Ante la ausencia del Estado, la ODI llama a no callar y prevenir el abuso sexual infantil

#YaNoEsUnSecreto que en México varias escuelas han sido capturadas por redes de explotación sexual infantil. Sin embargo, las autoridades no han hecho lo suficiente para investigar ni prevenir más casos. En respuesta a dichas omisiones, la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia A.C. llama a madres, padres y personas tutoras para que le hagan saber a las infancias que pueden escucharles y protegerles de cualquier abuso.

Por Ximena Torres / @ximena_tra

En julio de 2021 la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia A.C. (ODI) dio a conocer a través de su informe “Es un secreto” que en México, hay escuelas primarias y preescolares tomadas por redes de explotación sexual infantil. A más de dos meses de los hallazgos ni Secretaría de Educación Pública (SEP), ni las fiscalías locales y federal han respondido o tomado acciones al respecto.

Ante la ausencia del Estado y el regreso a clases, la ODI ha lanzado la campaña #YaNoEsUnSecreto para recordarles a quienes se encargan de la crianza y cuidado de niños y niñas, que pueden prevenir abusos diciéndoles que:

“Si en la escuela pasa algo que les molesta les pueden contar. Que ellos, como madres, padres y personas tutoras, les van a creer y les pueden proteger. Que saben que cuando pasa algo que lastima entre un adulto y un niño o niña, nunca es culpa del niño. Y que saben que a veces, engañan a las niñas y niños para que digan nada, pero que son mentiras y ellos si los pueden proteger”.

Ese es parte del mensaje que desde finales de agosto se comparte en las redes sociales de profesores, profesoras, activistas y algunos artistas. La apuesta es llegar al mayor número de personas para ofrecer el discurso como herramienta de prevención.

A decir de la ODI, la importancia de hacerle saber a las infancias que pueden hablar con libertad después de sufrir un abuso se debe a que, en los casos documentados de abusos hay un patrón de amenazas severas contra los niños y niñas para silenciarlos. Eso los deja sin los “medios accesibles para denunciar”. Además de que los padres y madres tampoco tienen información adecuada para detectar posible violencia sexual.

El informe “Es un secreto” contabiliza 18 casos, en siete entidades de México, donde niñas y niños de entre 3 y 7 años fueron víctimas de violencia sexual dentro de sus escuelas primarias y preescolares. Todo lo anterior sucedido entre 2011 y 2018.

A partir de lo documentado también se identificaron “patrones delictivos marcados por acciones organizadas entre varios adultos y perpetradas de manera masiva”. A pesar de eso, las fiscalías locales y la federal tratan cada caso como aislado, fragmentan la investigación, excluyen a las víctimas y eso se ha traducido en una garantía de impunidad.

La Ciudad de México encabeza la lista de casos de explotación sexual infantil con seis escuelas señaladas. Le sigue Jalisco con cuatro. Oaxaca, Morelos y el Estado de México registraron dos en cada uno y tanto San Luis Potosí como Baja California tuvieron uno respectivamente.

Sin embargo, la ODI reconoce que es imposible estimar cuántos casos similares y no registrados puedan existir. La organización tiene indicios de que los 18 hallazgos documentados no son los únicos, pero no obtuvo más detalles para oficializarlos.

“Si el gobierno es insensible e irresponsable con el cuidado de los hijos e hijas, nosotros como sociedad, como medios de comunicación, como padres y madres, sí podemos protegerlos. Entonces se la ODI les da esta información para que, por lo menos, sea más difícil que las infancias sean víctimas de abuso” dice Mariana Gil, abogada integrante de la ODI.

La no respuesta de las autoridades provoca que las exigencias presentadas en el informe se repitan en la campaña #YaNoEsUnSecreto.

Entre ellas están que exista una investigación seria y diligente que garantice la rendición de cuentas y los derechos de las víctimas; que se garanticen escuelas con infraestructura transparente para niños y niñas; que se adopten métodos especializados para escuchar a niños y niñas víctimas en las fiscalías; y que la SEP modifique sus procedimientos administrativos, de forma que se privilegie la intervención de las fiscalías ante cualquier denuncia.

“Nos dimos cuenta que cuando la SEP se entera de un caso de violencia sexual lo “resuelve” internamente. Cambian al maestro, lo llevan al área administrativa, le dan alguna atención al niño, pero no levantan las denuncias ni dan toda la información a las autoridades que deberían investigar los delitos” explica Mariana Gil sobre la última exigencia.

La ODI reconoce que no es agradable hablar de abuso sexual con niños y niñas. No obstante, #YaNoEsUnSecreto es una campaña que invita a no callar, pues hacerlo significa dejar solas a las infancias, y en México ya no es posible seguir esperando a que alguien más haga algo.

 

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Ximena Torres
Estudiante de periodismo, fotógrafa y reportera feminista trabajando por hacer el periodismo en el que creo. Interesada en temas como justicia para las mujeres, salud, movilidad e interculturalidad. Ganadora del Premio Jalisco de Periodismo 2019.

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