Misoprostol, una alternativa segura y viable para abortar

En Jalisco y en México el misoprostol es un método seguro al que mujeres y personas con capacidad de gestar pueden recurrir para abortar y garantizar su derecho a la autonomía reproductiva y a decidir sobre su proyecto de vida.

En esta nota te compartimos todos los detalles sobre este medicamento también avalado por la Organización Mundial de la Salud y la Secretaría de Salud en México para gestionar las interrupciones legales y voluntarias del embarazo, así como, la entrevista con la responsable de asuntos clínicos de Ipas México, la Dra. Claudia Martínez López quien reconoce que este procedimiento es seguro para los abortos autogestionados.

Por Samantha Anaya/@Sam_An16

En 28 de las 32 entidades del país el aborto aun es un delito, por ello, el misoprostol es una alternativa segura y viable para la interrupción del embarazo autogestionado por mujeres, personas con capacidad de gestar y colectivas feministas que les acompañan en este proceso fuera de los hospitales e instituciones públicas.

El Instituto Guttmacher reveló que en México cada año ocurren 71 embarazos no planeados por cada 1,000 mujeres en edad reproductiva, tasa que es muy similar a la estimada para toda la región de América Latina y el Caribe (72 por 1,000), esto de acuerdo con un informe publicado en el año 2013.

El Instituto enfatiza que la ilegalidad del aborto no evita su práctica, pues se estima que la mitad (54%) del total de embarazos no planeados en México se resuelve mediante un aborto inducido, a pesar de las restricciones legales.

Hasta la fecha del informe, se estimaba que se practicaban alrededor de un millón 26 mil abortos inducidos cada año, lo que representaba una tasa estimada de 38 por cada 1,000 mujeres de entre 15 y 44 años de edad.

¿Qué es el misoprostol?

A lo largo de los últimos 10 años, la ciencia ha desarrollado medicamentos que han demostrado ser muy seguros para la interrupción del embarazo. Estos son: el misoprostol, cuyo origen data de un poco más atrás, después de que en 1985 el laboratorio Pfizer patentara Cytotec, medicamento cuya sustancia activa es el misoprostol; y la mifepristona, un complemento que vino a incrementar la eficacia y seguridad del uso de este método.

Ambos medicamentos ayudan a la interrupción del embarazo y son un complemento. La mifepristona bloquea la acción de la hormona que se conoce como progesterona, la cual es vital en el proceso de embarazo; además, anula ese efecto a nivel del útero y hace un desprendimiento de la capa basal del saco gestacional. De manera complementaria el misoprostol favorece el reblandecimiento del cuello uterino, la generación de contracciones uterinas y progresivamente que haya la expulsión del producto.

La ficha farmacológica del misoprostol indica que puede ser empleado para el tratamiento de úlceras gástricas y ciertos tipos de gastritis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo recomienda también para inducir el aborto temprano o avanzado, prevenir o tratar hemorragias obstétricas, entre otras condiciones ginecobstétricas

Ante un contexto en el que se niega el acceso a este derechos, y al ser una alternativa económica en comparación a otros medicamentos (el precio de una caja de misoprostol en las farmacias del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) va de los 300 a los 2 mil pesos), el misoprostol es uno de los métodos más empleados para la interrupción segura del embarazo, así lo refiere también la Dra. Claudia Martínez, responsable de asuntos clínicos de Ipas México.

¿Cómo utilizarlo?

El Programa para la Interrupción Legal del Embarazo en los Servicios de Salud del Estado de Jalisco señala que el régimen combinado que utiliza mifepristona y misoprostol se considera el estándar de oro por su eficiencia, seguridad y menores efectos colaterales. Sin embargo, la doctora Claudia Martínez de Ipas México enfatiza que, si bien, el esquema combinado es el idóneo, lo cierto es que, al menos en América Latina, no hay garantía de su disponibilidad en todos los países de la región, incluso cuando es considerada un medicamento esencial.

“Difícilmente lo vas a encontrar en todas las farmacias de Jalisco, o de la Sierra de Oaxaca. Cuando se piensa en un tema de desarrollo integral, específicamente de salud reproductiva, hay ciertos medicamentos que sí o sí deberían de tener los estados en sus servicios de salud para prevenir cualquier tipo de complicación o mitigación de daños. Por ejemplo, es importante tener la oxitocina para prevenir la hemorragia, es importante tener anticonceptivos porque es una manera de mejorar el desarrollo sostenible de una salud sexual y reproductiva completa para las mujeres en etapa reproductiva”, agrega la doctora.

Sin embargo, a pesar de que el régimen combinado es señalado como el idóneo, el misoprostol es un medicamento que permite a las mujeres y personas con capacidad de gestar realizar un aborto sin que pongan en riesgo su vida y su salud con procedimientos clandestinos e inseguros. El misoprostol, al igual que muchos otros medicamentos, no requiere de una receta médica para poder ser adquirido en farmacias de todo el estado.

