“Rasurar a alguien en contra de su voluntad también es tortura”: la denuncia de Fabián desde el Cefereso 11

“Aquí nos roban nuestra identidad, nuestra individualidad, nos niegan tener un aspecto decoroso que nos haga respetarnos y sentirnos bien; pisotean nuestra dignidad sin importarles pisotear nuestra “Carta Magna” o cualquier ley que trate sobre derechos humanos. Quiero que alguien les explique que rapar y rasurar a una persona en contra de su voluntad actualmente es una mutilación y un acto indignante de tortura”. Esta es la carta de Fabián, un hombre privado de la libertad que denuncia una de las múltiples violaciones a sus derechos que ha vivido durante su reclusión.

Con su escrito llama a diversas autoridades y organismos, como la Comisión Nacional y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Presidente de México y la Suprema Corte de Justicia, para que atiendan a su exigencia de dignidad y justicia.

Por Ximena Torres / @ximena_tra

Fabián es un hombre privado de la libertad desde hace 10 años en Sonora, en lo que oficialmente se llama el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 11. Él prefiere nombrarle Centro Federal para el Resentimiento con la Sociedad, pues en su tiempo ahí dentro ha comprobado que la humillación, las amenazas y la segregación son el pan de cada día.

A pesar de que Fabián está recluido desde hace más de una década, todavía no tiene una sentencia. Esa es una de las tantas violaciones a sus derechos, pues el Código Nacional de Procedimientos Penales dice en su artículo 165 que la prisión preventiva (reclusión antes de la sentencia) no puede exceder dos años en ningún caso.

Esta vez, Fabián escribe para denunciar la tortura psicológica y la mutilación en su contra. Hace una llamado de ayuda para que se respete su persona, su imagen, su dignidad y su valía.

Él tiene un padecimiento llamado Rosácea Crónica Aguda que le impide rasurase como lo obligan en el Cefereso. Conservar su cabello, bigote y barba por razones de salud ha sido motivo suficiente para que las autoridades del Centro lo amenacen, lo humillen y lo segreguen injustamente.

Por la situación anterior Fabián hizo una queja en la Comisión Nacional de Derechos Humanos en abril pasado, pero no ha tenido respuesta alguna. “Acuérdate donde estás y de tu posición” le dijo la visitante de Derechos Humanos que lo atendió.

La violencia contra Fabián va en contra de los derechos básicos incluidos en la legislación nacional y otros instrumentos internacionales como Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos: “todas las personas privadas de la libertad deben ser tratadas con el respeto debido a su dignidad y valor inherentes al ser humano”.

La voz a continuación es la de Fabián, quien tiene muy claro que él y todos sus compañeros merecen un trato digno. “Las razones por las que está en ese Cefereso no deben justificar la violación a sus derechos ni la tortura que ha vivido estos últimos 10 años de su vida” dice también su hermana Danielle.

Enlace a la carta (lo resaltado en negritas es de él):

Esta carta también se envió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos; al Dr. Eduardo Ferrer Mac-Gregor, juez de la Corte IDH, representante de México; al Presidente de la República Mexicana; a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana; a la Comisión Nacional de Derechos Humanos; a la Organización de las Naciones Unidas; al Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social; y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Comparte

Ximena Torres
Estudiante de periodismo, fotógrafa y reportera feminista trabajando por hacer el periodismo en el que creo. Interesada en temas como justicia para las mujeres, salud, movilidad e interculturalidad. Ganadora del Premio Jalisco de Periodismo 2019.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer