y público.

  1. Exigimos transparencia, rendición de cuentas y espacios de participación a nuestras instituciones del agua. La participación y la información es necesaria, ya que de esta forma se podrá mejorar su uso, disposición y acceso como un derecho garantizado para todas y todos.
  2. Denunciamos ante las autoridades correspondientes. Es importante reconocer que se deben denunciar los actos que promuevan la crisis del agua, tales como: pozos ilegales, contaminación del agua, entre otros, dichas denuncias deberán presentarse ante las instituciones responsables.
  3. Exigimos a las y los candidatos propuestas reales y resultados a las instituciones. Para el Parlamento esta décima propuesta es un elemento prioritario de la participación ciudadana para conocer y exigir los resultados de las y los futuros funcionarios públicos a cargo.

‘’La crisis del agua solo se solucionará por la vía democrática’’ aseguró Juan Alberto quien consideró que la sociedad no solo es usuaria del agua, sino que también debe participar de su cuidado y resguardo, replanteando la relación entre: agua-cuencas-sociedad-instituciones-empresas.

Finalmente, invitaron a todas y todos los ciudadanos, empresas y gobiernos a comenzar a aplicar los 10 mantras propuestos y, con ello, promover cambios reales que se acerquen a acabar con la crisis del agua en México y el mundo.

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Jacqueline López
Estudiante de Criminologia, criminalística y técnicas periciales. Feminista. Apasionada por contar la verdad, pedir justicia y respetar los derechos humanos.

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