Antes de adquirirlo te compartimos algunas especificaciones técnicas que debes de tener en cuenta antes de adquirirlo. Además del nombre popularmente conocido tiene otros comerciales según el laboratorio que lo produzca, como: Cytotec, Cyrux y Misoprostol GI, yTaneciprol, principalmente; y la cantidad de misoprostol por pastilla es de 200 microgramos (mcg).

La Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, la Secretaría de Salud del estado de Oaxaca e Ipas coinciden en que el misoprostol es un medicamento completamente seguro para la interrupción del embarazo hasta la semana 12 de gestación. Durante las 10 primeras semanas puede ser utilizado sin acompañamiento médico; mientras que, a partir de las semanas 11 hasta la 12 o 13 es necesario contar con el acompañamiento de una profesional de la salud. De acuerdo con estos el uso adecuado del misoprostol es el siguiente:

  • Es necesario administrar 3 dosis de 4 pastillas de 200 microgramos (mcg) con una diferencia de 3 horas, es decir, después de la primera dosis se deben esperar 3 horas para la siguiente dosis, y del mismo modo con la tercera dosis.

La dosis debe administrarse por vía bucal (entre la encía y la mejilla) o vía sublingual (debajo de la lengua). Si es por vía bucal, se deben colocar dos pastillas de cada lado. Si es por vía sublingual, las cuatro pastillas deben colocarse debajo de la lengua. Es fundamental que se tome la tercera dosis aun cuando existan sospechas de que el tejido ya fue expulsado.

Marcha 26s “Por los abortos con amor, seguros y sin miedo”. Fotografía Ximena Torres

Ipas recomienda, además, para aquellas personas usuarias que acceden a este método y no desean un embarazo posteriormente, que inicien con un método de anticoncepción de inmediato (excepto DIU). La fertilidad regresa el mismo día de la primera toma de misoprostol.

¿Qué efectos pueden manifestarse?

  • De 30 o 4 horas después de que la mujer o persona gestante ingiere el medicamento comenzará a presentar: sangrado vaginal y cólicos más fuertes que los de una menstruación.
  • Durante las 24 horas siguientes a la segunda dosis, la mujer o personas gestante expulsará: coágulos de diferentes tamaños (normalmente entre 2 y 7 cm), tejido y el saco gestacional).
  • Los cólicos serán dolorosos y para controlarlos se puede tomar ibuprofeno de 400 mg (1 tableta 30 minutos antes de la toma del misoprostol, y luego una tableta cada 8 horas hasta que no haya dolor).
  • El sangrado podrá durar de una a dos semanas más. En algunos casos, puede persistir un manchado irregular hasta cuatro semanas después de que se usó el misoprostol.
  • Es normal presentar:
    • Náuseas
    • Vómito
    • Mareo
    • Escalofríos
    • Fiebre
    • Dolor de cabeza*

* Los síntomas deben desaparecer en un máximo de 24 horas después de tomar la última dosis de misoprostol.

Siempre se debe confirmar que el proceso de expulsión se ha completado para evitar una infección que ponga en riesgo a la mujer o persona gestante.

Algunas de las formas más simples de confirmar si el proceso ha concluido satisfactoriamente es que 2 o 3 semanas después de usar misoprostol se debe:

  • Hacer una prueba de embarazo, de sangre u orina.
  • Hacer un ultrasonido pélvico.

Sin embargo, puede haber complicaciones ajenas al medicamento, por lo que es importante estar alerta a las siguientes señales para identificar a tiempo una emergencia médica:

  • Sangrado abundante que empape dos o más toallas higiénicas grandes o “maxi” por hora (que durante dos horas consecutivas se deban usar cuatro toallas o más).
  • Reacción alérgica al medicamento en forma de ronchas o sarpullido.
  • Si hay dolor abdominal intenso que no se alivia con ibuprofeno puede ser indicio de un embarazo ectópico (fuera del útero).
  • Si hay fiebre (mayor a 38ºC) por más de cuatro horas seguidas o que se presenta por más de 24 horas después de tomar la última dosis de misoprostol.
  • Malestar (náuseas, vómito, diarrea, entre otros) que persista por más de 24 horas después de tomar la última dosis.
  • Mareo intenso o desmayo.
  • Flujo vaginal con olor desagradable.

¿Qué tan seguro es?

La OMS afirma que el aborto con medicamento tiene una efectividad del 94% y complicaciones graves en menos del 1% de los casos. A pesar de esto, no todas las mujeres o personas con capacidad de gestar pueden consumir misoprostol debido a que algunas podrían tener reacciones alérgicas o, en caso de que se trate de un embarazo ectópico, el aborto con medicamento no podrá interrumpirlo. Debido a lo anterior, la OMS recomienda visitar a una médica ginecóloga antes y después de realizar el aborto.

Por su parte, la doctora Claudia Martínez de Ipas enfatiza que el uso de misoprostol es sumamente efectivo:

“Lo que significa que tú utilizando este medicamento en las dosis correctas es muy poco probable que tengas complicaciones como hemorragias, infecciones que terminan en terapia o hospitalización; esto puede suceder en menos del 1% de las situaciones”, precisa.

La doctora Martínez puntualiza que si se acerca la información correcta del uso adecuado de misoprostol “ya tendríamos que ir eliminando esta idea de que eso va a terminar mal, porque es lo contrario: el hecho de acceder al aborto en una condición segura, así estés en un contexto legal o ilegal es un procedimiento todavía más seguro en comparación a cuando se tiene un parto o una cesárea, donde el riesgo de complicaciones es hasta 8 veces mayor”.

El derecho al aborto seguro, legal y gratuito: un asunto de salud pública

“No hay que ver el tema del aborto como un tema religioso o como un tema de conciencia, sino más bien como uno de salud pública. Lamentablemente seguimos viendo a mujeres que exponen su vida a procedimientos inseguros porque no logran identificar un servicio que pueda dar este tipo de atención. Por un lado, es difícil para ellas encontrar socialmente a alguien con quien compartirlo, alguien que las pueda acompañar, hasta el rechazo que viven en los mismos servicios de salud. Los abortos inseguros, a nivel nacional, siguen ocupando el quinto lugar en muerte materna, muertes que por completo se hubieran podido prevenir”, sentencia la doctora Claudia Martínez.

La especialista también puntualiza que, además de no garantizar el acceso a este derecho humano, el Estado mantiene otras deudas pendientes con las mujeres y personas con capacidad de gestar, entre ellas la educación sexual integral y el acceso a métodos anticonceptivos:

“Cuando tú analizas todas las posibles razones por las que una mujer necesita interrumpir te das cuenta de que parte desde el hecho de que no se habla claramente sobre una sexualidad segura, una sexualidad satisfactoria. Hay muy poca información integral cuando se está en la formación y en la transición desde la etapa de niñez hasta la adolescencia, y que por otro lado también hay otros factores que puede jugar para que no puedan acceder a métodos anticonceptivos”.

Esencialmente, otro factor determinante para el acceso a estos derechos sexuales y reproductivos es que las y los profesionales de la salud no conocen cómo funciona cada uno de los métodos anticonceptivos y “entonces dan una mala orientación a las mujeres”, refiere la doctora Martínez. En ese sentido, advierte que frente a la escasa cobertura en salud reproductiva puede existir la posibilidad de que el método anticonceptivo falle, además, puntualiza que “hay diferentes situaciones a lo largo de la vida reproductiva de la mujer que pueden hacer necesaria la interrupción del embarazo”.

Por otro lado, la doctora afirma que en el país hay mucho desconocimiento alrededor del tema del desarrollo embrionario y fetal, lo que condiciona no sólo la despenalización del aborto en los congresos, sino la social, entre quienes creen que “están protegiendo una vida”:

“Reconocemos que hay vida en esas células, pero eso no significa que sea una persona como tal, no tiene una conciencia, un alma, ni percepción del dolor. Por otro lado, el hecho de ponderar, no se puede caer en dar más valor al derecho del producto que se está gestando, en comparación a los derechos de la mujer o la persona gestante, ya que ella sí es una persona sujeta de derechos, con capacidad de decisión y que está pasando por una situación que amerita interrumpir el embarazo”.

En ese sentido, la interrupción legal del embarazo hasta las 12 semanas ha sido un consenso entre autoridades y especialistas en México debido a dos situaciones determinantes: 1) se cuenta con un amplio rango de seguridad cuando se hace una interrupción del embarazo con la tecnología correcta; y 2) en esta etapa del desarrollo embrionario hay una inmadurez corporal del producto.

“Esta idea que promueven sobre que hay un dolor o palabras que provienen del feto es completamente erróneo, porque lo cierto es que las percepciones del dolor, a partir del desarrollo del sistema nervioso, no van a ocurrir hasta un segundo trimestre avanzado. Si nos centramos únicamente en la interrupción del embarazo antes de las doce semanas, hay menos probabilidad de que sea un volumen grande: cuando se está ante una gestación de 10 u 11 semanas el producto tiene una longitud de menos de 3 cm” concluyó.

La especialista finaliza mencionando que sin importar la situación por la que una mujer o personas con capacidad de gestar decida interrumpir el embarazo, el tema del aborto sigue siendo una decisión única y personal que le concierne al Estado garantizar desde los derechos humanos y la salud pública, no moralista ni religiosa.

Te compartimos un par de infografías que concentran la información más relevante sobre el uso del misoprostol.

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Samantha Anaya
Amo pasar tiempo con mi persona favorita: mi mamá. Considero que el ser periodista implica hacer un compromiso con la verdad, la justicia, la empatía y, sobre todo, con las personas.

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